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El liderazgo, la autoridad y el poder son conceptos interrelacionados que a menudo se confunden en su visión y aplicación práctica. En muchas ocasiones, el primero de ellos involucra a los otros dos, provocando aún más confusión. Desafortunadamente, el aparente desinterés de incorporar estos temas ―y la relación entre ellos― en las escuelas de negocios agudiza esta situación.

En entornos marcados por la incertidumbre y la transformación constante, el liderazgo se convierte en un factor clave para la sostenibilidad de cualquier organización. Las empresas -grandes, medianas o pequeñas- necesitan líderes capaces de tomar decisiones firmes, adaptarse con agilidad y acompañar a sus equipos con una visión clara. Hoy más que nunca, el liderazgo efectivo implica cercanía, escucha activa y la capacidad de gestionar el cambio con empatía.

Liderazgo y Trabajo en Equipo

¿Qué Significa Cada Uno?

Pero más que plantear definiciones, considero importante desarrollar la esencia de cada uno y la relación entre ellos; de modo que queden claras sus diferencias y cómo interactúan.

Liderazgo: Visión, Dirección y Motivación

El liderazgo, en esencia, se trata de visión, dirección y motivación. Un líder efectivo no solo visualiza hacia dónde debe dirigirse la organización, sino que también comprende y vive su propósito todos los días. Para que una organización prospere y mantenga su relevancia en un mundo en constante cambio, necesita líderes que puedan traducir ese propósito en acciones concretas y estrategias definidas. Cuando el liderazgo y el propósito están sincronizados, se crea una alineación estratégica en toda la organización.

Los equipos y los individuos no solo entienden "qué" están haciendo, sino "por qué" lo están haciendo. Sin un liderazgo efectivo, el propósito corre el riesgo de ser solo palabras; y sin un propósito claro, el liderazgo carece de dirección y significado.

Autoridad: El Derecho a Guiar y Decidir

La autoridad, en su núcleo, es el derecho otorgado a un individuo o entidad para guiar, decidir y establecer normas. Es un concepto intrínseco en cualquier organización para garantizar que haya un orden y una estructura en la toma de decisiones. En un mundo lleno de distracciones y ruidos, es esencial que haya una figura o estructura que mantenga a todos alineados y enfocados en el norte establecido. Para que una organización funcione como una entidad cohesiva y dirigida, necesita líderes con autoridad que puedan clarificar roles, definir responsabilidades y garantizar que todos los esfuerzos estén sincronizados.

Poder: La Capacidad de Influir

El poder es la capacidad de influir en el comportamiento de otros, ya sea directamente o a través de medios indirectos. Es un instrumento potente que puede moldear y dirigir el flujo de acciones y decisiones dentro de una organización. Las organizaciones, al ser entidades dinámicas, no siempre funcionarán perfectamente. Habrá desviaciones, errores y decisiones que no se alineen con los objetivos y valores de la organización. Un líder o entidad con poder tiene la capacidad no solo de identificar estas desviaciones, sino también de corregirlas. Pero la corrección no es simplemente el acto de "arreglar" errores.

En resumen, el poder proporciona los medios para mantener la integridad y la eficacia de una organización a través de la corrección continua y adaptativa.

El Papel del Liderazgo, la Autoridad y el Poder en Diferentes Situaciones

El liderazgo es una herramienta esencial que debe estar constantemente presente en todas las operaciones y niveles de una organización. En el día a día, un líder efectivo inspira, guía y sirve como modelo a seguir.

La autoridad es especialmente importante durante periodos de cambios trascendentales. Durante tiempos de transformación, se necesita una figura o entidad con la autoridad para tomar decisiones claves, establecer nuevas directrices y asegurar que la organización se adapte con éxito a las nuevas circunstancias.

El poder, entendido como la capacidad de influir en el comportamiento y las decisiones, es crucial en situaciones críticas. En tales circunstancias, es vital que existan individuos o entidades con el poder suficiente para tomar decisiones rápidas, aplicar correcciones y, si es necesario, establecer controles para resolver la crisis.

Tipos de Liderazgo Empresarial

En efecto, no todos los líderes utilizan las mismas técnicas para llevar adelante sus tareas. De esta forma, un estilo de liderazgo define el modus operandi de los diferentes tipos de líder. A continuación, los diferentes estilos de liderazgo empresarial más utilizados en la actualidad para liderar y motivar equipos en las organizaciones.

  1. Liderazgo Autoritario o Autocrático: Es el liderazgo empresarial donde una sola figura ostenta el poder sobre la toma de decisiones y la distribución de funciones. El liderazgo autoritario o liderazgo autocrático se caracteriza por un control absoluto por parte del líder, quien toma todas las decisiones sin consultar al resto del equipo.
  2. Liderazgo de Coaching (Entrenador): En este caso, el líder actúa como un coach que busca potenciar las fortalezas y mejorar las debilidades en los/as profesionales. Para llevar a cabo un estilo de liderazgo de coaching o entrenador, es fundamental contar con un líder-coach.
  3. Liderazgo Burocrático: Esta forma de liderar pone el foco en la rigurosa aplicación de normas y procedimientos establecidos, garantizando la disciplina y la seguridad. Asimismo, el estilo del liderazgo burocrático despunta por la rigidez, la precisión y la concreción de las normas impuestas para la organización empresarial.
  4. Liderazgo Estratégico: Es un estilo de liderazgo flexible, ya que se ajusta a las circunstancias y capacidades de la empresa y de las personas que la integran. Es decir, en función de las necesidades y los objetivos que primen en cada situación, se aplica un estilo de liderar u otro. El liderazgo estratégico se basa en la planificación de acciones y procesos para materializar las metas deseadas.
  5. Liderazgo Directivo: En este modelo, el/la líder marca unos objetivos claros y una cadena de competencias y jerarquía igual de cristalinas. Busca construir una base estructural y, por ello, se aplica especialmente en equipos con poca experiencia.
  6. Liderazgo Democrático: Este tipo de liderazgo también es conocido como liderazgo participativo y destaca por fomentar la colaboración y la comunicación interna. Si el equipo se siente escuchado, aumenta su motivación y compromiso laboral y, en consecuencia, su implicación en los proyectos.
  7. Liderazgo Afiliativo: Aquí el/la líder del equipo actúa como una figura conciliadora, ya que entre sus cualidades principales destacan la voluntad de diálogo y de construir puentes entre los diferentes miembros del equipo y áreas de la empresa.
  8. Liderazgo Laissez-faire: Concretamente, el laissez faire es un tipo de liderazgo que potencia la autonomía del personal empleado. En otras palabras, se trata de este estilo de liderazgo en el que el líder confía plenamente en los trabajadores, dejando que estos trabajen motu proprio.
  9. Liderazgo Transformacional: El/la líder transformacional inspira y confía, a la vez, en sus personas empleadas para conseguir los éxitos de la organización. El líder transformacional inspira, pero a su vez se siente apoyado por algunos de sus empleados.
  10. Liderazgo Transaccional: El liderazgo transaccional se fundamenta en procesos de intercambio (normalmente económico) entre los jefes y los subordinados. Su acción se basa en transacciones, es decir, en procesos de intercambio entre los líderes y sus seguidores.

Otros Tipos de Liderazgo

  • Liderazgo formal: El liderazgo ya preestablecido por la organización, asignado formalmente por cargo o nombramiento.
  • Liderazgo informal: El que emerge en el grupo, a menudo ejercido por "influencers" que influyen en los comportamientos de otros.
  • Líder carismático: Aquel al que sus seguidores le atribuyen condiciones y poderes superiores, capaz de generar entusiasmo.
  • Líder legal: Aquel que asciende al poder por métodos democráticos o es elegido por su calidad de experto.
  • Liderazgo normativo: Apropiado para situaciones con serios riesgos de seguridad, donde es preciso seguir rigurosamente la normativa.
  • Liderazgo capacitador o formador: Aquel que establece metas en el equipo, fomentando el desarrollo profesional entre los distintos miembros.

¿Cómo Ser un Buen Líder?

Se dice pronto, pero ¿cómo ejercer un liderazgo efectivo?

  • Entusiasmo: transmitir pasión a la par que confianza a las personas empleadas genera un clima laboral favorable y, en consecuencia, más productivo.
  • Disciplina: la constancia es la fuerza que el/la líder debe transmitir a su equipo para alcanzar la consecución de las metas.
  • Honestidad: la claridad y la transparencia son cualidades esenciales para ejercer un buen liderazgo.
  • Potenciar el talento del equipo: poner a las personas que integran las organizaciones en el centro es clave para garantizar su evolución y proyección en el mercado.
  • Mantener una actitud positiva: orientada a potenciar las fortalezas a nivel individual y colectivo de las personas que forman el equipo.
  • Practicar el autoconocimiento: un/a buen/a líder debe conocer su potencial y también sus limitaciones.
  • No dejar de aprender: capacitarse continuamente teniendo en cuenta las constantes nuevas tendencias, la evolución de la tecnología y las continuas adaptaciones de cada sector.
  • Aprender a gestionar el estrés: saber gestionar las emociones y manejarse en situaciones estresantes es fundamental para evitar el burnout laboral tanto en los propios líderes como en el resto del equipo.
  • Enseñar más con acciones que con palabras: dar ejemplo siendo líderes que inspiren a trabajar con entusiasmo, confianza, visión y determinación.

Nuestro presente está marcado por la digitalización y en este contexto las organizaciones necesitan líderes VUCA. En la segunda mitad del siglo XX, el ejercito estadounidense acuñó este acrónimo (Volatilidad, Incertidumbre, Complejidad, Ambigüedad) para reflejar un escenario caracterizado por la inestabilidad. Y ese es el escenario, un entorno complejo marcado por una oleada de cambios surgidos de la revolución digital y la irrupción de los millennials, en el que hoy se mueven las empresas.

Es común que quienes ocupan -o aspiran a ocupar- puestos de liderazgo se hagan preguntas clave sobre cómo mejorar su desempeño, potenciar sus habilidades o influir de forma positiva en sus equipos.

Preguntas Clave Sobre el Liderazgo

¿Qué es ser un líder? Según Luis Elaskar en su libro “Comunicación Interpersonal”, ser un líder implica saber escuchar activamente, comunicar de manera clara y eficaz, comprender el punto de vista de los demás sin ceder necesariamente a sus demandas y ser capaz de reencuadrar situaciones desde diferentes perspectivas para transformar situaciones adversas en oportunidades positivas.

¿Cuáles son las habilidades que debe tener un líder? Las habilidades que debe tener un líder incluyen saber escuchar activamente observando tanto las palabras como el lenguaje corporal, comunicar ideas de manera clara y comprensible para todos, comprender el punto de vista de los demás sin necesariamente ceder a sus demandas y reencuadrar situaciones desde diferentes perspectivas para transformar situaciones adversas en oportunidades positivas.

¿Cómo influye el liderazgo en la cultura organizacional? El liderazgo influye en la cultura organizacional a través de la forma en que los líderes se comunican, gestionan y motivan a su equipo. Un líder eficaz establece una comunicación clara y congruente, lo que genera confianza y reduce conflictos dentro de la organización. Además, un líder empático y capaz de reencuadrar situaciones adversas fomenta un ambiente de trabajo positivo y resiliente, lo que a su vez mejora la colaboración y el desempeño del equipo.

¿Qué es el liderazgo para John Maxwell? John Maxwell define el liderazgo como la capacidad de influir en otros. Para él, el liderazgo no se trata de títulos o posiciones, sino de influir en la vida de otras personas. Maxwell destaca que el liderazgo se aprende y perfecciona con el tiempo, y que la verdadera medida del liderazgo es la influencia. Subraya la importancia de ganar respeto, planificar y guiar al equipo, construir confianza y crecer continuamente como líder.

¿Un líder nace o se hace? Aunque algunas personas pueden tener habilidades innatas, como carisma o capacidad de comunicación, el liderazgo es una competencia que se desarrolla con formación, experiencia y autoconocimiento. Hoy se sabe que cualquier persona, con la motivación adecuada, puede aprender a liderar.

¿Cómo se mide el éxito de un líder? El éxito de un líder no solo se mide por los resultados numéricos, sino también por su capacidad de inspirar a su equipo, fomentar el crecimiento individual y colectivo, mantener un clima laboral saludable y cumplir los objetivos sin perder de vista los valores organizacionales.

¿Qué errores comunes cometen los nuevos líderes? Algunos errores frecuentes son: imponer en lugar de inspirar, no delegar, evitar conversaciones difíciles, comunicar de forma poco clara o actuar con rigidez ante situaciones que requieren flexibilidad.

Sin duda, el liderazgo empresarial es una de las virtudes más valoradas en la gestión de equipos. Aunque en el imaginario colectivo el liderazgo empresarial se proyecta como la imagen de la autoridad, va mucho más allá. Además, no existe una sola forma de dirigir a la plantilla, y es que hay varios tipos de liderazgo en las empresas, con sus respectivos pros y contras sobre la gestión de equipos.

En Ayanet RRHH, entendemos que el liderazgo empresarial no es una habilidad única, sino un conjunto diverso de enfoques y tipos de líder que pueden impactar drásticamente la productividad, el ambiente laboral y los resultados de una empresa. En un mercado globalizado y en constante cambio, donde la retención del talento y la innovación son clave, la forma en que los líderes interactúan con sus equipos determina en gran medida la cultura organizacional y la capacidad de adaptación de la empresa.

Según expone el estudio Tendencias Globales de Capital Humano para 2024 de Deloitte, los líderes tienen la oportunidad y también la responsabilidad de promover nuevas vías de desempeño humano que contribuyan a sus organizaciones.

El liderazgo y el poder en las organizaciones son un arma de doble filo: si se gestionan bien pueden impulsar cambios a mejor, pero si caen en manos equivocadas pueden tener consecuencias incalculables.

Carlos Losada: La reflexión de Hannah Arendt es muy sensible y cierta. Hay estudios sobre los presidentes de los Estados Unidos que muestran cómo algunos de ellos, cuando dudaban de qué ocurría, solían pedir siempre la misma información por dos fuentes totalmente distintas y sin que ninguna de las dos lo supiera. Una práctica que también era interesante, aunque muy marcada por su posición ideológica, era Margaret Thatcher. Cuando le proponían un cambio sustancial, antes de aceptar cualquier propuesta obligaba a la persona que le proponía el cambio bajar a observar la realidad.

Estamos ante un problema muy generalizado: la información en la cúspide directiva muchas veces no es buena porque los filtros son enormes. Este dilema se reflejó muy bien en la película Vice, donde se muestra cómo se tomaron decisiones sobre las armas de destrucción masiva en Irak en base a un uso tremendamente manipulado de la información. La dirección es por esencia alejarse de la realidad. A medida que uno va subiendo la escala jerárquica, se va alejando de la gestión del día a día (de la producción de bienes y servicios, de la venta…) y la realidad concreta de un sector cada vez le queda más lejos: se gana en perspectiva global pero a costa de alejarse de la realidad concreta. Para averiguar qué está pasando el directivo ha de contactar con la persona que está al frente del día a día.

El poder tiene sentido en la medida que sirve para el fin que se ha diseñado. El poder debe ser “funcional”: se acumula en la medida que se requiere para solventar un problema humano. Y si esto es importante a nivel de compañía, lo es también a nivel social. Hoy, gestionar los problemas globales requiere una acumulación de poder en organismos internacionales, lo que implica pérdida de soberanía (poder) de los estados.

Desconfiar de las agregaciones de poder es una aportación del pensamiento liberal de excepcional importancia para la humanidad. En el momento en que uno acumula poder es más que probable que acabe abusando de él.

En todas las tradiciones religiosas es visto como una fuente de mal potencial. Además responde a necesidades humanas muy básicas. El poder da muchísima seguridad. Da respuesta a muchas necesidades psicológicas profundas.

Un buen directivo requiere de una gran cantidad de competencias directivas: la capacidad de movilizar a la gente, dotes de liderazgo, ver patrones donde nadie los ve, ser capaz de solventar conflictos, tener una orientación a resultados... Pero más allá de estas competencias hay una “caja negra”, que en el mundo académico prácticamente no se toca, y que en mi experiencia veo que es fundamental para llegar a ser un buen directivo y no un directivo tóxico. Se trata de las grandes convicciones, los valores vividos más profundos de la persona, que a veces uno no se las dice ni a sí mismo. Por ejemplo, cómo se enfrenta la persona al fracaso, cómo huye de él, qué ambiciones tiene (conscientes e inconscientes), cómo se sitúa ante el mundo, la vida y su profesión, cómo entiende la empresa en la sociedad...