Saber cómo hacer un Plan de Marketing Turístico en el entorno digital es el paso más importante para dejar de improvisar y empezar a conseguir resultados medibles en tu negocio. Elaborar un plan de marketing es esencial si deseas impulsar tu negocio en el competitivo sector del marketing en turismo. Si sientes que tus esfuerzos de marketing están desordenados o no sabes en qué centrarte primero, esta guía es para ti.
Te guío paso a paso, de forma clara y directa, para que construyas un documento práctico que se convierta en el mapa de tu éxito. Para facilitarte este proceso, he preparado un ebook en formato PDF, disponible para nuestra comunidad de expertos en marketing turístico. Estoy seguro de que te será de gran ayuda.
Un plan de marketing será el mapa de tu estrategia publicitaria. Sirve para trazar el camino y establecer las diferentes acciones de dicha estrategia. Y, sin embargo, todavía son muchos los que se lanzan a hacer publicidad online sin tener clara su estrategia de marketing o con un plan poco concreto. Para que este no sea tu caso, en este artículo vamos a repasar todo lo que necesitas saber para crear el plan de marketing digital de tu empresa.
Imagina que te vas de viaje a visitar Roma y solo tienes un día para conocer sus tres puntos más importantes. ¿Irías sin mapa? No, ¿verdad? Pues lo mismo ocurre con el marketing.
5 Pasos para realizar tu plan de marketing turístico en 2023
Las 5 Fases Clave para un Plan de Marketing Turístico
Todo el proceso se resume en responder estas cinco preguntas estratégicas:
- Análisis y Diagnóstico: ¿Dónde estoy ahora mismo?
- Objetivos SMART: ¿A dónde quiero llegar exactamente?
- Público Objetivo (Buyer Persona): ¿A quién le estoy vendiendo?
- Estrategia y Tácticas: ¿Qué camino y qué acciones tomaré para conseguirlo?
- Medición y Presupuesto: ¿Cómo mido el éxito y qué recursos necesito?
A continuación detallamos cuáles son las 7 secciones básicas de un plan de marketing online y qué debe incluir cada una de ellas.
Cómo hacer un plan de marketing turístico:
- Análisis y Diagnóstico: ¿Dónde estamos?
- Define tus objetivos: ¿A dónde quieres llegar?
- Conoce a tu cliente ideal: ¿A quién le vendes?
- Diseña tu sistema de marketing: ¿Cómo lo vas a conseguir?
- Presupuesto y Medición: Control acciones
Para que puedas coger ideas, a continuación, te comparto un vídeo con 10 estrategias de marketing para lanzar tu producto.
Paso 1: Análisis y Diagnóstico (¿Dónde estamos?)
Antes de trazar una nueva ruta, necesitas saber tu punto de partida exacto. Un diagnóstico honesto es la base de todo el plan. Esta fase se divide en dos grandes análisis: el externo y el interno.
Análisis Externo: El Terreno de Juego
Aquí miramos hacia fuera para entender el mercado y la competencia.
- Análisis del Mercado: ¿Qué tendencias existen? ¿Cómo se comportan los viajeros digitales? (Utiliza fuentes como los informes de DataReportal para obtener datos actualizados sobre el uso de internet y redes sociales).
- Análisis de la Competencia: Elige a 3-5 competidores directos. ¿Qué hacen bien y qué hacen mal? Revisa su web, sus redes sociales, sus precios y, sobre todo, las opiniones de sus clientes. El objetivo no es copiar, es encontrar sus debilidades para convertirlas en tus fortalezas. ¿Qué precio tienen sus productos o servicios? En el caso de empresas B2C, esta información es fácilmente accesible, mientras que en las B2B tendrás que buscar un poco más. ¿Cómo es el proceso de ventas? Desde el primer contacto hasta la conversión y los servicios por venta, el viaje del cliente de la competencia puede darte muchas pistas útiles para tu negocio. ¿Cómo consigue los clientes? Esto es, cuáles son sus estrategias de marketing y promoción. En el caso del marketing online, lo tienes bastante fácil para averiguarlo investigando su página web, redes sociales y otros canales.
- Análisis del Macroentorno (PEST): Piensa brevemente en factores Políticos, Económicos, Sociales y Tecnológicos que puedan afectar a tu negocio. ¿Hay nuevas regulaciones? ¿Una crisis económica? ¿Nuevas tecnologías como la IA que puedas usar? De ella va a depender el poder adquisitivo de tus posibles clientes. Normativa legal vigente y en desarrollo. Puede tener un impacto directo en tu empresa.
Análisis Interno: Tu Propia Casa
Ahora miramos hacia dentro. Sé honesto contigo mismo.
- Tu Web y SEO: ¿Es rápida? ¿Funciona bien en móviles? ¿Apareces en Google para alguna búsqueda? Usa PageSpeed Insights de Google para medir tu velocidad.
- Tus Redes Sociales: ¿En qué canales estás? ¿Te funcionan? ¿La gente interactúa o solo publicas por publicar?
- Tu Reputación Online: ¿Qué dicen de ti en TripAdvisor, Google Reviews o Booking? Responde a todas las reseñas, especialmente a las negativas.
El Análisis DAFO
Una vez hecho el análisis, resume todo en un cuadro DAFO. Es una herramienta visual muy potente. El DAFO te ayudará a encontrar tu USP (“unique selling proposition” o propuesta comercial única): aquello que distingue a tu producto y lo posiciona en un lugar único respecto de la competencia.
- Debilidades: (Interno, Malo) Ej: «Mi web es lenta». Las debilidades son aquellos aspectos internos de la empresa en los que se manifiestan carencias, se está en desventaja frente a la competencia o simplemente se desea mejorar. Para encontrarlas, nos plantearemos preguntas como "¿en qué aspectos es superior la competencia?", "¿qué cosas hacen que perdamos ventas?" o "¿con qué estamos menos satisfechos?". Algunos ejemplos de debilidades podrían ser la falta de financiación o las limitaciones en la oferta de productos.
- Amenazas: (Externo, Malo) Ej: «Un nuevo competidor muy agresivo». Las amenazas también son un aspecto negativo, pero en este caso proceden del exterior. Son aquellos factores que ponen en peligro la empresa o al menos reducen su cuota de mercado. Identificarlas a tiempo en el plan nos puede ayudar a neutralizarlas. Para encontrarlas, podemos preguntarnos por las nuevas tendencias de mercado o los cambios en nuestro sector.
- Fortalezas: (Interno, Bueno) Ej: «Tengo muy buena reputación y reseñas». Las fortalezas son los aspectos internos positivos de la compañía, aquellos en los que destaca frente a la competencia o de los que estamos más orgullosos. En las fortalezas se encuentra la clave de la ventaja competitiva. Podemos identificarlas preguntándonos por nuestras ventajas sobre la competencia, los recursos de los que disponemos o nuestros puntos fuertes en general.
- Oportunidades: (Externo, Bueno) Ej: «El turismo sostenible es una tendencia en alza». Por último, las oportunidades son los factores externos que juegan a nuestro favor y que pueden ser aprovechados por la empresa. Al igual que ocurre con las amenazas, podemos encontrarlas preguntándonos por las nuevas tendencias y los cambios del mercado.
Paso 2: Define tus objetivos (¿A dónde quieres llegar?)
Un plan sin objetivos es solo un deseo. Necesitamos metas claras que actúen como un faro para todas tus acciones de marketing. La metodología más efectiva para definirlos es que sean SMART. Ahora que ya tenemos claro el punto de partida, tenemos que ver exactamente a dónde queremos (y podemos llegar). Este aspecto es uno de los más importantes de todo plan de marketing, pero quizá sea de los que más se descuidan.
Olvídate de metas vagas como «quiero más clientes». Estos serán tu guía para todo lo que viene después.
Los objetivos de un buen plan de marketing pueden variar de una empresa a otra.
Los objetivos SMART son una metodología muy útil dentro de una empresa. Según este método, para que un objetivo sea útil debe cumplir con esas cinco características.
- S de "specific": los objetivos deben ser específicos y concretos. Las metas tipo "aumentar la notoriedad de marca" son demasiado borrosas, ya que en la práctica podrían significar casi cualquier cosa y justificarse de muchas maneras diferentes.
- M de "measurable": para saber si un objetivo se ha conseguido, tenemos que ser capaces de medirlo. Por tanto, además de definir el objetivo de manera precisa, también tenemos que aclarar cómo lo vamos a medir.
- A de "achievable": esto es, alcanzables. Pretender alcanzar la luna en dos días solo sirve para desanimar al equipo. Cuando fijamos objetivos, tenemos que tener en cuenta el esfuerzo que requieren, el tiempo y otros costes derivados, siempre partiendo de la situación actual.
- R de "relevant": parece una obviedad decir que los objetivos tienen que ser relevantes, pero en la práctica no lo es tanto. Por ejemplo, muchos marketers digitales se proponen como objetivo aumentar las visitas a una blog o web. Pero si esas visitas no son de calidad y no dan lugar a conversiones, no nos están aportando nada.
- T de "time-bound": debe estar definido el tiempo en el que se va a cumplir el objetivo.
Paso 3: Conoce a tu cliente ideal (¿A quién le vendes?)
Este es el paso más importante y el que más empresas ignoran. No le vendes a «todo el mundo». Le vendes a una persona concreta con necesidades, miedos y deseos específicos. Tenemos que crear una radiografía de esa persona, lo que en marketing llamamos Buyer Persona. Adicionalmente, recomiendo encarecidamente realizar un buen análisis del buyer persona, esto es, del cliente ideal de nuestra empresa. Un buyer persona es una representación semificticia que pone "cara y ojos" al mercado al que nos dirigimos.
Crea la Ficha de tu Buyer Persona
Responde a estas preguntas para construir un perfil detallado de tu cliente ideal. Si tienes varios tipos de clientes, crea una ficha para cada uno. El comportamiento de un Millennial es diferente al de una familia de la Generación X. Es clave entender los distintos tipos de generaciones y su comportamiento.
- ¿Quién es? (Demografía): Ponle un nombre, edad, profesión, nivel de ingresos, situación familiar (ej: Laura, 38 años, abogada, casada con 2 hijos pequeños).
- ¿Qué le Motiva a Viajar? (Metas y Deseos): ¿Busca aventura, relax, lujo, una escapada familiar, cultura, gastronomía?
- ¿Cuáles son sus «Puntos de Dolor»? (Problemas): ¿Le estresa planificar? ¿Le preocupa la seguridad? ¿No encuentra actividades para niños? ¿Tiene poco tiempo? Tu servicio debe ser la solución a ese dolor. Comentarios sobre los retos y objetivos de los clientes y sus quejas y objeciones más comunes. ¿Cómo? ¡Mira este vídeo!
- ¿Dónde se Informa e Inspira? (Canales): ¿Usa Instagram para soñar? ¿Blogs de viajes para planificar? ¿Busca en Google? ¿Confía en las opiniones de TripAdvisor?
Anticípate a sus Objeciones
Una objeción es cualquier duda que frena una compra. Tu web y tus mensajes deben resolverlas antes de que el cliente las piense.
Ejemplo práctico: Tu Buyer Persona es una familia con niños que busca un hotel rural.
- Posible Objeción: «¿Y si los niños se aburren?»
Tu Solución: Tener una sección en tu web que diga «Actividades para toda la familia» con fotos de la piscina, el parque infantil o rutas de senderismo sencillas. - Posible Objeción: «El pueblo parece aislado, ¿cómo llegamos y dónde aparcamos?»
Tu Solución: Una página de «Cómo llegar» con un mapa de Google, coordenadas GPS y una foto de tu parking privado y gratuito.
Error Común: Confundir «Target» con «Buyer Persona»
- Target es frío y genérico: «Mujeres de 35-50 años, con ingresos altos».
- Buyer Persona es específico y humano: «Elena, 42 años, directiva, estresada por su trabajo, busca una escapada de fin de semana de ‘desconexión digital’ con su pareja, valora la gastronomía local y está dispuesta a pagar más por privacidad y exclusividad».
¿Ves la diferencia?
Paso 4: Diseña tu sistema de marketing (¿Cómo lo vas a conseguir?)
Una buena estrategia de marketing no son acciones aisladas, es un sistema integrado que funciona como un motor. Tu motor de crecimiento tendrá tres fases principales que trabajan juntas:
- Atracción: Hacer que los desconocidos te descubran y se interesen por ti.
- Conversión: Convertir ese interés en una acción de valor (una reserva, un lead, una llamada).
- Fidelización: Transformar a los clientes en fans que repiten y te recomiendan.
Para cada fase, debes elegir las tácticas (las acciones concretas) que mejor se adapten a tus objetivos y a tu buyer persona. En este apartado definiremos las estrategias de marketing, siempre yendo de lo más general a lo más concreto.
Fase 1: Atracción - «Que te encuentren cuando te necesiten»
El objetivo aquí es la visibilidad. Debes aparecer justo en el momento en que tu cliente ideal empieza a soñar o a buscar una solución para su viaje. Elige una o dos de estas tácticas para empezar:
- SEO (Posicionamiento en Google): Es la estrategia más rentable a largo plazo. El objetivo es ser la respuesta cuando alguien busca en Google. Te lo explico todo en esta guía sobre cómo hacer SEO en turismo. Acciones clave: Optimizar tu web para las palabras clave que usaría tu buyer persona, tener un perfil de Google Business Profile impecable para el SEO Local y asegurar que tu web es rápida y funciona perfectamente en móviles. Si estás interesado puedes consultar la Guía SEO para principiantes de Google.
- Marketing de Contenidos: Es la forma de demostrar tu valor antes de pedir la venta. Crea contenido que resuelva los «puntos de dolor» de tu buyer persona. Demostrar tu valor antes de pedir una venta se hace a través del marketing de contenidos en turismo. Acciones clave: Escribir artículos en un blog (ej: «Las 5 mejores rutas de senderismo cerca de nuestro hotel»), crear guías en PDF (como este ebook) o hacer vídeos cortos para redes sociales mostrando la experiencia que ofreces. Un blog es un lugar en el que tu pyme o tú como autónomo podéis hablar directamente a los clientes. Puedes ofrecerles contenidos de calidad relacionados con las novedades de tu sector, guías prácticas sobre cómo sacar provecho de las cualidades de los productos que vendes, o incluso hablarle de las últimas ofertas y promociones que has activado en tu sitio. Un vídeo corporativo o de tu nuevo producto puede lograr una gran visibilidad en tu web, pero también a través de las redes sociales.
- Redes Sociales: Su principal función es construir una comunidad e inspirar, no vender directamente. Acciones clave: Elige la red social donde esté tu buyer persona (¿Instagram para lo visual? Utilizando un único canal de marketing estás limitando mucho tu alcance. No se trata tampoco de estar en todos, pero sí de estar en los que está tu audiencia.
Fase 2: Conversión - «De visitante a cliente potencial»
Ahora, el objetivo es que no se vaya sin hacer algo de valor. Tu web debe ser tu mejor comercial.
- Optimización Web (UX/CRO): El diseño de tu web turística no es arte, es una herramienta de venta. Debe ser intuitiva, rápida y generar confianza. Acciones clave: Asegúrate de que el botón de «Reservar Ahora» sea muy visible, usa fotos profesionales de alta calidad, muestra opiniones de otros clientes (prueba social) y garantiza que el proceso de reserva sea simple y sin fricciones. Es fundamental que el escaparate que tienes online sea visual, llamativo y que el usuario pueda encontrar lo que busca en éste.
- Copywriting Persuasivo: Son las palabras que usas para vender. Tu texto debe hablarle directamente a tu buyer persona, abordando sus objeciones y destacando los beneficios que solucionan sus problemas. Acción clave: Revisa los textos de tus páginas principales. ¿Hablan de «habitaciones con wifi» (característica) o de «la tranquilidad de poder teletrabajar con vistas a la montaña» (beneficio)?
- Estrategia de ventas y distribución: aquí se trata de concretar cómo es nuestro proceso de ventas . Si podemos cerrar la venta con una compra online, es relativamente sencillo definir una serie de pasos por los que el usuario ha de transitar en nuestra web antes de convertirse en cliente.
Fase 3: Fidelización - «Crear fans que repiten y te recomiendan»
Conseguir un cliente nuevo es mucho más caro que hacer que uno antiguo repita. También puedes enviar ofertas exclusivas a clientes antiguos en temporada baja.
- Gestión de la Reputación Online: Lo que otros dicen de ti es un factor de conversión decisivo. Acción clave: Monitoriza y responde a TODAS las reseñas en TripAdvisor, Google, etc.
Úsalos como la gasolina para acelerar cualquiera de las tres fases del motor cuando lo necesites. Una vez hemos conseguido convertir al usuario en cliente, viene uno de los retos más interesantes del plan de marketing online: la fidelización. Si pensamos que cuesta varias veces más adquirir un nuevo cliente que conservar uno ya existente, resulta evidente que prestar atención a esta parte de nuestro plan es muy rentable.
Estrategia de producto. Incluso aunque ya contemos con una línea de productos muy bien definida y posicionada, siempre se producen cambios a lo largo del tiempo. Estrategia de precio. Aquí nos vendrá muy bien analizar la información de la que disponemos sobre la competencia. Necesitamos definir los precios de lanzamiento de productos nuevos, considerar si debemos hacer modificaciones en los que ya están en el mercado y, quizá lo más importante, decidir toda la estrategia de descuentos, promociones y ofertas. Estrategia de promoción y comunicación: aquí entran en juego todas las acciones para dar a conocer nuestra marca con medios tanto online como offline. Dada la rápida evolución del entorno del marketing online y los hábitos digitales de los consumidores, este es uno de los apartados que más tendremos que revisar con el paso del tiempo. Si lo que pretendes es captar nuevos clientes a través de anuncios de los que aparecen en posiciones destacadas en los buscadores, entonces necesitas optimizar una campaña SEM.
Paso 5: Presupuesto y Medición (Control acciones)
Ya tenemos el mapa y la ruta. Ahora necesitamos dos cosas finales: el combustible para el viaje (presupuesto) y el GPS para saber si vamos por buen camino (medición). La herramienta indispensable y gratuita para medir el tráfico de tu web y el comportamiento de los usuarios es Google Analytics. Configurar objetivos aquí es el primer paso para medir tus conversiones.
El presupuesto de marketing: ¿Cuánto Invertir?
Este es el error más común: fijar un presupuesto al azar y luego intentar que las acciones encajen. Comienza con una inversión pequeña en la táctica que creas que te dará un retorno más rápido (ej: una pequeña campaña de Google Ads para tu servicio más rentable). Mide el Retorno de la Inversión (ROI) y, si funciona, reinvierte las ganancias para hacer crecer el presupuesto de forma sostenible. Para pymes y autónomos es fundamental marcarse un presupuesto para el plan de marketing que esté dentro de sus posibilidades. Por eso, este cuarto punto es fundamental para que todo salga bien. Generalmente, las empresas de nueva creación dedican entre el 12% y el 20% de sus ingresos brutos a las estrategias de marketing.
La medición (KPIs): ¿Cómo saber si funciona?
«Lo que no se mide, no se puede mejorar». Debes elegir unos pocos Indicadores Clave de Desempeño (KPIs) para saber si te estás acercando a tus objetivos. Es una herramienta viva. Lo ideal es hacer dos tipos de revisiones: una revisión a fondo cada año para revaluar los grandes objetivos y estrategias, y chequeos rápidos cada trimestre para ajustar las tácticas (lo que estás haciendo en el día a día) según los resultados que vayas obteniendo. Para definir el éxito de nuestras acciones, debemos tener controlados una serie de KPI o “key performance indexes” (indicadores clave de desempeño). Se trata de métricas que están directamente asociadas con los resultados de nuestro negocio y que podemos obtener fácilmente a través de las numerosas herramientas de estadística digital. Pero, sin duda, uno de los KPI que no puede faltar en tu plan de marketing es el ROI; en español “Retorno de la Inversión”. La última fase del plan de marketing de una empresa consiste en evaluar los resultados de las estrategias que hemos tomado una vez las llevamos a cabo con el plan de acción. Al mismo tiempo, habrá que analizar si han logrado cumplir los objetivos que nos habíamos planteado en el segundo punto de nuestro plan. Para que esto sea así, mi recomendación es que organices reuniones regulares para evaluar la marcha del plan.
FAQs sobre crear un plan de Marketing Turístico
¿Cada cuánto tiempo debo revisar y actualizar mi plan de marketing?
Es una herramienta viva. Lo ideal es hacer dos tipos de revisiones: una revisión a fondo cada año para revaluar los grandes objetivos y estrategias, y chequeos rápidos cada trimestre para ajustar las tácticas (lo que estás haciendo en el día a día) según los resultados que vayas obteniendo.
- Objetivos: ¿se están cumpliendo los objetivos marcados por el plan?
- Cumplimiento: ¿estamos siguiendo las acciones previstas en el plan? Si nos hemos desviado, ¿a qué se debe?
- Presupuesto: ¿se adapta el plan a los presupuestos reales? ¿Cómo está afectando a las cuentas de ingresos y gastos?
- Revisión: modificaciones y ampliaciones del plan.
¿Cómo sé si mi presupuesto de marketing es demasiado alto o demasiado bajo?
No te centres en el monto total, sino en el Retorno de la Inversión (ROI) y el Coste de Adquisición de Cliente (CAC). Si inviertes 100€ en una campaña de Google Ads y te genera 5 clientes que gastan 500€, tu presupuesto no es alto, es increíblemente rentable. La pregunta correcta no es «¿cuánto gasto?», sino «¿cada euro que invierto me devuelve más de un euro a cambio?». Mide cada acción y reinvierte en las que demuestren ser rentables.
¿Cuál es la diferencia real entre una «estrategia» y una «táctica»?
Es una de las confusiones más habituales. Piensa en ello como si planificaras un gran viaje:
- La Estrategia es el destino y la ruta principal que eliges en el mapa. Es la gran decisión. Por ejemplo: «Nuestra estrategia es posicionarnos como el mejor alojamiento para amantes del senderismo en nuestra región.»
- Las Tácticas son el vehículo que usas y las acciones que haces cada día en esa ruta. Son los pasos concretos.
