“La innovación es lo que distingue a los líderes de los seguidores”. Aunque Steve Jobs tenía algo de razón, hay muchos elementos necesarios para ser un buen líder. En todo equipo, alguien debe ser responsable de guiar y aprovechar al máximo las habilidades de cada miembro, y ahí es donde los líderes deben destacar.
Pero no todos los líderes son iguales. Hay muchos tipos de liderazgo y cada uno depende de la compañía, el proyecto y el equipo de trabajo en cuestión. Por ello, en esta guía revisaremos:
- Los tipos de liderazgo más comunes y en qué consiste cada uno de ellos.
- Qué es el liderazgo.
- Por qué es necesario para las empresas hoy en día.
Cómo ser un GRAN LÍDER - ¡Desarrolla estas 5 HABILIDADES!
¿Qué es el Liderazgo?
Comencemos con lo básico: un jefe no es necesariamente un líder. Anteriormente, la figura del jefe era omnipotente, utilizándose una estructura jerárquica y vertical donde una persona tenía el poder absoluto y tomaba decisiones que otros empleados debían acatar.
Aunque este método aún se utiliza en ciertas empresas (las más tradicionales, principalmente), esta figura autoritaria ha evolucionado y se ha adaptado a un nuevo concepto: el del líder.
El liderazgo es considerado como un conjunto de habilidades y actitudes que colaboran a dirigir los procesos de los miembros de un equipo para alcanzar un objetivo común. El término es mucho más flexible que el de “jefe”, debido a que se adapta tanto a los talentos naturales del líder, como al tipo de equipo al que se enfrenta.
Ahora revisemos cuáles son los tipos de liderazgo más populares, así como las ventajas y características de cada uno de ellos.
Tipos de Liderazgo
Existen muchos tipos de liderazgo y cada uno se adecúa a diferentes perfiles de empresa y tipos de equipo de trabajo. Para ser un buen líder, hay que saber identificar y adoptar el estilo apropiado para poder sacar el máximo provecho de los miembros de un grupo laboral.
1. Liderazgo Natural
Aunque hay quienes dicen que los líderes no nacen, sino que se hacen, este tipo de liderazgo es completamente nato y las personas lo ejercen sin ningún tipo de preparación previa o entrenamiento.
Como su nombre lo indica, este estilo de liderazgo surge naturalmente en el líder. A estos líderes no se les reconoce de manera formal como tal, pero, gracias a sus características de comunicación, a su carisma y a su personalidad, se les da muy fácilmente el guiar a otros y lograr organizar a un grupo de manera exitosa.
2. Liderazgo “Laissez-faire”
Proveniente del francés, el liderazgo “Laissez-faire” significa, literalmente, “déjalo ser”. Estos líderes mantienen una política de no intervención y solo se involucran con las labores de otros miembros de su equipo cuando es estrictamente necesario o cuando estos se lo piden directamente.
Los empleados cuentan con bastante libertad para realizar sus tareas e incluso pueden tomar decisiones en su día a día. Este es uno de los tipos de liderazgo que se recomienda utilizar cuando los miembros del equipo son muy experimentados en su área o cuentan con habilidades sobresalientes en el campo, por lo que necesitan poca supervisión.
3. Liderazgo Democrático
También llamado “liderazgo participativo”, este estilo de dirigir se enfoca en motivar la colaboración de todo el grupo en la toma de decisiones. El permitir la intervención de los empleados colabora a que estos se sientan valorados y motivados.
El sentido de pertenencia del grupo se consolida de forma mucho más sólida y se pueden usar los conocimientos y habilidades de cada empleado para resolver situaciones específicas. No obstante, hay que recordar que, aunque los miembros pueden participar en los procesos, la decisión final siempre la toma el líder.
4. Liderazgo Autocrático
Este tipo de liderazgo es opuesto al liderazgo democrático. Los líderes autocráticos toman las decisiones sin considerar la opinión o los puntos de vista de los miembros de su equipo. Este estilo es mucho más tradicional, ya que se basa en figuras de autoridad.
El líder da instrucciones directas y los subordinados las acatan. Aunque suene sumamente unidireccional, lo cierto es que es uno de los tipos de liderazgo más efectivos en empresas donde las decisiones necesiten ser tomadas rápidamente. De igual forma, también es útil cuando se trabaja con empleados con poca experiencia o capacitación y, por lo tanto, necesiten vigilancia y dirección constante para evitar errores.
5. Liderazgo Transaccional
La transacción entre líderes y subordinados es la base de este tipo de liderazgo. En este caso, los líderes son quienes dictan las reglas del juego y los empleados las acatan a cambio de premios por su desempeño laboral. De igual forma, también se puede castigar a aquellos que no cumplan con las indicaciones del líder.
Este es uno de los tipos de liderazgo que se enfocan a objetivos profesionales y es fácil de llevar a cabo porque se basa en un mecanismo de premio/castigo. No obstante, uno de sus problemas es que, muchas veces, los empleados pueden no comprometerse verdaderamente con la causa de la empresa y solo realizan sus tareas para evitar repercusiones o ganar un beneficio personal.
6. Liderazgo Burocrático
De acuerdo a los líderes burocráticos, las reglas no se hicieron para romperse. Por el contrario, la meta ideal es apegarse lo más posible a ellas. Las políticas y procedimientos de la empresa son lo más importante para este líder y por lo que cada una de las labores debe de llevarse a cabo de forma meticulosa y sin tomarse libertades creativas o desvíos de los procesos previamente aprobados por la compañía.
Es uno de los tipos de liderazgo que se recomienda para labores donde hay medidas de seguridad muy estrictas o donde un cambio en los pasos para realizar un producto o proceso puede afectar el resultado final de forma negativa.
7. Liderazgo Carismático
El liderazgo carismático se basa, más que nada, en la personalidad del líder. Sus habilidades interpersonales y de comunicación ayudan a motivar al equipo y a hacer que todos se sientan parte de un mismo grupo.
La empatía, el don de gentes y la habilidad de escuchar son clásicas en un líder carismático. Estos personajes pueden “seducir” a sus seguidores y lograr que estos le brinden su lealtad incondicional.
Los líderes carismáticos tienen habilidades extraordinarias en comunicación. Esto les ayuda a motivar a los empleados en los momentos difíciles y también a mantenerse firmes cuando las circunstancias lo requieren. Los líderes se sienten igualmente cómodos comunicándose uno a uno o en grupo.
Aunque tienen una personalidad muy marcada, un líder carismático también destaca por su madurez y carácter. Es frecuente que recurra a su sabiduría y conocimiento, el que ha acumulado a lo largo de su vida y experiencia en los negocios. El líder carismático se comportará de manera madura y responsable en todas las situaciones.
Los líderes carismáticos también tienen un sentido de humildad. Ponen mucho valor en cada empleado y tienen la capacidad de escuchar realmente sus preocupaciones. El líder carismático puede convencer a la persona que tiene enfrente del valor de su aportación individual a la organización y mostrarle cómo sus contribuciones afectan los intereses estratégicos de la empresa.
Cualquiera de los ejemplos de liderazgo carismático que se evalúen confirma que se trata de personas que inspiran una gran lealtad en su entorno.
Los líderes carismáticos de éxito también son compasivos. El carisma por sí solo puede no ser suficiente, sin embargo, la compasión, la integridad, la honestidad y la fortaleza son cualidades que hace diferente a un individuo.
El carisma puede existir sin trasfondo, incluso careciendo de esencia, pero solo durante un tiempo muy corto. El comportamiento llamativo y deslumbrante puede captar la atención de las personas, pero eventualmente querrán algo sustancial debajo de la fachada. Un líder carismático no solo debe hablar, sino también demostrar su visión con hechos.
Los líderes carismáticos tienen verdadera confianza en sí mismos. Se sienten cómodos con quienes son. Se entienden bien y no intentan ser nadie más. Transmiten un lenguaje corporal positivo. Un lenguaje corporal cálido, abierto y positivo caracteriza a los mejores líderes. Hacen contacto visual con el que están hablando, sonríen y se presentan a extraños con un entusiasmo genuino. Son auténticos y cercanos.
Los líderes carismáticos son extremadamente buenos oyentes. Cuando te escuchan, no se inquietan ni se muestran distraídos. Un líder carismático presta atención a lo que se dice y escucha con interés. Participan en la conversación y actúan con empatía.
Uno de los atributos de los líderes carismáticos es que a menudo tienden a observarse a sí mismos. Son conscientes de su poderosa personalidad y del hecho de que sus seguidores analizan sus acciones constantemente. Por esta razón, consideran importante retratar una buena imagen de sí mismos ante sus seguidores. Esto solo se puede lograr con el autocontrol.
Un líder carismático comprende que tiene ciertas cualidades que lo hacen diferente de los demás, que son las que le aportan ese carisma. Ejerces un gran poder de atracción sobre los demás. La principal característica que diferencia al líder carismático de los demás es su capacidad para atraer a las personas, de conseguir que los demás se sientan interesados por su figura, gracias a sus cualidades y habilidades personales.
Este tipo de personas se enfrentan a la vida con una actitud positiva y optimista. Esta actitud provoca que sean vistos como luchadores que no se rinden ante los obstáculos.
Todo líder carismático busca una transformación, un cambio en la empresa. Sin embargo, para conseguir ese cambio, en ocasiones es necesario arriesgarse. Estas personas saben que el riesgo conlleva consecuencias y que no siempre se gana. El fracaso no es percibido como algo negativo para estos líderes. Los fracasos son entendidos como una oportunidad para aprender de los errores y mejorar.
Otra de las grandes cualidades de estos líderes es su capacidad de escucha. Siempre están dispuestos no sólo a oír las propuestas de los demás, también a valorarlas seriamente y aceptarlas, si consideran que son acertadas. Pero esta capacidad de escucha va más allá del ámbito profesional. Los líderes carismáticos se preocupan sinceramente por los miembros de su equipo, motivo por el que se ganan la confianza y respeto de éstos.
Tan importante como saber escuchar es saber comunicar tus ideas. Esta habilidad la manejan al a perfección estos líderes, que parece que siempre saben qué, cómo y cuándo decir las cosas. Una comunicación clara favorece que todo el mundo sepa qué tiene que hacer y qué se espera de ellos.
El líder carismático espera lo mejor de los demás. Está convencido de las capacidades de los otros y se lo hace ver y sentir. Esta actitud hace que los demás se esfuercen y saquen lo mejor de sí mismos.
Compartir tus conocimientos es sinónimo de enriquecimiento. No sólo sale beneficiada la persona a la que instruyes, esta acción también favorece al grupo, al proyecto y a la empresa en general.
Sin embargo, que tenga todas estas virtudes no supone que esté exento de desventajas; como todo modelo, lleva implícito ciertos riesgos.
Cuando el carisma no se enfoca bien y el líder persigue otros fines, lo más probable es que pierda el rumbo de sus funciones y acabe buscando notoriedad o visibilidad.
Si lo que se busca son resultados a corto plazo y en sistemas jerarquizados o en los que la personalidad tenga poco impacto, este modelo de liderazgo se revelará ineficaz. Los sistemas cerrados son incompatibles con el desarrollo del carisma.
Si el líder se centra de lleno en la gestión de relaciones y del capital humano, es probable que pierda de vista las amenazas del entorno. Ojo, el carisma no es un antídoto contra todo.
Para alcanzar su objetivo, el líder se centra en las tareas que deben completarse, estableciendo criterios para que los empleados ejecuten la tarea de la mejor manera posible lo que, a veces, implica también indicar qué fuentes y recursos pueden ser usado.
8. Liderazgo Transformacional
El liderazgo transformacional es a menudo considerado como el mejor entre los distintos tipos de liderazgo. Más que una figura de autoridad, el líder es visto como un apoyo para sus empleados. Sus habilidades le ayudan a inspirar a los miembros del equipo a realizar sus labores lo mejor posible, mas no a cambio de un premio o recompensa, sino porque estos verdaderamente creen en las metas de la empresa y se identifican con sus valores y objetivos.
Más que un coordinador, el líder se convierte en un modelo inspiracional que, además, emana confianza en sus empleados.
9. Liderazgo Orientado a las Personas
Este es uno de los tipos de liderazgo en los cuales la prioridad son los miembros del equipo. Como su nombre lo indica, las personas son las que se encuentran en el centro de la atención de los líderes.
Para ejercerlo de forma apropiada, un líder debe de ser capaz de conocer la personalidad de sus empleados e identificar sus principales fortalezas y habilidades, así como también generar un plan para usar dichas aptitudes en favor de la empresa.
10. Liderazgo Orientado a las Tareas
Al contrario del liderazgo orientado a las personas, en este caso, el enfoque se encuentra completamente en el trabajo y no en los empleados. El líder orientado a las tareas debe de delegar lo que se necesita llevar a cabo y organizar funciones y roles con el objetivo de cumplir una labor.
Aunque es un buen liderazgo para cumplir con metas y dividir las labores, muchas veces falla al mantener el sentido de pertenencia del equipo y elevar su motivación laboral.
¿Para Qué Sirve el Liderazgo?
El liderazgo es una de las aptitudes para currículum más buscadas por los reclutadores. El 72.6% consideran que esta cualidad es indispensable hoy en día. Aún si no se cuenta con un equipo de trabajo subordinado directamente, los empleadores valoran que los empleados tengan la habilidad de dirigir, tomar decisiones y motivar a otros en caso de ser necesario.
De igual forma, de acuerdo a la revista Forbes, un buen liderazgo está ligado a la productividad de los empleados. Cuando los líderes son más capaces y logran motivar y apoyar a los empleados cuando lo necesiten, los beneficios para la empresa son mayores, ya que el trabajo se realiza de forma más eficiente y, en ciertos casos, incluso de forma más rápida.
El liderazgo también se asocia con la imagen de una empresa. Citando a un estudio de The European Journal of Business and Management, los líderes más capaces tienen el potencial de promover la ética y los valores de una empresa y actúan como “la cara” de la organización.
Características Clave de un Líder Exitoso
En el competitivo mundo empresarial de hoy, las características del liderazgo son más cruciales que nunca. Ser capaz de trabajar unidos por un objetivo común, invertir en las personas, potenciar el talento, comunicarse claramente, escuchar activamente, motivar e inspirar, predicar con el ejemplo, fomentar la innovación, ser proactivo y manejar la resolución de conflictos son habilidades fundamentales para guiar a un equipo hacia el éxito.
Cada una de estas cualidades contribuye a crear un entorno de trabajo productivo, creativo y armonioso.
Los grandes líderes abarcan mucho más que un simple puesto o título; también incluyen cualidades personales de liderazgo y habilidades demostrables.
- Empatía: Los grandes líderes reconocen que los empleados son personas reales que enfrentan desafíos reales en sus vidas, incluido el trabajo.
- Autenticidad: Los grandes líderes pueden mostrarse y ser auténticos. Esta actitud inspira creatividad, conexión y productividad en toda la organización.
- Autoconciencia: Ser capaz de evaluarse a sí mismo, sus acciones y cómo lo perciben los demás en la organización, y hacer cambios según sea necesario, es crucial para ser un gran líder.
- Coraje: Liderar requiere coraje: ponerse de pie, tomar decisiones y ser vulnerable. Y muchas veces se toman decisiones con datos imperfectos.
- Integridad: Los grandes líderes se comprometen a hacer lo correcto, incluso cuando es difícil. Son honestos con los miembros de su equipo, clientes y partes interesadas, y mantienen la transparencia en su toma de decisiones.
- Flexibilidad: Los grandes líderes siempre buscan nuevas oportunidades y soluciones, que pueden surgir de cualquier parte de la organización.
- Aprendizaje Permanente: La flexibilidad no significa que un gran líder tenga todas las respuestas; significa que sabe cómo encontrar la respuesta que necesita, por lo que nunca deja de aprender.
- Delegación: Un gran líder sigue siendo un recurso para que los empleados hagan preguntas y reciban coaching sin microgestionar ni involucrarse excesivamente.
- Compromiso: Los líderes de alto nivel no se limitan a delegar todas las tareas; también tienen una sólida ética laboral y se comprometen a alcanzar sus objetivos.
- Visión: Un aspecto fundamental del liderazgo consiste en crear una visión para el negocio, decidiendo hacia dónde se dirige la organización e involucrando a otros.
- Influencia: Los grandes líderes definen la visión y atraen a las personas, uniéndolas en torno al significado y el propósito de la organización.
- Formación de Equipos y Colaboración: Los grandes líderes conocen a sus empleados individualmente, se involucran y los apoyan para demostrarles que se les valora primero como personas, y luego como miembros del equipo y empleados.
- Comunicación Eficaz: Una de las cualidades más importantes de los grandes líderes es la capacidad de transmitir mensajes positivos y negativos de forma eficaz.
- Responsabilidad: La responsabilidad es la disposición a asumir la responsabilidad de las propias acciones y decisiones.
- Resiliencia: Los grandes líderes poseen la capacidad de aprender de las dificultades y las derrotas gracias a su disposición a autoevaluarse con precisión, aprender continuamente de sus experiencias y confiar en las habilidades y capacidades de quienes los rodean.
| Característica | Descripción |
|---|---|
| Empatía | Comprender y conectar con las emociones de los demás. |
| Autenticidad | Ser genuino y transparente en el liderazgo. |
| Visión | Capacidad de crear una visión clara y motivadora para el futuro. |
| Comunicación | Habilidad para transmitir mensajes claros y persuasivos. |
| Integridad | Adherirse a principios éticos y morales. |
Ejemplos de Líderes Inspiradores
A lo largo de la historia, han sido numerosos los personajes que han marcado un hito en el campo del liderazgo empresarial. Cada uno con distintas personalidades y peculiaridades, pero todos con ciertos rasgos en común.
- Nelson Mandela: Liderazgo basado en valores como la integridad, la perseverancia y la justicia.
- Indra Nooyi: Liderazgo empático y con propósito, revolucionando el liderazgo empresarial al apostar por un modelo más humano, sostenible e inclusivo.
- Steve Jobs: Liderazgo creativo y exigente, impulsando la transformación de Apple y marcando una era.
- Amancio Ortega: Liderazgo discreto y estratégico, basado en el trabajo constante, la capacidad de delegar y la inteligencia para rodearse del mejor talento.
Cada líder inspira de forma diferente, con sus propios valores, personalidad y estilo de liderazgo. Pero todos tienen algo en común: la capacidad de guiar, motivar y transformar su entorno.
