Aunque las princesas de Disney son las más populares, el universo Disney no deja de sumar efectivos con franquicias como Marvel o Star Wars. Pero atendiendo a su historia, la compañía alcanzó su prestigio gracias a la animación y creó referentes como Mickey Mouse. Después de producir cientos de cortometrajes, Disney produjo el primer largometraje con el que conseguiría el Óscar de la Academia: Blancanieves y los siete enanitos, una adaptación del cuento de los hermanos Grimm.
Y la joven más bella del Reino se convirtió sin saberlo en la primera princesa Disney. Hoy vamos a repasar la historia de las princesas, desde las clásicas hasta las más modernas como Mérida o Vaiana.
EVOLUCIÓN DE PRINCESAS DISNEY | Draw My Life
¿Qué son las Princesas Disney?
Se trata una franquicia formada por las heroínas de varias películas, en su mayoría princesas. Sin embargo, hay diferencias importantes entre las princesas clásicas y las modernas, según la época que vivió la compañía. En la era dorada de la animación, las protagonistas adoptaban el papel de damisela en apuros que eran rescatadas por el príncipe.
Blancanieves tomó una manzana envenenada, mientras que Aurora (La Bella Durmiente) se pinchó con la aguja de una rueca como parte de una maldición. Algo parecido ocurrió con la Cenicienta. Esta joven sólo quería vivir una noche como una princesa, pero el príncipe se quedó enamorado y la buscó para casarse con ella. Historias de amor que terminan siendo felices y comiendo perdices como los cuentos infantiles.
Aunque nadie recuerda expresamente a los príncipes, se convertían automáticamente en el héroe de estas cintas. Se repetían los mismos patrones prácticamente, hasta que llegó Ariel. Tuvieron que pasar muchos años para encontrar una princesa tan desobediente como la Sirenita. Ariel sólo siente curiosidad por el mundo exterior y un día se enamora de un humano al que salva.
Hace un pacto con Úrsula, a pesar de las advertencias de su padre. En esta nueva etapa de Disney, las princesas no son modélicas ni quieren serlo. Buscan aventuras, tienen otros intereses y el amor queda en un segundo plano. Así que además de Ariel, entre las más conocidas se encuentran Bella, Jasmín, Pocahontas y Mulán.
Como puedes ver, estas protagonistas oponen resistencia a los convencionalismos del matrimonio y buscan la manera de tener libertad de elección. Disney dio un paso más en las siguientes películas, donde el matrimonio ni se contempla como con Mérida o Vaiana. A continuación compartimos una lista con todas las princesas Disney que actualmente son un total de 12.
Algunos personajes se quedaron fuera de esta franquicia como Alicia, Campanilla, Meg o Elsa.
Varias de las primeras películas de los Clásicos Disney cuentan con una princesa como protagonista, por lo que Disney decidió agruparlas en la franquicia “Princesas Disney”, creada por el presidente de Disney Consumer Products Andy Mooney a finales de 1990. Originalmente la franquicia contaba con nueve princesas, Blancanieves, Cenicienta, Aurora (de La Bella Durmiente), Ariel, Bella (de la Bella y la Bestia), Jasmín (de Aladdín), Pocahontas, Mulán y Campanilla (de Peter Pan).
Campanilla fue retirada como princesa poco después del debut de la franquicia, dejando ocho oficiales “Princesas Disney”. Lo cierto es que Disney encadenaba modestos éxitos, como Dinosaurio, con fracasos estrepitosos, como Fantasia 2000, El Emperador y sus locuras o Atlantis: el imperio perdido. En aquel mismo año, Dreamworks lanzó Shrek, un cuento en el que una princesa renunciaba a su esbelta figura y su pálida piel para convertirse en un ogro verde y carnoso.
Disney languidecía, pálido como la tez de Blancanieves. En 2001 creó la franquicia Princesas Disney, en una coyuntura muy complicada. Aquel año se cerró con unos resultados de cerca de 41 millones de dólares en pérdidas (28,72 millones de euros), los peores de la década. “Estos son tiempos muy duros”, dijo el entonces consejero delegado de la compañía, Michael Eisner, en un comunicado.
Con el objetivo de darle un empujón a la división Disney Consumer Products, y aunó a ocho princesas en un mismo paquete comercial. Fue un éxito. Desde entonces se han comercializado más de 250.000 productos bajo esa submarca. En 2001, las ventas de juguetes Disney suponían 300 millones de dólares (209 millones de euros). En cinco años se multiplicaron por diez.
Este año, el de la llegada de la princesa Tiana, se colocarán en 4.000 millones de dólares (2.800 millones de euros), a pesar de la crisis. “Fue un éxito, sin duda”, explica Dan Cook, profesor de estudios infantiles en la Universidad de Rutgers y experto en la mercadotecnia centrada en los más pequeños.
“Disney encontró el modo para unir a las protagonistas de sus películas, aunarlas de forma que cada una fuera individual. Pero además tenían un rasgo común: el hecho de ser princesas. Disney, con los años, ha ido exacerbando esa feminidad comercial. Los productos de Princesas Disney se venden en grandes envoltorios de color rosa, azul pastel o dorado.
Son juegos en que las niñas pueden disfrazarse o disfrazar a sus muñecas. “Con esos productos juegan a la transformación, pasan de no ser especiales a serlo. Rememoran el hechizo”. A lo largo de los años se han unido más princesas a la franquicia, dejando el número total en diez protagonistas femeninas de diez películas clásicas de Walt Disney Animation Studios.
Cada una de las heroínas femeninas de ficción que han aparecido en los clásicos largometrajes de Disney ha obtenido el título de “princesa” bien por nacimiento, bien por matrimonio, o bien debido a su interpretación significativa de heroísmo. Las últimas princesas en formar parte del colectivo de Princesas Disney son Tiana (de Tiana y el Sapo) y Rapunzel, después del éxito de sus respectivas películas.
Anna y Elsa de Frozen, y más recientemente Moana, de la próxima película de Moana (2016), serán las siguientes princesas que próximamente recibirán el título oficial de “Princesa Disney”. A partir del 2013 las princesas son retratadas modificadas y rediseñadas (con la excepción de Ariel y Mulán) para cambiarles las prendas originales que llevan en sus respectivas películas.
Requisitos para ser una Princesa Disney
Para poder formar parte del colectivo de Princesas Oficiales de la colección clásica de Disney, cada princesa debe cumplir con los siguientes requisitos:
- Tiene que tener un papel principal en una película de animación de los Clásicos Disney
- Tiene que ser humana o por lo menos tener similitudes humanas (por ejemplo, Ariel)
Todas las Princesas Disney, a pesar de aparecer en películas Disney independientes, tienen similitudes parecidas. La mayoría de ellas tienen la capacidad de comunicarse con los animales (incluso si los animales realmente no contestan). También son conocidas por su belleza interior y exterior, así como por tener voces hermosas. Cada princesa también tiene una relación amorosa que se resuelve al final de la película con sus homólogos masculinos, también conocidos como Príncipes Disney.
Nombres de las Princesas Disney oficiales
Cada una de las siguientes 10 mujeres han sido certificadas como una “Princesa Disney” oficial, algunas por nacimiento (por ejemplo Blancanieves y Rapunzel), y otras porque se casaron con un rey (por ejemplo Cenicienta) o un príncipe reinante (por ejemplo Bella). Hasta el momento, la única excepción a estas reglas es Mulán; ella es actualmente la única Princesa Disney que ni viene de una familia real, ni se casa en la realeza.
A) Nacidas como princesas: Blancanieves, Aurora (de La Bella Durmiente), Ariel, Jasmín (como la hija de un sultán) y Rapunzel. Pocahontas se considera también como una princesa, ya que ella es la hija de un jefe de tribu.
Casadas con un príncipe o rey: Cenicienta, Belle, y Tiana (de Tiana y el Sapo).
Todas las princesas Disney
Como decíamos, las princesas Disney son 12 en total: Blancanieves, Cenicienta, Aurora, Ariel, Bella, Jasmín, Pocahontas, Mulán, Tiana, Rapunzel, Mérida y Vaiana. A continuación recordamos todas y cada una de ellas para ver el papel que han tenido, algunas más guerreras que otras.
- Blancanieves (Blancanieves y los siete enanitos, 1937)
- Cenicienta (Cenicienta, 1950)
- Aurora (La Bella Durmiente, 1959)
- Ariel (La Sirenita, 1989)
- Bella (La Bella y la Bestia, 1991)
- Jasmín (Aladdin, 1992)
- Pocahontas (Pocahontas, 1995)
- Mulán (Mulán, 1998)
- Tiana (Tiana y el sapo, 2009)
- Rapunzel (Enredados, 2010)
- Mérida (Brave, 2012)
- Vaiana (Vaiana, 2016)
| Princesa | Película | Año |
|---|---|---|
| Blancanieves | Blancanieves y los siete enanitos | 1937 |
| Cenicienta | Cenicienta | 1950 |
| Aurora | La Bella Durmiente | 1959 |
| Ariel | La Sirenita | 1989 |
| Bella | La Bella y la Bestia | 1991 |
| Jasmín | Aladdin | 1992 |
| Pocahontas | Pocahontas | 1995 |
| Mulán | Mulán | 1998 |
| Tiana | Tiana y el sapo | 2009 |
| Rapunzel | Enredados | 2010 |
| Mérida | Brave | 2012 |
| Vaiana | Vaiana | 2016 |
Análisis de las Princesas Disney Individuales
Blancanieves (Blancanieves y los siete enanitos, 1937)
Blancanieves protagonizó el primer largometraje de Disney. Blancanieves cumple todos los requisitos para ser una princesa. Su padre era el Rey, pero tras su muerte la madrastra le hizo la vida imposible. La Reina Grimhilde no soporta que Blancanieves sea la más bella del Reino y decide envenenarla con una manzana.
La joven vive con los enanitos en medio del bosque para que la madrastra no la encuentre. Sin embargo, el espejo mágico revela su situación y la Reina la engaña para que tome una manzana. El Príncipe Florián la rescata con un beso cuando todos ya lloraban su muerte. Ella es bondadosa y destaca por su voz, además de su belleza.
Cenicienta (Cenicienta, 1950)
La Cenicienta ha tenido muchas adaptaciones al cine. La Cenicienta tiene mucho en común con Blancanieves. Es huérfana de padre y madre, así que vive con su madrastra y sus caprichosas hijas. Cenicienta es obligada a hacer las labores de la casa, mientras ellas quieren vivir como la realeza.
El príncipe convoca a todas las mujeres casaderas del Reino porque busca esposa y Cenicienta se cose un vestido con ayuda de los animales, pero sus hermanas lo destrozan. Finalmente el hada madrina le concede a Cenicienta el deseo de ser princesa por un día hasta la medianoche. Esta joven es el mejor modelo de princesa Disney y existen muchas versiones cinematográficas.
Aurora (La Bella Durmiente, 1959)
Aurora es una princesa clásica, rescatada por el príncipe Felipe. Maléfica le hizo un conjuro a Aurora cuando sólo era un bebé. Cuando cumpliera 16 años, la joven se pincharía con el huso de una rueca que le provocaría un profundo sueño. Para protegerla, el Rey Estéfano la escondió en una cabaña en el bosque junto a sus hadas madrinas.
Las hadas madrinas han visto crecer a la niña hasta convertirse en una mujer bondadosa, modesta y muy bella que conoce por casualidad al príncipe Felipe. Pero finalmente no pueden evitar la maldición y se cumplen los peores presagios. Ya podéis adivinar a quién le tocó enfrentarse contra Maléfica para despertar a la princesa.
Ariel (La Sirenita, 1989)
La Sirenita se enamoró de un humano. La Sirenita es una princesa atípica. Se trata de la hija del rey Tritón que gobierna en los océanos. Es curiosa por naturaleza y le gustaría vivir un día en el exterior como los humanos. Colecciona enseres de ese mundo extraño para ella, todo lo que cae al mar.
Hasta que un día rescata al príncipe Eric y se enamora. Ariel se siente sobreprotegida y quiere vivir sus propias aventuras, así que desobedece las advertencias de su padre. Hace un trato con Úrsula para conseguir dos piernas y cumple su sueño durante 3 días. La Sirenita supuso un antes y un después en las películas Disney.
Bella (La Bella y la Bestia, 1991)
La Bella y la Bestia protagonizan una de las historias de amor más bonitas. De nuevo, Disney creaba un personaje diferente y muy carismático. Bella es despreocupada y está siempre entre libros. Mientras las demás muchachas del pueblo buscan un hombre para casarse, ella sólo quiere leer novelas.
Gastón la corteja, pero a Bella le parece un fanfarrón narcisista (y no le falta razón). Lo más importante para Bella es su padre, que fue retenido por la Bestia en su castillo. Por tanto, ella se ofrece a sustituirle y poco a poco descubre que hay mucha bondad detrás de ese aspecto monstruoso. Lo que igual no imaginaba es que se trataba de un príncipe. Bella es recordada como la princesa Disney con su vestido amarillo resplandeciente preparada para el baile.
Jasmín (Aladdin, 1992)
Jazmín se opone a elegir un pretendiente. La ley de Ágrabah obliga a buscar un pretendiente para que la princesa Jasmín se case. Pero la joven se opone a estas tradiciones absurdas que no le permiten elegir su futuro. Jasmín quiere casarse por amor y no con el primer príncipe que muestra sus riquezas al sultán.
Por ese motivo, Jasmín conecta en seguida con Aladdin cuando sólo se trata del "chico del bazar". Cuando este se transforma en un príncipe, Jasmín pierde todo el interés. De hecho, muestra tener mucho carácter cuando descubre que le ha estado mintiendo.
Pocahontas (Pocahontas, 1995)
Está inspirado en una nativa americana que vivió en el siglo XVII. En Pocahontas, el papel de la princesa dio de nuevo un giro radical. La protagonista es una nativa americana inspirada en un personaje real que vivió en el siglo XVII. Pocahontas está más en contacto con la naturaleza, pero en su tribu también hay tradiciones para desposarla con el mejor guerrero.
A la llegada de los colonos británicos, Pocahontas se ve entre la espada y la pared al defender a los extraños para evitar un conflicto mayor. Se culpa de la muerte de Kocoum, su prometido, pero hace ver a su gente que el enfrentamiento no es la solución. Pocahontas es más reflexiva sobre el color de la piel y las diferencias que pueden existir entre civilizaciones.
Mulán (Mulán, 1998)
Mulan es una guerrera que no dudó en luchar contra los hunos. Algo parecido le ocurre a Mulán, que antepone el bienestar de su familia a su futuro matrimonio. Ella es educada para ser una buena mujer, pero está más interesada en el manejo de la espada con la que demuestra ser muy habilidosa.
Con la invasión de los hunos China recluta a un varón de cada familia, pero Mulán decide hacerse pasar por hombre para sustituir a su enfermo padre. Consigue derrotar a los invasores y llevar el honor a su familia. Aunque es descubierta, el emperador reconoce el coraje de Mulán que ha honrado a sus ancestros de la mejor manera.
Tiana (Tiana y el sapo, 2009)
Tiana es trabajadora y quiere abrir un restaurante. Tiana y el sapo rompe todos los esquemas sobre lo que era una princesa hasta entonces. Y no sólo por el color de piel. Al contrario que su hermana, Tiana tiene otros intereses que encontrar un "príncipe azul". Quiere abrir un restaurante que era el sueño de su padre. La joven trabaja como camarera para ahorrar y convierte un antiguo almacén en un elegante restaurante.
Aunque ella no es princesa, Tiana conoce al príncipe Naveen y la historia se torna en un cuento de hadas diferente, donde Tiana quiere elegir entre el amor y el restaurante. ¿Besó al final al sapo?
Rapunzel (Enredados, 2010)
El pelo de Rapunzel es mágico. Esta versión de Rapunzel es muy diferente, ya que la protagonista no espera que un príncipe suba por su pelo largo para rescatarla. Ella quiere ser libre, correr, saltar y ver el mundo que le rodea. Durante mucho tiempo su madre adoptiva la retiene en una alta torre sin posibilidad de comunicarse con nadie, así que tiene un camaleón como mascota.
Pero el aburrimiento cada vez es mayor, lo que le empuja a querer escapar como sea. Su sueño es ver las linternas flotantes que lanzan todos los años el día de su cumpleaños porque ella sospecha que tiene algo que ver con su origen. Rapunzel descubrirá que es una princesa y conocerá el amor casi por casualidad.
Mérida (Brave, 2012)
Mérida no busca marido, es un alma libre. Mérida tampoco es correcta ni educada. Está en el polo opuesto de ser la princesa ideal, pero es el ojito derecho de su padre que se siente muy orgulloso de su destreza con el arco. Mérida es salvaje e indomable como dice el título de la película y posiblemente la mejor guerrera.
Sus padres preparan una competición para elegir al pretendiente de su hija entre los clanes aliados. Pero Mérida no tiene ningún interés y se escapa de noche. Hace un hechizo con una bruja para cambiar su destino, lo que provoca que su madre se convierta en una osa. Ese será el punto de partida entre madre e hija, quien tendrá que encontrar la manera de revertir la situación.
Vaiana (Vaiana, 2016)
Vaiana quiere explorar los océanos. Disney volvió a sorprender con una protagonista femenina que poco o nada tiene de princesa. Vaiana es hija del jefe de Motu Nui y siente la llamada para explorar los océanos, a pesar de que todos lo tienen prohibido. Vaiana es valiente y no tiene miedo a nada, así que decide viajar con el semidiós Maui para salvar a su pueblo de la desaparición.
Esta aventura le enfrentará a muchos obstáculos, pero Vaiana demuestra ser testaruda para conseguir sus propósitos. Por primera vez, el amor no es uno de los temas principales, ya que Vaiana quiere encontrarse a sí misma.
Estas son todas las princesas Disney que existen actualmente y como ves quedan fuera nombres tan importantes como Elsa. No obstante, en algún momento estos personajes excluidos han pertenecido a esta franquicia tan selecta.
Las princesas vuelven a estar de moda. Regresan los palacios y los trajes de ensueño, las coronas y las brujas. Pero los nuevos cuentos de hadas muestran una diferencia: las princesas ya no son damiselas en apuros. Sometidas al revisionismo del feminismo y de los padres preocupados por los valores que les inculcan a sus hijas, las nuevas princesas son distintas. No esperan a que el príncipe las salve.
Evolución y Tendencias en las Princesas Disney
“Eso es lo que se le critica a la narrativa inherente en los cuentos de princesas”, explica Cook. “Pero si nos centramos en los productos, más que en esa narrativa, vemos que normalmente, el juego de princesas es un juego de niñas. Los niños no juegan al cuento de hadas. No se disfrazan de príncipes para tomar el té con ellas. Las niñas juegan entre ellas y pocas veces se preocupan por el príncipe.
Desde ese punto de vista, tanto la historia de Tiana como las de las otras princesas esconden mucho más que un miedo a la independencia o una sumisión total al macho dominante. “Estas historias fueron escritas hace siglos. Se encuentran presentes en todas las culturas, tanto en Occidente como en África o Asia. No siempre con el grado de elaboración que vemos en las películas modernas.
“Por supuesto, en ellas se ve muy claro qué valores y que contexto social imperaba en la época en que se crearon. En esos cuentos, escritos por Charles Perrault o los hermanos Grimm, siempre tiene un papel preponderante la monarquía. Siempre aparece un príncipe o un rey. Tatar considera que la llegada de un príncipe, o el ascenso a un trono, puede leerse simbólicamente como la gratificación de un esfuerzo, el éxito de una aventura, la recompensa tras un intenso viaje personal.
“Parece paradójico que en una sociedad democrática, fundamentada sobre los valores de una república, como es la norteamericana, los más pequeños vean como estas princesas aspiran a form... Se acercan las fiestas navideñas, y Disney nos ha traído este árbol lleno de ilusiones y fantasías. Sus 12 princesas presiden 70 años de cine, y todo un imaginario colectivo de varias generaciones.
Este declaración de intenciones, que sostiene el planteamiento, enfoque y análisis de contenidos de nuestras entrañables princesas, es diseccionado por el comentario de Giroux. “los sueños que Disney ofrece a los niños no son inocentes y debe escudriñarse el contenido de las promesas que encierran, los valores que proporcionan y las formas de identificación que ofrecen”.
Postman, en su magnífico “Divertirse hasta morir“, ya afirmaba que la tecnología es ideología, y lo describimos en la nueva religión . Una respuesta a las expectativas de lo doméstico y la perfecta clonación de la típica y establecida familia nuclear. Los enanitos la acogen en su casa. 2. Los celos de la madastra por su belleza son incontrolables. Queda como esclava cuando desaparece su progenitor. El poder de la madastra sobre ella la condena a la sumisión. 3. El príncipe no asume la norma. Aurora, la princesa sumisa, aunque se resiste, llora. Solo llora. Las hadas la mantienen en la ignorancia y aislada. 4. Emerge la sirenita. No está conforme con su identidad, rebelde con las normas y el mundo pero dispuesta a renunciar a todo por un hombre. 5. Amor de una hija por su padre, que se ofrece a cambio para liberarlo.
El opresor las tiene prisionera. El corazón del malvado se transforma ante la belleza y los modales delicados. Gracias a Bella, Bestia se libera de sus problemas. 6. Jasmine mimada y engañada. Aladdine, pícaro y simpático la seduce. Matrimonio pactado de la hija de la tribu con el hombre valiente. Duda, pero acata la orden. 8. Se hace pasar por un chico para salvar a su padre e ir a la guerra. Masculinidad como símbolo de los valores patrios y su defensa. Tiana es buena, amable y testaruda. Su sueño es tener un lugar en “Tiana´s Place”. Un presumido príncipe con forma de sapo la abrirá los ojos a Tiana, para enamorarse perdidamente de él. 10. Rapunzel es una bella y espabilada adolescente que vive encerrada en una misteriosa torre.
Muestra la rebeldía de una joven que no quiere acatar las órdenes paternas-maternas. 12. Elsa huye del gélido reino que ella ha provocado por un extraño poder, una hermana la busca para arreglar la situación. Aislada crece solitaria con terror a los demás porque la vean diferente. Su hermana Anna sigue buscando el cariño de Elsa. Las 12 mutan y se adaptan conforme avanzan los años. Primera etapa: (1898-1998). Segunda etapa: (1937-1959). Disney se complace en su alteridad. La era de los objetos instrumentalizados por príncipes.
Tercera etapa: (2009-2013). Era de la hipersexualización. Los hogares familiares, muchos de los dormitorios de las niñas se han convertido en una prolongación física y simbólica del universo de Disney, donde se reproducen sus iconos y decorado. En sus armarios cuelgan los vestidos de las diferentes princesas, y sus fiestas de cumpleaños recrean los escenarios y estéticas de la fantasía rosa. La clonación de estos espacios privados se complementa con otra cosmovisión pública.
Una cadena de tiendas y establecimientos, bajo la franquicia de Princelandia, normaliza una infancia-disneylandia. Este espacio público se retroalimenta con Celebration (Florida). La comunidad Disney. Una ciudada real, ubicada en el condado de Osceola, en estado de Florida (EEUU). Hasta aquí el sueño del mercado. El relato sexista (y clasista, pero eso será otra historia), por excelencia.
Pronto será Navidad. ¿Por qué romper el sueño y desmontar la fantasía? ¿Por qué interrumpir la distracción y el divertimento de tantas niñas y niños, padres y madres? ¿Queremos seguir comiendo esos “bombones envenenados”? Si queremos educar en la igualdad de oportunidades, si queremos escribir la historia entre mujeres y hombres para hombres y mujeres, es preciso desnaturalizar y desenmascarar este discurso.
La investigación en general y esta tesis en particular necesitan llegar a las plazas y calles, patios de recreo y escuelas, hogares y dormitorios. El mundo académico no puede ni debe encerrar su trabajo y sus resultados en una burbuja.
