La figura de Napoleón Bonaparte (Ajaccio, Francia, 15 de agosto de 1769 - Longwood, Santa Elena, 5 de mayo de 1821) emergió durante la Revolución Francesa, y con el paso de los años se agigantó hasta convertirse en uno de los símbolos imperialistas más relevantes de toda Europa. Cuestionado y glorificado a partes iguales, lejos de entrar en dicho debate, lo que es incuestionable es que Napoleón es uno de los referentes políticos de la historia.
En los últimos meses he pronunciado numerosas conferencias sobre el concepto de liderazgo en Napoleón. Tras los recientes acontecimientos políticos -dentro y fuera de nuestras fronteras- y el estreno de la película con nombre homónimo al militar francés dirigida por Ridley Scott, la figura del autoproclamado emperador de Francia en 1805 está más vigente que nunca.
El estudio de la figura de Napoleón permite responder a una eterna cuestión: el líder, ¿nace o se hace? Gracias en parte a la ambición, pero también a las circunstancias llegó a ser un dirigente. Fue precisamente la mezcla de avidez y fortuna lo que le consintió destacarse en la primera de sus campañas, la de Italia.
Echemos una mirada para atrás, hacia finales del siglo XVIII, donde surgió una figura que ha pasado a la historia. Napoleón Bonaparte fue un destacado líder militar conocido por su genialidad estratégica y su capacidad para derrotar a sus enemigos, a través de estrategias precisas. El liderazgo de Napoleón Bonaparte le permitió conquistar casi toda Europa con su ejército francés.
El General de las tropas francesas en ese país, al escuchar la propuesta de Napoleón, exclamó: “este plan es obra de un loco, que venga a ejecutarlo él mismo”.
Fortalezas del Liderazgo de Napoleón
En el libro “Napoleon on Project Management”, de Jerry Manas, se analizan las fortalezas y debilidades de Napoleón Bonaparte y las aplica al mundo actual de los negocios.
- EXACTITUD: Hay que tomar conciencia de cada situación y actuar sin demora. Aplicado al mundo comercial: Hay que dar el todo por el todo y actuar con rapidez pero sin precipitación. No dejar para otro día lo que se debe y puede hacer hoy.
- FLEXIBILIDAD: Saber adaptarse y manejar, de forma apropiada, los recursos en cada momento. En el entorno corporativo, la adaptabilidad es clave para el éxito en un mundo empresarial dinámico, el liderazgo debe ajustar sus estrategias según las circunstancias, aprovechando oportunidades y enfocando los desafíos en casi tiempo real. El ascenso al poder de Napoleón estuvo marcado por su capacidad para aprovechar las circunstancias y su astucia política. En otras palabras, la de saber adaptarse y sacar provecho de un determinado entorno cambiante.
- FUERZA MORAL: Es lo que permite conseguir la victoria. Aplicado al mundo comercial: una buena filosofía de empresa y ética en las actuaciones. Un equipo motivado y que trabaja unido para conseguir el objetivo. Asimismo, la especialista cree que su capacidad para inspirar a sus tropas en el frente de batalla es digno de mención. Consiguió una conexión poderosa con sus soldados. La inspiración y la conexión personal son esenciales para influir a un equipo desde la autoridad moral y el ejemplo. Compartir una visión clara y una inquebrantable pasión otorga coherencia a un propósito y compromiso firme en el equipo.
- VELOCIDAD: Napoleón nunca demoró sus batallas cuando creía que eran necesarias. Y era consciente del entorno político, de sus fuerzas y de los tiempos. Siempre daba respuestas rápidas y acertadas y sabía reducir las resistencias.
- SIMPLICIDAD: Claridad en la comunicación y comprobar que el receptor ha entendido el mensaje. Aplicado al mundo comercial: El Director Comercial deberá guiar con instrucciones y objetivos claros y sencillos. Napoleón -y con esto terminó hoy- concedió grandísima importancia a la comunicación. En 1797 funda El correo del ejército de Italia. Al mes siguiente, otro Medio surge de su iniciativa: Francia vista desde el ejército de Italia. Allí se ensalzaba para promover el mito que todo líder ha de ir creando: “Bonaparte vuela como el relámpago y golpea como el rayo. Está en todas partes. Lo ve todo. Es el gran enviado de la Gran Nación.
- CARÁCTER: Precisión, personalidad y liderazgo innato. Aplicado al mundo comercial: El Director Comercial deberá guiar a sus vendedores con honradez, pleno control y responsabilidad.
Para el presidente, "esa capacidad de predicción y anticipación basada en el conocimiento es una cualidad de liderazgo que, actualmente, en el contexto convulso y agitado en el que estamos inmersos, tiene cada vez más peso". Por otro lado, destaca Pascual, el inconformismo, entendido este como un atributo positivo, es otro de los conceptos a interiorizar.
Más allá de sus dotes estratégicas, "quizás lo que más me llame la atención del corso fuera el lado humano. Su liderazgo carismático, su capacidad de comunicar y contactar emocionalmente con sus tropas, su cercanía compartiendo a menudo riesgos en el campo de batalla", añade el presidente del grupo Pascual.
Respecto al valor del reconocimiento, la valoración y el empoderamiento del equipo, Bonaparte era conocido por recompensar y reconocer el mérito. Esta práctica no sólo motivaba a sus seguidores, sino que también fomentaba una lealtad personal hacia él. Las recompensas y ascensos basados en el rendimiento generaban un sentido de competencia y aspiración entre sus oficiales y tropas. Identificar y potenciar el talento forma parte de la agenda de un buen ejercicio de liderazgo.
Su capacidad para reconocer el talento fomentaba la lealtad personal hacia él.
No pudo conseguir sus grandes éxitos sin una planificación estratégica, dando una gran importancia a la comunicación y su gran capacidad de adaptación a las circunstancias en el devenir de cada batalla y conflicto en su gloriosa vida.
Estrategias Militares Innovadoras
Una de las características más destacadas de Napoleón Bonaparte fue su genialidad militar. A lo largo de su carrera, diseñó y ejecutó numerosas estrategias y tácticas que le permitieron obtener importantes victorias en el campo de batalla.
- La utilización de la velocidad y la sorpresa: Napoleón entendía la importancia de la velocidad en el campo de batalla. Sus tropas eran conocidas por su capacidad para moverse rápidamente y sorprender al enemigo. Esta táctica le permitía desorientar y desestabilizar a sus oponentes, ganando así una ventaja estratégica. Es lo que hoy conocemos como metodología Agile.
- La utilización de la artillería: Napoleón comprendía la importancia de la artillería en la guerra. Utilizaba la artillería de forma masiva y precisa, debilitando las defensas enemigas y abriendo brechas en sus líneas.
- El uso de la propaganda: Napoleón también entendía la importancia de la propaganda en la guerra. Utilizaba la prensa y otros medios de comunicación para difundir sus victorias y asegurarse el apoyo del pueblo francés. Ambas competencias es lo que hoy en día, esta artillería y uso de la propaganda, llamamos marketing, A través de sus versiones más modernas, marketing digital y neuromarketing.
De rechazado a emperador: las claves de éxito de Napoleón Bonaparte
El Legado Administrativo y Educativo
Como líder, también fue pionero en la creación de los prefectos. Napoleón reorganizó la administración francesa, creando la figura de los prefectos. Estos funcionarios eran responsables de la administración de los departamentos y tenían amplios poderes para implementar las políticas del gobierno central. Hoy en día es lo que llamamos automatización y gestión por procesos de las organizaciones.
Asimismo, como líder destacó por la reforma de la educación: Napoleón también llevó a cabo una reforma en el sistema educativo francés. Estableció la creación de escuelas primarias en todo el país y promovió la formación de maestros. Fue visionario en el desarrollo del talento en las organizaciones. La promoción del mérito: Napoleón implementó un sistema de ascenso basado en el mérito y la capacidad. Esto permitió que personas talentosas y capaces accedieran a puestos de poder, independientemente de su origen social. Aquí, Napoleón hizo un guiño a la promoción interna y el ascenso por méritos y capacidades, así como de competencias, alejándose de promocionar a sus amigos, sin ningún crédito o capacidad.
Debilidades y Críticas al Liderazgo de Napoleón
Uno de sus grandes errores, que el tiempo incrementó, fue no admitir a nadie que le llevara la contraria. Así decía al independentista corso con quien luego se enfrentaría visceralmente: “si no estás por mí, Paoli, día llegará en que yo esté contra ti. ¡Ten cuidado!”. Años más tarde expresó que sólo podría haber alguien en la cima. ¡Y ése era él! Fue Napoleón, y esto nada le honra, profundamente vengativo: cuando cayó vencido en la batalla de Essling, Pío VII proclamó que esa derrota había sido un castigo divino contra el tirano. Napoleón no echó en el olvido estas palabras.
Por el contrario, Bonaparte utilizó a lo largo de su trayectoria técnicas poco lícitas o inimaginables para cualquier directivo actual. Luis Martín Lara, CEO de CE Consulting, lo tiene claro: "Napoleón utilizó algunas tácticas que hoy deberían estar desterradas en todo líder como el nepotismo, la manipulación y el miedo. Esos viejos modelos de liderazgo, que afortunadamente veo superados en las compañías españolas, han demostrado ser un obstáculo a la consecución de los objetivos empresariales".
"Soy el primero en admitir cuando cometo un error, pero nunca lo cometo", parafrasea Davó a Bonaparte. Su ambición desmedida, recalca la experta, "unida al exceso de confianza en sus habilidades, egocentrismo, un estilo autoritario, con tendencia a tomar decisiones unilaterales e imponer su voluntad sin consulta previa, condujeron a Napoleón a su declive y al desgaste emocional de sus seguidores", valora la coach.
El PODER: El efecto que puede producir es el aislamiento del líder y la creación de un abismo con su equipo.
LA ESCASEZ DE LÍDERES EFECTIVOS: Para cualquier proyecto, es necesario contar con líderes que tengan habilidades y hay que invertir recursos en la formación y consolidación de esas habilidades.
LA VIDA DESEQUILIBRADA: No “quemarse”. Dieta saludable, ejercicio moderado, sueño adecuado y un equilibrio entre trabajo, familia y ocio. El refugio afectivo es preciso incluso para quienes en comportamientos profesionales parecen inhumanos. Escribía a su esposa: “me despierto inundado de ti (...). ¡Dulce e incomparable Josefina, si tú supieras el extraño efecto que causas en mi corazón!
