Los emprendedores son individuos que se caracterizan por su capacidad para identificar nuevas oportunidades de negocio, así como por sus conocimientos y recursos para transformar una idea en un proyecto viable de futuro. En la entrada de hoy vamos a hablar de este tema.
El mundo post-Covid-19 presenta desafíos y oportunidades para el emprendimiento, especialmente en el ámbito social. La sostenibilidad y la atención a los valores renovados de las personas se han convertido en pilares fundamentales para el desarrollo empresarial. En este contexto, el emprendimiento social emerge como una fuerza impulsora para la creación de un mundo más justo y equitativo.
El emprendimiento social busca soluciones innovadoras para problemas sociales y ambientales. Al contrario que los emprendimientos tradicionales, el emprendedor social no busca un beneficio económico o una mayor cuota de mercado. Su objetivo principal es conseguir un bien social. En esta categoría se incluyen organizaciones sin ánimo de lucro y startups destinadas a proteger los derechos humanos o el medio ambiente, así como programas educativos, sanitarios y culturales para lograr un mundo mejor y más justo.
El emprendimiento social está en auge. Se define como la puesta en marcha de empresas que persiguen mejorar el mundo, orientando su modelo a un fin social y medioambiental que prevalece sobre el fin económico. Estas empresas existen para resolver un reto social o medioambiental.
Las empresas sociales españolas, como Miwuki (que busca reducir el abandono animal) o El Rosal (que da trabajo a mujeres con discapacidad intelectual), son ejemplos de cómo el propósito social puede ser rentable y generar un impacto positivo en la sociedad.
Según el informe anual de Deloitte, Global Human Capital Trends (2018), el 84% de los millennials consideran que las empresas deben valorarse por su rendimiento social y medioambiental, no solo financiero. Incluir objetivos de impacto social y medioambiental positivo se ha convertido en una fuerte ventaja competitiva, especialmente en mercados saturados y sectores dirigidos a los jóvenes.
Las Claves del Emprendimiento Social | Rafa Fergom | TEDxAlcoi
Características Clave de un Emprendedor Social
Los emprendedores deben tener un perfil muy específico para triunfar. No solo es necesario tener una buena idea, sino también conocer las técnicas para transformarla en un negocio viable, además, se requiere perseverancia y autoconfianza para no desfallecer en el intento.
Tendrás que dedicarle muchas horas al día, por lo que es indispensable que sientas pasión por lo que haces. Los aspectos mentales son muy importantes. Los emprendedores son capaces de enfrentarse a las dificultades y los cambios, siendo flexibles y buscando alternativas imaginativas para sortear los obstáculos.
Un emprendedor debe ser creativo y adoptar una posición de liderazgo, que incluye capacidades de motivación y un conocimiento exhaustivo de las características de cada puesto de trabajo. También es indispensable tener paciencia y mantener la serenidad en los momentos más complicados, considerando los fracasos como una fase de aprendizaje.
Resumen de las características clave:
- Innovación: Capacidad para transformar ideas en empresas con metas realistas.
- Liderazgo: Habilidad para influir y motivar a otros.
- Adaptabilidad: Flexibilidad para adaptarse a los cambios y superar obstáculos.
- Pasión: Dedicación y compromiso con el proyecto.
- Paciencia: Serenidad para tomar decisiones y aprender de los fracasos.
Ejemplos Inspiradores de Emprendedores Sociales Españoles
La sociedad española es enormemente solidaria, y el emprendimiento social ha nacido con fuerza en nuestro país. Aquí hay algunos ejemplos de emprendedores que están construyendo productos relevantes y cambiando el mundo:
- Agustín Vitorica: Fundador de GAWA Capital, una consultoría de inversiones de impacto social en países en vías de desarrollo.
- Alfonso Escriche: Creador de CerQana, una aplicación para fomentar la autonomía e inclusión de personas mayores y dependientes.
- Antonio Espinosa de los Monteros: Fundador de AUARA, una empresa de agua embotellada cuyos beneficios se destinan a resolver el problema del agua potable en países en vías de desarrollo.
- Cristina Balbas: Fundadora de Escuelab, un proyecto para democratizar el acceso a una educación científica práctica e interactiva.
- Diana Arias: Creadora de DECEDARIO, un juego de mesa terapéutico para la estimulación cognitiva de personas con diversidad funcional.
- Gloria Gubianas: Cofundadora de Sheedo (papel plantable) y Hemper (moda sostenible hecha a mano en Nepal).
- Javier Goyeneche: Fundador de ECOALF, una marca de moda sostenible que limpia los mares de plásticos para fabricar tejidos reciclados.
- José Moncada: Fundador de La Bolsa Social, una plataforma de crowdfunding que conecta a empresas de impacto social y medioambiental positivo con inversores.
- Juanjo Manzano: Cofundador de AlmaNatura, una empresa destinada a empoderar a la población rural.
- Laura Fernández: Emprendedora con amplia formación en tecnología e innovación, colaborando en la creación de programas formativos.
Emprendimiento Social: Cómo Crear un Negocio con Impacto Positivo 🌍❤️
Innova Materials: Un Ejemplo de Emprendimiento Social
Innova Materials es una iniciativa de estudiantes de ingeniería estadounidenses que busca crear tuberías que eliminan bacterias del agua y mejoran su calidad. Además, destinan un porcentaje de sus ingresos a apoyar investigaciones para purificar el agua del mundo. Este es un claro ejemplo de cómo el emprendimiento social puede abordar problemas globales y generar un impacto positivo en la sociedad.
Oportunidades en el Mundo Post-Covid-19
El coronavirus ha cuestionado el valor de la globalización, pero también ha transformado los efectos de la crisis en oportunidades empresariales. En el mundo post-Covid-19, la respuesta a los renovados valores y nuevas percepciones de las personas generará oportunidades para emprender, precisamente, en esos valores. La sostenibilidad debe ir de la mano de la globalización y pasar al centro de las estrategias de desarrollo empresarial.
Algunas áreas con gran potencial para el emprendimiento sostenible son:
- Alimentación Sostenible: Incremento en el consumo de productos análogos a la proteína animal, con conciencia sobre el maltrato animal y el respeto al medio ambiente.
- Movilidad Urbana Sostenible: Desarrollo de propuestas que generen menor impacto ambiental, como vehículos híbridos y eléctricos y plataformas de vehículos compartidos.
- Economía Circular: Mayor durabilidad de los productos, derecho a reparar aparatos electrónicos, reducción del uso de plásticos y etiquetado ecológico más preciso.
- Gestión Integral del Agua: Tratamiento integral del agua en todo su ciclo de generación, uso y recuperación, con modelos de negocio basados en plataformas que integran usuarios, emprendedores y startups.
- Logística Colaborativa y Sostenible: Empresas que prestan un servicio rápido, seguro y fiable, comprometidas con la sostenibilidad, utilizando nuevas tecnologías y modelos de gestión de logística colaborativa.
- Moda Sostenible: Promoción de prácticas sostenibles en la cadena de suministro, uso de fibras orgánicas y poliéster reciclado, y búsqueda de nuevas formas de logística.
- Empaquetado Ecológico: Sustitución de biopolímeros y implementación de estrategias 100% funcionales para el reciclaje.
- Energía Renovable y Eficiencia Energética: Eliminación gradual de los combustibles fósiles y despliegue de tecnologías de energía renovable y eficiencia energética.
- Teletrabajo y Espacios de Coworking: Desarrollo del teletrabajo con condiciones mínimas y modelos de economía colaborativa como oficinas compartidas y espacios de coworking.
- Espacio Construido Sostenible: Plataformas que reúnen a personas que buscan viviendas de obra nueva para crear la casa de sus sueños, formando grupos de usuarios con las mismas preferencias.
La crisis del Covid-19 ha demostrado que es posible realizar cambios transformadores de la noche a la mañana. En términos de energía, se demuestra que no hay razones para no eliminar gradualmente los combustibles fósiles y desplegar tecnologías de energía renovable y eficiencia energética.
La experiencia previa permite reconocer los modelos de economía colaborativa asociados a estas propuestas como oficinas compartidas, los garajes compartidos y los lugares de cowork.
