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El marketing político es una disciplina que combina el marketing con la política, surgiendo de la necesidad de aunar el estudio de las campañas políticas con el diseño y realización de las mismas. Se trata de comprender el mercado electoral, realizar investigaciones y entonces entrar en él. Para hacerlo, es necesario crear una estrategia que te guíe en todas las fases de una campaña electoral.

Se tiende a pensar que el objetivo principal de una campaña es ganar unas elecciones. Está claro que ese es uno de los objetivos, pero no el más importante, pues por el camino se pueden hacer otras cosas, como por ejemplo, branding. Se trata de conseguir más personas afines a la “marca”, en este caso, al partido, a sus ideales. En general una campaña electoral suele ser bastante a largo plazo, sobre todo cuando es un partido que todavía no tiene mucha fuerza.

El objetivo principal del marketing político es lograr el máximo número posible de votos. En función de cada partido político, eso puede significar ganar las elecciones, o mejorar unos resultados electorales anteriores. El marketing político utiliza diferentes estrategias para mejorar el reconocimiento del partido o candidato.

En un escenario complejo como el actual, el marketing político emerge como una herramienta indispensable para acercarse y persuadir a los electores. Las estrategias han evolucionado mucho a lo largo del tiempo, y ahora ya no solo se centran en la publicidad o los medios tradicionales. En la actualidad, la presencia digital y en redes sociales tiene una importancia determinante.

¿Qué es el marketing político? Es el conjunto de técnicas y estrategias aplicadas a la comunicación política para influir en la opinión pública, mejorar la imagen de un candidato o partido y conseguir apoyo electoral. Se inspira en el marketing comercial, pero adaptado al ámbito de la política.

¿Cuál es el objetivo del marketing político? Conectar con los votantes, transmitir un mensaje claro y generar confianza. También busca posicionar a un candidato frente a sus competidores y movilizar a los electores durante campañas o procesos electorales.

¿Qué diferencia hay entre comunicación política y marketing político? La comunicación política se centra en el intercambio de mensajes entre actores políticos y ciudadanía. En cambio, el marketing político utiliza herramientas estratégicas (investigación, segmentación, campañas) para persuadir y orientar el comportamiento electoral.

¿Qué estrategias son comunes en el marketing político? Entre las estrategias más utilizadas en marketing político destacan la creación de una imagen de marca personal para el candidato, el uso de redes sociales, los debates públicos, la publicidad segmentada y la narrativa basada en valores o propuestas concretas.

El electorado no es un elemento inamovible. Cambian las tendencias, los intereses o los valores. Y el marketing político debe ajustar sus estrategias a las demandas cambiantes de los electores.

Para asegurar el éxito de una campaña electoral hay que aplicar diferentes técnicas y herramientas que ayuden a lograr una campaña ganadora. Es necesario conocer a los votantes, investigar y segmentar. Es decir, descubrir qué les preocupa y qué les interesa, y adaptar los mensajes a esas preocupaciones.

Elementos Clave de una Campaña de Marketing Político

En una campaña de marketing político podemos encontrar tres elementos básicos que la componen:

  • El mensaje que se quiere transmitir.
  • El dinero necesario para llevar a cabo la campaña.
  • El activismo de las personas para llegar aún más lejos.

Previamente existe otro elemento que es la investigación del mercado electoral y el análisis del público. Con tal de que los otros tres elementos cobren sentido, los partidos y sus correspondientes candidatos deben conocer a quién se dirigen y encontrar la mejor forma para hacerlo.

Cada partido está contando una historia diferente. La intención de la creación del mensaje es, por un lado, contarle al público lo que el partido quiere decir con tal de que éste elija a su candidato, es decir, mostrar sus fortalezas; y, por otro lado, evitar que sea elegido un candidato de otro partido, dejar a la vista las debilidades del otro a partir de las propias virtudes o propuestas.

Para la creación del mensaje es necesario seleccionar un tono adecuado y adaptado a la filosofía del partido, además de un eslogan. Para configurar el eslogan se debe optar por una frase “gancho” que represente los ideales del partido.

Además del mensaje, la parte económica es esencial en una campaña, pues dependiendo del capital del que se disponga se podrá optar por plantear una estrategia u otra.

Este grupo está formado por las personas afines al partido, ya sea porque son seguidores y les apetece distribuir el mensaje y su filosofía de forma gratuita y voluntaria o bien porque son afiliados y se encargan de hacer llegar dicho mensaje a más personas, además de realizar aportaciones económicas, en algunos casos.

Tenemos como ejemplo de activismo el famoso vídeo de Yes We Can, producido por will.i.am -integrante del grupo Black Eyed Peas- con Jesse Dylan como director.

La financiación es otro factor determinante en el momento de afrontar una campaña electoral. De ahí que una de las funciones clave del marketing político es generar fondos y conseguir un apoyo continuo para la campaña.

Evolución del Marketing Político

Las elecciones presidenciales de Estados Unidos del año 1952 se consideran el año de nacimiento del Marketing político. El candidato Dwight Eisenhower fue el primero en contratar a una agencia de publicidad para que se encargara de su campaña política. Esta fecha coincide, además, con la transformación de los medios masivos de comunicación.

Este fue el punto de partida de otros métodos de publicidad que se usaron en la década de los sesenta, como los debates políticos que se llevaron a televisión. Después llegaron los vídeos políticos de los discursos de los candidatos o los asesores de imagen con el fin de promocionar un perfil electoral acorde con los valores del partido.

Con la llegada de las nuevas tecnologías, se introducen también nuevas estrategias de marketing más contemporáneas como los sondeos, los anuncios publicitarios o spots televisivos o, muy en auge en los últimos años, las redes sociales. El avance de los medios de comunicación y el nacimiento y rápido crecimiento de nuevas formas comunicativas ha obligado al marketing político a reciclarse y buscar nuevas maneras de vender un producto o, en este caso, vender una idea y un candidato al público.

Esta nueva forma de hacer marketing político resulta más mediática, el alcance es mayor y el análisis de resultados permite hacer mejores propuestas para el futuro.

Ciberpolítica: La Era Digital

Se denomina ciberpolítica al recurso de la utilización de las tecnologías digitales como medio para la comunicación digital y las movilizaciones políticas. El mundo es cada vez más digital. Intentar evitarlo o escapar de ello es inútil y, además, contraproducente. En términos políticos no podía ser diferente. Hoy en día es imprescindible estar en Internet. Lo que no está en la red no existe.

Mantener contacto directo con los seguidores de las distintas redes sociales acerca al candidato más al público, lo hace más humano, lo que supone una respuesta positiva por parte de los usuarios. Además, las redes sociales permiten actualizaciones instantáneas, así como mantener a los seguidores informados sobre los distintos eventos y fomenta también el activismo por parte de los usuarios, pues les resulta muy sencillo compartir el contenido en sus propios perfiles.

Tanto en campaña electoral como fuera de ella, es importante crear contenido, ya sea en el sitio web o en las redes sociales, pero es indispensable que las personas te puedan encontrar si buscan información. Una de las máximas en la política debe ser la transparencia: no esconder nada, dejar que vean lo bueno y lo malo.

Las redes sociales también han servido de altavoz para los amantes de la política. Es el caso del canal de Youtube VisualPolitik. Un canal dedicado a analizar la política en todos sus ámbitos dando un punto de vista diferente al que solemos ver en los medios de comunicación tradicionales.

La política del futuro no será otra que digital, y cada campaña traerá consigo herramientas más innovadoras y efectivas.

Esta es otra de las plataformas imprescindibles para cualquier partido. El contacto con los posibles votantes es esencial y las redes sociales permiten una mejor comunicación entre electorado y candidatos, mejor difusión del mensaje electoral, más económica, más rápida y con mayor alcance.

Exitosas campañas políticas gracias a las redes sociales

Ejemplos de Marketing Político

¿Cuáles son algunos ejemplos de marketing político? Existen muchos ejemplos de marketing político, desde campañas históricas como la de John F. Kennedy en EE. UU., que usó la televisión de manera innovadora, hasta el uso actual de redes sociales por líderes como Barack Obama o Nayib Bukele para conectar directamente con los ciudadanos.

Hay ejemplos de marketing político en los últimos tiempos que es interesante que las marcas y los políticos los tengan en cuenta.

Campaña de Donald Trump

En los primeros días de la campaña de marketing político de Trump, su estratega digital, Brad Parscale, recibió un pequeño presupuesto con el objetivo de ampliar la base de datos. La campaña generó tantos anuncios que se crearon 100.000 landing pages diferentes. Cada una dirigida a diferentes segmentos.

Resulta interesante seguir con otro de los más actuales. Se trata de la historia de cómo la campaña de Trump utilizó diferentes datos para hacer anuncios personalizados en redes. Todo gracias a una base de datos personalizada llamada «Proyecto Álamo«. Esta base de datos se creó con datos de diferentes orígenes. Tanto digitales como aportes personales y de simpatizantes a la causa.

Tal y como explicó un alto cargo del partido de Trump en BusinessWeek, se pusieron en marcha tres operaciones principales para esa supresión de votantes.

El equipo digital de Trump creó una animación del estilo de South Park de Hillary Clinton con un título muy conciso: «Super depredador«.

Campaña de Barack Obama

Otro de los ejemplos de marketing político más destacado es el de Obama, que también ha dado mucho que hablar. De hecho, el ex presidente de los Estados Unidos ha dado varias lecciones sobre cómo utilizar los espacios digitales para crear estrategias.

El equipo de marketing de Obama supo aplicar los SMS para dar a conocer diferentes contenidos.

En el sitio web de la canción, YesWeCanSong.com, Will.I.Am dice que se inspiró para hacer el vídeo después de escuchar el famoso discurso de Obama. En dos días consiguieron que acudiesen al estudio unas 30 celebridades que apoyan a Obama.

Conclusiones

Estos ejemplos de marketing político demuestran que la organización, planificación y, sobre todo, segmentación, son esenciales para cumplir con los objetivos. El resto es poner en marcha las herramientas adecuadas para conseguirlo. Probablemente, plataformas profesionales.

En conclusión, el marketing político no solo es fundamental en la estrategia de cualquier candidato o partido en la actualidad. También tiene un papel crucial en la configuración de la opinión pública y en la participación ciudadana en las elecciones. Desde cómo se construye la identidad política y se comunica, a cómo se moviliza al electorado, sus objetivos se consiguen a través de diferentes estrategias.