En Barcelona, una nueva ola de cafeterías está redefiniendo la experiencia del café, y SandwiChez se destaca como un ejemplo de perdurabilidad y calidad. A diferencia de las tendencias pasajeras, SandwiChez ha consolidado su presencia con cuatro locales que ofrecen una propuesta gastronómica excepcional centrada en el culto al café y la excelencia en sus productos.
Una taza de café en una cafetería.
Un Negocio Local con Alma
SandwiChez es un negocio local que cuenta con cuatro locales en la zona alta de Barcelona. Los creadores de SandwiChez saben que no quieren que su negocio se convierta en una franquicia sin alma, por lo que cada local es tratado con mimo y cariño, siguiendo la filosofía emocional de los negocios familiares.
Esta filosofía se percibe en la disposición del espacio, que en los cuatro locales responde a unos preceptos de calidez e intimidad absoluta. Los espacios SandwiChez siempre son acogedores, con una profusión de maderas claras y con sillas y muebles viejos que parecen escogidos uno a uno, con dedicación y buen gusto, capturando a la perfección el feeling de los cafés londinenses o neoyorkinos con gigantescas cristaleras que aportan una abundante luz solar.
En SandwiChez siempre reina una calma que parece impropia de una ciudad tan bulliciosa como Barcelona, sin ruidismo ambiental.
La Filosofía Cafetera de SandwiChez
SandwiChez aspira a que absolutamente todo el equipo sepa hacer un muy buen café. Para ello, han recurrido al mejor maestro: Kim Ossenblok ha sido el encargado de formar a este equipo que, además, sigue reciclándose continuamente en lo que respecta a formación cafetera.
Cada nueva adquisición del equipo necesita pasar una formación mínima antes de permitirle ponerse al mando de la cafetera: hay unos preceptos básicos de higiene, de liturgia y de cariño que hay que asimilar para poder trabajar los productos básicos que conforman el buen café de SandwiChez.
Esos productos básicos, además, no son dejados al azar ni tampoco responden a unos preceptos desleales de optimización económica: la leche (siempre fresca) procede de la Granja Armengol, mientras que el grano utilizado para el café siempre es de variedad arábiga (que viene a ser el mejor estándar de calidad posible, en contraposición a la variedad robusta).
Calidad Extrema en la Comida
En SandwiChez la calidad de la comida es simple y llanamente extrema: si en el café buscan la excelencia, en sus bocadillos, ensaladas y zumos no iban a ser menos. De nuevo, la materia prima es lo que marca la diferencia: sin obsesionarse con certificados eco ni mandangas diversas, los productos que emplean en SandwiChez para la realización de sus platos siempre sorprende.
Buscando siempre el equilibrio entre la tradición (intentan que, cuando visitas SandwiChez, siempre encuentres determinados básicos que no cambian en la carta) y la novedad (el equipo se reúne cada semana a la búsqueda de novedades que sorprendan al paladar de los visitantes), la carta se expone directamente en una vitrina que deja a la vista que aquí no hay trampa ni cartón: cuando tienes plena confianza en la calidad del producto que manejas, ¿por qué no enseñarlo al mundo?
Los productos que emplean en SandwiChez para la realización de sus platos siempre sorprenden, ya sea con las olivas negras de Marruecos, el aceite de oliva de Les Garrigues o el pan de un total de seis proveedores diferentes (todo sea por encontrar el sabor perfecto).
En Sandwichez presumen de hacer sus bocadillos sin aditivos y con los mejores ingredientes procedentes de granjas locales. El queso, la leche fresca, el pan, la carne, las verduras… todo viene de proveedores cercanos, de manera que pueden controlar mucho más su calidad.
Mi preferido es el de pollo con compota de manzana, tomate seco, cebolla, mayonesa, pimienta negra y orégano; pero también está buenísimo el bocadillo de pastrami con espinacas, mostaza de dijon, cebolla y mayonesa.
Las ensaladas son originales, variadas y hechas con productos locales. Por ejemplo el queso de sus ensaladas lo provee la Granja Armengol, situada en Gurb (Armengol tiene tiendas en Barcelona donde venden excelentes yogures, quesos y lácteos de elaboración propia), la mantequilla y los yogures provienen de la comarca catalana de Osona y el aceite tiene Denominación de Origen de Les Garrigues.
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Granja Armengol: Un Proveedor de Confianza
La leche fresca utilizada en SandwiChez proviene de la Granja Armengol, una empresa familiar con una larga historia en la producción de productos lácteos de calidad. Fundada en 1086, la Granja Armengol ha pasado por generaciones dedicadas al cuidado de sus animales y a la producción de sus propios productos.
La familia Armengol abre y cierra el círculo de la producción y es sello de proximidad asegurada. Ellos mismos son los encargados de producir la comida de las vacas, que después darán su leche para beberla, hacer yogures, flanes, requesón o quesos, que se producirán también junto a la granja.
Además de proveer a restaurantes y cafeterías, Granja Armengol también cuenta con tiendas propias en Cataluña, donde ofrecen sus productos a granel, fomentando el reciclaje y la sostenibilidad.
Premios y Reconocimientos de Granja Armengol:
- Quinto premio del Centro Catalán de la Nutrición del Instituto de Estudios Catalanes Marc Viader a la innovación en productos alimentarios.
- Premio a la mejor trayectoria empresarial de la delegación de Osona de la Cambra de Comerç de Barcelona en 2011.
Un Ambiente Neoyorquino en Barcelona
Sandwichez no es una franquicia, es el proyecto de Xavier Sánchez, un emprendedor con quince años de experiencia en restauración. Su ambiente tiene cierto aire neoyorquino: decoración en madera de color claro, sillas de hierro estudiadamente descoloridas, tonos blancos y negros en techos y ventanas.
Un sitio en el que al entrar escuchas de hilo musical a Ella Fitzgerald, ya da una pista de que es diferente. Y si ese sitio es un bar de bocadillos, más aún. ¿En qué bar de bocatas escuchas jazz o blues?
SandwiChez ya cuenta con unos cuántos locales de Barcelona. Un sitio que merece la pena, perfecto para aquellos que quieren comer sano, de calidad y a un precio más que razonable.
Dirección: Numancia, 147. Barcelona.
Interior de un local de SandwiChez en Barcelona.
