Son varios los aspectos a valorar si se opta por emprender. En este artículo, y con detalle, te vamos a explicar esta “segunda opción”, de forma que entiendas lo qué es una franquicia, los elementos que la componen y su funcionamiento, además de conocer sus ventajas y desventajas.
Las franquicias son una de las vías que permiten que un negocio crezca y llegue a nuevos lugares y públicos sin crecer en la gestión, el día a día, el personal o la operativa de caja. En este artículo hablaremos de las franquicias en España, de cómo funcionan y de por qué son una opción a considerar.
Emprender un negocio es una decisión interesante e ilusionante. Sin embargo, muchas personas tienen miedo al riesgo que supone fundar una empresa y poner en marcha su idea partiendo desde cero. En este sentido, las franquicias ofrecen una alternativa mucho más segura, ya que permiten aprovechar el trabajo de marca y el éxito cosechado por otra compañía. Pero ¿cómo funcionan exactamente, qué tipos existen y cómo funcionan las franquicias exactamente?
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Definición de Franquicia
¿Qué es una franquicia? Una franquicia es un permiso que se expide por parte de un nombre, una marca o una imagen y/o vinculada a una actividad comercial. Una franquicia es un modelo de negocio que asocia a dos empresas independientes que quedan ligadas mediante un contrato.
La franquicia es un sistema de comercio asociado entre empresas financieras y jurídicamente independientes, pero ligadas por un contrato en virtud del cual, una de ellas (la franquiciadora) concede a la otra u otras (franquiciados), a cambio de unas contraprestaciones económicas, el derecho a explotar una marca y/o una fórmula comercial materializada en unos signos distintivos, asegurándole la ayuda técnica y los servicios regulares necesarios destinados a facilitar dicha explotación.
Hasta hace poco abordamos el tema de los objetivos empresariales y cómo estos imprimen unos valores a la empresa a partir de los cuales damos sentido a su existencia. De aquí surge el concepto de la master Brand, que es la plataforma de lanzamiento de los productos que se encuentran bajo el paraguas de la estrategia empresarial que permite alcanzar esos objetivos y por la que es conocida la organización a ojos del consumidor. Pero ¿qué ocurre cuando alguien quiere tomar partido de esa marca comercial pero actuar jurídicamente de forma independiente aunque con la vinculación de imagen, normas y soporte de la empresa matriz? Entonces es cuando hablamos de las franquicias.
La franquicia es un método de distribución de productos o servicios en el que intervienen un franquiciador, que establece la marca o nombre comercial de la marca y un sistema de negocio, y un franquiciado, que paga un canon y a menudo una cuota inicial por el derecho a hacer negocios bajo el nombre y el sistema del franquiciador.
Cuidado, es importante no confundir franquicia con cadena de negocio, que consiste en dos o más tiendas que tienen la misma marca y siguen políticas corporativas de tienda similares, al tiempo que ofrecen los mismos productos o servicios de su empresa matriz.
Esto puede parecer similar a una franquicia, pero las franquicias y las cadenas difieren en varias áreas clave: la propiedad es la misma en las cadenas, los costes de explotación menores en las franquicias, pero a su vez existe la obligación de compartir beneficios con los franquiciados, por lo que a la empresa matriz no le resulta tan rentable el sistema de franquicias respecto a las cadenas.
¿Cómo Funciona una Franquicia?
Sin embargo, aunque se parece a una sucursal, no es lo mismo. En una sucursal, quien invierte es la empresa principal, como dueño, para abrir otra localización. En una franquicia, hay dos partes: el franquiciador, o dueño de la marca, y el franquiciado, o inversor. La relación de la franquicia se establece en un contrato.
El funcionamiento de una franquicia es bastante sencillo. Generalmente, una empresa con un modelo de negocio consolidado, con una imagen de marca reconocible y un alto volumen de rentabilidad, decide iniciar un proceso de expansión en un territorio. En su lugar, ofrece la posibilidad de que otra empresa explote su modelo de negocio, haciendo uso de su marca, de sus sistemas operativos y de sus materias primas. A cambio, recibe una contraprestación económica, pero carece del control total del establecimiento.
Ahora que sabemos qué es una franquicia y qué es un franquiciado, abordemos cómo funciona. Como la oportunidad de inversión que es para una persona o un grupo de personas que quieren asociarse con una marca que responde a sus necesidades empresariales, el funcionamiento de una franquicia se rige por la relación contractual entre el franquiciador y el franquiciado.
En consecuencia, se debe aceptar un acuerdo al que llegarán el franquiciado y el franquiciador, donde se establecen todas las cláusulas que rigen su relación. A su vez, se establecerán los requisitos financieros del franquiciador por parte del franquiciado y tendrá toda la información imperativa sobre las políticas como la quiebra, los territorios, los ingresos potenciales, etc. Es básico para el desarrollo operativo, sobre todo en lo que se refiere a obligaciones compartidas sobre beneficios y estándares de calidad de la franquicia a distintos niveles.
Además, algunos franquiciados pueden necesitar fondos para establecer su franquicia. Un franquiciador puede o no ayudarles a conseguir estos fondos necesarios, añadiendo en ese caso las necesidades de financiación a los retornos sobre el beneficio acordados anteriormente.
En contrapartida, el franquiciador asume un compromiso de colaboración en cuanto a capacitación del personal a través del know how del negocio que está transmitiendo, soporte en el suministro y distribución de producción o materia prima, garantía de la exclusividad territorial que permita una distribución apta para el desarrollo de la actividad, gestión de las patentes, entre otros según el acuerdo entre las partes.
Es un "sistema" mediante el cual un inversionista o franquiciado compra el derecho de usar la marca de un producto de servicio en un mercado o territorio que la "marca madre" -la franquicia- aún no explota. De esta manera, el franquiciado genera un negocio propio en que paga un royalty o tasa mensual a la franquicia. La utilidad promedio es de 23,5% sobre las ventas.
La relación entre marca y franquiciado es de apoyo constante. El monto de inversión para el franquiciado incluye la tarifa de la franquicia (derecho inicial), instalación y adecuación del local, y compra del producto (en caso de que conlleve la venta de mercadería). Luego, el franquiciado debe pagar un royalty mensual o derecho por los servicios y una cuota de publicidad para administrar la marca. En Chile no cuenta con regulación específica ni asociación oficial o gremio en cuestión.
¿QUE SON LAS FRANQUICIAS Y COMO FUNCIONAN?
Elementos Clave de una Franquicia
Una franquicia se caracteriza, en segundo lugar, por tener un modelo de negocio que está definido, lo que significa que sabe, por ejemplo, los productos o servicios que comercializa o cuál es su público objetivo. En base al modelo de negocio, y de cara a aplicarlo en las franquicias, se elaboran los manuales de operación. En ellos, y con detalle, se explican los procesos a seguir, con respecto al producto o servicio que se ofrece, de forma que las franquicias, en su totalidad, mantengan un mismo nivel de calidad.
En tercer lugar, y es clave en una franquicia, son los acuerdos (por escrito y en forma de contrato) que se establecen entre el franquiciador y el franquiciado, en los que se establecen los compromisos del primero y las responsabilidades del segundo (respecto a la relación empresarial que van a comenzar).
Por último, y no menos importante, una franquicia tiene que valorar, de entre todas las opciones, su ubicación, ya que es uno de los factores clave del éxito.
Tipos de Franquicias
Al contrario de lo que muchos piensan, no todas las franquicias son iguales:
- Franquicias comerciales: en este caso, la empresa franquiciadora proporciona a la franquiciada no solo su marca, sino también todos los elementos que necesita para trabajar (directrices, herramientas, productos, etc.).
- Franquicias de servicios: son aquellas que no venden productos, sino servicios con base en una metodología. Las más habituales son las agencias inmobiliarias.
- Franquicias industriales: lo que hace la empresa franquiciadora es ceder el derecho de producción y venta de uno o varios productos dentro de un determinado territorio.
Beneficios de una Franquicia
Como hemos visto, los beneficios se establecen por dos vías: el franquiciador y el franquiciado. En el primer caso, el modelo de negocio se caracterizará por:
- Un crecimiento rápido al facilitar una expansión comercial ágil.
- Una reducción en el capital de crecimiento al compartir los gastos de desarrollo con los franquiciados.
- Fortalecemos nuestra imagen de marca gracias a la expansión territorial.
- Beneficios derivados del asociacionismo empresarial, tanto a nivel de negociación con proveedores como en ventas y beneficios.
A nivel del franquiciado, los beneficios se centrarán en:
- Más posibilidades de éxito al asociarnos a una marca conocida. Se ha calculado que son aproximadamente un 20% mayor que las unidades individuales.
- Fácil acceso a la financiación y capitales menores que si empezamos de cero.
- Los franquiciados se benefician de la experiencia y los conocimientos de la empresa matriz, que de otro modo habrían sido difíciles de adquirir.
- Crecimiento mucho más rápido, aprovechando la economía de escala que se deriva de un negocio con más cantidad de producto.
Si bien es cierto que es la base de su “puesta en marcha”, hay que saber que el franquiciado, al inicio de la “relación empresarial”, tiene que desembolsar una pequeña cantidad de dinero, a la que se irá sumando, mensualmente, un porcentaje (fijo o en relación a lo “ganado”). Se favorecen de la publicidad que otras franquicias de la marca han hecho previamente. Se suelen contar con unas opciones de financiación más ventajosas.
Como modelo de negocio, las franquicias tienen una serie de atractivos incuestionables para los emprendedores. En primer lugar, requieren de una inversión inicial mucho más baja que un negocio que empieza desde cero. Esto hace que el crecimiento de las franquicias sea bastante rápido y que la inversión inicial se recupere en un período bastante corto de tiempo. Además, los franquiciados se benefician de la economía de escala, lo que les permite comprar sus productos a menor coste.
Ahora bien, las franquicias también tienen algunos inconvenientes. Es el caso, por ejemplo, de que el franquiciado tiene que abonar un importe fijo o un porcentaje de sus beneficios. En cualquier caso, las ventajas de las franquicias suelen superar con creces sus inconvenientes. Especialmente, para aquellos que nunca han emprendido o que disponen de poco capital inicial para afrontar riesgos.
Tabla Resumen de Beneficios
| Beneficios para el Franquiciador | Beneficios para el Franquiciado |
|---|---|
| Expansión comercial ágil y rápida | Mayor probabilidad de éxito por marca conocida |
| Reducción del capital de crecimiento | Acceso a financiación y menor capital inicial |
| Fortalecimiento de la imagen de marca | Beneficio de la experiencia y conocimiento de la empresa matriz |
| Beneficios del asociacionismo empresarial | Crecimiento rápido aprovechando la economía de escala |
Consideraciones Adicionales
Imagina que tienes una pizzería con una receta secreta y un método de atención al cliente que ha tenido mucho éxito. Si decides franquiciar tu negocio, podrías permitir que otros emprendedores abran nuevas pizzerías con tu misma marca y sistema de trabajo.
- ⚠ Requiere una pequeña inversión inicial: Para convertirte en franquicia, debes invertir en el desarrollo del proyecto de franquicia, labor que desarrollan las consultoras especializadas en este ámbito.
Si tienes un negocio rentable, con procesos bien definidos y fácil de replicar, franquiciar puede ser una excelente estrategia de crecimiento. Antes de tomar la decisión, asegúrate de analizar los costes, la estructura legal y si tu marca tiene suficiente atractivo para atraer franquiciados.
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Hay varias franquicias en España que se pueden poner en marcha por 5.000 euros de inversión inicial. Ribs, la cadena de restaurantes de comida americana, muy representativa y presente en todas las grandes ciudades.
