Tony Blair, un político que dejó una marca indeleble tras una década como Primer Ministro, con momentos de gran brillantez y otros de inmensa impopularidad, comparte en su libro "Sobre el liderazgo" las ideas que ha adquirido de su experiencia personal y de la observación directa de otros líderes mundiales.
En ese tiempo llegó a comprender que hay ciertas características clave para el éxito de un gobierno que desearía haber conocido cuando empezó. Escribió entonces un manual sobre liderazgo político que habría querido conocer cuando asumió el cargo por primera vez en 1997, tanto mientras era Primer Ministro como desde entonces, a través de su trabajo con líderes políticos y gobiernos de todo el mundo.
Las Claves del Éxito Gubernamental según Blair
¿Cómo debe organizar un dirigente el centro de gobierno y su cargo? ¿Cómo debe priorizar y desarrollar el plan adecuado y contratar al personal adecuado, hacer frente a imprevistos y crisis, y equilibrar las victorias a corto plazo con el cambio estructural a largo plazo? ¿Cuál es la mejor manera de lidiar con una burocracia obstruccionista o inerte, de atraer inversiones, de reformar la sanidad o la educación y de garantizar la seguridad de los ciudadanos? ¿Y cómo deben aprovechar los gobiernos las enormes oportunidades de la revolución tecnológica del siglo XXI?
Este libro, escrito en capítulos breves y concisos, con ejemplos extraídos de diversos tipos de sistemas políticos de todo el mundo, es una clase magistral sobre liderazgo en general, y liderazgo político en particular, de uno de los más grandes estadistas.
Un Manual de Liderazgo con Tres Narrativas
En su libro Sobre el liderazgo, Blair no ha querido o no ha sabido elegir qué tipo de texto deseaba publicar. Al final ha juntado tres narrativas muy diferentes en una sola: la primera y dominante, para compartir su idea del liderazgo, la segunda, dedicada a resaltar los casos de éxito de su Instituto y la tercera, una reivindicación de sí mismo como figura señera de la política occidental. De este modo, el texto desgrana una reflexión personal, solo en ocasiones apreciable, sobre en qué consiste el liderazgo y cómo se llevan las ideas a la práctica.
Blair recoge enseñanzas de su la larga experiencia política. Otorga mucha importancia a ser capaz de ir contra los consensos y ser un Líder, con mayúscula, capaz de inspirar a los demás con una visión de futuro atractiva, aunque a veces exija sacrificios a corto plazo. Dedica mucha atención al proceso de liderar desde la jefatura de un gobierno, poniendo en el centro tanto la comunicación como los mecanismos necesarios de implementación y corrección de curso.
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Críticas y Reflexiones Adicionales
Pero Blair no pretende escribir unas memorias y proyecta sus ideas sobre liderazgo haciendo referencia a algunos grandes retos geopolíticos y tecnológicos de nuestro tiempo. El problema es que no son grandes análisis, en especial en lo referente a la revolución digital y a la Inteligencia Artificial, un terreno en el que acepta de modo acrítico la inevitabilidad del fenómeno y no entra a fondo en el debate central sobre valores democráticos y respeto de la dignidad humana. En cuestiones internacionales, repite algunos mantras superficiales sobre la rivalidad entre Estados Unidos y China y el lugar de Europa en esta confrontación, así como la epidemia mundial de gobiernos de “hombres fuertes”, pero no plantea ninguna idea novedosa.
El libro contiene otras reflexiones prestadas sobre el impacto de los escándalos en el trabajo de cualquier primer ministro, la furia de las redes sociales o la dificultad de planear la sucesión y proteger el legado. Esta sobreventa de su actual medio de vida empobrece el texto. Asimismo, entorpece la lectura la continua llamada de atención sobre su propia valía profesional y humana y las referencias poco veladas a la gran humildad y sabiduría del autor.
La ironía de este libro es que, al no disimular una admiración hacia sí mismo que le permiten autocalificarse de “Líder” con mayúscula y otorgar esta distinción a otros, disuade al lector realmente interesado en asomarse la intersección entre el liderazgo y la política.
