La antigua plaza de toros de la Plaza de España, Las Arenas, es en la actualidad uno de los centros comerciales más importantes y visitados de la ciudad, tanto por los barceloneses como por los turistas. Este emblemático edificio ha experimentado una notable transformación a lo largo de su historia, adaptándose a los tiempos y convirtiéndose en un punto de referencia en Barcelona.
Pero antes de convertirse en el moderno centro comercial que conocemos hoy, Las Arenas tuvo una rica historia como plaza de toros y espacio multifuncional.
Historia y Evolución de Las Arenas
Al margen del toreo, la plaza ha sido escenario de espectáculos de boxeo, circo y verbenas. Durante la Guerra Civil, se convirtió en cuartel general del bando republicano. En 1977 la plaza celebró su última corrida con la participación del torero José Manuel Dominguín, entre otros.
Después de esta última cita, la plaza entró en desuso hasta que, en el año 2007, se tomó la decisión de transformarla en un centro comercial.
Transformación en Centro Comercial
Tras años de abandono, se decidió transformar la antigua plaza de toros en un moderno centro comercial. Pese a la crisis, y a que los centros comerciales no pasan por sus mejores momentos, el pasado fin de semana por fin abrió sus puertas, tras siete años de obras, el centro Comercial Las Arenas, en Barcelona, uno de los puntos turísticos de referencia en la Ciudad Condal y está construido en un edifico del s. XIX.
El edificio consta de cinco plantas sobre rasante y cinco bajo la misma. La bóveda, una de las más grandes de Europa, es uno de los espacios más destacables del proyecto y según las previsiones se convertirá en uno de los miradores de referencia de la ciudad.
Arquitectura y Diseño
La impresionante bóveda del Mercado de Las Arenas es uno de los elementos arquitectónicos más destacados. El edificio consta de cinco plantas sobre rasante y cinco bajo la misma. La bóveda, una de las más grandes de Europa, es uno de los espacios más destacables del proyecto y según las previsiones se convertirá en uno de los miradores de referencia de la ciudad.
Comercio y Marcas
Llama la atención que, según la lista de establecimientos que facilita el propio centro comercial y con el 90 % de superficie ya comercializada, que entre ellos no se encuentren presentes la mayoría de los lideres en moda y restauración, lo que nos hace pensar que o no se ha comercializado bien o las principales empresas no han visto mucho futuro en él, lo que no sería un buen augurio. Destaca sobre todo el caso de Inditex, una de nuestras empresas más importante en el mundo del retail y que no suele faltar a ningún centro comercial que se precie.
Al parecer no le ha sido posible estar presente en el centro comercial - ¿con ninguna de sus marcas? -, según el centro por falta de superficies adecuadas, pero nosotros nos inclinamos a creer que o no se lo han puesto fácil (algo difícil de creer, la verdad) o no les ha parecido interesante, lo que como decíamos anteriormente no sería buena señal. Tampoco esta presente el grupo Cortefiel, ni muchas otras marcas habituales en la mayoría de centros comerciales.
Aunque muchas veces nos quejemos de la globalización y de que en todos sitios se encuentran las mismas tiendas, también es cierto que encontrar a los grandes en los centros comerciales garantiza la continuidad de los mismos.
Otros Mercados Emblemáticos en España
Además del Mercado de Las Arenas, España cuenta con otros mercados emblemáticos, cada uno con su propia historia y encanto.
Mercado Central de Valencia
El Mercado Central de Valencia es mucho más que un mercado: es una joya del modernismo valenciano y un auténtico espectáculo para los sentidos. Con más de 1.200 puestos repartidos bajo una cúpula de hierro, cerámica y cristal, es el lugar perfecto para descubrir el alma gastronómica de la ciudad. Inaugurado en 1928, fue diseñado por los arquitectos Alejandro Soler y Francisco Guardia, siguiendo el estilo modernista valenciano.
Qué ver en el Mercado Central de Valencia:
- Puestos de fruta y verdura con productos de la huerta valenciana.
- Zona de pescadería con una de las ofertas más frescas del Mediterráneo.
- Charcuterías, panaderías y queserías artesanas con sabores tradicionales.
- Cafeterías y bares interiores donde tomar algo y descansar.
- Tiendas gourmet con productos valencianos para llevarte un recuerdo sabroso.
Horario del Mercado Central:
De lunes a sábado: 7:30 a 15:00. Domingos y festivos: cerrado.
El acceso es gratuito y libre. Se encuentra en la Plaza Ciudad de Brujas, justo frente a la Lonja de la Seda y a solo unos pasos de la Iglesia de los Santos Juanes.
Mercado de Algorta
El centro de Las Arenas - Areeta aglutina varias calles donde encontrar tiendas de diseño, decoración y moda. El mercado de Algorta cuenta con una curiosa historia que data desde su construcción. Durante la guerra civil, sirvió como refugio al ser una de los pocas construcciones de hormigón del municipio.
Horarios del mercado:
- De lunes a viernes de 8:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00.
- a) De lunes a viernes de 09:30 a 14:00 horas y de 16:00 a 20:00 horas, salvo en el mes de agosto.
- b) Sábados de 09:30 a 14:00 horas, excepto el sábado de Semana Santa.
- c) Mes de agosto, de lunes a sábado de 09:30 a 14:00 horas.
- d) De junio a septiembre: 10:00 - 20:00 h.
Dirección: C/ Telletxe - confluencia de las calles Telletxe, Bolue y Euskal Herria.
Mercado de la Ribera
El Mercado de la Ribera, reconocido en 1990 por Guinness como el Mercado Municipal de Abastos más completo del mundo, se inscribe en el enclave de la ya desaparecida Plaza Vieja de Bilbao. Situado en la orilla derecha del Nervión, su ubicación céntrica le permite ser mirador de una historia de siglos. Las siete calles del Casco Viejo, colindantes al mercado, conservan su animado espíritu medieval; mientras que la cercana Estación de Achuri, o los palacios burgueses en la orilla opuesta, son un recordatorio del crecimiento industrial que experimentó la ciudad en el siglo XIX.
Construido en 1929 en estilo racionalista y Art Decó por Pedro Ispizua, -arquitecto formado junto a Gaudí-, el proyecto vino a sustituir un antiguo inmueble que acusaba, a finales de los años veinte, insoportables niveles de calor, escasa ventilación y falta de espacio para nuevos puestos.
Acoge dentro de sus más de 10.000 metros cuadrados de superficie a cerca de 180 comercios, distribuidos, en función del género ofrecido, a lo largo y ancho de las tres plantas que componen el complejo. En la planta baja se pueden encontrar los puestos dedicados al sector de la pescadería; las carnicerías y similares los encontramos en la primera planta, y en la segunda los que venden frutas y verduras.
Uno de sus grandes atractivos es que el Mercado continúa siendo un mercado de barrio, visitado cada día por los vecinos de los barrios colindantes de Casco Viejo y Bilbao la Vieja. Los grandes protagonistas del Mercado de la Ribera son sus productos frescos, muchos de ellos con una calidad que difícilmente se podría encontrar en establecimientos similares de la ciudad. Entre ellos, destacan los pescados y mariscos y las carnes.
Recientemente, el Mercado de la Ribera ha dado una vuelta más de tuerca al concepto de mercado municipal que lleva tiempo cultivando. Para que su visita no se reduzca a la compra tradicional, alberga una zona de gastrobares con muy diferentes propuestas culinarias para el visitante. El Café-bar La Ribera, situado en la planta baja, cuenta con una preciosa terraza con vistas a la ría.
El Mercado de la Ribera abre de lunes a sábado con horarios diferentes. Así, mientras que los lunes se puede visitar este lugar solo de 8 a 14:30 horas, de martes a viernes abre sus puertas también en horario de tarde: de 17 a 20 horas. En días laborables el momento con mejor ambiente en el Mercado de la Ribera es a media mañana, cuando los puestos de venta de productos frescos y conservas están bastante concurridos.
Mercado del Val
Su historia ha sido, siempre, accidentada. Apuntaba maneras incluso antes de su construcción - entre los años 1878 y 1882-. A pesar de haber lidiado con incontables desventuras, es el único mercado de hierro que conserva Valladolid, el superviviente a una carrera contra el tiempo que sesgó, en los años 60, la historia de los mercados de Portugalete y del Campillo.
El Mercado del Val conserva, a día de hoy, buena parte de su diseño original: alargado -con 112 metros longitudinales-, estructura de hierro, incorporación del novedoso ‘sistema Polonceau’, basado en los tirantes y tendencia en Europa, e inspiración clara en el mercado Les Halles de París.
Se restauraron los bloques de piedra caliza, los ladrillos, las lamas y la cubierta, junto con todas las instalaciones de agua, electricidad y calefacción también se modernizaron. Las obras no comenzarían hasta noviembre de 2014 con un plazo de ejecución previsto de un año que, finalmente, se alargó a 23 meses. Ha incorporado tecnología pionera -fachadas adaptables al clima, materiales que permiten la autolimpieza o energía geotérmica autogenerada-, y sistemas inteligentes de gestión que le permitirá reducir su consumo de energía tradicional hasta en un 75%.
