Emprender o hacer crecer tu negocio requiere, además de esfuerzo y visión, contar con las herramientas adecuadas para financiar tus proyectos. La financiación siempre ha sido de capital importancia para las PYMEs, pero en un entorno en el que todo evoluciona tan rápido, es cada vez más importante disponer de liquidez para adaptarse e incorporar las nuevas tecnologías en la empresa. Que la financiación es un pilar básico tanto para el crecimiento como para el día a día de las empresas es algo por todos conocido, pero ¿seguro que conocemos todas las fuentes de financiación disponibles en el mercado?
En este artículo, exploraremos las diversas fuentes de financiamiento disponibles para las PYMEs en España, incluyendo opciones públicas y privadas, y cómo elegir la mejor alternativa para tu negocio. Te voy a explicar las diferentes formas que existen. La primera pregunta a la que tendrás que responder: ¿Qué cantidad necesitas y para qué? Redacta y cuantifica exactamente lo que te hace falta. Y, fundamental, informarte de qué tipos de fuentes existen y cual es el que mejor se adapta a tu caso.
Se distinguen dos tipos de fuentes de financiación para pymes: la financiación interna o autofinanciación, generada dentro de la misma empresa y la financiación externa, la más amplia, que puede ser tanto pública como privada.
Financiación Interna (Autofinanciación)
La financiación interna, también denominada autofinanciación, consiste en financiarse a través de los propios recursos o ganancias de la empresa. Proviene de los recursos económicos pasivos, es decir, del patrimonio neto. La independencia y el ahorro de trámites representan dos de las ventajas de esta fuente de financiación.
Financiación Externa
Como su nombre indica, consiste en recurrir a entidades externas para buscar financiación. Esto es algo que además será habitual en distintos momentos de la vida de la empresa.
En 2023, del 73,9% de las firmas que recurrieron a financiación ajena, el 62% lo hizo con financiación bancaria, según datos de SGR-Cesgar. El instrumento más popular fueron los préstamos bancarios, que utilizó el 20% de las pymes.
A continuación, se detallan algunas de las fuentes de financiación externa más comunes:
1. Financiación Bancaria
Es casi con total seguridad la primera opción para la gran mayoría de directivos. Sigue siendo una de las fuentes a las que más acuden las pymes en nuestro país porque se rigen por normas muy estrictas que aportan seguridad. Ofrecen además una amplia variedad de productos. Sin embargo, en los últimos años, los requisitos de acceso al crédito son mucho más exigentes. Claudia Caso señala que es una opción que está muy bien para quien no quiere ceder parte de su empresa, aunque según el proyecto puede resultar difícil que lo concedan, por ejemplo, en el caso de ‘startups’ en sus etapas iniciales.
Dentro de la financiación bancaria, encontramos:
- Préstamo bancario: Es la opción más común para obtener capital, especialmente cuando se trata de operaciones a largo plazo o cuando se requiere una suma considerable.
- Póliza de crédito: Es una modalidad de financiación flexible en la que una entidad bancaria pone a disposición del cliente una cantidad determinada de dinero, la cual puede utilizarse según se necesite.
2. Business Angels
Otra de las grandes alternativas que existen en el mercado financiero del Siglo XXI son los conocidos como business angels. Estos ‘ángeles de los negocios’ son inversores privados, es decir, personas físicas con mayor capacidad de inversión que las tres efes que apuestan por el emprendedor y su idea. Este tipo de inversores se implican al máximo en las iniciativas, con un alto grado de compromiso. Claudia Caso, que señala que este tipo de financiación es sobre todo para ‘startups’ con un modelo de negocio que empieza a estar probado y que ya generan ingresos, añade que, además de dinero, los ‘business angels’ aportan también mucho conocimiento y apoyo porque en ocasiones son personas que en su momento también emprendieron.
Según un informe realizado por la escuela de negocios Iese para la Asociación Española de Business Angels Network (Aeban), durante 2023 los 'business angels' realizaron al menos una nueva incorporación a sus carteras, con una inversión media de 49.738 euros.
3. Sociedades de Capital Riesgo (Venture Capital)
Las sociedades de capital riesgo, que también reciben el nombre de venture capital, son grandes gestoras de fondos económicos que invierten en proyectos con expectativas de rentabilidad muy altas. En la gran mayoría de los casos exigen una participación mínima en el capital de la compañía a cambio, la cual es retirada una vez cumplidos los objetivos.
4. ENISA
Una de la financiación para empresas más solicitada en la actualidad es la denominada línea de financiación ENISA. Una empresa pública que depende directamente del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. El programa se divide en un total de tres categorías:
- Jóvenes emprendedores: una línea de préstamos para PYMEs en la que la mayor parte del porcentaje debe estar en manos de personas físicas menores de 40 años.
- Emprendedores: las ayudas también están destinadas a pequeñas y medianas empresas creadas recientemente, aunque en este programa no hay límite.
- Crecimiento: y, por último, esta línea de financiación para empresas, que ofrece ayudas para proyectos de compañías que quieren expandir su negocio.
Cómo obtener financiamiento ENISA para tu empresa | Método Simple vs Método Complejo
5. Subvenciones para PYMEs
También existen las subvenciones para PYMEs, dirigidas a autónomos que quieren crear su propia empresa y comenzar una carrera como emprendedores. Administración de la compañía, creación de la empresa y cese de la actividad.
6. Bootstrapping
En las fases iniciales, lo que en el caso de las ‘startups’ se denomina fase ‘pre-seed’ o presemilla, el 'bootstrapping' o financiarse con recursos propios (ahorros y los ingresos que se van generando) permite no depender de financiación externa. “Es lo primero que puede hacer un emprendedor para testar su idea, ver si puede tener viabilidad y un hueco en el mercado”, explica Claudia Caso. El crecimiento será más lento, pero se mantiene el control de la compañía en esos primeros pasos y no se empieza ya debiéndole dinero a una entidad bancaria.
7. Family, Friends and Fools (FFF)
En inglés se llama a esta opción ‘family, friends and fools’, las tres efes. Consiste en recurrir a la gente cercana para que ayude en la financiación del proyecto, además de a esos ‘fools’, personas que simplemente se enamoran de la idea y deciden dar dinero aunque no conozcan al emprendedor. Se trata de un préstamo entre particulares.
8. Crowdfunding (Micromecenazgo)
El micromecenazgo, financiación colectiva o ‘crowdfunding’, modelo que en España durante 2023 ha superado los 80 millones de euros, y recaudado más de 300 millones de euros, consiste en recaudar financiación a través de las pequeñas inversiones de muchas personas. Las campañas de ‘crowdfunding’ se publican normalmente en una plataforma online especializada y se mueven para llegar al máximo de inversores potenciales. A cambio, quien aporta dinero puede obtener desde descuentos hasta acceso prioritario a lo que se esté desarrollando, pasando por un porcentaje pequeño de la empresa.
9. Aceleradoras
Este tipo de instituciones hacen precisamente lo que indica su nombre: aceleran el crecimiento de las ‘startups’ a las que acogen. Para ello, las ayudan a crear su modelo de negocio, a perfilar su estrategia y a captar financiación. “Hacen una función de ’smart money’ muy interesante, porque acompañan al emprendedor en todo el proceso: diseño, testar el modelo, la fase de 'design thinking' y acceso a numerosos contactos”, indica Caso.
10. Concursos
Una sencilla búsqueda en internet dará numerosos resultados de concursos a los que las empresas se pueden presentar para conseguir financiación. “Sobre todo para ‘startups’ en las primeras fases, hay cada vez más concursos en escuelas de negocios y universidades”, señala Claudia Caso.
11. Fondos de Capital Riesgo
Como explica Carlos Fernández, profesor del Instituto de Estudios Bursátiles (IEB) en una entrevista en Gestiona Radio, los fondos de capital riesgo son fondos de inversión “cuya característica fundamental es que en la mayor parte de los casos suele invertir en empresas no cotizadas”. La financiación que reciben las ‘startups’ en esta fase es ya bastante elevada, a cambio de una participación en la empresa que el fondo pueda vender en el futuro por una cuantía mayor. “Es todo un mundo. Hay fondos especializados en industrias, los que buscan tener un porfolio diversificado, los que prefieren proyectos con un impacto positivo…”, asegura Claudia Caso.
12. Socios Industriales
Para emprendedores que se identifican más con la personalidad ‘rich’ y que esperan incluso en algún momento vender el 100% de la empresa, los socios industriales pueden resultar más interesantes que los socios puramente capitalistas. “Se trata de una empresa del sector que se fija en ti y que te quiere participar o que te quiere comprar a ti como emprendedor para absorber el conocimiento o la tecnología o los clientes que hayas desarrollado. Normalmente un ’corporate partner’ acaba comprando el 100% de la ‘startup’ e integrándola en su estructura.
13. Ayudas Públicas
Otra opción de financiación, que además permite mantener el control de la empresa, es solicitar alguna de las subvenciones o ayudas públicas que ofrece la Administración. Para optar a ellas, además de estar atentos a las distintas convocatorias que se van lanzando, hay cumplir una serie de requisitos. La profesora de IE University explica que la facilidad o dificultad de acceder a ellas depende mucho del tipo de empresa y de su actividad.
14. Factoring
Este tipo de financiación ('factoring') ofrece liquidez a las empresas al adelantarles el importe de las facturas que tienen pendientes de cobro. La entidad bancaria con la que se contrata este servicio cobrará a cambio una serie de comisiones e intereses.
Otras Opciones de Financiamiento
- Renting: Es un contrato de alquiler a largo plazo, utilizado frecuentemente para vehículos. Muchas empresas, como las que emplean la comerciales o empresas de transporte, recurren a esta opción que les permite renovar periódicamente su flota de vehículos.
- Leasing: Es otra forma de arrendamiento financiero que ofrece la posibilidad de adquirir el bien al finalizar el contrato.
- Microcréditos: Son préstamos de poca cantidad, en general menos de 20.000 euros que están destinados tanto a personas físicas como a financiación de empresas o proyectos.
Financiación Pública vs. Privada
Es importante distinguir entre financiación pública y privada:
Financiación Pública
Es una vía de financiación externa en la que los fondos proceden de un organismo o una institución pública, siendo el método más común el de las subvenciones.
Algunas de las ventajas que suele ofrecer este tipo de financiación son:
- Periodos de carencia del préstamo
- Tramo No Reembolsable del préstamo
- No aparecen en la Central de Información de Riesgos
- Posibilidad de obtención de un informe motivado o del sello PYME Innovadora.
Financiación Privada
Es un método alternativo de finanzas corporativas por el cual se recibe financiación por parte de prestamistas privados, lo que ayuda a cumplir compromisos de corto plazo en efectivo como necesidades de capital de trabajo o modelos de estructura de capital.
Algunas de sus ventajas respecto a la financiación pública son:
- Rapidez entre el momento en que se solicita el préstamos y en el que es concedido.
- No tiene productos adicionales ni supone gastos extras.
Ejemplos de Fuentes de Financiación Públicas y Privadas
A continuación, se presentan algunos ejemplos de entidades y programas que ofrecen financiación a PYMEs en España:
- CDTI
- Santander Fondo Advance
- Fondo Apoyo a Empresas
- BEI y Sabadell
- ICO
CDTI
El Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial, dependiente del Ministerio de Economía y Competitividad, ofrece financiación a proyectos de I+D+i con un interés igual al Euribor. También ofrece una mejora para la financiación de proyectos Línea Directa de Innovación, que son aquellos que implican la incorporación y adaptación de tecnologías novedosas a nivel sectorial siempre y cuando supongan una ventaja competitiva para la empresa. Estos proyectos se podrán amortizar a tipos del 1% en los préstamos a 3 años y del 2% en los préstamos a 5 años.
Fondo Apoyo a Empresas
Esta iniciativa de CESCE, que cuenta con el apoyo de Ferrovial, Mutua Madrileña y Técnicas Reunidas, ofrece financiación no bancaria a las empresas mediante el descuento de facturas comerciales. Las empresas pueden acceder al Fondo independientemente del tamaño que tengan o de si venden en España o en el exterior. Los recursos llegan en 6 días a partir de la solicitud y el tipo de interés es del 4,75%. Al ser un canal de financiación no bancario, no aparece en CIRBE, y no ocupa líneas bancarias ni de la empresa que solicita la financiación ni del proveedor que paga la factura.
Santander Fondo Advance
Es la propuesta que el Santander ofrece a las pymes para financiar sus proyectos. Como condición, tienen que tener más de tres años de vida, y podrán financiar proyectos singulares de inversión para el crecimiento de su negocio: I+D+i, inmovilizado material, expansión de operaciones por un importe mínimo de un millón de euros, un plazo mínimo de 3 años y mediante deuda estructurada a la tipología del proyecto: subordinada, convertible o de otro tipo. Esta alternativa de financiación no se dirige a pymes para operaciones de financiación de su negocio recurrente o en situación de reestructuración de su pasivo. Para las pymes y proyectos que cumplan las condiciones mencionadas, el Fondo Advance facilitaría financiación a medio y largo plazo con flexibilidad en el calendario de pagos y en la exigencia de garantías.
BEI y Sabadell
Han puesto a disposición de las empresas una nueva línea financiera de 500 millones de euros, destinada a financiar proyectos de inversión y capital circulante. Del total disponible, 250 millones de euros provienen de los fondos del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y Banco Sabadell aporta 250 millones de euros adicionales. Podrán optar a la misma pequeñas y medianas empresas, y empresas de mediana capitalización (MIDCAP, hasta 3.000 empleados) industriales y de servicios, y facilitarles el acceso al crédito en condiciones favorables para impulsar el crecimiento económico, la expansión de los negocios y la creación de puestos de trabajo. La línea incluye préstamos, leasing y renting, hasta un plazo máximo de 15 años, en el caso de las inversiones, y a 3 años, en el caso del circulante, y a un tipo de interés preferente, beneficiándose además de una reducción de un 0,25% en el tipo de interés bonificado por el BEI.
ICO
La Línea ICO, para empresas y emprendedores, está dirigida a autónomos y todo tipo de empresas. Mediante la misma, pueden financiarse necesidades de liquidez (hasta el 100% de financiación para operaciones de hasta 3 años), inversiones financiables (hasta el 100%, incluido el IVA o impuesto análogo, o necesidades de liquidez: adquisición de activos fijos productivos); adquisición de vehículos turismo (hasta 30.000 euros + IVA); adquisición de empresas; gastos de circulante con un límite de hasta el 50% del importe total de la financiación, que podrá ampliarse hasta el 100% para operaciones de hasta 1, 2 y 3 años. El importe máximo de financiación por beneficiario y año es hasta 10 millones de euros, y el plazo de amortización hasta 20 años. También dispone de la Línea ICO Innovación Fondo Tecnológico, destinada a empresas innovadoras que realicen inversiones en activos fijos productivos, nuevos o de segunda mano, en territorio nacional. Se puede financiar hasta el 100 % del proyecto de inversión (IVA/IGIC) no incluido, con un límite máximo por cliente de 1,5 millones de euros.
Recomendaciones Finales
Para Claudia Caso, profesora asociada de Emprendimiento, Liderazgo y Gestión empresarial en IE University, no conocer todas esas opciones puede dar lugar a uno de los errores más comunes en emprendedores: no valorar bien la situación y acabar cediendo parte de su empresa a cambio de financiación cuando, en realidad, no era su objetivo. “Muchos emprendedores toman decisiones respecto a este tema cuando están en una situación que creen desesperada. Es un momento de debilidad en el que están en inferioridad de condiciones para negociar bien”, explica.
Hay modos de financiación que serán más o menos adecuados dependiendo del momento, del país o del objetivo de quien emprende. La experta pone como ejemplo de esto último lo que el profesor de la Harvard Business School Noah Wasserman llamó “el dilema del fundador”. ¿Quieren los fundadores ser reyes (‘king’) o ricos (‘rich’)? Los caminos son diferentes. “Hay emprendedores ‘king’, que quieren controlar y que nunca van a vender. Posiblemente prefieran un préstamo o alguna opción de financiación en la que se ceda una parte pequeña de la empresa”, explica Caso. Los emprendedores ‘rich’, por otra parte, “van vendiendo su empresa y se quedan con una parte más pequeña”.
Lo único imprescindible para montar una empresa propia es tener una idea, pero, para que esta tenga éxito y no se acabe convirtiendo en un problema económico para quien emprende, es necesario contar también con acceso a algún tipo de financiación.
Los recursos de las pymes provienen del capital que aportan los socios, el beneficio que generan y la financiación externa. Gracias a la apertura del mercado financiero y al conjunto de ayudas públicas se han ampliado las fuentes de financiación para empresas. Para obtener fondos en buenas condiciones es importante controlar los estados financieros, los ratios de solvencia y evitar la morosidad. En el primer caso, la mayoría de las pymes pueden considerar aumentar su capital social para dotar a la sociedad de más solvencia y garantías.
