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El seguro a todo riesgo con franquicia es una opción interesante para quienes buscan una cobertura completa a un precio más reducido. Son varias las opciones de las que se dispone al asegurar un coche: desde un seguro a todo riesgo (con franquicia o sin ella), más completo, a un seguro a terceros, más básico. En este artículo, y con detalle, nos vamos a centrar en el primero y, más en concreto, en su modalidad “con franquicia”, explicando en qué consiste, qué cubre, cómo funciona y cuál es su precio (habitualmente), entre otros aspectos.

En base a lo anterior, se define un seguro de coche a todo riesgo con franquicia como el que incluye, como su propio nombre indica, una franquicia.

El término franquicia en un seguro de coche genera confusión entre algunos conductores, especialmente cuando llega el momento de renovar la póliza o de contratar uno nuevo. Saber cómo funciona realmente te ayudará a tomar la decisión correcta para tu situación particular y evitar sorpresas cuando más las necesites.

La franquicia se define como una participación que el asegurado asume en los siniestros, en la forma y cuantía fijadas en la póliza.

La franquicia es la cantidad que en cada siniestro, según lo pactado en la póliza y para cada uno de los riesgos cubiertos, es a cargo del asegurado. Es decir, que se comparte el coste de los siniestros a cambio de una prima más económica. Este importe se deduce del total de la indemnización que correspondería pagar a la compañía aseguradora.

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FRANQUICIA en SEGUROS de AUTO ➤ ¿Cómo FUNCIONA te CONVIENE?

¿Cómo Funciona la Franquicia?

El funcionamiento de la franquicia que se incluye en un seguro de coche es sencillo: el cliente acuerda una cantidad con la aseguradora, al contratar la póliza, que será la que tendrá que pagar (asumir por cuenta propia) si se produce un siniestro. Tú pagas una parte de los gastos de reparación o reemplazo, mientras que la aseguradora cubre el resto, lo que se traduce en primas más asequibles.

La franquicia se paga cada vez que el asegurado sufre un siniestro recogido en póliza, a la hora de disfrutar de la cobertura. Por ejemplo, si contratas un seguro de coche con una franquicia de 150€ para el cambio de lunas y la factura resulta en 1.000€, la compañía te abonará 850€ y tú aportarás los 150€ restantes.

Veámoslo con un par de ejemplos:

  • Con una franquicia de 200 €, si tienes un accidente y el coste de reparación es de 1.500 €, tú pagas 200 € y la aseguradora paga 1.300 €. Si el daño cuesta menos de 200 €, lo pagas íntegramente tú.
  • Con un seguro a todo riesgo con franquicia de 600 euros significa que asumes los primeros 600 € de cualquier siniestro cubierto. Aunque la prima será mucho más barata, si provocas daños en un siniestro tienes que hacer un desembolso importante.

Un usuario tiene contratado un seguro de coche con franquicia de 300€. Si tiene un accidente y el valor del siniestro es de 900€, el usuario paga los 300€ correspondientes a la franquicia, y la aseguradora cubre el resto, es decir, 600€.

Contratar un seguro con o sin franquicia es una decisión personal. Por ejemplo, imagina que compras un coche nuevo, que solo usas los fines de semana o en ocasiones puntuales. Quizás te compense tenerlo perfectamente protegido con un seguro con amplias coberturas, ya que es nuevo, pero ¿con o sin franquicia? En este caso, como usas poco el coche, la posibilidad de accidentes es más reducida y quizás te compense un seguro con franquicia como GesAuto Óptima, que te ofrece la máxima protección para tu vehículo con diferentes opciones de franquicia.

En cambio, si usas mucho el coche, si das muchos partes o te gusta repintar cada poco tiempo tu vehículo, quizás un seguro con franquicia no sea la mejor opción para ti.

Ejemplo Práctico

Se contrata un seguro a todo riesgo con franquicia, estableciendo el importe (de esta) en 300 €, y se tiene la mala fortuna de abollar el coche en el garaje. Si los daños son leves, la reparación de la chapa va a tener un coste más bajo (pongamos que es de 150 €). Dado que es una cifra es inferior a la franquicia, significa que, de dar un parte al seguro, el tomador es quien tiene que asumir el coste de la reparación (y no la aseguradora).

¿Qué Cubre un Seguro a Todo Riesgo con Franquicia?

Por tanto, el seguro a todo riesgo con franquicia cubre la mayoría de los daños que pueda sufrir tu coche, incluyendo golpes propios, actos vandálicos, robo e incluso daños por fenómenos meteorológicos como el granizo. La franquicia del seguro no afecta a las coberturas, sino al importe que paga el asegurado en caso de presentar un parte. En cuanto a la responsabilidad civil del asegurado, un seguro de coche con franquicia ofrece cobertura total. La franquicia solo se aplica en caso de daños propios.

El seguro a todo riesgo (con franquicia) te permite disponer de una protección superior y más completa. A la protección que normalmente se incluye en la póliza de un seguro a todo riesgo con franquicia se pueden añadir otras coberturas (menos habituales, por lo que se recomienda que, de quererlas, se pregunte a la aseguradora si dispone de ellas).

Cubre exactamente las mismas garantías que un seguro sin franquicia, pero tú participas económicamente en cada siniestro con el importe (un máximo) pactado. La franquicia solo modifica quién paga los primeros euros de cada indemnización.

El seguro de coche con franquicia no es un tipo específico de póliza, sino una característica que puede tener cualquier modalidad (todo riesgo, terceros, terceros ampliado, etc.).

Ventajas de un Seguro a Todo Riesgo con Franquicia

Optar por un seguro a todo riesgo con franquicia tiene varias ventajas. En primer lugar, reduce considerablemente el coste de la prima, lo que te permite tener una cobertura completa a un precio más asequible. Además, es ideal para quienes no tienen siniestros con frecuencia, ya que solo pagarás la franquicia si sufres un incidente.

  • Ahorro en la prima: La principal ventaja, que no la única, entre un seguro a todo riesgo con franquicia y uno sin ella es, sin duda, el hecho de que, en el primer caso, el tomador se hará cargo de parte del coste de los daños que se produzcan en un siniestro (el que se prefija en la franquicia), lo que no ocurre en el segundo caso (en el que la aseguradora se responsabiliza de la totalidad).
  • Cobertura completa: Un seguro a todo riesgo con franquicia puede ser una buena opción porque cubre los daños a terceros y en caso de daños propios abonas como máximo la cantidad que corresponde a la franquicia contratada, en el caso de Volkswagen Financial Services 600 euros.

Tipos de Franquicia

Existen diferentes modalidades de franquicia que debes conocer para entender exactamente qué condiciones tiene tu póliza.

  • Franquicia fija vs franquicia relativa: La franquicia fija es un importe fijo máximo que pagas en cada siniestro, independientemente del coste total. Es la más habitual en seguros de coche. La franquicia relativa es un porcentaje del valor del siniestro. Si tienes una franquicia relativa del 10% y el daño cuesta 1.000 €, pagas 100 €. Si cuesta 3.000 €, pagarías¡ 300 €.

¿Qué Franquicia Elegir?

La franquicia que más te conviene depende de tu perfil de riesgo, capacidad económica y frecuencia de conducción. Si conduces poco y tienes experiencia, una franquicia alta puede ser rentable. Una franquicia de 200 euros resulta interesante para bastantes conductores: reduces la prima sin asumir un riesgo económico excesivo en cada siniestro.

Una franquicia de 300 euros podría ser conveniente para ti si quieres mayor ahorro en la prima y puedes permitirte ese desembolso puntual sin problemas económicos. Una franquicia alta (500 €-600 €) solo es recomendable si conduces muy poco, tienes un historial impecable y puedes asumir ese coste sin dificultades.

¿Cuándo No Se Aplica la Franquicia?

Si no eres responsable del siniestro, tendrás que adelantar la franquicia, pero te la devolverán cuando la aseguradora del culpable lo confirme por escrito. Salvo que se indique en las condiciones particulares del seguro, la franquicia no se aplica en casos de pérdida total por robo, incendio, ni si el vehículo desaparece por robo.

En siniestros por riesgos extraordinarios cubiertos por el Consorcio de Compensación de Seguros, no se descuenta la franquicia en daños a vehículos asegurados.

Si tú no eres el responsable de un siniestro, tu compañía no tiene que asumir ningún gasto y tú tampoco, es decir, no es efectiva la franquicia. El seguro del vehículo culpable tiene que asumir el total de los gastos. En esta circunstancia, es indiferente que tu seguro sea a todo riesgo con o sin franquicia.

El seguro de responsabilidad civil -obligatorio para circular- tampoco se rige por franquicia. Es decir, la compañía siempre asume el gasto total que supongan los daños causados a terceros, de acuerdo con lo suscrito en la póliza. Esto supone que si tienes un accidente, eres el culpable y causas daños a terceros; la compañía pagará a los afectados el total de sus facturas y la franquicia se aplicará solo en los gastos que tú generes.

¿Para Quién Está Pensado el Seguro a Todo Riesgo con Franquicia?

A continuación, te damos unas pautas para que puedas examinar si reúnes las características de los conductores para quienes están pensados los seguros a todo riesgo con franquicia:

  1. Conductores responsables con pocos accidentes: Si no sueles tener accidentes, el seguro con franquicia te compensa, ya que te beneficias de la notable rebaja en el precio. Si no tienes siniestros, no pagas franquicia. En caso contrario, si tuvieras accidentes o percances con asiduidad, tendrías que abonar la cantidad pactada en la franquicia por cada siniestro, por lo que el seguro te va a costar más. No te compensa.
  2. Conductores que utilicen el coche con poca frecuencia: En este caso disminuye considerablemente la probabilidad de tener accidentes y por lo tanto de pagar franquicias. La rebaja en la prima (precio) del seguro con franquicia te compensa.
  3. Conductores que no den partes con más frecuencia de lo habitual: Si te gusta tener siempre el coche «perfecto», un seguro todo riesgo con franquicia no es para ti. Por ejemplo, tenemos clientes que por un pequeño arañazo dan un parte al seguro. En estos casos recomendamos contratar el seguro sin franquicia.
  4. Conductores que no pinten el coche cada año: Si tienes la costumbre de pintar tu coche cada año, no te interesa un seguro con franquicia, ya que pintar un coche completo equivale hasta 5 partes de siniestro: uno por cada lateral, el parte trasero, el parte delantero y el techo. Por tanto, te correspondería pagar 5 franquicias. ¡Y siempre con el color original! En cualquier caso, piensa que un seguro de auto no está pensado para el mantenimiento del coche.

Tabla Comparativa: Seguro con Franquicia vs. Seguro sin Franquicia

Característica Seguro con Franquicia Seguro sin Franquicia
Prima anual Más baja Más alta
Pago en caso de siniestro El asegurado paga la franquicia, la aseguradora el resto La aseguradora cubre el coste total
Ideal para Conductores con buen historial y que conducen poco Conductores que prefieren mayor tranquilidad y cobertura total

Recomendaciones Finales

Contrata un seguro a todo riesgo con franquicia sólo si tienes el perfil de conductor para el que está pensado. En otro caso, puede salirte más caro que sin franquicia. La contratación de un seguro con franquicia siempre que sea posible y responda a tus necesidades, siendo consciente del riesgo que asumes, suele ser una forma de ahorrar en la contratación de una póliza.

En definitiva, la modalidad del seguro con franquicia permite hacer más accesibles las coberturas de determinadas pólizas. A la hora de elegir entre un seguro con o sin franquicia, o las cuantías de éstas, es especialmente importante estar asesorado en el momento de la contratación por un agente de seguros profesional.