Cuando se lanza un nuevo proyecto, es fundamental tener la certeza de que es viable. Nadie sabe con certeza qué va a pasar en el futuro de un negocio, por lo que conviene realizar un análisis adecuado. El análisis de viabilidad de un proyecto consiste en un conjunto de informes que se realizan antes de ponerse manos a la obra, ofreciendo las diferentes claves para iniciar y llevar a cabo el proyecto.
El objetivo final del análisis de viabilidad es determinar si se va a obtener la rentabilidad deseada. Así, este se va a encargar de establecer si se va a llevar a cabo el proyecto que se tiene entre manos o no. Estos análisis ofrecen a la empresa un mecanismo para evitar aquellos proyectos que no van a funcionar y, por tanto, son una herramienta para prevenir dedicar recursos a algo que no va a dar la rentabilidad deseada.
Si has tomado la decisión de emprender un negocio, lo primero es felicitarte, ya que pasarás a depender de ti mismo y tu proyecto te puede llevar tan lejos como tus sueños. Tienes una idea genial, o no tan genial, pero es un proyecto sólido que te permite desarrollar un proyecto empresarial y lanzarte a una apasionante aventura emprendedora.
Un plan de viabilidad o plan de empresa es un documento en el que se desarrolla un proyecto empresarial. Permite conocer sus debilidades y fortalezas, así como sus necesidades financieras. El plan de viabilidad de una empresa es el documento que analiza si una idea de negocio es viable. Este estudio puede realizarse antes de emprender un proyecto empresarial, o bien cuando la empresa quiere acometer una inversión, lanzar un nuevo producto o servicio o realizar un cambio organizativo.
Aunque a veces se utilizan indistintamente los términos plan de viabilidad de una empresa, plan de negocio o plan de empresa, para ser más exactos el plan de viabilidad sería el estudio previo que valora la viabilidad general del proyecto, mientras que el plan de empresa es un documento más detallado, en el que se precisan los aspectos más importantes del negocio: desde la presentación del proyecto al modo en que va a operar la empresa o cómo obtendrá sus beneficios, entre otras cuestiones.
Lo que busca el plan de viabilidad de una empresa es proporcionar la información necesaria para confirmar que el proyecto que se quiere desarrollar es viable técnica y económicamente y tiene posibilidades de éxito. Si el plan de viabilidad constata, en cambio, que los riesgos de fracaso son demasiado elevados (por falta de recursos, de adecuación al mercado, etc.) será necesario descartar la idea de negocio o replantearla.
El proceso de elaboración del plan de viabilidad facilita información de calidad, a partir de la cual tomar decisiones: descubrir maneras para optimizar el proyecto, identificar nuevas oportunidades de negocio, corregir factores que pueden perjudicar al proyecto, por ejemplo.
El plan de viabilidad de una empresa abarca los informes necesarios para validar un modelo de negocio, prestando atención a cuatro aspectos:
- Validar la idea de negocio: Lo primero que debe comprobar el plan de viabilidad de una empresa es que la propuesta de valor de su producto o servicio cubra las necesidades de su *buyer persona*. ¿Aporta el producto o servicio un beneficio al cliente?, ¿le resuelve un problema? La realización de un estudio de mercado permitirá responder a estas preguntas y conocer si es preciso redefinir la propuesta de valor para hacerla viable.
- Validar el mercado objetivo: Este análisis permitirá comprobar cuál es la ventaja competitiva de la empresa, qué posición ocuparía en el mercado al que se dirige, y cuáles serían los riesgos y esfuerzos necesarios para posicionarse en él. Para ello, es necesario describir el mercado: determinar el número de competidores y el nivel de saturación, saber si hay barreras o no a la entrada de nuevos competidores, concretar cuál será el poder de negociación frente a proveedores, etc.
- Validar la estructura interna: En este punto del plan de viabilidad, se analizan cuáles son los recursos y capacidades necesarios para arrancar con la actividad y se concreta si se tienen ya o no, si se pueden conseguir fácilmente o cuánto costaría conseguirlos, o si hay factores imposibles de conseguir. Saber esto ayudará a tomar decisiones: posponer inversiones, redimensionar la estructura inicial, reformular el modelo de negocio, retrasar la puesta en marcha del negocio, etc.
- Validar la estructura financiera: Finalmente, el plan de viabilidad de una empresa ha de analizar los números para saber si se cuenta con la financiación necesaria para arrancar el proyecto y con un colchón para imprevistos, si se obtendrá un flujo de caja suficiente para asumir pagos futuros, si el plazo en que se estima recuperar la inversión inicial es asumible, y si el proyecto dispone de una estructura financiera sólida. Este análisis ha de incluir una estimación adecuada de compras y ventas, de ingresos y gastos; fijar los márgenes comerciales; determinar la estructura de costes fijos y variables, y calcular las inversiones materiales y en recursos humanos y otros gastos que se necesitarán para la puesta en marcha del negocio.
A partir de un estudio riguroso de todos estos elementos el plan de viabilidad llegará a una conclusión: que el proyecto es viable para llevarlo a cabo, que hay que reformular algún aspecto para que lo sea o que no es viable.
Áreas Clave en el Análisis de Viabilidad
Para realizar el análisis de viabilidad de un proyecto existen diferentes áreas a tener en cuenta:
- Análisis del área técnica: Establece los recursos necesarios para la realización de un proyecto y estudia si se dispone de ellos. Esta área indica si existe viabilidad financiera.
- Análisis de viabilidad de mercado: Examina el nivel de demanda dentro del mercado y si el producto o servicio que ofrece la empresa va a tener cabida en él.
- Análisis de viabilidad en el contexto legal: Establece si el proyecto es factible según la normativa existente dentro de un país. Aquí el foco se pone en ver si se pueden optimizar los recursos de la compañía para realizar el proyecto hasta su finalización definitiva.
Realizar el análisis de viabilidad de un proyecto requiere una inversión de recursos importante por parte de la empresa. Por tanto, en primer lugar hay que ver si esta inversión es viable. Estos análisis de viabilidad de proyectos se pueden llevar a cabo usando software as service, que dan la posibilidad de realizar diferentes tipos de estudios involucrando a las distintas partes de la empresa.
VIABILIDAD de un NEGOCIO + EJEMPLO incluido.
Factores que Determinan la Viabilidad
Uno de los principales factores que puede influir en la viabilidad de un proyecto es la legislación. La normativa puede afectar muchos aspectos del negocio, desde temas de medioambiente hasta temas de personal, pasando por la fiscalidad, del derecho mercantil, etc.
La viabilidad técnica de un proyecto es probablemente la más obvia. Si la idea no se puede implementar porque es técnicamente imposible, entonces compromete el proyecto. Una idea de negocio puede ser interesante, siempre que tenga un mercado potencial. Pero aun si en teoría hay un mercado teórico, puede que no corresponda con la realidad. En otras palabras, aunque hayamos diseñado el proyecto para un segmento de mercado, puede que los consumidores de este segmento no estén dispuestos a comprar el producto, por distintos motivos (incluido el precio).
Ejemplo de ausencia de mercado teórico: en una reciente película francesa de humor, uno de los protagonistas quería vender agricultura biológica a la población judía de Francia. Podríamos incluirlo en la viabilidad del mercado, pero en una economía globalizada, merece la pena hacer hincapié en el hecho de que un proyecto puede ser viable culturalmente en un sitio y no en otro. Seguimos hablando de comercio internacional.
La estabilidad política es un elemento clave en muchos negocios. Por eso la mayoría de las deslocalizaciones se han producido hacia Asia antes que África.
La viabilidad de un proyecto empresarial a menudo se entiende como su viabilidad económica. Como hemos podido ver, hay más factores en juego, pero es cierto que el objetivo final de crear una empresa es la generación de riqueza, por lo que el elemento económico es fundamental. Si la empresa no va a ganar dinero, no es viable. Cabe añadir que la viabilidad económica puede ser relativa.
Para determinar la viabilidad económico-financiera de un proyecto se deben calcular los fondos necesarios para poner en marcha el negocio, las aportaciones de capital propio y de terceros, y desarrollar la previsión de tesorería. Calcular los beneficios previstos mediante la cuenta de resultados y conocer en cada momento cómo se encuentra la empresa mediante el balance de situación.
Además de estas tres cuestiones, el estudio de viabilidad de un proyecto puede incluir otros aspectos más específicos, como la viabilidad legal, la operativa, la organizacional o la sostenibilidad.
Finalmente, es muy importante insistir en la importancia del equipo humano que lleva a cabo un proyecto. Las personas son las que hacen la diferencia entre un proyecto que funciona sobre el papel y un proyecto exitoso. Si una persona capacitada, con formación, experiencia en el sector, dotes de liderazgo y aptitud para la gestión coge un proyecto viable según el resto de criterios, es muy probable que sea un éxito. De hecho, se suele decir que un equipo de calidad puede convertir en éxito un proyecto medianamente bueno sobre el papel, mientras un equipo mediano puede convertir en fracaso un proyecto excelente en teoría.
Las variables que hemos citado son interdependientes. Un proyecto viable técnicamente puede no ser viable económicamente, porque el material que se usa es demasiado caro para poder luego ofrecer un producto a un precio aceptable para el cliente. Entonces hay que volver a estudiar otra solución técnica, más barata, y puede que sea posible o puede que no. O un cambio político puede afectar a la legislación. Por eso, el análisis de la viabilidad de un proyecto empresarial es un proceso dinámico. Hemos separado los elementos para poder explicarles claramente, pero en la realidad, el proyecto es un conjunto donde esas variables influyen las unas sobre las otras, y cambian con el tiempo.
¿Buscas una idea de negocio viable? ¿Quieres explotar tu energía emprendedora pero necesitas hacerlo tomando una decisión firme? Tener una idea de negocio no es suficiente, hay que pasarla por un filtro que indique si de verdad vale la pena poner empeño, tiempo y recursos en ello. Estos pasos previos son la clave para encaminarte hacia el éxito. Lo primero que hay que hacer para saber si es viable una idea de negocio, es preguntarse a uno mismo ¿soy yo viable para la idea?, esta es una pregunta clave, pero sin embargo, muchos emprendedores no se la platean. Muchos expertos en creación de empresas coinciden con esta opinión y dan a la idea de negocio un valor relativo, ya que el perfil del emprendedor y del equipo es uno de los factores que más influye en el éxito de un proyecto.
La primera pregunta que tienes que hacer cuando quieres montar una empresa es: ¿Qué va a ganar el cliente conmigo? y ¿Qué puedo ofrecerlo que no pueda darle otra empresa?. Hay que hacer un estudio de mercado muy centrado en la realidad. Si nos apoyamos en encuestas que justifican los motivos de compra, nos podemos encontrar con respuestas muy favorables o con respuestas muy engañosas, que luego realmente no se materializan.
Tenga liquidez(capacidad que tiene una empresa para hacer frente a sus compromisos de pago inmediatos). Liquidez prevista positiva todos los años y todos los meses del primer año. Vivimos una situación de restricción y de carestía del riesgo. De alguna forma las entidades financieras son mucho más escrupulosas en el análisis de los proyectos. Siguen siendo desconocedores de proyectos de I+D y buscan que el promotor o su entorno cercano tengan garantías que avalen la operación.
La gestión de la tesorería es un elemento fundamental. Es el que te permite analizar todos los flujos de caja. A veces hay ideas que tardan en madurar en el mercado, sobre todo aquellas ideas que requieren una fuerte inversión en I+D tardan en fructificar (de tres a cinco años, con lo que el tirón de tesorería es muy importante). Los aspectos técnicos son todos valorables, pero demostrar con qué facturación voy a ser capaz de manejar y qué control de gastos voy a ser capaz de implementar para conseguir que funcione son realmente los dos elementos fundamentales que tienes que demostrar ante una entidad financiera. Y quizá plantearte la entrada de socios financieros.
Hay empresas que han nacido con cimientos muy débiles, que luego han sido capaces de dimensionar su proyecto. Se suele tirar de la familia. No sólo arrastras tu patrimonio personal, sino también familiar. Hay que buscar la viabilidad y testar bien la idea antes de acometer inversiones que suponen una gran responsabilidad.
Si tienes una buena idea y no tienes dinero, tienes que buscarlos. Prevé que se van a retrasar los pagos. Prevé malas ventas. Prevé que las ventas de agosto no van a ser como las de julio. Prevé que a lo mejor tienes que despedir a un empleado y que te sale más barato hacerlo ahora mismo que en enero del próximo año. Prevé que la campaña de Navidad no va a funcionar.
Emprender no es una tarea fácil, exige mucho compromiso y dedicación al proyecto empresarial. El estudio de viabilidad es un análisis detallado que se realiza para comprobar si un proyecto o una idea pueden convertirse en realidad. De este modo, los promotores de la idea o proyecto pueden identificar posibles problemas o riesgos antes de tener que enfrentarse a ellos de forma real o llegar a comprometer recursos significativos. La respuesta a esta pregunta se determina mediante un estudio de viabilidad y debe tener en cuenta aspectos técnicos, económicos, de mercado, legales y organizacionales. Los resultados de estos pasos permitirán a los promotores de una idea o proyecto tomar una decisión sobre su viabilidad y, en caso afirmativo.
La viabilidad financiera es otro de los aspectos fundamentales a la hora de evaluar si un proyecto es factible. En este punto, el estudio de viabilidad analiza cuestiones como los costes operativos, los ingresos estimados, el flujo de caja, la rentabilidad global y los riesgos financieros asociados, teniendo en cuenta los recursos disponibles y las potenciales fuentes de financiación.
