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J. Oswald Sanders fue un autor prolífico y un líder influyente en el ámbito cristiano, conocido por su obra "Liderazgo Espiritual". Sus enseñanzas se centran en los principios esenciales que deben guiar a aquellos llamados a liderar en el contexto espiritual. Sanders fue director asesor de la Overseas Missionary Fellowship y llevó a cabo un ministerio de predicación internacional. Fue galardonado con la Orden del Imperio Británico por sus escritos cristianos y teológicos.

LIDERAZGO BASADO EN VALORES - SER EJEMPLO

La Disciplina como Fundamento del Liderazgo

La disciplina es un pilar fundamental en el liderazgo espiritual. Sin esta cualidad indispensable, todos los demás dones quedan como enanos: no pueden crecer. Un líder es una persona que ha aprendido a obedecer una disciplina impuesta desde afuera, y que luego ha adoptado una disciplina más rigurosa desde adentro.

Los que se rebelan contra la autoridad y desdeñan la autodisciplina -que rehúyen los rigores y se alejan de los sacrificios- no califican para el liderazgo. Muchos que abandonan el ministerio tienen suficientes dones, pero tienen muchos aspectos importantes de la vida que flotan libres de control del Espíritu Santo. Muchos que aspiran al liderazgo fracasan porque nunca han aprendido a seguir. Son como los muchachos que juegan a la guerra en las calles, pero todo está callado.

El joven con calibre de liderazgo trabajará mientras otros desperdician el tiempo, estudiará mientras los otros dormitan, orará mientras los otros sueñan despiertos. Los hábitos perezosos debe vencerse, ya sea en el modo de pensar, de obrar, o de vestir. El líder emergente se alimenta correctamente, se para recto, y se prepara para hacer una buena guerra. Sin renuencia emprende la desagradable tarea que otros evitan o el deber oculto que otros esquivan porque no produce aplausos públicos.

A medida que el Espíritu llena su vida, aprende a no evadir las situaciones difíciles o alejarse de personas impacientes. Con mucha bondad y coraje administrará reprensión cuando sea necesario, o ejercitará la disciplina necesaria cuando los intereses del Señor la demanden. No obrará con dilación, sino que preferirá abocar las tareas más difíciles primero.

Hay otro elemento en la disciplina que recibe muy poca atención. Debemos estar dispuestos a recibir de otros así como también a dar a otros. Algunas almas denodadas se deleitan en sacrificarse a sí mismas pero no están dispuestas a permitir que otros actúen recíprocamente. No quieren sentirse obligados hacia los demás. Pero el liderazgo requiere franqueza hacia otros. El obispo Wescott admitió al final de su vida haber cometido una gran equivocación. Siempre había ayudado a otros, pero con el mismo rigor se había resistido a que otros le sirvieran a él.

La Visión: Ver Más Allá de lo Evidente

Los hombres que influyeron sus generaciones de manera más poderosa y permanente fueron “videntes” -personas que vieron más y más lejos que otros-, personas de fe, porque la fe es visión. Moisés fue uno de los más grandes líderes de toda la historia, “porque se sostuvo como viendo al invisible”. Su fe le impartía visión. El siervo de Elías vio vívidamente el vasto ejército que rodeaba el lugar, pero Elías vio las huestes celestiales.

La visión involucra previsión así como también discernimiento. Un líder debe poder ver los resultados finales de las políticas y métodos por los que aboga. Los grandes misioneros pioneros fueron gente de visión. Carey vio a todo el globo terráqueo mientras sus congéneres misioneros definían al mundo como las fronteras de sus parroquias. Henry Maryn veía la obra en la India, Persia y Arabia -el mundo musulmán- mientras la iglesia de donde venía altercaba sobre desacuerdos teológicos triviales.

Un colega decano le dijo cierta vez a Douglas Thornton de Egipto: “Thornton, eres diferente a todos los demás que yo conozco; siempre estás mirando al final de las cosas. La mayoría de las personas, incluso yo mismo, encuentra que es mejor hacer lo que sigue.” Thornton respondió: “Encuentro que la inspiración constante que adquiero de mirar la mente es la motivación principal que me ayuda a perseverar.” Un ideal, una visión, era absolutamente necesaria para él. No podía trabajar sin ella.

La visión incluye optimismo y esperanza. El pesimista ve la dificultad en cada oportunidad. El optimista ve la oportunidad en cada dificultad. El pesimista tiende a detener a la gente de visión para que siga adelante. La precaución tiene que desempeñar su papel. La persona precavida ayuda al líder optimista a ser realista. Todos vivimos en un mundo real de lecciones de limitación e inherencia. Los cristianos precavidos sacan valiosas lecciones de la historia y la tradición, pero corren peligro de quedarse encadenados al pasado.

La visión conduce a la aventura, y la historia está de lado de la fe que se arriesga. La persona de visión da nuevos pasos de fe para cruzar barrancos y abismos, no sin correr riesgos, pero tampoco corriendo riesgos de necios.

La Sabiduría: Aplicación Correcta del Conocimiento

La Sabiduría es la facultad de hacer uso del conocimiento, Una combinación de discernimiento, juicio, sagacidad, y aptitudes similares... Si el conocimiento es la acumulación de los hechos, y la inteligencia el desarrollo de la razón, la sabiduría es discernimiento celestial. Es perspicacia que penetra hacia el corazón de las cosas. La sabiduría involucra el conocer a Dios y las sutilezas del corazón humano. Más que conocimiento, es la aplicación correcta del conocimiento a asuntos morales y espirituales, al manejar dilemas, al negociar relaciones complejas.

La sabiduría otorga equilibrio al líder, y le ayuda a evitar la excentricidad y la extravagancia. Si el conocimiento viene por el estudio, la sabiduría viene cuando somos llenos del Espíritu Santo. Entonces el líder puede aplicar correctamente el conocimiento. “Lleno de sabiduría” era uno de los requisitos aun para líderes su-bordinados en la iglesia primitiva (Hch.

Cuando un hombre, en virtud de un cargo oficial, exige obediencia de otro sin tener en cuenta la razón y conciencia de este último, éste es el espíritu de la tiranía. La oración de Pablo a favor de los corintios en Colosas siempre tendría que estar en nuestros labios: Que Dios haga “... que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual” (Col.

La Decisión: Actuar con Determinación

Cuando se han acumulado todos los hechos, la decisión pronta y clara es la marca de un verdadero líder. Un visionario puede ver, pero un líder debe decidir. Una vez que esté seguro de la voluntad de Dios, el líder espiritual se pondrá en acción de un salto, sin tener en cuenta las consecuencias. Cuando persigue un objetivo, el líder nunca mira atrás ni calcula estrategias de escape por si los planes se malogran.

Abraham mostró una rápida y clara resolución durante la crisis en Sodoma y el rescate de Lot (Gn. 14). En sus relaciones con Lot, Abraham mostró tanto el lado activo como el pasivo de la espiritualidad. Al ceder generosamente su derecho a la elección de las tierras de pastoreo. (Gn. 13), Abraham desplegó las gracias pasivas de la piedad. Pero cuando capturaron a Lot durante la batalla en Sodoma de Génesis 14, Abraham desplegó decisión e iniciativa inmediatas. Con gran bravura persiguió al enemigo y obtuvo la victoria sobre fuerzas superiores.

Moisés se hizo líder de Israel cuando abandonó el poder y privilegio de Egipto y se identificó con los esclavos hebreos y su sufrimiento (He. 11:24-27). Estas fueron decisiones trascendentales. La primera pregunta de Pablo después de su dramática conversión fue: “Señor, ¿qué quieres que yo haga?” (Hch. 9:6). Sin titubear, Pablo actuó con base en su nuevo conocimiento de la deidad de Cristo. Para que le otorgara luz, debía seguirla. El catálogo de santos en Hebreos 11 es un estudio sobre visión y decisión. Vieron la visión, consideraron el costo, tomaron sus decisiones, y se lanzaron a la acción.

Cuando se enfrenta con una decisión, el líder espiritual no demora en tomarla, ni vacila después de hacerlo. Una decisión sincera pero defectuosa es peor que las intentonas de voluntad débil o las insinuaciones indecisas. El postergar la decisión es realmente optar por el statu- quo. Charles Cowman tenía la reputación de ser un hombre de propósito. Tenía los ojos fijos en un gran objetivo. Para él, una visión era el primer paso en el plan de acción.

Los líderes requieren un coraje del más alto calibre: siempre coraje moral y a menudo coraje físico también. Pablo admitió que conocía el miedo, pero esto nunca lo detuvo.

Resumen de Cualidades Esenciales del Liderazgo Espiritual Según J. Oswald Sanders

Cualidad Descripción
Disciplina Autocontrol y obediencia a principios internos y externos.
Visión Capacidad de ver más allá de lo evidente y anticipar el futuro.
Sabiduría Aplicación correcta del conocimiento a situaciones morales y espirituales.
Decisión Habilidad para tomar decisiones rápidas y actuar con determinación.