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Cada vez más consumidores eligen marcas que no solo ofrecen buenos productos o servicios, sino que también reflejan sus valores. El marketing social es un enfoque que aplica técnicas propias del marketing comercial para fomentar cambios de conducta en la sociedad, con el fin de contribuir al bienestar tanto colectivo como individual.

Lejos de centrarse en la conversión inmediata, este enfoque aplica las herramientas del marketing para transformar comportamientos, impulsar valores sociales y posicionar a las organizaciones como agentes de cambio. En definitiva: el social marketing no consiste en vender productos (o no solo en eso), sino en impulsar ideas y comportamientos que generen un impacto positivo en la comunidad, mediante herramientas como la publicidad, la investigación de audiencias y la comunicación estratégica.

El marketing social combina herramientas del ámbito comercial con un enfoque en el cambio positivo de la sociedad. El marketing social se pone en práctica mediante campañas concretas que promueven el bien común, más allá de las ventas. Iniciativas que invitan a un acto altruista -como donar sangre- basándose en mensajes emotivos y fáciles de compartir.

El social marketing, también denominado mercadotecnia social, es un proceso continuo cuyo último objetivo y principal parte del proceso es el destinatario. Según la Wikipedia es la aplicación de las técnicas de la mercadotecnia para el análisis, planteamiento, ejecución y evaluación de programas diseñados para promover la aceptación, modificación, rechazo o abandono del comportamiento voluntario de las personas a fin de ayudarles a mejorar su propio bienestar y el de su sociedad.

Según el experto en la materia, el estadounidense Alan Andreasen, el marketing social se define como la aplicación de las técnicas de marketing comercial para el análisis, planteamiento, ejecución y evaluación de programas sociales. Dichos programas están diseñados para influir en el comportamiento voluntario de la audiencia con el fin de mejorar su bienestar personal y el de la sociedad en su conjunto.

Para Andreasen, el marketing social es la aplicación de las técnicas del marketing comercial para el análisis, planteamiento, ejecución y evaluación de programas diseñados para influir en el comportamiento voluntario de la audiencia objetivo en orden a mejorar su bienestar personal y el de su sociedad.

En el marketing social, el proceso es continuo y el núcleo es el destinatario. Los destinatarios son siempre parte de un proceso que debe comenzar por la investigación, para estudiar las necesidades, deseos y percepciones del público objetivo. Tiene un importante componente de cambio en actitudes, pensamientos y sobre todo en hechos.

Diferencias Clave entre Marketing Social y Marketing Comercial

Aunque comparten herramientas y técnicas, el marketing social y el marketing comercial parten de intenciones claramente distintas. Mientras que el marketing comercial busca principalmente impulsar la venta de productos o servicios y generar beneficios económicos, el marketing social tiene como objetivo provocar un cambio de comportamiento en las personas para mejorar el bienestar colectivo.

En el ámbito comercial, el éxito suele medirse a través de indicadores como las ventas, el retorno de inversión o la cuota de mercado. En cambio, en el marketing social, los indicadores se centran en la adopción o rechazo de conductas específicas: por ejemplo, cuántas personas comenzaron a reciclar tras una campaña o qué porcentaje redujo el consumo de azúcar tras una intervención comunicativa.

Otra diferencia importante radica en la propuesta de valor. El marketing comercial apela al beneficio personal inmediato, al deseo o necesidad individual. El marketing social, por el contrario, propone beneficios que pueden ser más difusos o colectivos: proteger el planeta, mejorar la salud pública o reducir desigualdades.

Desde la perspectiva de un responsable de marketing, comprender estas diferencias no solo es clave para aplicar una estrategia adecuada, sino también para saber cuándo tiene sentido apostar por una acción comercial y cuándo conviene adoptar un enfoque con impacto social.

Tipos de Marketing Social

A través de los años el marketing ha adoptado una variedad de métodos de uso que dependen del enfoque con que se busque, entre ellos tenemos los siguientes tipos:

  • Marketing social interno: trata sobre cómo desarrollar y fomentar cambios culturales en los destinatarios que tienen que ver con los medios de comunicación, entre ellos políticos, líderes sociales, profesionales, maestros, intelectuales, representantes de grupos de empresas, sindicatos, entre otros.
  • Marketing Social Externo: comprende la publicidad y la propaganda, campañas de tipo social y cultural como técnicas para comunicar socialmente y que se usan para fomentar el cambio de valores. Su objetivo es establecer una manera de dar a conocer valores y actitudes dentro de la sociedad y crear una matriz de opinión sobre la forma en que se debe pensar, sentir y actuar. Los medios de comunicación de masas son un ejemplo de este tipo de marketing los cuales pueden llegar a una gran cantidad de personas en espacio y tiempo determinado.
  • Marketing Social Interactivo: es aquel en donde la intervención social (Personas) como receptores de la campaña son agentes pasivos, ya que poseen una capacidad para criticar y analizar la información y a la vez establecen relaciones de causa y efecto por un proceso de lógica racional, cuando tienen valores, creencias y actitudes que tienen consecuencias de tipo positivo en el desarrollo de la sociedad.

Características del Marketing Social

Toda acción de marketing social necesita pues de un producto social. En función del tipo de demanda que este tenga hallaremos unas características distintas.

  • La demanda a la vista: A menudo se dan situaciones que conmueven al conjunto de la sociedad. Ya sea una epidemia, un atentado o una crisis económica grave. En ese momento las empresas tienen la oportunidad de decidir si se involucran en la solución y en caso afirmativo cómo.
  • Demanda perjudicial: Otros problemas sociales como lo son el juego, las drogas o determinadas enfermedades latentes también provocan acciones de todo tipo en la sociedad y, a menudo, también en las empresas. Es en este tipo de acciones donde estas acaban consiguiendo beneficios corporativos que difícilmente podrían llegar a obtener de otra manera.
  • Demanda abstracta: A diferencia de las anteriores tiene como objetivo que el público se identifique con una acción concreta. Un ejemplo de ello son las galas benéficas que realizan todas las ciudades o los medios de comunicación en busca de recaudar fondos para alguna acción social.

Además de estos existen otros tipos de demandas sociales que provocarán distintas acciones de marketing social. Lo son todas aquellas que se adaptan a las necesidades que necesita cubrir una sociedad.

Ejemplos de Marketing Social

Los ejemplos nos muestran todo de una forma práctica y, además, te dan ideas. A continuación enlistamos ejemplos de marketing social (corporativo y no corporativo):

Ejemplo de marketing social de WWF

La WWF lanzó una campaña para concientizar a la población sobre el daño ambiental que provoca la tala inmoderada de árboles en los bosques del mundo, es una tarea difícil; pero esta campaña lo consigue con una simple analogía.

Ejemplo de marketing social de Feedsa

Feedsa es una organización que busca crear conciencia de sobre la escasez de alimentos en algunas latitudes.

Volkswagen lanzó el anuncio “Eyes on the road” para alertar de los peligros de usar el teléfono móvil cuando estás al volante.

Ejemplo de video marketing responsable. Colgate

El Proceso para Integrar el Marketing Social en una Estrategia Empresarial

Integrar el marketing social en una estrategia empresarial no implica transformar completamente el modelo de negocio, sino alinear los valores de la marca con causas que generen un impacto positivo y coherente con su propósito. El primer paso es definir claramente qué problemática social se quiere abordar. Esto no solo debe responder a una moda o tendencia puntual, sino conectar con la identidad real de la empresa, su historia y su cultura organizativa.

Desde ahí, el proceso requiere integrar estos valores en cada etapa de la comunicación. No se trata de lanzar campañas puntuales, sino de incorporar el propósito en la narrativa global de la marca, en su tono, mensajes y canales. Las redes sociales, por ejemplo, son un vehículo clave para amplificar causas sociales, generar conversación y movilizar audiencias. La colaboración con organizaciones no lucrativas también puede fortalecer la legitimidad del mensaje, así como la participación directa de empleados o embajadores internos.

Cómo la Inteligencia Artificial Potencia el Marketing Social

El marketing social puede ganar en precisión, personalización y escala gracias a la aplicación de la Inteligencia Artificial (IA).

  • Segmentación inteligente: la IA en general y la IA aplicada a las redes sociales en particular permiten analizar grandes volúmenes de datos sobre comportamientos, preferencias y contextos para identificar segmentos con mayor afinidad hacia una causa.
  • Automatización de procesos: facilita la automatización de tareas repetitivas, como la optimización de campañas, el seguimiento del impacto o el ajuste de mensajes para mejorar su relevancia.

Pasos Clave para un Proyecto de Marketing Social Exitoso

Dicho esto, consideramos pertinente revisar cuáles son los pasos que debes seguir si quieres empezar un proyecto de marketing social y ayudar a solucionar uno de los tantos problemas que afectan a la sociedad en la que te encuentras.

  1. Paso 1: Haz un balance: El procedimiento para crear estrategias de marketing social es muy similar al de una estrategia de marketing comercial. Por lo tanto, el primer paso para empezar a planificar tu campaña, es plantearte las siguientes preguntas:
    • ¿Cuál es tu objetivo? ¿Qué quieres cambiar?
    • ¿Cuáles son tus recursos y desafíos?
    • ¿Y el horario? ¿Hay fechas fijas?

    En esta primera fase debes dedicarte a definir cuál es tu causa y por qué merece tu atención y la de tu grupo objetivo.

  2. Paso 2: Define la visión general: Ahora es momento de que hagas una revisión a las ideas que te planteaste en el punto anterior con un poco de más detalle. Para ello debes empezar por definir quiénes son las partes interesadas y cuáles son sus expectativas. Pueden ser compañeros de tu empresa o empleados de organizaciones externas.
    • ¿Existen tal vez otras organizaciones o empresas que hayan abordado este tema en el contexto de una campaña de marketing social?
    • ¿Hay alguna campaña social que hayas discutido con especial intensidad en tu círculo de amigos y conocidos?

    Busca los factores que influyen en tu causa. ¿Qué se puede hacer exactamente? ¿Qué expertos de la comunidad científica se consideran líderes de opinión? ¿Hay famosos que apoyan la causa?

    Una vez que hayas reunido esta información, podrás decidir si es realmente factible llevarla a cabo con éxito. No olvides especificar cómo puedes medir con éxito el cambio. Para ello, es importante definir la acción deseada con la mayor precisión posible. Los KPI son componentes elementales de la medición del impacto y debes definirlos desde el principio.

  3. Paso 3: Define las medidas de marketing: Hasta ahora has analizado principalmente el comportamiento de las personas y sus motivaciones, ahora es momento de definir las medidas de marketing que vas a desarrollar.

    Lo primero es establecer cuáles son los mensajes que quieres transmitir y cuáles son las activaciones para lograr ese cambio. En tu campaña de marketing social no puedes limitarte a llamar la atención sobre una queja, un reto o una oportunidad. Debes ir más allá e incentivar el cambio.

    Debes ofrecer una forma de cambiar el comportamiento de tu grupo objetivo. En la práctica, esto puede incluir la publicidad de productos o servicios que pueden ayudar activamente a cumplir los objetivos que te has fijado.

    El último elemento de este paso es crear un plan concreto de tu campaña. Define qué vas a hacer exactamente y por qué. Además, no olvides informar siempre a los interesados. Tu campaña sólo puede tener éxito si los interesados ponen realmente su corazón en ella.

  4. Paso 4: Empieza: Tu campaña está planificada, es momento de empezar a ponerla en marcha. Si tu campaña de marketing social es de mayor envergadura, resulta esencial definir con precisión las tareas y responsabilidades.

    Planifica siempre para lo inesperado y ten recursos para responder con flexibilidad a cualquier desafío que pueda surgir.

  5. Paso 5: Evalúa los resultados: Medir los cambios en el comportamiento de las personas parece, a primera vista, una tarea descomunal. Los KPI, las cadenas de impacto y los objetivos deben incluirse en la planificación de la medición del impacto. Lo ideal es que, en el paso 2, hayas definido qué significa el éxito.

    Debes medirlo a corto, mediano y largo plazo. En el caso de las campañas que pretenden provocar un cambio duradero en las personas, los éxitos sólo son visibles después de algún tiempo. Para ello, incluso puede ser necesario preparar y realizar múltiples encuestas o estudios tras la campaña.

    Pero, incluso durante la campaña, es importante conocer la opinión del grupo objetivo. Puede ocurrir que una campaña ya activa deba ajustarse de nuevo.

  6. Paso 6: Cierra el círculo: La evaluación no es el final de tu campaña de marketing social. La última fase consiste en comunicar los resultados. Hazle saber a tu entorno qué objetivos has alcanzado y cómo se ha sentido el cambio. Así evitas que el compromiso de tu grupo objetivo disminuya y lo mantienes abierto para tu próxima campaña de marketing social.

Errores Comunes a Evitar

  • Falta de coherencia entre causa y marca: Elegir una causa que no se relaciona con la actividad o propósito de tu empresa puede parecer oportunista.
  • No involucrar a la comunidad afectada: Diseñar campañas sin participación de los verdaderos afectados puede generar rechazo o malentendidos.
  • No medir impacto más allá de las métricas de vanidad: Likes y compartidos no equivalen a cambio de comportamiento. Lo que importa es la acción, no solo la visibilidad.
  • Falta de seguimiento: El cambio social es un proceso continuo.

Ejemplos Adicionales de Campañas de Marketing Social

  • Ministerio de Salud de España - Campañas antitabaco: Con un enfoque audiovisual fuerte, testimonios reales y acompañamiento psicológico, las tasas de tabaquismo en jóvenes bajaron un 12% entre 2012 y 2022.
  • Ikea - Campañas de reciclaje y segunda vida: Integra su política de sostenibilidad con activaciones locales, workshops y acciones digitales que educan y motivan a sus clientes.

El Marketing Social en el Tercer Sector

En los últimos años, el Tercer Sector -también llamado sector no lucrativo- ha experimentado un crecimiento notable. Las entidades sociales tienen una capacidad especial para conectar con diferentes públicos y movilizarlos en torno a causas relevantes. El marketing social consiste en usar las herramientas y técnicas del marketing tradicional para impulsar comportamientos y actitudes que benefician a la sociedad.

Este tipo de marketing parte de comprender a fondo las necesidades y retos de los grupos sociales o beneficiarios a los que se dirige. El marketing social se aplica en ámbitos tan diversos como la salud pública, la protección del medio ambiente, la movilidad sostenible, la educación o la lucha contra la pobreza.

Objetivos del Marketing Social en el Tercer Sector

Como toda estrategia de marketing, el marketing social debe perseguir y tener claro unos objetivos.

  • Ofrecer información y concienciar.
  • Fomentar la participación social.
  • Impulsar el cambio de valores y de comportamiento.

Al igual que en cualquier acción de marketing, en el marketing social sostenible es fundamental definir bien los valores y la filosofía que guían nuestro trabajo. Estos cuatro aspectos resumen la esencia del marketing social en el Tercer Sector. Poner a las personas beneficiarias en el centro, apostar por la innovación, trabajar siempre con un propósito claro y mantener una visión orientada a la transformación social son claves para que cualquier estrategia tenga impacto real y sostenible.