Prato, Italia, es una ciudad con una rica historia en la industria textil, y nombres como Guido Mazzoni son fundamentales para entender su evolución y éxito. Desde los molinos de agua del siglo XVIII hasta la innovación en la Revolución Industrial, Prato ha sido un centro de producción textil de renombre.
Duomo de Prato, Italia
Los Inicios de la Producción Textil en Prato
La actividad textil en Prato se consolidó gracias a factores como la política económica del Gran Ducado de Toscana y la familia Loredana. A finales del siglo XVIII, Giovacchino Pacciani y Vincenzo Mazzoni iniciaron una importante producción de lana, creando las primeras boinas rojas que se vendían en Oriente Medio.
Innovación en la Revolución Industrial
En el siglo XIX, durante la Revolución Industrial en Inglaterra, el investigador Mazzoni, también técnico mecánico, perfeccionó las máquinas de hilar y diseñó otras para el cardado. Además, en esa época ya se reciclaba ropa usada para crear lana regenerada, que se mezclaba con lana virgen para confeccionar nuevos tejidos.
En el siglo XX se creó la Unión de Industriales en Prato, con la participación de ciento nueve empresarios organizando así la parte comercial y sindical y la vida de las empresas en esta parte de Italia. Durante la dictadura Prato se mantuvo en lo industrial.
Durante la guerra entre los años 1941 y 1944, la ciudad quedó muy afectada por los bombardeos recuperándose después de la Liberación por la demanda de la confección que creció notablemente.
En la posguerra, la inmigración procedente del sur de Italia creció de tal manera que el número de trabajadores textiles sumaba 22.000 y se convirtieron en 60.000.
Diversificación y Calidad en la Producción Textil
El Distrito Textil de Prato diversificó su producción, incluyendo fibras de alta calidad como lana virgen, cashmere, seda, lino, algodón, viscosa y microfibras.
Descubriendo las Fábricas e Historias de Prato
Si te interesa el mundo textil, Prato ofrece una experiencia única: "Viaggio multisensoriale alla scoperta di lana e fibre, un filo dopo l’altro". Turismo Industriale Prato ha anunciado que este es el distrito textil más grande de Europa.
Desde el 28 de Noviembre hasta Marzo de 2022, se realizan visitas al MUMAT (Museo delle Macchine Tessili) di Vernio, una actividad para toda la familia con espectáculos y paseos para descubrir los rincones históricos de esta industria. Se visitan fábricas y museos, ofreciendo la oportunidad de pasar varios días en Prato.
Programa de Descubrimiento Textil
- Visitas al Museo delle Macchine Tessili di Vernio: Recorridos con explicaciones sobre tejidos de lana y otras fibras, diseñados para niños de 6 a 12 años.
- Actividades interactivas: Como "dritto e rovescio" (derecho y revés), donde los visitantes pueden crear su propia trama textil.
Hilando con los niñoslawhiteEl 30 de Enero por ejemplo invitan a participar en una actividad llamada “dritto e rovescio”- “derecho y revés” - que como dicen ellos y es así “el tejido no es otra cosa que el cruce de hilos que van a lo vertical y a lo horizontal”, entregarán a los visitantes un “kit” para que ellos mismos prueben a crear su propia trama. Aquí estarán bien recibidos los niños más pequeños que tengan entre 3 y 6 años.
Marco Lucchesi falleció en el 2017 y sus hijos, siguiendo la tradición, continúan elaborando tejidos de calidad, algunos de ellos son con los que las marcas Donna Karan, Ralph Lauren, Louis Vuitton o Giorgio Armani confeccionan sus prendas.
Prato, del esplendor textil italiano a la producción low cost | INTERNACIONAL
Explorando Prato: Más Allá de las Fábricas
Un recorrido recomendado es comenzar en la Piazza del Comune, admirando el Palazzo Pretorio. Aquí, descubrirás a Francesco Di Marco Datini, el "mercader" de Prato, un símbolo de la ciudad y ejemplo de los mercaderes en el Renacimiento.
Datini, huérfano a los 13 años, construyó un holding con capital en varias ciudades europeas, vendiendo desde granos hasta objetos preciosos y lana. Fundó una fábrica de tejidos, una tintorería y un banco en Florencia.
Palazzo Datini, Prato
El Distrito textil de Prato supo diversificar su producción produciendo artículos de alta calidad incluyendo fibras tan valiosas como la lana virgen, el cashmere , la seda, el lino, el algodón la viscosa, las microfibras, etc.
Las fábricas cuentan historiasAl que le guste el mundo del textil esta podría ser su próxima parada.
Programa descubriendo las fábricas y los encantos de la ciudad italiana del textilEste es sería el plan:Desde la tarde del 28 de Noviembre, se abrirán las puertas del Museo delle Macchine Tessili di Vernio de las 15.30 a las 17.00 hrs. para arrancar el recorrido con los diversos tipos de tejidos de lana y otras fibras y lo harán de tal manera que los niños de entre 6 y 12 años lo podrán pasar genial, caminando entre las turbinas, la lana cardada, la máquina de hilar o el bastidor para continuar observando como se trabaja con las máquinas dedicadas a la lana regenerada y la técnica del tejido.
Entrando en la web se pueden reservar las entradas y ver las otras fechas y las otras actividades.
Descubramos PratoPratoIvan D'AlìY uno de los recorridos sería: quedar en la Piazza del Comune, una plaza del siglo XIII sin dejar de admirar el Palazzo Pretorio. Allí en la plaza del Ayuntamiento, nos vamos a encontrar con un personaje que hay que descubrir: Francesco Di Marco Datini,el “mercader” de Prato, todo un símbolo en esta ciudad. Su figura esculpida en mármol de Carrara hace que lo recuerden por su inteligencia y por su ingenio “pratense”. Fue el ejemplo de los mercaderes en el Renacimiento. Se quedó huérfano de padre y de madre, la peste se los llevó cuando Francesco tenía solo 13 años, era una familia modesta pero el chaval, cogió algunas botellas florentinas y se marchó a Avignon en donde vivió hasta el año 1382. Se casó con Margarita Bandini y fundó un holding con capital de Avignon, Florencia, Pisa, Genova, Barcelona, Valencia y Palma de Mallorca. Se convirtió en un hombre rico y muy respetado, vendía desde granos, pasando por pan, objetos preciosos, lana... vamos, todo lo que podía. Fundó una fábrica de tejidos, una tintorería y en Florencia abrió un banco.
