En el mundo actual, a menudo medimos el progreso personal a través de puestos de responsabilidad o aumentos salariales. Sin embargo, el verdadero liderazgo trasciende los títulos y se manifiesta en la influencia inspiradora y alentadora que ejercemos sobre los demás. De hecho, el liderazgo no requiere un llamamiento. Algunas de las personas que ejercen la influencia inspiradora y alentadora que constituye el verdadero liderazgo lo hacen sin tener un llamamiento ni un puesto.
Es común confundir el liderazgo con el simple hecho de dar órdenes, lo cual puede conducir al dominio injusto. No sería apropiado decir: “Debes hacer lo que te indico porque yo (que poseo el sacerdocio o que he sido llamado por el sacerdocio) así lo digo”. Una importante lección es que un verdadero líder no da una instrucción y espera que se acate simplemente por el puesto que él ocupe. Más bien, el liderazgo tiene que ver con una invitación. El poder y la influencia de un verdadero líder se manifiestan por persuasión, longanimidad, benignidad, mansedumbre, amor sincero, bondad y conocimiento puro.
Los llamamientos de liderazgo se pueden comparar a las ruedas de apoyo de una bicicleta que le permiten al niño aprender a equilibrarse y andar con confianza. Un llamamiento de liderazgo coloca a las personas en una posición en la que aprenden a amar, a ser pacientes y a persuadir mediante el conocimiento puro y la benignidad. Después de nuestro relevo, sabremos si hemos progresado y aprendido en el desempeño de nuestro llamamiento. ¿Hemos aprendido a amar y a servir a los demás sin que el llamamiento sea lo que nos impulse a hacerlo?
Ya sea que sirvamos en la Escuela Dominical o en los programas de los jóvenes, como maestros orientadores o maestras visitantes, o incluso como obispo o presidenta de la Sociedad de Socorro, nuestro servicio a los demás será una expresión de nuestro amor por el Salvador. El corazón del liderazgo -el liderazgo perfecto ejemplificado por el Salvador Jesucristo- es el amor. Más importante que las estructuras organizativas y los puntos de referencia corporativos, “son las personas a las que amamos y las personas a las que dirigimos”, dijo.
Cuando pueden ver en las personas, cuando pueden reconocer en los demás, algo que admiran, es muy fácil elogiarlos. Es muy fácil alentarlos y apreciarlos. Siempre veo cosas en las personas que realmente amo y admiro”.
Jesús, el líder perfecto, mostrando amor y guía.
El Salvador dio el ejemplo de liderazgo para Su Iglesia. Su objetivo central era hacer la voluntad de Su Padre Celestial, y ayudar a los demás a entender y vivir Su Evangelio. El Salvador incrementaba la capacidad de los demás al darles responsabilidades y oportunidades de crecer. El Señor dijo: “Aprenda todo varón su deber, así como a obrar con toda diligencia en el oficio al cual fuere nombrado”. Jesús mismo se preparó espiritualmente para Su misión terrenal. De igual modo, usted se prepara espiritualmente al acercarse al Padre Celestial mediante la oración, el estudio de las Escrituras y la obediencia a Sus mandamientos. El Señor también ha prometido conceder dones espirituales a quienes los busquen.
Principios Fundamentales del Liderazgo del Salvador
El élder Jeffrey R. Holland destacó seis principios fundamentales del liderazgo del Salvador:
- El Salvador eligió la causa perfecta: La causa del Salvador era el amor, y aplicó esa causa a la salvación y redención de la humanidad. Mediante Su Expiación, el Salvador ejemplificó el significado mismo del amor e invitó a Sus seguidores a amar como Él lo hacía.
- Él fue leal a su causa: El Salvador fue completamente leal y devoto a Su causa. Una vez que comenzó esa misión, conservó este gran sentido de misión hasta el final.
- Él fue un líder - y un seguidor: Todo líder tiene que aprender a ser un seguidor - “primero, y tal vez siempre”. Aquellos que lideran probablemente tendrán que “pasar algún tiempo, figurativa o literalmente, de rodillas, con una palangana con agua y unos pies muy sucios”. Los líderes semejantes a Cristo ayudan a otros a superar los desafíos difíciles y los momentos complejos de sus vidas.
- Su liderazgo fue ‘participativo’ y ‘experiencial’: El Salvador atraía a Sus oyentes y enseñaba mediante preguntas, guiando a otros a descubrir sus propias respuestas. Él quería que experimentaran Su respuesta, no solo escucharla.
- A veces hay que ajustar las reglas: Jesús personificó la virtud del día de reposo, no su formalismo vacío. Los líderes no pueden simplemente ignorar las reglas de sus organizaciones con impunidad, pero con la confianza de las personas, las reglas pueden ajustarse.
- Él le dio crédito al Padre: De principio a fin, por toda la grandeza de Su vida y por toda la magnificencia de Su liderazgo perfecto, Cristo desviaría ese crédito y, en Su humildad, lo ofrecería como un cumplido a Su Padre en el cielo.
''Jesús, nuestro ejemplo y modelo a seguir'' - Christian Alducin
El Modelo de Liderazgo de Jesús
No existe, ni existirá otro modelo de liderazgo más exitoso. Liderar siguiendo el modelo de Jesús es más que una declaración, es un compromiso de guiar en forma diferente. Es un ciclo transformador que comienza con:
- Un Liderazgo personal
- Relaciones uno a uno
- Dirigir a un equipo
- Finalmente dirigir una organización o una comunidad
Durante los tres años de su ministerio Jesús se dedico a entrenar a sus discípulos en las tres primeras áreas del liderazgo, liderazgo personal - liderazgo de uno a uno - liderazgo de equipo y los preparo para que cuando se hubiese ido, ellos desarrollaran solos, con la asistencia del espíritu santo, las 4ta parte: el liderazgo de una organización.
Modelo de Liderazgo que aplicó Jesús.
Etapas del Liderazgo según el Modelo de Jesús
Ken Blanchar, en su libro “El Liderazgo de Jesús” explica que para tomarlo como referencia, hay dos aspectos que debo tener en cuenta. Primero entender que es un proceso de transformación Segundo que hay 4 áreas del liderazgo que se van desarrollando una detrás de otra.
- Liderazgo Personal (Perspectiva): El Liderazgo efectivo comienza por uno mismo. Antes de comenzar a Liderar a otros, tengo que liderarme a mí mismo, conocerme a mí mismo. Para eso es fundamental que responda a dos preguntas fundamentales: ¿De Quién soy? ¿Quién soy?
- Liderazgo Uno a Uno (Confianza): Una vez que los lideres colocan a su vida en una perspectiva correcta según lo que indica las escrituras, a través de un auto examen donde se responderá las preguntas anteriores, están en condiciones de desarrollar una relación de confianza con los demás.
- Liderazgo de Equipo (Comunidad): A medida que los lideres desarrollan una relación de confianza con las personas en el área del “liderazgo uno a uno”, se va haciendo mas y mas merecedores de confianza. Cuando esto ocurre están listos para desarrollar un equipo.
- Liderazgo Organizacional (Efectividad): Que un líder pueda funcionar bien en el área de liderazgo organizacional dependerá de la perspectiva, la confianza y la relación con la comunidad que haya relacionado en los primeros tres primeros niveles de su tarea de liderazgo.
Como lideres debemos tomar nuestras decisiones diarias con perspectiva de la eternidad en mente. Los lideres que siguen el modelo de liderazgo de Jesús tienen prioridades radicalmente diferentes, “buscando primero el reino de Dios”.
El Perdón y la Gracia en el Liderazgo
Perdonando es como los lideres que siguen el modelo de Liderazgo de Jesús responden a las fallas y a los errores cometidos por su equipo. Es la forma en que un corazón cimentado en el amor incondicional de Dios responde a las imperfecciones de los demás. Una de las formas más contundente de probar si estamos guiando tomando como modelo el liderazgo de Jesús es la forma en que enfrentamos los fracasos de quienes dirigimos en el cumplimiento de un Plan.
La Gracia: se refiere algo inmerecido. Es la moneda corriente en toda verdadera relación. La Biblia nunca la define en una frase pero su concepto aparece a lo largo de todo ella, puesto que es la esencia misma del plan de Dios.
Siervo y Líder a la Vez
Quienes afirman: ¿Cómo se puede guiar y ser siervo a al vez? Quienes así afirman, no entienden que el liderazgo de servicio que Jesús ejemplifico consta de dos papeles:
- Un papel visionario (con perspectiva eterna): fijar el lugar donde se quiere llegar y fijar el curso hacia ese lugar.
- Un papel implementador: tomar la iniciativa de hacer las cosas correctas con un enfoque en el servicio.
El liderazgo de servicio es un modelo de liderazgo en el que los líderes priorizan las necesidades de sus equipos y miembros sobre sus propias necesidades.
Consejos para un Liderazgo Efectivo
- Preparación Espiritual: Acercarse al Padre Celestial mediante la oración, el estudio de las Escrituras y la obediencia a Sus mandamientos.
- Amor y Servicio: Amar a las personas a las que sirve tal como lo hizo Jesús, entablando amistades sinceras.
- Enseñanza: Enseñar la doctrina de Jesucristo y los principios de Su Evangelio a través de sus palabras y acciones.
- Delegación: Delegar asignaciones significativas a otros, ayudándolos a crecer y recibir las bendiciones del servicio.
- Deliberación en Consejos: Participar en consejos para procurar guía divina sobre asuntos que bendecirán a las personas y a las familias.
Recordemos que el Señor calificará a quien llame. Lo más importante es que estén dispuestos a servir, que busquen con humildad la ayuda del Señor y que se esfuercen por ser dignos.
| Principio de Liderazgo | Descripción | Ejemplo Bíblico |
|---|---|---|
| Amor | Priorizar las necesidades de los demás | Jesús lavando los pies de sus discípulos (Juan 13:1-17) |
| Servicio | Estar dispuesto a servir a los demás | Jesús sanando a los enfermos y alimentando a los hambrientos (Mateo 14:13-21) |
| Humildad | Reconocer la importancia de los demás | Jesús dando crédito al Padre (Mateo 19:16-17) |
| Lealtad | Ser fiel a la causa y a los seguidores | Jesús permaneciendo leal a su misión hasta el final (Juan 12:23, 27) |
| Participación | Involucrar a los seguidores en el proceso de toma de decisiones | Jesús preguntando a sus discípulos quién creían que era él (Mateo 16:13-20) |
