Henry Ford, fallecido el 7 de abril de 1947, fue uno de los industriales norteamericanos más importantes de todos los tiempos. Su legado perdura gracias a la revolución que implementó en la industria automotriz, tanto en Estados Unidos como a nivel mundial. El término "fordismo" se acuñó para describir su sistema de producción, basado en la fabricación en cadena de grandes cantidades de automóviles a bajo costo. Su visión globalizadora de la industria automotriz fue clave para su éxito, exportando un sistema de franquicias que triunfó en todo el mundo.
Línea de montaje de Ford en 1913. Fuente: Wikipedia
Henry Ford: ¿Cómo Revolucionó la Industria Automotriz?
Primeros Años e Interés por la Mecánica
El 30 de julio de 1863, Henry Ford nació en una familia humilde en una zona rural al oeste de Detroit. Desde temprana edad, contribuyó a la economía familiar trabajando en labores agrícolas. A los diez años, quedó fascinado al ver una máquina de vapor estacionaria utilizada en la granja donde trabajaba. Gracias a su creador, Fred Reden, aprendió todos sus entresijos y se convenció de que el futuro estaba ligado al mundo del motor. En 1879, dejó su hogar para ser aprendiz de maquinista en James F. Flower & Bros. y Detroit Dry Dock Co. En 1882, regresó a la granja familiar para manejar una máquina de vapor portátil Westinghouse. Su experiencia lo llevó a ser contratado por la compañía para dar servicio a los usuarios de sus máquinas de vapor. Durante esta etapa, se casó con Clara Bryant, activista y sufragista.
Henry Ford. Fuente: Wikipedia
Desarrollo Profesional y Primeros Automóviles
En 1891, su carrera dio un giro al conseguir un puesto como ingeniero en la compañía Edison, donde fue ascendido a ingeniero jefe en 1893. Este nuevo cargo le permitió dedicar tiempo y recursos a experimentar con motores de gasolina. Estos experimentos culminaron en 1896 con la invención de su primer vehículo autopropulsado, el "Cuadriciclo", que probó con éxito el 4 de junio. Convencido del potencial de sus proyectos, en 1899 se unió a otros inventores para fundar la Detroit Automobile Company. Sin embargo, su espíritu innovador y perfeccionista, que priorizaba la investigación sobre el negocio, llevó a la empresa a la bancarrota.
En 1896, Ford inventó su primer vehículo autopropulsado: el cuadriciclo, que probó con éxito el 4 de junio del mismo año. Fue entonces cuando, junto con otros inventores, fundó la Henry Ford Company, una empresa en la que Ford puso por encima de todo su interés por los coches de carreras y las competiciones. De hecho, el 10 de octubre de 1901 condujo él mismo uno de sus vehículos, con el que logró la victoria frente al también ingeniero industrial, diseñador e inventor Alexander Winton. Al año siguiente, Ford siguió trabajando para perfeccionar su prototipo de coche de carreras, lo que provocó que se alejara del principal objetivo de la compañía, que era fabricar un vehículo para la venta al público. Para lograrlo, al final sus socios contrataron, sin contar con él, al ingeniero Henry M. Leland, lo que provocó la dimisión inmediata de Ford. "Dimití determinado a nunca jamás volver a ponerme bajo las órdenes de nadie", diría airado el inventor.
La Clave del Éxito: El Trabajo en Cadena
El 16 de junio de 1903, Ford creó su tercer proyecto junto con otros once inversores más, entre los que se contaban los hermanos John y Horace Dodge: la Ford Motor Company. En sus inicios, la compañía disponía de un solo prototipo, construido con la ayuda del ingeniero Childe Harold Willis, que ni tan siquiera estaba terminado. Por aquel entonces el automóvil era un producto de fabricación casi artesanal y con un precio prohibitivo, destinado a un público con un alto poder adquisitivo. Y de nuevo surgieron fricciones en la empresa. Mientras que los hermanos Dodge querían producir un modelo de lujo, Ford prefería poner todos sus esfuerzos en la fabricación de un automóvil sencillo, que fuera popular y, sobre todo, económico, dirigido a un público distinto: la familia media norteamericana. El resultado fue el mítico Ford T. Cuando el vehículo salió de la línea de producción de la fábrica en 1908, Henry Ford ya llevaba años buscando la mejor manera de producir más y más barato. Ford al final encontró la fórmula del éxito empresarial durante una visita que realizó a los mataderos de Cincinnati y Chicago, cuando descubrió la cinta transportadora. Así, pensó entusiasmado, el coche en proceso de fabricación avanzaría por la cinta mientras cada obrero intervenía en el montaje sin moverse de su lugar. La innovación resultó todo un logro. Pero para mantener la fabrica a pleno rendimiento, Ford necesitaba contratar más personal para cubrir todos los turnos, y para conseguirlo se le ocurrió la idea de duplicar los sueldos, con lo que logró atraer mano de obra cualificada y, aunque parezca increíble, pudo reducir los costes de producción. El problema surgió cuando los accionistas vieron que se habían incrementado considerablemente los beneficios y exigieron repartir los dividendos. Pero Ford, que prefería invertir las ganancias en la mejora de la fábrica, tomo una drástica decisión: compró todas las acciones y expulsó a la mayoría de los accionistas de la empresa, que quedó en manos de su mujer, su hijo y él mismo.
La Visión de un Coche para Todos
El primer coche de la nueva empresa, llamado "Modelo A", fue seguido por una variedad de modelos mejorados y que se podían vender a precios económicos. Ford tenía entonces una visión que revolucionaría la industria, la de un coche “para la gran multitud”. El “Modelo T”, creado luego, fue fácil de operar, mantener y manejar por caminos accidentados.
Cuando tener un automóvil era un lujo reservado a unos pocos privilegiados, el objetivo de Henry Ford fue "poner el mundo entero sobre ruedas" y producir un vehículo asequible para el gran público. La culminación de la genialidad y el sentido práctico de Henry Ford fue el Model T: era rápido de fabricar, fácil de manejar y se conducía bien por todos los terrenos. Y lo que era más importante, su bajo coste hizo que fuera asequible para todo el mundo.
La intención de Henry era producir el mayor número de coches, con el diseño más sencillo, al menor coste posible. Un coche de alta calidad, fácil de conducir y asequible (el Model T llegó a costar solo 260 dólares, un precio muy razonable para la época). Los automóviles ya no eran un capricho para ricos.
Ford Model T. Fuente: actualidadmotor.com
Innovaciones en la Producción y el Tratamiento de los Empleados
¿Cómo consiguió Ford fabricar coches a gran escala y de forma asequible? Dividió la línea de montaje y producción de un automóvil en 84 pasos distintos, en cada uno colocó a un solo trabajador formado con las habilidades que requería ese puesto; se podría decir que eran especialistas en esa tarea concreta. El trabajador destinado en esos puestos permanecía sólo en él y realizaba, de forma repetida, la misma tarea para todos los vehículos que pasaban por la cadena de montaje. Con ello abarató en dos tercios el coste total del vehículo, consiguiendo vender en 1915 un millón de automóviles.
La línea de montaje revolucionó la fabricación y el automóvil iba avanzando para que los distintos trabajadores desarrollaran su labor. Otra innovación que comenzó en las fábricas de Ford y se extendió por todo el mundo fue la semana laboral de 5 días y 40 horas.
Esto que podría parecer un éxito a simple vista, se tradujo en un sistema con un alto coste laboral, los trabajadores abandonaban la empresa debido a factores como la monotonía de un trabajo excesivamente repetitivo, la petición de una mayor productividad a cada trabajador, etc. Ante estos factores desfavorables, Henry Ford introdujo una serie de modificaciones: duplicó el sueldo diario, redujo en una hora la jornada laboral, introdujo un tercer turno de trabajo y nuevos puestos y aceptó ciudadanos excluidos en el sector como los afroamericanos y personas con discapacidad.
El salario pasó de ser de unos dos dólares al día a cinco dólares. De un plumazo, la fuerza de trabajo se estabilizó, al mismo tiempo que las ventas del “Modelo T” aumentaron, ya que permitía a sus empleados comprarlos a plazo.
Las innovaciones no eran solo por parte de Henry. Los trabajadores y encargados de las fábricas de Ford contribuyeron a la idea de la cadena de montaje móvil.
Consolidación y Declive
En 1919, cansado de la “injerencia” de los otros inversionistas de su compañía, Henry compró todas sus acciones y se convirtió en el único propietario de la mayor empresa automotriz del mundo. A finales de la década de 1920, incluso el propio Henry no pudo ignorar las cifras de ventas en declive. En 1927, a regañadientes, cerró las líneas de montaje del “Modelo T” y comenzó a diseñar un auto nuevo. Todos los pasos del proceso de fabricación de refinar las materias primas hasta el montaje final de éste tuvieron lugar en la gran Rouge Plant.
Luchando por mantenerse en pie durante la Gran Depresión de 1929, Ford se vio obligado a reducir los salarios y a despedir trabajadores. En 1932, a los 69 años, presentó su última gran innovación automovilista en vida, el “Motor V8”, barato y ligero. Incluso esto no fue suficiente para detener el declive de su compañía, que llegó a estar, en 1936, al tercer lugar del mercado de estadounidense, detrás de General Motors y Chrysler Corporation.
Al iniciar la Segunda Guerra Mundial en 1939, Ford, que siempre odió las guerras, apeló para que los Estados Unidos no tomara partido en el conflicto. Henry Ford hizo importantes contribuciones a la industria de la aviación. Algunos avances de Ford en la radionavegación hicieron que hoy volar sea más seguro para todos.
Contribuciones Adicionales y Legado
Ford fue un innovador nato. No solo creó el primer automóvil producido a gran escala del mundo. Creó el futuro. Henry permaneció al mando de Ford Motor Company durante el resto de su vida, compartiendo responsabilidades con su hijo Edsel.
Ford murió a la edad de ochenta y tres años, en 1947. En el momento de su muerte, el río Rouge había inundado la zona causando un apagón local.
Liderazgo Creativo e Innovación Empresarial
El liderazgo creativo no es un concepto nuevo que haya surgido en estos últimos años. Henry Ford comenzó con esta práctica aplicando la cadena de montaje con la fabricación del Ford Model T en 1913. La creatividad es fundamental en las empresas y dadas las circunstancias que vivimos es una nueva demanda que tiene el mercado para los profesionales.
Desde la llegada de la pandemia la forma de trabajar ha cambiado y, por lo tanto, las cualidades demandadas a los trabajadores. No solo ha habido un proceso de digitalización de tareas y una implantación del teletrabajo, sino también de adaptación y convivencia con la incertidumbre y el cambio. Para lidiar con ella y superarla, la creatividad es una gran aliada. En los momentos de crisis, los líderes y managers que han sabido adaptarse son los que han logrado que sus compañías se recuperasen e incluso salieran reforzadas. Por eso, ante la dificultad hay que crecerse. Enfocarla como una situación de oportunidad de la que se puede sacar provecho.
La innovación empresarial es esencial para mejorar la competitividad. Esta cualidad consiste en desbloquear el potencial creativo de un equipo de profesionales, no el de uno propio. Los líderes deben permanecer en búsqueda constante de lo nuevo, reinventarse o morir. Hay que buscar ideas innovadoras y transgresoras. ¿Cómo se consigue esto? Con un líder que esté en esta búsqueda constante, la creatividad será parte de la cultura empresarial, lo que propicia que la compañía esté mejor preparada para afrontar cualquier tipo de situación de crisis o inestabilidad. Una mirada constante hacia el futuro y la mejora, harán que la empresa evolucione.
Con personas así en una empresa se generan diálogos y los famosos “brainstorming”, que dan como resultado puntos de vista muy diferentes entre sí, enriqueciendo los proyectos.
Características de un Líder Creativo
- Observar y explorar: Curiosidad, capacidad de búsqueda de inspiración por diferentes métodos (estudiando, leyendo, intercambiando ideas con profesionales, etc.).
- Tener un objetivo claro: El líder creativo tiene las ideas claras y sabe lo que quiere conseguir. Con un objetivo en mente sabrá cómo lograrlo y cómo motivar al equipo a que lo logren.
- Dirección de equipo: Es un guía.
- Ser inspirador: Un buen líder debe ser ejemplo para sus compañeros, pero no quedarse ahí, tiene que ser una fuente de inspiración para ellos.
- Flexibilidad: Es la clave del éxito. En el actual paradigma en el que vivimos, el cambio es la única constante. Por eso, hay que aprender a adaptarse a las nuevas circunstancias de la manera más eficiente posible.
Creatividad empresarial. Fuente: ceupe.es
El Legado de Henry Ford en la Actualidad
Esa pasión incontenible por innovar define la esencia de Ford. Seguimos mirando hacia el futuro, buscando mejores formas de hacer las cosas. Su primer vehículo fue la furgoneta Ford Transit con motor delantero. Introducida en 1965, la Transit se convirtió en la furgoneta preferida de los profesionales. Y seguimos innovando. En 1993, lanzamos el innovador Ford Mondeo, que no tardó en recibir un premio tras otro. No solo hacemos coches. Ofrecemos soluciones de movilidad para el mundo en el que vivimos.
Al principio del presente milenio, empezamos a trabajar en el motor EcoBoost. El objetivo era crear el motor de combustión interna más eficiente posible. Lo logramos. Mientras tanto, hemos centrado nuestra atención en el próximo cambio de paradigma industrial. El primer paso fue crear uno de los mejores coches totalmente eléctricos del mundo, el Mustang Mach-E. En 2021 anunciamos una inversión de casi 30.000 millones de euros para la electrificación. Estos serán los nuevos vehículos totalmente eléctricos que se unirán a la gama Ford para Europa en 2024.
Ford es un ejemplo del liderazgo que es estudiado desde el análisis de cómo las personas se enfrentan a casos en los que se requiere una toma de decisión urgente, y en cómo se dirige a un grupo de personas hacia la consecución de un objetivo común.
Si hay un factor crítico que marca la evolución y respuesta de una organización a un periodo de transformación insólito como este, es su perfil de liderazgo.
Las nuevas habilidades que aparecen con el liderazgo, sin duda, tienen cabida en las empresas. Las grandes empresas ya no buscan jefes. En su búsqueda de nuevos talentos, los líderes son el mayor reclamo. El liderazgo empresarial se entiende como un proceso o habilidad por el que una empresa puede influir en los demás para conseguir objetivos. La idea es conseguir el máximo potencial de los trabajadores para que se satisfagan las necesidades de la empresa. En este sentido, el líder es el encargado de mejorar la motivación de los empleados, logrando un ambiente idóneo para el mejor desarrollo de trabajo.
Una de sus frases más notables fue: "Cuando sientas que todo se pone en contra, recuerda que un avión despega en contra del viento, no a favor".
Prudencia y Análisis en la Toma de Decisiones
En el mundo de los negocios y de la empresa, tomar decisiones sin analizar primero la situación puede tener consecuencias significativas con respecto a procesos, resultados incluso sobre las personas. Esto es así en la “vida de los negocios” pero también es aplicable al “negocio de la vida”. Como líderes, debemos practicar la prudencia y el análisis antes de actuar.
El Verdadero Éxito según Henry Ford
Ford subrayaba que el verdadero éxito no se mide únicamente en términos materiales o de crecimiento financiero. El éxito, en su forma más elevada, es una combinación de progreso -hecho con ética y responsabilidad- y un profundo sentido de humanidad, moralidad y espiritualidad. El éxito es la capacidad de avanzar, no solo hacia mayores logros, sino hacia un mejor ser humano.
Formarnos continuamente como líderes va mucho más allá de los conocimientos técnicos. Henry Ford no inventó el automóvil. Ni siquiera inventó la cadena de montaje. Los innovadores cambian las cosas, toman nuevas ideas, a veces propias, a veces de otras personas, y las desarrollan y promueven hasta que se convierten en una parte fundamental de la vida cotidiana. La innovación requiere confianza en sí misma, el gusto por correr riesgos, la capacidad de liderazgo y una visión de lo que el futuro debe ser.
Nació en la granja de su padre en Dearborn, Michigan, el 30 de julio de 1863. En su juventud, demostró algunas de las características que lo harían exitoso, poderoso y famoso. Organizó a otros chicos para construir ruedas de agua rudimentarias y máquinas de vapor. Aprendió sobre las máquinas de vapor de tamaño completo al convertirse en amigo de los hombres que las dirigían en las fábricas. Aprendió a arreglar relojes y conoció con esto los rudimentos del diseño de la máquina. Pudo seguir los pasos de su padre y convertirse en un agricultor, pero estaba fascinado por las máquinas y tomó riesgos para perseguir esa fascinación. En 1879 dejó la granja para convertirse en un aprendiz de la compañía de coches de Michigan, que fabricaba los vagones para ferrocarriles. Regresó a su casa en 1882, con una preferencia a trabajar por su cuenta y no para alguien más.
En 1888 se casó con Clara Bryant y en 1891 se trasladó a Detroit, donde tomó un trabajo como ingeniero nocturno en la Edison Electric Illuminating Company. Ford no sabía mucho acerca de electricidad, pero vio el trabajo como una oportunidad para aprender. Era un buen alumno, y para 1896 se había convertido en ingeniero jefe de la compañía. Con la ayuda de un equipo de amigos, hizo experimentos automotrices que culminaron en 1896 con la realización de su primer vehículo autopropulsado, el “Cuadriciclo”. Tenía cuatro ruedas de alambre que parecían de bicicleta, se conducía con un timón de barco y sólo usaba dos ruedas para el retroceso. Un segundo coche llegó en 1898 y Henry convenció a un grupo de empresarios para que lo apoyara en el emprendimiento más importante de su vida, una compañía para fabricarlo y venderlo. El primer coche de la nueva empresa, llamado “Modelo A”, fue seguido por una variedad de modelos mejorados y que se podían vender a precios económicos. Ford tenía entonces una visión que revolucionaría la industria, la de un coche “para la gran multitud”. El “Modelo T”, creado luego, fue fácil de operar, mantener y manejar por caminos accidentados. El salario pasó de ser de unos dos dólares al día a cinco dólares. De un plumazo, la fuerza de trabajo se estabilizó, al mismo tiempo que las ventas del “Modelo T” aumentaron, ya que permitía a sus empleados comprarlos a plazo. En 1919, cansado de la “injerencia” de los otros inversionistas de su compañía, Henry compró todas sus acciones y se convirtió en el único propietario de la mayor empresa automotriz del mundo. A finales de la década de 1920, incluso el propio Henry no pudo ignorar las cifras de ventas en declive. En 1927, a regañadientes, cerró las líneas de montaje del “Modelo T” y comenzó a diseñar un auto nuevo. Todos los pasos del proceso de fabricación de refinar las materias primas hasta el montaje final de éste tuvieron lugar en la gran Rouge Plant. Luchando por mantenerse en pie durante la Gran Depresión de 1929, Ford se vio obligado a reducir los salarios y a despedir trabajadores. En 1932, a los 69 años, presentó su última gran innovación automovilista en vida, el “Motor V8”, barato y ligero. Incluso esto no fue suficiente para detener el declive de su compañía, que llegó a estar, en 1936, al tercer lugar del mercado de estadounidense, detrás de General Motors y Chrysler Corporation. Al iniciar la Segunda Guerra Mundial en 1939, Ford, que siempre odió las guerras, apeló para que los Estados Unidos no tomara partido en el conflicto. Henry Ford hizo importantes contribuciones a la industria de la aviación. Algunos avances de Ford en la radionavegación hicieron que hoy volar sea más seguro para todos. Ford puso los cimientos del siglo XX. La línea de montaje, que se convirtió en el modo de producción característico de esos años, con el tiempo se aplicó prácticamente para todo, desde artefactos eléctricos y mecánicos hasta comestibles y textiles. Ford murió a la edad de ochenta y tres años, en 1947. “Pensar es el trabajo más difícil que existe.
| Rasgo | Descripción |
|---|---|
| Observación y Exploración | Curiosidad, capacidad de buscar inspiración a través de diversos métodos (estudio, lectura, intercambio de ideas con profesionales, etc.). |
| Objetivo Claro | El líder tiene ideas claras y sabe lo que quiere lograr. Define cómo alcanzar el objetivo y motiva al equipo para lograrlo. |
| Dirección de Equipo | Actúa como guía y mentor para el equipo. |
| Inspiración | Sirve como ejemplo para sus compañeros, inspirándolos a alcanzar su máximo potencial. |
| Flexibilidad | Adaptabilidad a las nuevas circunstancias y cambios constantes. |
