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El liderazgo femenino es un tema muy presente hoy en día en el ámbito corporativo, demostrando que la diversidad de género en los espacios de toma de decisiones genera un impacto positivo en las organizaciones y la sociedad. El liderazgo femenino ha dejado de ser solo una bandera social o una exigencia normativa.

Entendemos por liderazgo femenino el fomento de la participación de las mujeres en puestos de dirección, toma de decisiones y gestión de equipos. Los roles de gestión y toma de decisiones están siendo disputados por un impulso hacia la mayor presencia de mujeres en cargos de poder. Es un activo estratégico que impulsa la innovación, refuerza la reputación ESG y mejora los resultados de negocio. Desarrollar e impulsar el talento y liderazgo femenino es una acción y un compromiso que beneficia a toda la sociedad. La inclusión de mujeres en roles de liderazgo permite una gestión empresarial más innovadora, equitativa y eficiente.

¿Qué es el Liderazgo Femenino?

El liderazgo femenino se refiere a la participación activa de las mujeres en roles de autoridad y gestión en diversas esferas laborales. Aquí tienen la responsabilidad de dirigir equipos y tomar decisiones estratégicas. Este fenómeno implica un avance significativo hacia la igualdad de género en el entorno laboral, permitiendo a las mujeres asumir roles directivos y liderar iniciativas con autoridad y competencia.

Actualmente, las mujeres líderes dirigen organizaciones hacia el éxito gracias a su dedicación y destacadas habilidades. Su presencia y contribución son fundamentales para avanzar y alcanzar objetivos con un enfoque innovador y una gestión eficaz.

El Liderazgo Femenino y el Techo de Cristal

El término “techo de cristal”, establece que existen impedimentos implícitos en la cultura que hacen que para las mujeres, el ascenso laboral y crecimiento profesional tenga un límite. Si bien la cantidad de mujeres directivas ha aumentado en muchos lugares del mundo, la paridad de género sigue siendo un objetivo alejado del horizonte del mundo privado. Prueba de esto es que durante finales de los 90, las mujeres ocupaban apenas el 2,6% de los puestos de director ejecutivo (CEO).

Aunque ha habido grandes avances en igualdad de género en el mundo de la empresa, todavía cuesta que las mujeres lleguen a lo más alto. Aunque el 43% de la fuerza laboral a nivel mundial es femenina, solo el 36% de los cargos gerentes del sector privado y de los puestos de funcionariado del sector público está ocupado por mujeres. La cifra de mujeres es todavía más baja en los cargos en consejos de dirección.

Durante años, el papel de las mujeres en el ámbito laboral ha quedado relegado a un segundo plano. Tradicionalmente, han sido los hombres los que han ocupado (y ocupan) puestos de dirección, de poder y de responsabilidad en las organizaciones. Según la ONU, de los 195 jefes de Estados que existen en el mundo, solo 28 son mujeres. Además, las mujeres ocupan tan solo el 26% de los escaños parlamentarios de estos mismos países. Pero aún hay más: de acuerdo con la lista Fortune 500 (lista de clasificación que contabiliza 500 de las organizaciones internacionales más influyentes a nivel mundial), solo un 4,8% de los puestos de alto liderazgo de dichas organizaciones está ocupado por mujeres. Hasta un 63% de las empresas en España todavía no tiene a ninguna mujer en sus comités de dirección.

De todo esto se podría deducir una conclusión muy clara (aunque totalmente errónea): “si las mujeres no lideran, es porque no saben liderar”. Esta premisa se ha repetido como un mantra durante generaciones, pero nada más lejos de la realidad. Las mujeres, al igual que los hombres, disponen de características innatas que las convierten en buenas líderes. Y debemos aprender de ellas.

El liderazgo en femenino no busca reproducir estereotipos de género. Este nuevo paradigma rompe con el estilo de mando tradicional y jerárquico, donde la autoridad y la supremacía imperaban. El liderazgo en femenino busca liderar desde la empatía, el respeto y la comunicación. “Para liderar en femenino no hace falta ser mujer.

Características del Liderazgo Femenino

Las mujeres líderes suelen compartir ciertas características a la hora de liderar en el ámbito empresarial. El liderazgo femenino suele adoptar un enfoque más colaborativo y orientado a las relaciones interpersonales. Tiende a priorizar la participación, la inclusión y la toma de decisiones compartida. Las mujeres líderes suelen recurrir a una comunicación directa, transparente y abierta a la escucha activa, fomentando entornos participativos.

Según Eagly y Carli (2007), el liderazgo femenino se vincula con estilos transformacionales: colaborativos, empáticos e inspiradores. No se trata de un estilo exclusivo de mujeres: hombres y mujeres pueden -y deben- desarrollar estas competencias. El liderazgo femenino se caracteriza por una combinación de habilidades interpersonales e instrumentales que hoy marcan la diferencia en la dirección de equipos y organizaciones.

Ahora que ya conocemos qué es el liderazgo femenino, vamos a compartirte algunas de las principales características que definen a la mujer y su liderazgo empresarial:

  • Empatía: Es una habilidad que es fundamental en el liderazgo femenino para comprender y conectar con los demás. Las féminas muestran una preocupación genuina por el bienestar de su equipo, siendo solidarias con sus compañeros y colaboradores. Esto contribuye a establecer relaciones sólidas y promover entornos de trabajo colaborativos.
  • Orientación a las personas: Suelen ser naturalmente sociables, expresivas y cercanas. Estas cualidades les otorgan un gran potencial para establecer compromisos, tanto con la organización como en proyectos individuales. Por lo tanto, se trata de una conexión importante cuando se trata de lograr objetivos en conjunto.
  • Inclusividad y trabajo en equipo: El liderazgo femenino promueve un trabajo en equipo más natural, ya que las mujeres tienden a ser más activas en la inclusión. Promueven la participación equitativa de todos los miembros del equipo en la toma de decisiones. Al alentar la participación activa de todos, se crea un entorno de trabajo más colaborativo y dinámico, donde cada voz es escuchada y respetada. De este modo, se facilita el desarrollo de relaciones interpersonales dentro del equipo.
  • Capacidad de actuar en muchas direcciones: Poseen la habilidad natural de abordar múltiples direcciones o temas simultáneamente. Esta capacidad otorga a las mujeres una ventaja significativa a la hora de enfrentar situaciones complejas y tomar decisiones rápidas durante crisis. Su mente ágil y adaptable les permite analizar diversos aspectos de un problema y desarrollar estrategias efectivas para resolverlo. Todo ello contribuye a su éxito en roles de liderazgo.
  • Adaptación al cambio: Reconocen el dinamismo del entorno en el que operan y demuestran una gran capacidad para ajustarse, comunicarse eficazmente y emplear todas sus habilidades para lograr resultados significativos. En definitiva, tienen una mentalidad innovadora que adopta los cambios habituales que se dan en un mundo que avanza a grandes pasos.
  • Comunicación efectiva: Son capaces de expresarse de manera clara, directa y persuasiva, facilitando la transmisión de ideas y la motivación del equipo. Esto contribuye al crecimiento tanto individual como del equipo.
  • Inteligencia Emocional: La inteligencia emocional es clave para el manejo de situaciones difíciles de manera efectiva, manteniendo un ambiente de trabajo positivo.

En contextos de conflicto, los liderazgos femeninos tienden a buscar soluciones colaborativas que tengan en cuenta las distintas posiciones implicadas. La empatía es una competencia más presente en el liderazgo femenino, lo que favorece la creación de climas laborales emocionalmente seguros. A día de hoy, las mujeres líderes siguen enfrentándose a estereotipos que condicionan la percepción de su autoridad. Errores o decisiones impopulares son juzgados con mayor dureza en ellas que en sus homólogos masculinos.

Beneficios de Impulsar el Liderazgo Femenino

El liderazgo femenino en las empresas se traduce en beneficios para los negocios. Está demostrado en los últimos estudios que las empresas lideradas por mujeres tienen mejores resultados. El crecimiento de la representación femenina en las empresas, especialmente en roles de liderazgo y toma de decisiones, se correlaciona con beneficios tangibles para las organizaciones que reconocen el valor del liderazgo femenino en el ámbito empresarial.

Los principales beneficios de dar mayor importancia al papel de la mujer en el liderazgo son:

  • La incorporación de mujeres en cargos directivos está asociado a un mayor compromiso social, trabajo cooperativo y cambios positivos.
  • Las mujeres fomentan un estilo de liderazgo basado en la colaboración y la empatía, estableciendo un ambiente laboral donde se promueve la igualdad de oportunidades para todos.
  • Las organizaciones que fomentan el liderazgo femenino suelen atraer y retener a profesionales talentosos, lo que enriquece la diversidad y potencia el éxito corporativo.
  • La variedad de perspectivas y enfoques en los equipos de liderazgo facilita una evaluación más imparcial y equilibrada de las diferentes opciones disponibles. Esto resulta en una toma de decisiones más robusta y fundamentada.
  • La diversidad de género en los equipos de directivos fomenta la innovación y la creatividad.
  • Debido a sus enormes cualidades (capacidad de escucha, emprendimiento, alta calidad para la resolución de conflictos…), las mujeres son excelentes mentoras. De hecho, el 30% de los encuestados por Pew Research consideró que las mujeres eran mejores mentoras que los hombres.
  • Las empresas con mujeres en altos cargos generan más ganancias. Según el Instituto de Investigación de Credit Suisse, las compañías que cuentan con un alto porcentaje de mujeres en posiciones ejecutivas generan un mayor rendimiento económico.
  • Una compañía equilibrada implica mejores decisiones. Según Unilever, la empresa líder de consumo masivo afirma que «crear oportunidades para las mujeres es fundamental para la erradicación de la pobreza y acelerar el desarrollo mundial». Asegura que los equipos que están formados por, aproximadamente, el mismo número de hombres que de mujeres, consiguen tomar mejores decisiones, beneficiando a la empresa.
  • Según la Organización Internacional del Trabajo, las empresas han notado una mejora en su imagen externa y reputación al fomentar el liderazgo femenino dentro de las compañías.

Todos estos beneficios corroboran lo indicado por la ONU, «el liderazgo femenino tiene un efecto multiplicador y muy positivo en todos los ámbitos de la sociedad: es “el motor” del desarrollo y crecimiento económico».

Reportaje Emplead@s Liderazgo femenino empresarial

Numerosos estudios confirman que el liderazgo femenino no es una cuota ni una moda pasajera: es una ventaja competitiva tangible. Las organizaciones con mayor diversidad de género en la alta dirección tienen un 25 % más de probabilidades de superar la rentabilidad media de su sector. Las compañías lideradas por mujeres CEO o CFO presentan mejor comportamiento en bolsa y mayores márgenes de beneficio. Los equipos diversos toman decisiones un 60 % más rápido y un 87 % más eficaces, gracias a la pluralidad de enfoques.

El liderazgo inclusivo fomenta la seguridad psicológica, factor crítico para la innovación y la agilidad organizativa. Se logra una mayor retención del talento y niveles más altos de compromiso, con menores tasas de rotación y burnout. Las empresas con programas sólidos de mentoring y sponsorship femenino logran hasta un 38 % más de promociones internas de mujeres en cinco años.

Además, invertir en liderazgo femenino fortalece la posición de la empresa frente a inversores institucionales y organismos reguladores. Fondos como BlackRock o Norges Bank ya integran indicadores de diversidad de género en sus políticas de inversión, decisiones de voto en juntas y análisis de riesgo reputacional. Y no menos relevante: en 2030, el 75 % de la fuerza laboral estará compuesta por millennials y generación Z.

Según el Global Gender Gap Report 2024 del Foro Económico Mundial, al ritmo actual, la paridad en liderazgo tardará 131 años en alcanzarse.

Aquí hay una tabla que resume los beneficios del liderazgo femenino en las organizaciones:

Beneficio Descripción
Mejor desempeño financiero Empresas con mujeres en altos cargos generan mayores ganancias y tienen mejor comportamiento en bolsa.
Mayor innovación y creatividad Equipos diversos fomentan la innovación y toman decisiones más rápidas y eficaces.
Mejor retención de talento El liderazgo inclusivo aumenta el compromiso de los empleados y reduce la rotación.
Mejor reputación corporativa Las empresas con políticas de igualdad de género mejoran su imagen externa.
Decisiones más equilibradas Equipos con igual número de hombres y mujeres toman mejores decisiones.

Cómo Desarrollar e Impulsar el Talento Femenino

La exitosa trayectoria de las empresas que respaldan el liderazgo femenino se ha convertido en un referente inspirador para otras organizaciones. Para fomentar este tipo de liderazgo, se están adoptando diversas prácticas que han demostrado ser efectivas. Es más necesario que nunca que las organizaciones adopten una visión de largo plazo para la promoción del liderazgo femenino. La sostenibilidad de sus modelos de negocio dependerá, en gran medida, de su capacidad para integrar talento diverso y generar estructuras de trabajo más equitativas y flexibles.

Una de estas prácticas consiste en tener un conocimiento profundo de los datos de diversidad de género dentro de la empresa y abordar de manera abierta y transparente la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres. Esto implica la promoción de una cultura inclusiva que valore la diversidad en todos los niveles de la organización.

Asimismo, es fundamental destacar y promover a las mujeres líderes dentro de la empresa, organizando actividades que permitan a otras mujeres inspirarse en sus logros y sentirse empoderadas para seguir sus pasos. Además, se reconoce la importancia de la participación activa de los hombres en este proceso, ya que la promoción de la igualdad de género es responsabilidad de todos.

Por otro lado, invertir en programas de formación corporativa enfocados en la igualdad de género es una estrategia clave para eliminar sesgos inconscientes y avanzar hacia un entorno laboral donde no existan estereotipos ni roles de género preestablecidos.

Aquí hay algunas estrategias adicionales para impulsar el liderazgo femenino:

  • Asegurar igualdad en evaluaciones y programas de oportunidades de desarrollo en el puesto de trabajo: incluyendo evaluaciones de sus cualidades como líder para todos los integrantes de un equipo, tanto hombres como mujeres, y ofreciendo programas para su desarrollo profesional.
  • Generar una cultura inclusiva y ganar en diversidad: cuando las empresas empoderan a las mujeres, fomentan al mismo tiempo valores como la empatía, la flexibilidad y la unidad del equipo.
  • Desarrolla una cultura de empresa, amigable para las mujeres y diversidades: históricamente, las mujeres se enfrentaban a desafíos diarios que los varones no. Por ejemplo, según un estudio de la Universidad George Washington citado por la revista Forbes, las mujeres son interrumpidas por hombres un 33% más. Esto atenta contra la confianza al momento de expresar ideas o simplemente, debatir en grupos mixtos.
  • Apuesta en políticas de empresa que fomenten la paridad: una buena idea es la de iniciar procesos de reclutamiento, que eviten el prejuicio de género.
  • Invierte en mentorías: se trata de liderar con el ejemplo. Durante muchos años, las mujeres han estado prácticamente excluidas de los puestos de liderazgo.

Aunque cada vez más empresas están adoptando políticas de flexibilidad laboral, la realidad es que las mujeres suelen asumir una mayor parte de las responsabilidades en casa. Pero, ¿por qué debería ser así? Las organizaciones tienen la oportunidad de implementar políticas que realmente apoyen a sus empleados, tanto hombres como mujeres, en la conciliación de trabajo y familia. Por otra parte, los sesgos inconscientes siguen siendo un gran obstáculo para las mujeres en el liderazgo. Muchas veces, se asocia el liderazgo con características tradicionalmente masculinas, como la agresividad o la toma de decisiones rápidas.

En Corporate Yachting apostamos por la promoción del talento femenino y queremos concienciar sobre las iniciativas que se están llevando a cabo en este ámbito, como por ejemplo, las que desarrolla Cruz Roja Valencia con su programa de Empoderamiento de Mujeres. En esta entrevista, Patricia Peris, Responsable del Programa de Mujer en Dificultad Social en Cruz Roja Valencia, cuenta en qué consisten las acciones que llevan a cabo y cómo trabajan para empoderar a estas mujeres. En apoyo a este tipo de programas formativos, que ayudan a potenciar el liderazgo femenino en las empresas y en toda la sociedad, destinaremos parte de nuestra recaudación con la II Iniciativa Interempresas por la Igualdad de Género a que Cruz Roja pueda seguir adelante con esta iniciativa.

Asumir el rol del liderazgo hace que las mujeres que lo viven experimenten cambios en su comportamiento aceptando el desafío y poniendo todas sus habilidades al servicio del proyecto que se está llevando a cabo. Aunque todavía la mayor parte de los puestos directivos en España están ocupados por hombres, existe un porcentaje importante de mujeres que empiezan a ver como su presencia y papel protagonista crece en las empresas.