Las siglas PYME hacen referencia a las pequeñas y medianas empresas. La Real Academia Española define el acrónimo pyme (pequeña y mediana empresa) como una “empresa mercantil, industrial, etc., compuesta por un número reducido de trabajadores, y con un moderado volumen de facturación”. Se trata de organizaciones que, por su tamaño, tienen ciertas características comunes en cuanto a número de empleados, volumen de facturación y estructura organizativa.
Usualmente se ha visto también el término MiPyME (acrónimo de “micro, pequeña y mediana empresa”), que es una expansión del término original, en donde se incluye a la microempresa.
Las pequeñas y medianas empresas constituyen un número muy elevado de negocios a nivel mundial y su incursión en el mercado favorece el crecimiento de la economía nacional, fomentando tanto las inversiones y las exportaciones como la creación de empleo.
Es un término acuñado hace ya varias décadas y desde 2005 es la definición común para todos los países de la Unión Europea.
En el caso de España, las PYMES representan más del 99% del tejido empresarial, lo que pone de manifiesto su importancia estratégica.
Las pymes son agentes con lógicas, culturas, intereses y un espíritu emprendedor específicos.
Definición y Clasificación de las PYMES según la Unión Europea
La Unión Europea clasifica las PYMES en función de dos criterios principales: el número de empleados y el volumen de negocio anual o balance general. Esta clasificación se basa principalmente en tres aspectos: el número de empleados, el volumen de negocio anual y el balance general. Además, es importante tener en cuenta si la empresa forma parte de un grupo empresarial.
Para pertenecer a una categoría se debe cumplir el límite de número de empleados y no superar la cifra de volumen de negocio o la de balance general. Se tendrán en cuenta a partir de la fecha en la que se cierren las cuentas. El total de volumen de negocios se calculará sin el impuesto sobre el valor añadido (IVA) ni tributos indirectos.
La siguiente tabla muestra los límites financieros y de empleados que definen cada categoría de PYME:
| Categoría | Número de empleados | Volumen de negocio anual | Balance general |
|---|---|---|---|
| Mediana | 50 - 249 | ≤ 50 millones de euros | ≤ 43 millones de euros |
| Pequeña | 10 - 49 | ≤ 10 millones de euros | ≤ 10 millones de euros |
| Microempresa | 1 - 9 | ≤ 2 millones de euros | ≤ 2 millones de euros |
A partir de los 250 empleados las empresas pasan a tener la categoría de grandes y dejan de poder considerarse pymes. Es decir, con menos de 249 empleados y unos ingresos anuales inferiores a los 50 millones de euros. El número de empleados es el elemento determinante para que una compañía obtenga la categoría de pyme.
Las compañías que no se mantengan en los límites de personal y volumen de negocio establecidos, podrían dejar de ser consideradas pymes. Sin embargo, según la CE , “si supera los niveles establecidos durante el año de referencia, este hecho no afectará a su situación y conservará la condición de pyme que tenía al inicio del ejercicio contable”. Este hecho también ocurre a la inversa.
Características de una PYME
Las características de una pyme se resumen en que es una pequeña o mediana empresa, con menos de 249 trabajadores y una facturación anual inferior a los 50 millones de euros. Al aplicar estos criterios al sector empresarial español, se observa que en 2023 el 99,8 % estaba integrado por pymes. Además, tal y como se expone en el informe Retrato de la PYME del Ministerio de Industria y Turismo, el 96,7 % de las empresas tuvieron una facturación anual inferior a los 2 millones de euros.
Por último, es importante remarcar que la actividad no influye en que una sociedad obtenga la categoría de pyme. Así, una startup o una empresa gacela son dos tipos de empresa que, si bien no entrarían en el concepto de pequeña o mediana empresa tradicional, normalmente sí cumplirán con los requisitos fijados para ser considerada como pyme.
Dentro de los cerca de tres millones de pymes que componen el entramado empresarial español encontramos un sinfín de perfiles.
- Dimensión reducida: como su nombre indica, las pequeñas y medianas empresas tienen un tamaño menor en comparación con las grandes corporaciones.
- Recursos y fuentes de financiación limitadas: a menudo, las pymes enfrentan mayores dificultades para acceder a financiación en comparación con las grandes empresas.
- Creatividad: la menor cantidad de recursos hace que las pymes suelan tener un alto grado de creatividad para lograr su supervivencia.
- Optimización: debido a la menor cantidad de recursos económicos disponibles, las pymes suelen llevar la optimización al siguiente nivel.
- Innovación: la mayor dificultad para acceder a fuentes de financiación es el catalizador que lleva a las pymes a ser más creativas e innovadoras que las empresas de gran tamaño.
- Heterogeneidad: se trata de empresas que muchas veces abarcan más de un giro o que no tienen tan definidas sus actividades.
- Tamaño.
- Flexibilidad. Son más flexibles en su organigrama.
- Local.
- Independencia. Las pequeñas y medianas empresas no están asociadas con otras empresas o grupos.
- Familiar. Las pymes se conforman desde sus orígenes por una sola familia o un grupo reducido de personas.
Tipos de PYMES
Las pymes se clasifican en dos grupos según sean empresas sin asalariados o con asalariados.
Asimismo, en el supuesto de contar con empleados, es posible hablar de tres tipos de pymes que se dividen en:
- Medianas: 50 - 249 trabajadores.
- Pequeñas: 10 - 49 trabajadores.
- Microempresas: 1 - 9 trabajadores.
Estas son las pymes más pequeñas en términos de empleo. En España existían en septiembre de 2023 1.132.652 microempresas según datos del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, el 38,60 % del total de empresas. Se consideran “pequeñas empresas” las que tienen entre 10 y 49 empleados y cuentan con una facturación inferior a 10 millones de euros. Aunque son pymes, tienen un tamaño considerable. Dan empleo a entre 50 y 249 personas y facturan menos de 50 millones de euros anuales. A menudo tienen una presencia más amplia en el mercado y pueden operar incluso a nivel internacional.
Existen diferentes tipos de PYMES según su actividad:
- Pymes industriales: estas empresas están involucradas en la producción o manufactura de bienes.
- Pymes comerciales: se dedican a la compra y venta de productos. Esto incluye minoristas, mayoristas y comerciantes en general.
- Pymes de servicios: ofrecen servicios en lugar de bienes.
- Pymes agrícolas: se dedican a la producción, procesamiento o venta de productos agrícolas. Pertenecen a este grupo las granjas familiares, las cooperativas agrícolas y las pequeñas empresas agroindustriales.
- Pymes de tecnología: Son aquellas empresas que se dedican a la innovación, desarrollo y comercialización de tecnología y servicios relacionados con esta. Suelen ser micro, pequeñas y medianas empresas que tienen una visión de crecimiento precisamente porque están muy ligadas a la tecnología.
Ventajas y Desventajas de las PYMES
Una vez visto qué es una pyme y sus características, es el momento de adentrarse en los beneficios y retos a los que se enfrentan las pequeñas y medianas empresas. Tras haber puesto de relieve algunos de los aspectos más importantes en torno a las pymes, cabe indicar que, como en cualquier negocio, este tipo de empresas también están sujetas tanto a ventajas como a inconvenientes durante su concepción y desarrollo, aspectos que habrá que tener en cuenta a la hora de registrar una pyme.
Las pequeñas y medianas empresas desempeñan un papel crucial en la economía debido a sus características únicas que les otorgan varias ventajas sobre las grandes empresas.
Ventajas
- Relación más cercana con clientes: al darse un trato más directo, es posible conocer mejor las necesidades de los clientes y ofrecerles soluciones más personalizadas.
- Detección de nichos de mercado: su sencilla infraestructura simplifica la búsqueda de nichos de mercado con mayores posibilidades de adquirir clientes potenciales.
- Mayor capacidad de decisión: en las pymes, la toma de decisiones es responsabilidad de un grupo reducido de personas, lo que da lugar a procesos de gestión más sencillos y breves.
- Establecimiento de vínculos internos: el hecho de tener un equipo de trabajo reducido mejora el rendimiento y la comunicación entre los empleados.
- Mayor libertad de cambio: su estructura reducida permite una adaptabilidad a los cambios más idónea en función de las necesidades tanto de los clientes como de la propia empresa.
- Acceso a ayudas públicas, especialmente marcado en el caso de los fondos europeos NextGenerationEU.
- Resiliencia y capacidad para ir moldeando su negocio a la demanda existente en el mercado, gracias a que normalmente mantienen un contacto muy cercano, o incluso directo, con su público objetivo y potencial.
- Atención directa: los clientes de pymes suelen recibir una atención más personalizada, lo que genera confianza y fidelidad.
- Ofertas ajustadas: pueden diseñar ofertas específicas para sus clientes según sus preferencias y necesidades.
- Relaciones duraderas: la cercanía permite establecer relaciones sólidas y a largo plazo con sus clientes.
- Reacción ante cambios de mercado: las pymes pueden ajustar sus precios o servicios según las variaciones de la demanda.
- Implementación de nuevas tecnologías: con menos procesos burocráticos, las pymes adoptan tecnologías y herramientas innovadoras rápidamente.
- Respuestas rápidas a la retroalimentación: las pymes pueden mejorar sus productos o servicios casi inmediatamente según las sugerencias de los clientes.
- La flexibilidad es una de las principales ventajas de las pymes. Éstas tienen la capacidad de modificar su estructura en caso de que se necesite o el mercado lo solicite. La reestructuración de una pyme es relativamente sencilla, cuando en una gran corporación es inviable.
Desventajas
- Menor cantidad de recursos y capital: esto hace que las posibilidades de desarrollo se vean mermadas en muchos casos y que no puedan ser partícipes en proyectos de gran envergadura a menos que recurran a financiación externa.
- Mayor competitividad: debido al elevado porcentaje de pymes existentes, tratar de conseguir un puesto en el mercado es una lucha constante.
- Necesidad de campañas de marketing y publicidad efectivas: debido a la elevada competencia, se hace inevitable desarrollar medidas de marketing llamativas para lograr un lugar destacado.
- Límites en la negociación con los clientes: debido a un volumen de negocios reducido, las pymes ven su capacidad de acción limitada en las negociaciones con los clientes.
- Menos flexibilidad para adaptarse a la tecnología: esto va ligado a la limitación de recursos en comparación con empresas más grandes.
- Menos ingresos que una empresa grande, cuentan con una capacidad más reducida para endeudarse. Aquí podrían encuadrarse algunos procesos que requieren de un fuerte desembolso económico inicial, como el de la internacionalización.
- La financiación es también una dificultad, ya que tienen su acceso más limitado.
PYMES en España
Cada año el Ministerio de Industria y Turismo publica el informe Retrato de la PYME, en el que realiza una radiografía de la evolución de las pequeñas y medianas empresas en España. Según el análisis de 2023, de las 3.207.580 empresas existentes en el país, 3.202.717 serían pymes (el 99,8 % del total) y tan solo 4.863 se situarían en la categoría de grandes.
Además, al analizar en detalle los datos, se observa que dentro de las propias pymes la mayor parte de ellas son pequeñas o medianas sin asalariados o microempresas. En concreto, el informe indica que la distribución de la pyme en España por tamaño es de:
- Pymes sin empleados: 1.719.297.
- Pymes con empleados: 1.483.420.
- Microempresas: 1.335.393.
- Pequeñas: 127.718.
- Medianas: 20.309.
Por último, en el informe también se estudia cómo se distribuyen las pymes en atención a su sector empresarial y se concluye que el 20,2 % corresponde al comercio, el 11,8 % a la construcción, el 5,5 % a la industria y el 62,6 % al resto de los servicios.
En nuestro país, las pymes más dominantes son las microempresas, por encima de la media europea. Sin embargo, son fundamentales para el empleo en España. El sector de la hostelería y la restauración es el que más representación tiene en las pymes de nuestro país. Le siguen los no cualificados en industrias y no cualificados en construcción. Ya en cuarto y quinto lugar, encontramos a las pymes cualificadas en industria y construcción.
Mantener la contabilidad al día es fundamental para cualquier empresa, grande o pequeña. Llevar una buena contabilidad en la empresa, minimizando los errores contables, es uno de los elementos clave para que cualquier negocio funcione bien, así que si no tienes claro cómo realizarla de acuerdo a la legislación, aquí tienes una guía del PGC para pymes: ¿En qué consiste? ¿Qué empresas pueden aplicarla?
El PGC Pymes (o Plan General Contable de las pymes) es un formato abreviado con el que deben trabajar las pequeñas y medianas empresas. A la hora de usar este documento, es importante saber analizar su estructura. El Plan General Contable de una pyme procede del Plan General Contable, que es el texto legal que gestiona contablemente a las empresas de España.
El Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC) es un organismo que depende directamente del Ministerio de Economía. Este se encarga de la adaptación del Plan General Contable a los diversos sectores económicos, así como de elaborar, proponer, variar o analizar los principios de la contabilidad. Por tanto, se puede decir que su responsabilidad es establecer los criterios básicos y obligatorios en esta materia.
Estas recogen los diferentes principios y normas para la valoración de la empresa a nivel contable. El Real Decreto de aprobación del Plan General Contable establece la normalización contable en la cual se incluyen los grupos, subgrupos y cuentas necesarios para llevar a cabo el registro de las operaciones realizadas por las empresas.
La aplicación del PGC de pymes es opcional, a diferencia de la aplicación del PGC general. Sin embargo, si tu empresa se considera una microempresa (menos de 10 trabajadores, menos de 2 millones de euros de volumen de negocio), los criterios para aplicar el Plan General Contable cambian.
Además, hay que tener en cuenta que hay cierto tipo de empresas que no pueden aplicar el PGC de pymes, incluso si se adaptan a estos requisitos. El PGC para pymes pretende simplificar y agilizar la contabilidad, así como la presentación de las cuentas anuales de manera abreviada. La estructura del Plan de Contabilidad para pymes es la misma que el del Plan General de Contabilidad. La primera incluye el marco conceptual, que es igual al del Plan General de Contabilidad, exceptuando el tamaño de las empresas destinatarias de este Plan. Estas diferencias son las que marcan las ventajas de acogerse al PGC de pymes, siempre que sea posible.
Como hemos señalado anteriormente, la estructura del PGC para pymes es exactamente la misma que la del PGC 2007. En las cuentas anuales, los estados contables obligatorios son el balance, la memoria y la cuenta de pérdidas y ganancias. Se incluyen los grupos y cuentas que detallan las operaciones de la empresa.
