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La historia de José Luis Domínguez es la de un visionario que, contra viento y marea, logró introducir la informática personal en los hogares españoles, dejando un legado imborrable en la industria tecnológica del país.

Amstrad CPC 6128, uno de los ordenadores más populares en España gracias a José Luis Domínguez.

Un Comienzo Difícil

Madrid, barrio de la Concepción, finales de los años setenta. Sentado sobre un bordillo de la acera, el joven José Luis Domínguez (Madrid, 1951) le pega un bocado a su sándwich. Aunque intenta esconderlo, está viviendo el peor momento de su vida; uno de esos en los que, o rebotas, o caes hasta el fondo.

Hace unos meses que su padre, un importante empresario metalúrgico, saltó delante de un coche en la calle General Ricardos. El negocio estaba en quiebra y la presión de no poder pagar a sus 200 trabajadores pudo con él. El inesperado suicidio de su padre truncó los planes de toda la familia, en especial los de José Luis, el pequeño de cinco hermanos.

En vez de ir a la universidad, como habían hecho los demás hijos, José Luis se vio obligado a ponerse a trabajar en lo primero que encontró: vendiendo enciclopedias en inglés puerta a puerta. Cualquier ingreso era vital, porque lo que dejó su padre no llegaba ni para pagarle el sepelio.

Aquel día, en el barrio de la Concepción, José Luis se había pasado el día llamando a las casas sin conseguir una sola venta, y ya era su segundo día en blanco. Estaba haciendo todo lo posible por vender, pero era tímido y cada 'no' hacía mella en su estado emocional. Además, se sentía como un estafador por vender una enciclopedia en inglés a sabiendas de que nunca le sería útil al comprador.

Sentado en el bordillo, con el sándwich y el maletín con las enciclopedias, Domínguez tuvo su epifanía: "Ese fue el momento que cambió mi vida. De repente, sentí cómo me recuperaba, cómo cogía fuerzas de nuevo, y me sentí yo mismo. Me levanté de un salto y fui a casa de un señor con la convicción de que todo iba a salir bien. Le vendí la enciclopedia y ya no paré de hacerlo", dice Domínguez a este periódico.

Fue ese instante cuando comenzó una vida de película que, en apenas 15 años, le convirtió en un empresario multimillonario, con su yate y sus coches deportivos, al que la reina de Inglaterra, Alfredo Pérez Rubalcaba y Amancio Ortega se pegaban por saludar.

De Vendedor de Seguros a Pionero de la Informática

José Luis se inició en el mundo de los negocios vendiendo seguros, donde rápidamente destacó hasta convertirse en director comercial de Nationale Nederlanden (ahora ING) en España con veintitantos años. Sin embargo, su espíritu emprendedor lo impulsó a buscar nuevos horizontes.

Un día, observando a unos jóvenes jugando a una máquina de Pong en un bar, tuvo una idea revolucionaria: llevar cursos de inglés interactivos a la televisión, utilizando un sistema similar al del juego. Esta visión lo llevó a la Escuela de Ingenieros de Telecomunicaciones de la Politécnica, donde descubrió el ZX 81 de Sinclair, un miniordenador que solo se vendía en Inglaterra.

Aunque inicialmente intentó distribuir los ZX 81 en España, se encontró con que El Corte Inglés ya tenía la exclusiva. No obstante, Domínguez no se rindió y decidió importar cincuenta Acorn Atom, uno de sus competidores. Sin embargo, estos ordenadores no tuvieron éxito en el mercado español debido a la falta de software.

El Nacimiento de Indescomp y la Apuesta por el Software

Ante la dificultad de triunfar en el mercado del hardware, José Luis Domínguez decidió centrarse en el software. Junto con Jorge Silva, un amigo chileno, recorrió las ferias de microinformática de Inglaterra en busca de programas para distribuir en España. De esta forma, nació Indescomp, la empresa que puso los cimientos de la informática en España.

Indescomp se dedicaba a recopilar cintas de juegos y aplicaciones, imprimirles una carátula y venderlas en España a través de El Corte Inglés. El negocio creció rápidamente, y Domínguez alquiló una planta entera frente a su oficina para imprimir, traducir y seleccionar los programas.

Para seleccionar los programas más adecuados para el mercado español, Domínguez contó con la ayuda de jóvenes programadores que se reunían en su oficina por amor al arte. Entre ellos se encontraban Paco Menéndez, Carlos Granados, Camilo Cela, Fernando Rada, Paco Suárez y Paco Portalo, quienes más tarde se convertirían en los pilares de la "Edad de Oro del Software Español".

"La Pulga" (Bugaboo), el primer videojuego español con éxito internacional.

En 1983, Indescomp reunió a dos jóvenes extremeños, Paco Suárez y Paco Portalo, que desarrollaron un videojuego cien por cien español llamado La Pulga (Bugaboo), en una primera versión para el Sinclair ZX81 y después en la versión para ZX Spectrum. El videojuego se convirtió en un éxito internacional, arrasando en el mercado británico, por ejemplo, que en los años ochenta era el Olimpo de la Informática Personal.

¿Qué puedo decir de La Pulga?... pues que en el año 1983 unos talentosos programadores, bajo una acertada dirección, crearon un producto de éxito internacional que fue una total novedad, y fue el germen del nacimiento de la época conocida como La Edad de Oro del Software Español.

Un videojuego como La Pulga abrió las puertas a otros creadores, y animó a muchas personas a acceder al mundo del ordenador personal. Desde mi punto de vista, en la actualidad, se valora más el mérito de La Pulga, pero sigue sin alcanzar el nivel de valoración que realmente merece.

'La Pulga' Inicio la edad de oro del software español

El Éxito con Amstrad

A pesar del éxito en el mercado del software, José Luis Domínguez seguía interesado en el hardware. Un día, leyendo un periódico, descubrió que Amstrad, el gran rival de Sinclair, iba a lanzar un nuevo ordenador. Impresionado por la idea de un ordenador con un solo cable, Domínguez contactó con Amstrad para importar sus ordenadores a España.

Sin embargo, Alan Sugar, el fundador de Amstrad, se mostraba reacio a hacer negocios con los españoles debido a una mala experiencia en el pasado. Para convencerlo, Domínguez le ofreció los derechos de "La Pulga" para el nuevo ordenador de Amstrad. Sugar aceptó, pero le dio a Domínguez un mes para adaptar el juego al nuevo sistema.

Con un gran esfuerzo, el equipo de Indescomp logró adaptar "La Pulga" y "Sir Fred" a tiempo para la presentación del Amstrad CPC 464. Impresionado por el trabajo de los españoles, Sugar aceptó a Domínguez como distribuidor de Amstrad en España.

¿Dónde radicó el éxito en España de la serie CPC de Amstrad? En la sencillez, en el precio económico accesible a la mayor parte de los hogares, en la idea de la alta integración al disponer de un monitor exclusivo para el ordenador, y al ser conectado todo con un sencillo par de cables.

Uno de los mayores logros de José Luís Dominguez fue la importación de los ordenadores Amstrad CPC a España, con el acuerdo de lanzamiento en exclusiva, durante tres meses, con El Corte Inglés, vendiendo las 1.000 unidades iniciales que compró a Alan Sugar y otras 1.000 que les prestaría urgentemente ya que la demanda era muy importante.

Los ordenadores de Amstrad, como los de Sinclair, entraron con fuerza en España, que se convirtió en uno de los principales mercados de Europa. Además, Domínguez fue el primero en llevar los microordenadores a la televisión y a los periódicos. Este uso agresivo de la publicidad, junto con ofertas no menos valientes, como regalar una impresora valorada en 40.000 pesetas, convirtieron a Amstrad en la marca de informática más conocida en España.

Debido al éxito que obtenido en España, Alan Sugar nombra a José Luís Domínguez reponsable de Francia e Italia, consiguiendo, además, abrir el mercado USA a través del grupo de distribución SEARS. Al estar en el Board, su relación con todos los ejecutivos, proveedores, etc, de la empresa, era excelente. Incluso viajaba con Alan Sugar a todas las ferias de electrónica del mundo.

En los años intermedios de la década de los ochenta, CPC y Spectrum vendían cerca de 80.000 unidades al año en nuestro país, a lo que había que sumar los ingresos por las impresoras, juegos y otros periféricos. En el caso de Domínguez, la facturación de Indescomp, reconvertida a distribuidora de Amstrad en España, ascendió como un cohete:

Año Facturación (millones de pesetas)
1983 30
1984 200
1985 2.000
1986 8.000
1987 14.000

Para José Luis Domínguez se hizo imposible disponer de la distribución en exclusiva en España del exitoso ZX Spectrum, pero descubrió un fabricante británico llamado Amstrad que estaba a punto de lanzar al mercado un ordenador sensacional llamado Amstrad CPC464.

La Venta de Indescomp y el Legado

En 1987, José Luis Domínguez vendió Indescomp a Amstrad por casi 7.000 millones de pesetas. Como parte del trato, entró en la junta directiva de Amstrad Plc. Durante muchos años, desconectado de aquella informática personal primitiva, no era consciente del legado dejado en España por los ordenadores Amstrad que él trajo a España, además del legado dejado por La Pulga, y otros desarrollos donde participó activamente.

Confesó que hace solo unos pocos años, y viendo el empuje de los que trabajamos por recuperar la historia de la informática, es realmente consciente de lo importante que sigue siendo todo aquello que promovió desde Indescomp.

El legado dejado por Indescomp y La Pulga es tan importante como yo mismo puedo certificar: mi primer ordenador fue un Amstrad CPC6128 comprado en El Corte Inglés en Diciembre de 1986, siendo distribuido por Indescomp. Contaba con doce años de edad y ese ordenador, que era lo mejor que se podía tener en ese momento en un hogar, me hizo descubrir un nuevo mundo fascinante, y me hizo desear ser informático profesional en la edad adulta. Y el tiempo así demostró que aquello influyó totalmente en mí.

Otros Proyectos Empresariales

En el año 2000 crea una empresa junto a Luis Cifuentes (fundador de Teknoland) llamada Teknoplanet, una incubadora de negocios digitales que posteriormente vende a Terra.

Reconocimiento a su Trayectoria

El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía le ha otorgado a José Luis Sánchez Domínguez, presidente de Honor y fundador de Sando, la Medalla de Andalucía de la Economía y la Empresa. Un galardón que ha recogido en la ceremonia oficial del Día de Andalucía, que tuvo lugar en el Teatro de la Maestranza de Sevilla, junto a otras personalidades.

En sus propias palabras, expresadas para la Junta de Andalucía con motivo de este reconocimiento: «Si tienes mentalidad de empresario, lo que quieres es tener una empresa lo más importante posible. Y yo llego al final de mi carrera estando contento con lo que he conseguido, es una de las cosas más grandes que me han ocurrido en esta vida».