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En Argentina, Maru Botana es sinónimo de comida dulce y postres, pero también de televisión. Su nombre es ampliamente conocido en el país latinoamericano desde finales de los años 90 por su participación en programas como Todo Dulce, Maru a la tarde o Sabor a mí, entre otros, pero también por fundar su propia cadena de pastelerías en Buenos Aires.

Una decisión, a priori, nada sencilla por el riesgo que puede conllevar, pero que supone un enorme paso adelante para el negocio. De hecho, cada vez más compañías se atreven a dar ese salto internacional, teniendo muy presente los posibles riesgos y, por supuesto, contando con un respaldo extra.

La famosa cocinera de la televisión Maru Botana desarrolló una cadena de locales gastronómicos. En principio Maru Botana se vio envuelta en un escándalo con la empresa de energía Edenor porque uno de los negocios que llevan su firma estaba conectado clandestinamente. Desde la compañía eléctrica informaron de la existencia de una “conexión clandestina” en su local de San Isidro. Este jueves, en uno ubicado en la localidad bonaerense de San Isidro se quedaron sin el medidor de energía.

Tras el escrache público, la cocinera salió a aclarar que el local no era de su propiedad sino una franquicia que le pertenecía a la familia de Tini Stoessel. La famosa cocinera comentó "yo no soy dueña" y recalcó que "ese local es una franquicia". Edenor había publicado en las redes una foto del local además de indicar que "le retiramos el medidor a un local gastronómico con una conexión clandestina".

Un tuit de la cuenta oficial de Edenor fue lo que desató la última crisis profesional que vivió la cocinera Maru Botana : en un mensaje en la red social del pajarito, la compañía energética informaba que había retirado un medidor a un local gastronómico de su marca que tenía una conexión clandestina.

En el ciclo Confrontados, Rodrigo Lussich reveló que la sociedad encargada del local pertenecía a Tini y Manuel Agustín Benito Patané, primo de la cantante. "Maru habló de Alejandro Stoessel. Pero hay un detalle. A su nombre no está la empresa FRANMA SA, la que tomó la franquicia de Maru Botana", contó el conductor y detalló: "El titular no es el padre de Tini. Hay dos propietarios. Y una es Martina Tini Stoessel, mientras que el otro socio se llama Manuel Agustín Benito Patané".

No obstante, según publica este martes el diario Clarín, al momento de fundar la sociedad, Alejandro Stoessel tenía un enfrentamiento legal con Marcelo Tinelli por "Patito Feo" y no ponía nada a su nombre. En este marco, aprovechó el poder legal que tenía sobre su hija y lo puso a nombre de ella y su sobrino Manuel como accionista.

A mediados de año, la cantante cedió los derechos y acciones a su hermano Francisco, por lo que ahora estaría desligada del escándalo y por eso la sociedad FRANMA S.A.

Los Desafíos de la Franquicia

Botana contó que siempre tuvo "prejuicios" a la hora de dar franquicias, y que ese episodio le confirmó sus miedos. "Yo quiero que este negocio lo tengan mis hijos, por lo que hoy es mucho más difícil para mí otorgar una franquicia. A mi marca la cuido mucho y la quiero, y con una situación así, que todo se venga abajo en minutos fue duro", relató.

"La pasé pésimo porque yo siempre cumplo con los pagos -recordó, en el programa Comunidad de Negocios, emitido por LN+. Se mezcló la marca con la persona y sentí que todo está permitido, que cualquiera puede hablar mal de vos en un medio y te dicen que es mejor que no respondas nada".

Confesó que el conflicto le "frenó la expansión" y que sabe que, para seguir creciendo con franquicias, necesita "gente de confianza". Adelantó que le interesaría expandirse hacia la zona sur del Conurbano, pero también hacia otras provincias y el exterior: dijo que Uruguay, España y Estados Unidos son sus posibles destinos.

También habló sobre el presente de sus negocios hoy: "Está bastante complicado, pero la vamos llevando. Es bueno no bajonearse sino levantar los brazos. Las materias primas para la gastronomía son carísimas, pero nuestra decisión para poder seguir y tener gente en los locales es acomodarnos. No ganamos tanto", resaltó.

Expansión a España

Desde el pasado verano, la presentadora, cocinera y empresaria se ha dejado ver por Barcelona, ya que abrió en julio su primer establecimiento europeo en el céntrico barrio del L'Eixample. Dos años atrás Maru Botana viajó a Europa con su familia a visitar a su hijo mayor. Seguía con ganas de abrir un local de su pastelería en el exterior. “Estuve hace un tiempo intentando en New York y en Miami pero veía una cultura muy distinta”, cuenta la pastelera, “tenía ganas de un desafío, de hacer algo donde nadie me conociera y Barcelona me impresionó, tienen costumbres parecidas a las nuestras y me pareció que era el lugar para hacerlo”.

En España se siente a gusto, hasta el punto de reconocer que le “encantaría” abrir otros dos locales más, uno de ellos también en la Ciudad Condal y el otro, en Madrid: “Aquí me siento casi como en casa, mis paisanos me reconocen y saludan por la calle, y los españoles han recibido muy bien nuestra carta”. Tanto es así que el tamaño de las raciones que ofrece Maru Botana en su pastelería ha sido elogiado por la clientela.

Entre los factores que motivaron su decisión de expandir la marca hacia Europa, en lugar de dar el salto a Estados Unidos, se encuentran los lazos culturales y la lengua común, aunque igualmente hubo razones sentimentales: “Uno de mis hijos estudia acá y eso facilitó que pudiera conocer Barcelona de primera mano”.

Desde entonces la entidad ha apoyado a Maru Botana en la puesta en marcha del establecimiento barcelonés, aplicando la experiencia que proporciona contar con cuatro millones de pymes y autónomos como clientes. Para materializar este apoyo existen a disposición de las empresas programas específicos de financiación, aunque, como en el caso de la pastelería argentina, también cuentan con asesoramiento directo y un equipo profesional que ejerce de guía para facilitar aspectos como la exportación, la internacionalización o la digitalización.

Sus sospechas resultaron acertadas. A poco de abrir, el local se convirtió en punto de encuentro de los argentinos expatriados que buscaban sabores familiares. Un encuentro con la chef argentina Soledad Nardelli, instalada en Barcelona desde hace 7 años, también colaboró para que todo se encaminara. “Teníamos una relación como con muchos gastronómicos, de vernos en un evento o en una feria y charlar un rato pero siempre hubo una conexión fuerte entre nosotras”, explica la cocinera.

Y se dieron cuenta además que tenían mucho en común. En principio, pese a que sus carreras habían sido diferentes, ambas tenían una enorme pasión por el trabajo. “Soy muy exigente, quiero que las cosas salgan perfectas y prolijas”, cuenta Maru, “en las franquicias te dejan muy afuera, y a mí me gusta sentirme parte, ser más protagonista, poder elegir lo que quiero, poder decidir esta torta va o no va, por eso quería que fuera mi local”.

¿Qué comer en Maru Botana?

La carta tiene muchos de los clásicos de Maru Botana quien está más focalizada en la parte dulce dejando en manos de Nardelli, lo salado. Por consejo de una clienta bajaron un poquito (aunque no demasiado) el tamaño de las porciones de torta que siempre en los locales argentinos fueron XL.

El menú cuenta con desayunos y meriendas donde no faltan el tostado de jamón y queso y las medialunas (de mantequilla en la versión catalana); sandwiches como el Milanga, que lleva milanesa, tomates, lechuga y mayonesa de hierbas en pan árabe, y el Meat & Chimi que preparan con cuadril al horno, mayonesa de chimichurri, rúcula y cebolla en pan pebete (ambos a 9,4 euros).

“Pensamos que no iba a salir nada de dulce de leche y es lo que más piden, yo había empezado a entrenar a las chicas para hacer hojaldres y la verdad es que todo el mundo pide las tortas típicas que tenemos en los locales de Buenos Aires”, cuenta Maru asombrada.

“Los españoles quieren probar otra cosa, nadie nos pide un hojaldre de crema pastelera, quieren el dulce de leche, los alfajores de maicena, las medialunas, eso es lo que tiene más salida y de a poquito vamos metiendo otras cosas”, agrega.

Encontraron en España un dulce de leche que no defrauda y mantuvieron las recetas originales de las tortas aunque con algunos pequeños cambios. “Tuvimos que hacer unos ajustes con la harina que acá es diferente y con la manteca, como en Barcelona hay menos humedad, las tartas quedan más crocantes, hay que ir jugando y encontrando el punto justo”, comparte Maru, lo cual resulta ideal para sus famosas quiches.

La torta Rogel es una de las favoritas junto con el Cheesecake pero pocos se pierden de probar el Lemon Pie, la Torta Balcarce, un clásico nacional, o el Brownie con una doble capa de Merengue. Y los más nostálgicos, recuerdan su infancia con la inefable Chocotorta preparada con la tradicional receta popular. Las porciones cuestan 9,40 euros (salvo el Rogel que asciende a 11,50).

“Los quesos fueron lo que más le costó encontrar porque en Argentina tenés un queso carísimo y súper top pero también un queso que no es tan caro y está buenísimo”, explica, “hay cuartirolo, queso fresco o queso de rallar para cocinar que son baratos y ricos”.

Tabla de Precios de Postres Seleccionados

PostrePrecio (Euros)
Porción de Torta (general)9.40
Torta Rogel11.50

Planes Futuros

Si bien es aún muy pronto, Maru sueña con abrir otros locales en Europa. “Me encantaría abrir en Londres, en Francia y en Italia, pero lo más importante es armar un buen equipo, sola por más que seas la más capa del mundo, no lográs nada, entonces lo que más me preocupa hoy es eso”, cuenta la pastelera que armó el local con un mix de empleados de Buenos Aires y otros que se sumaron en España.

“En Barcelona me siento apoyadísima por Sole, que está instalada allá hace muchos años, conoce gente y eso ya te hace el camino mucho más fácil”, cuenta. “Cuando recién arrancamos ella me presentó una chica que se sumó enseguida al proyecto y salió a buscar el local”. Instalados en 114 Roger de Llúria, un bonito barrio al lado de La Pedrera, enseguida comenzaron a darle vida al local.

“Hoy tenemos un equipo muy armado, con Sole en la parte gastronómica”, detalla Maru, “hablamos todos los días, vamos modificando lo que hace falta, y aunque agosto en un mes muy tranquilo porque todos se van de vacaciones en Europa, se está trabajando súper bien, el local empezó con mucho argentino que venía, le daba alegría y se emocionaba y ahora está también viniendo el público catalán a partir de dos notas que nos hicieron en los principales diarios”.

A poco menos de dos meses de haber abierto, la marca Maru Botana empieza a cobrar relevancia y el sueño de estar presente en el exterior ya está cumplido. Quedarán en el futuro nuevas aventuras.

“Me encantaría poder hacer con Sole este recorrido.

Después de que Francis Mallmann me enseñara y me abriese las puertas de este mundo, me dijo que me lanzara, que emprendiera mi camino por mí misma. Y lo hice. Fue así como abrí mi primera pastelería en Buenos Aires hace más de 30 años.

Sin embargo, Maru Botana no siempre fue pastelera o presentadora de televisión, sino que su formación estuvo más vinculada con la gestión y la administración de empresas, carrera que cursó en la universidad. ¿Por qué dio entonces el salto a la cocina? La respuesta hay que buscarla en los albores de su trayectoria profesional, cuando se cruzó en su vida el que sería su maestro: “Tuve la oportunidad de entrar a trabajar en un restaurante de Francis Mallmann y fue ahí cuando me centré en lo que realmente me apasionaba”.

Así, como si de un viaje iniciático se tratara, el reconocido chef argentino le transmitió su pasión por la cocina y su cercanía con el público. “Después de enseñarme y abrirme las puertas de este mundo, me dijo que me lanzara, que emprendiera mi camino por mí misma. Y lo hice. Fue así como abrí mi primera pastelería en Buenos Aires hace más de 30 años.

A la influencia de Mallmann, Maru Botana sumó el recuerdo de la cocina casera, de sus abuelas y su familia: “Desde pequeñita me apasionaba esta profesión y decidí adentrarme en ella desde un punto de vista holístico, es decir, creciendo como pastelera, presentadora, escritora, empresaria y madre a la vez. Esta visión 360 es la razón por la que los establecimientos llevan mi nombre, ya que todo es un conjunto y forma parte de lo mismo”, enfatiza.

“Francis fue mi maestro en la cocina, pero también me enseñó a conectar con la gente y a disfrutar de esta profesión. Si la televisión y su carisma le sirvieron para acercarse inicialmente al gran público, las redes sociales han supuesto un nuevo escalón en esa relación con sus fans: “Me gusta mucho el ser humano y todo aquello que me acerca a la gente. La televisión me divierte, pero gracias a las redes sociales puedo conectarme de otra manera. Ahora interactúo de forma más directa, contesto a mis seguidores, informo sobre novedades y hago vídeos todas las semanas”, explica la cocinera.

Pero más allá del entorno digital, Maru Botana también pisa el suelo: “Me encanta hacer deporte, montar en bicicleta o correr maratones para estar a pie de calle. Adoro estar con mis hijos y mis amigos.

¿Y qué hay del producto? ¿Qué es Maru Botana más allá de la persona? En sus primeros meses en España, “todo aquello que lleva dulce de leche ha funcionado mejor de lo esperado y hemos vendido muchos platos”, aunque la empresaria comenta que el éxito ha sido transversal a toda su carta y la clientela apuesta a partes iguales por las tortas, las tartas -en Argentina estos dos formatos de pastel se diferencian en si el relleno está cubierto o no-, alfajores, budines (pudines, en España) o los muffins.

“También tiene mucho éxito nuestra oferta salada y los almuerzos, elaborados gracias al trabajo de Sole Nardelli, una cocinera argentina afincada en Barcelona desde hace seis años”, indica.

España ha calado en Maru Botana, quien desliza una idea: “Me encantaría hacer un programa de televisión aquí”, aunque, al mismo tiempo, revela que ya tiene un proyecto entre manos en su país de origen. “Lo principal es que vengan a conocernos al local de L'Eixample -o a los que abramos en los próximos meses y años- y prueben nuestros platos dulces y salados, así como la comida argentina”.

Para animar a los recelosos, remarca que “no queremos conformarnos y quedarnos estáticos con una carta más o menos estable, sino que nos gusta continuar aprendiendo y probando cosas nuevas”. Y pone un ejemplo: “Si alguien quiere algo especial para un cumpleaños, un aniversario de bodas o cualquier otra fecha especial, solo tiene que venir y preguntarnos.

24 Horas con Maru Botana (La Mejor Pastelera del Mundo)