Es difícil poner cara a José Luis Santos Tejedor (58). A menos que el lector trabaje en el mundo de la hostelería, poca gente asocia ese nombre a lo que supone ser un Santos Tejedor. José Luis es el CEO de Promur y de Hoteles Santos.
Es el presidente de una importante cadena hotelera regentada por ocho hermanos que llevan sus empresas en la armonía familiar y en la discreción de quienes no quieren salir en las páginas de sociedad. José Luis es, desde esta semana, miembro de la lista de Los 200 más ricos de España. Un ránking económico anual que el pasado miércoles publicó su decimotercera edición en ELMUNDO. Se une así al club de los que tienen más de 200 millones en patrimonio.
"Ya sabemos que ha salido en la lista, y no le ha gustado nada. Ellos viven con discreción y prefieren el anonimato", explican fuentes de su entorno a La Otra Crónica. Pese a su aparición en el puesto 137 del ránking con un patrimonio neto familiar de 350 millones de euros, Santos aspira a recuperar el anonimato de nuevo. Eso pese a su mediática familia política.
Orígenes y Trayectoria Profesional
José Luis Santos Tejedor y sus siete hermanos -cinco mujeres y dos hombres- heredaron en 1973 la constructora de su padre, Promur, que en los 50 dio el pelotazo con una promoción inmobiliaria en Vallecas. En los 46 años que han transcurrido desde entonces, la familia ha logrado ampliar los negocios y liderar sus distintas empresas en una admirable armonía.
De hecho, José Luis no se considera más válido que el resto de sus hermanos para presidir sus sociedades: "Me tocó a mí, pero podría haberle tocado a cualquiera", explicó hace un año en una entrevista concedida a El Confidencial.
El mediano de los hermanos está al frente de Hoteles Santos, una cadena con doce establecimientos turísticos entre los que destaca el Hotel Fira de Barcelona y el Miramar de Málaga, el primer cinco estrellas gran lujo de la ciudad. Este alojamiento es la pista para conocer la relación de José Luis con el famoseo patrio. El establecimiento estaba en ruinas hasta que lo compraron los Santos.
El hotel vivió años dorados hace décadas, cuando se alojaban Alfonso XIII y Victoria Eugenia para ir a los baños del Carmen. En noviembre de 2017 la familia hizo la inauguración oficial después de una reforma integral y tras contratar a Aneta Mijatovic para decorar las distintas estancias.
La elección de la decoradora no es casual, la mujer de Pedja Mijatovic es amiga íntima de Cristina Yanes. La heredera de las joyerías Yanes -las preferidas de Doña Letizia- es la mujer de José Luis. Pese a la mediática unión han conseguido el equilibrio entre los amigos conocidos de Cristina y el anonimato de José Luis.
Vida Personal y Familiar
Una de las pocas veces que la pareja apareció en las páginas de sociedad fue en septiembre de 1988, cuando su enlace se publicó en las páginas de sociedad de ABC. Como describía esa crónica, la boda tuvo lugar en la Basílica Concepción de Nuestra Señora, en la calle Goya de Madrid. Después ofrecieron un convite en el hotel Palace. La novia, hija del joyero Jesús Yanes, llevó una diadema con 2.180 diamantes.
El año pasado la pareja festejó sus 40 años de casados. Organizaron una multitudinaria fiesta en el Hotel Miramar. Todos los invitados pasaron el fin de semana alojados en el establecimiento, tuvieron una fiesta por la noche y, al día siguiente, una misa rociera para renovar los votos del matrimonio. El acontecimiento sirvió para hacer publicidad de las empresas familiares.
Por un lado, el hotel Miramar apareció en todas las revistas. Por otro, las invitadas más famosas se convirtieron en perfectas modelos de algunas de las joyas de los Yanes. La fiesta, retransmitida por Instagram e inmortalizada en las páginas de ¡Hola!, contó con la presencia de numerosos conocidos.
Estuvo Lydia Bosch, el matrimonio Mijatovic, Genoveva Casanova, Ramón García y su mujer, Patricia Cerezo; la relaciones públicas Fiona Ferrer, el torero Enrique Ponce con Paloma Cuevas. Además, en la fiesta de por la noche cantó el grupo flamenco Materia Prima y en la misa rociera estuvo presente la música de Juan Peña, quien también acudió a la fiesta con su novia, Sonia González. Tampoco faltaron Patricia Rato, Marian Camino y Gema Ruiz.
Todas ellas llevaban joyas de Yanes, que fueron convenientemente retratadas para la exclusiva. José Luis Santos logró no salir en ninguna instantánea y zafarse de las publicaciones en las redes sociales, que están llenas de fotos y vídeos de la fiesta. El empresario mantiene así ese acuerdo de anonimato con su mujer. Una máxima que defiende acudiendo a pocos eventos públicos, en los que Cristina Yanes suele posar sola o en compañía de sus padres.
José Luis sólo ha accedido una vez a posar para la prensa de sociedad. Fue en junio de 2017. Cristina Yanes fue elegida madrina del cuarto hijo de Gema Ruiz y el día del bautizo no pudo evitar a la prensa congregada en la puerta de la iglesia. Es la única imagen de Santos Tejedor que aparece en las hemerotecas de los paparazzi. Algo curioso, ya que por la popularidad de su mujer es fácil conocer parte de su vida.
Viven en una casa frente al Retiro, tienen tres hijos -dos chicos y una chica- con los que pasan parte del verano en la casa familiar de Pámanes, en el municipio cántabro de Liérganes. Además, José Luis y Cristina realizan todos los años una o dos etapas del Camino de Santiago con otros amigos y todas las mañanas desayunan juntos antes de irse cada uno a su oficina. La de José Luis en la calle Juan Bravo y la de Cristina, en Goya, ambas a escasas manzanas de su residencia. En otoño, organizan ojeos de perdiz y en invierno se alojan en su hotel de Baqueira para esquiar.
Gestión Empresarial y Patrimonio
Desde el anonimato, José Luis preside las empresas familiares. H Santos Cartera engloba parte de los hoteles y en 2017 presentó un activo de más de 10 millones de euros. Además, tiene un capital de 5,1 millones. El resto de hoteles están dentro de Hotamar SA, que presentó en 2017 un activo de 17,9 millones de euros y unas ventas de 2,3. El ejecutivo también preside la Constructora Urbanizadora La Victoria, la denominación social de Promur.
En 2017 terminó el ejercicio con un activo de 13,4 millones de euros, unas ventas de 1,2 y un capital social de 150.000. También está al frente de H Santos d Elsedo, con un discreto activo de 248.487 euros. Por último, es el presidente de Riomanzanares SA, con un activo de 3,3 millones.
Hasta mayo de 2017 José Luis presidía también la Sicav familiar, que tenía un capital nominal de 24,1 millones de euros, según los datos facilitados a la CNMV. La Comisión Nacional del Mercado de Valores obligó al cierre de la sicav "al haber incumplido el número de accionistas mínimo".
Las sociedades están dirigidas por cuatro de los ocho hermanos Santos. Además de José Luis, Ana, Gema y Pablo -casado con Esther Alcocer Koplowitz- forman parte de los distintos consejos de administración. Son ellos quienes tienen el poder de decisión. Eso sí, el capital de las empresas está repartido de manera igualitaria entre todos con una participación de entre el 8,5 y el 9,8% de la compañía. El 20,4% restante lo tienen en la constructora familiar.
Los tres hijos de Cristina y José Luis forman parte de los 23 miembros de la tercera generación de los Santos. Sin embargo, la familia desconoce si los que vienen detrás dirigirán el negocio. Temen la deriva negativa que llevan las empresas cuando llega el tercer relevo a la dirección: la primera generación funda la empresa, la segunda la mejora y la tercera la arruina.
El modelo conservador de las empresas de los Santos tiene dos máximas. La primera es que no alquilan edificios, todos sus hoteles son en propiedad. La segunda, que no admiten socios. Quizá por ello, Cristina y José Luis tienen todos sus negocios separados. Además de las sociedades familiares, el empresario administra tres empresas más dedicadas a la producción agrícola. En Agropecuaria Ventaquemada tiene a su hermana Ana como apoderada y un activo de 413.000 euros.
En Navamartina presentó 774.000 euros de activo y, por último, en Agropecuaria Valdelagrana posee 803.680 euros en activos.
Relevo Generacional
Un imperio millonario, una esposa conocida y un esfuerzo por no aparecer en la prensa pese a su unión con los Yanes. Hasta la publicación del último ránking de Los 200 más ricos de España, el único Santos público era Pablo debido a su matrimonio con Esther Alcocer Koplowitz. Sin embargo, parece que alguno de los hijos de José Luis tomará el testigo público de su madre.
De momento, José Luis jr. constituyó en 2014 su primera empresa, dedicada a la intermediación entre clientes y proveedores, con un capital social de 12.000 euros. Ese año, su hermana Natalia se puso de largo en una fiesta en el campo a la que acudió el relevo más joven de la alta sociedad.
Árbol genealógico de la familia Santos
La joven terminará este año sus estudios en la Universidad Pontificia de Comillas y, aunque de momento ha hecho prácticas de verano en el Banco Santander y en UBS, también ha acompañado a su madre a algunas fiestas, donde luce diademas de brillantes y otras joyas de la familia. La deriva empresarial de los hijos aún no está clara. Tampoco si elegirán el mundo de champán y flashes de su madre o el de oficinas y reuniones de su padre.
Una amiga de la pareja explica a LOC el éxito del matrimonio: "Entiendo que sea llamativa su relación desde fuera, pero son tan diferentes que se complementan muy bien".
Estructura Accionarial y Gestión Familiar
Los hermanos cuentan cada uno entre el 8,5% y el 9,8% de la compañía. El resto del accionariado lo controla la 'pata' inmobiliaria del grupo: Promociones Urbanas, con el 20,4%. En la crisis económica han sufrido, admite el presidente, y han tenido que hipotecar hoteles. "Ofertas de compra de la cadena siempre hay".
Casi todos trabajan en las oficinas centrales, situadas en el número 8 de la calle Juan Bravo de Madrid, junto al edificio de la Asociación de la Prensa, en el corazón del barrio de Salamanca. ¿A qué se dedican? Todos tienen su hueco en la empresa y lo importante es que trabajamos a gusto entre nosotros".
El relevo directivo con la tercera generación no está asegurado. José Luis Santos recuerda que en España el 90% de las empresas cierran cuando 'pide la vez' la tercera generación. Por este motivo, la familia ha decidido que no existan repartos accionariales. Se trataría de profesionalizar la empresa.
"Seamos nosotros o no los que estemos, es fundamental que los equipos directivos sean profesionales. Lo que sería una pena es repartir o malvender", explica el primer directivo de Hoteles Santos, tras recordar que el director de Recursos Humanos lleva 54 años trabajando con ellos y que varios empleados llevan cuatro décadas en el grupo.
Los hermanos se suelen reunir a las 11 de la mañana en la sala de juntas de Juan Bravo para tomar un café. También comparten una parte de las vacaciones de verano entre maridos, mujeres, cuñados, cuñadas, sobrinos y primos. En Marbella tienen un apartamento (cero lujo, sin ascensor, situado en una planta alta) donde la familia se reúne en verano.
"Mi hobby es esquiar, navegar y pasear. Me gusta hacer el Camino de Santiago", dice el presidente de la compañía, que cita de carrerilla su portfolio de hoteles. Habla de todos los establecimientos como si fueran hijos, pero también es verdad que de unos habla más que de otros.
Es el caso del Santemar, en Santander, de 350 habitaciones, el mayor hotel de la cornisa cantábrica, que data de 1981; el Hotel Nixe Palace de Cala Major, en la avenida Joan Miró de Palma, el primer cinco estrellas de la cadena adquirido en 1995 y cuya historia se remonta a 1957. Antes, en 1991, compraron el Hotel Saray de Granada. En 2006 abrieron el hotel balneario de Las Arenas en Valencia. "Es nuestro buque insignia". Tiene 257 habitaciones, se incorporó a la cadena tras una subasta, y fue el primer 'Leading hotels of World' que consiguieron. El segundo fue el Miramar de Málaga, que logró este prestigioso reconocimiento incluso antes de que abriera sus puertas al público.
Expansión y Proyectos Hoteleros
También en 2006 se inauguró el Hotel Nelva de Murcia. Dos años después llegó el Hotel Val de Neu en la estación de esquí de Baqueira. Del mismo año es el Maydrit, el tercero en la capital tras el Praga y el Agumar. El Hotel Diagonal Zaragoza y el Hotel Porta Fira de Barcelona son las últimas adquisiciones antes del establecimiento malagueño.
El Porta Fira, Premio Emporis al Mejor Rascacielos de 2010, tiene 113 metros de altura. Su diseño es del arquitecto japonés Toyo Ito. El grupo invirtió 65 millones de euros en la compra del inmueble y la reforma del Miramar. El hotel ha supuesto un revulsivo ante la sequía de hoteles cinco estrellas. Por este motivo, Málaga perdió 70.000 estancias en 2015. La apertura del Gran Hotel Miramar a finales de 2016, inaugurado hace 90 años, y el rascacielos del puerto situarán a la ciudad andaluza en el segmento turístico del lujo.
Sus edades oscilan entre los 47 y 62 años. Ocho hermanos, todos casados. Cinco mujeres (Ana Isabel, Rosario, María José, María Jesús y Gemma) y tres hombres (José Luis, Arturo y Pablo). En total tienen 23 hijos y cuatro nietos. Son los Santos, una de las familias hoteleras más desconocidas del sector turístico español. Lo ocho decidieron que fuera José Luis Santos Tejedor, de 57 años, el capitán del barco. Es el presidente y CEO. "Me tocó a mí, pero podría haberle tocado a cualquiera", señala a El Confidencial.
Patricia Rato está más feliz que nunca ante su futura boda. Según Vanitatis, la ex mujer del torero Juan Antonio Ruiz Espartaco podría pasar por el altar el próximo 8 de septiembre. Aunque ella no ha querido confirmar ni la fecha ni el lugar del enlace, sí que ha aclarado en ¡Hola! que no será una boda por lo civil sino religiosa.
El hombre que ha enamorado a la ex del diestro siempre ha querido permanecer en un segundo plano y su romance con Patricia Rato ha sido de lo más discreto. Llevan nueve años juntos y apenas los hemos visto en alguna ocasión en público como en la boda de Fátima Úrculo con José Luis Santos el año pasado.
Javier Moro Peralta nació en Talavera de la Reina, provincia de Toledo, hace 62 años. El hoy empresario pertenece a una conocida familia del municipio con negocios en el mundo de la harina. Los Moro Peralta, oriundos de Badajoz, comenzaron hace más de 70 años en ese sector levantando Harinera Talaverana.
Fue el abuelo de Javier, Félix Moro, quien comenzó el negocio en 1939, justo el año en el que terminaba la Guerra Civil española, y en un inicio llamó a la fábrica La Trinidad porque estaba situada en la calle del mismo nombre en Talavera. En 1963 se cambió de lugar la fábrica para situarla en el paseo de la Estación y se pasó a llamar como sigue hoy en día. La empresa continuó con el padre de Javier, Matías Moro -casado con Mercedes Peralta Sánchez, fallecida en 2010-, y luego la pareja de Patricia Rato ha seguido la tradición como consejero delegado de Harinera Talaverana.
En 2014, la empresa cambió de nuevo de ubicación y es una de las fábricas más grandes del sector que surte a Castilla-La Mancha, Extremadura, Madrid, Castilla y León y Andalucía. Javier tiene tres hermanos, Íñigo, Mercedes y Blanca.
Además del negocio familiar, Javier explota la finca El Saúco, a cinco minutos de Talavera, dentro del sector agrícola y allí organiza además monterías y hay una casa rural de lujo de uso turístico. El futuro marido de Patricia Rato también está divorciado y tiene dos hijos de 29 y 27 años. Hace años mantuvo una relación con Ana Zamácola, hija del dueño de la firma de ropa infantil Neck & Neck.
Javier ha veraneado siempre en El Puerto de Santa María, justo el mismo lugar de Cádiz en el que Patricia y su entonces marido pasaban con sus tres hijos las vacaciones estivales. Además, en invierno, los Ruiz Rato solían ir a esquiar a la conocida estación de esquí, donde también lo hacían los Moro.
Fue en marzo de 2010 cuando la pareja anunció su separación después de 19 años juntos y firmaron el divorcio en diciembre de ese mismo año. “Mi separación ha sido muy dura, larguísima y muy triste para todos, como supongo que es cualquier separación, por todo lo que conlleva romper una familia”, decía Patricia años después en ¡Hola!.
Un año después, Patricia tuvo que desmentir los rumores que la relacionaban de manera romántica con Javier Moro y lo hizo a través de un comunicado.“Desde hace dos años, en que tuvo lugar la ruptura de hecho de mi matrimonio, ni he mantenido ni mantengo relación sentimental alguna con nadie”, expresó.
Aunque entonces se dijo que había sido el propio Espartaco el que les había presentado en una montería, nada más lejos de la realidad. Patricia y Javier coincidieron en el cumpleaños de un amigo en común cuando ella ya estaba divorciada y entre ellos primero hubo una bonita amistad. “Me siento muy presionada, hasta el punto de que incluso las citas laborales las mantengo dentro de los despachos pues me preocupa que saquen fotos fuera de contexto y que perjudiquen a esas personas”, dijo en aquellos años la ex mujer del torero.
Javier fue un gran apoyo para Patricia tras la muerte de su padre, Ramón Rato Figaredo, en 2012, y fue tres años más tarde cuando se captó la imagen de él asistiendo al funeral del progenitor de Rato en la iglesia de San Francisco de Borja en Madrid.
Nunca han querido confirmar su amor y siempre han tratado de vivir su relación desde el plano más discreto y alejados de los focos. Pero desde hace nueve años están felices juntos y no se han ocultado asistiendo juntos a fiestas organizadas por el hoy exmatrimonio Enrique Ponce y Paloma Cuevas, cenas de José María Michavila o de la familia de joyeros Yanes.
También se los vio agarrados del brazo en el funeral por Germán López Madrid en 2019 y un año antes fueron fotografiados junto a Alejandra, la hija de Patricia, en el funeral por los padres de la madrileña.
Donde no se vio a Javier fue en la boda de Alejandra Ruiz Rato con Tito Novales, que tuvo lugar en Sevilla el año pasado. Ni Patricia ni Espartaco asistieron con sus respectivas parejas quizá debido a las restricciones que todavía había en España debido a la pandemia.
Ahora, siguiendo con la discreción que han elegido llevar en estos últimos nueve años, Patricia Rato y Javier Moro se casarán el próximo 8 de septiembre en la bonita finca de la familia Moro Peralta en Las Herencias, muy cerca de Talavera de la Reina.
