El tejido empresarial español, compuesto en su mayoría por pequeñas y medianas empresas (PYMES), enfrenta una serie de desafíos que impactan su crecimiento y sostenibilidad. Más de la mitad de los pequeños y medianos empresarios españoles consideran que la sobrerregulación, la burocracia y la fiscalidad son los principales frenos para el crecimiento de sus negocios, según un reciente informe de Funcas.
Madrid, 18 de julio de 2025. El Consejo General de los Colegios de Gestores Administrativos ha publicado un nuevo Barómetro que confirma lo que muchos temían: la situación de los pequeños y medianos negocios no mejora.
El presidente del Consejo General de los Gestores Administrativos, Fernando Santiago, advierte que "las que desaparecen son, en su mayoría, negocios viables que no han podido seguir adelante por el entorno hostil al que se enfrentan". Los problemas financieros se han acentuado: el 17% de los negocios cerró el primer semestre de 2025 con pérdidas, y otro 17% afirma tener serios problemas de liquidez.
En el primer semestre 2025, el 4,8% de las pymes han desaparecido, una cifra que supera ligeramente al ritmo de nuevas constituciones y revela una "rotación forzada en el tejido empresarial".
Los datos del barómetro encuentran un respaldo técnico aún más sólido en el informe económico elaborado por el Consejo General de los Gestores Administrativos junto al economista Javier Santacruz Cano. El informe pone el foco en un aspecto clave: la caída sostenida de la productividad por trabajador desde 2008 y el deterioro del volumen de ventas por empleado en los últimos seis trimestres, especialmente entre las empresas más vulnerables.
Esta fragilidad estructural, unida al incremento de costes laborales y financieros, deja a miles de negocios en una posición límite. La rentabilidad no es un lujo, sino una condición básica para sostener el empleo, la inversión y la cohesión social. La conclusión es inequívoca: la mayoría de las empresas no tiene margen.
Desde 2008, la productividad por trabajador ha caído de forma sostenida, mientras que los costes laborales han aumentado. Muchas empresas sobreviven, pero no crecen, no invierten y, en muchos casos, ni siquiera compensan el coste de su deuda.
A ello se suma una deficiencia estructural del sistema estadístico español: al no segmentar adecuadamente por tamaño real de empresa, se genera una imagen distorsionada que homogeneiza situaciones muy distintas.
El 90% del tejido productivo español lo conforman microempresas y pymes con una rentabilidad muy limitada, baja productividad y escasa capacidad de inversión.
Santiago advierte de que el debate político y mediático se aleja cada vez más de la realidad: “Hay una distancia inmensa entre los titulares y los datos. Por eso hemos querido aportar evidencia. Porque cuando se legisla sin mirar el margen real de las empresas, se condena a muchas de ellas a desaparecer.
Los Gestores Administrativos suspenden el funcionamiento de la Administración Central (4,4), Autonómica (4,9) y Local (4,7) sobre 10. El clima empresarial está marcado por la "resignación y cansancio".
Solo un 24,6% de los gestores cree que 2025 será mejor, frente a un 27,4% que pronostica un empeoramiento. "No hay un clima de confianza. Lo que hay es resignación y cansancio. Los negocios no avanzan porque no se dan las condiciones.
El 61% de los Gestores Administrativos afirma que hoy es más difícil realizar los trámites que antes de la pandemia, frente a un 25,3% que indica que es más fácil. “Los Gestores Administrativos llevamos mucho tiempo ofreciéndonos a las administraciones.
España ha comenzado a trabajar en adaptar los criterios europeos que actualizan qué se considera una pyme. En la práctica el problema apenas cambia: la diferencia de pasar de 49 a 50 trabajadores sigue suponiendo un salto desproporcionado en obligaciones legales, laborales y administrativas que muchas empresas no pueden asumir. La llamada “maldición del empleado 50” sigue intacta, porque un solo trabajador adicional puede disparar los costes de cumplimiento y convertirse en un freno al crecimiento. Los Gestores Administrativos insisten en que este muro normativo debe revisarse a fondo para no castigar a las empresas que quieren crecer. Y, sobre todo, aprobarlo cuanto antes.
En este contexto, los Gestores Administrativos insisten en que el último cuatrimestre del año puede ser difícil, pero no necesariamente catastrófico si se adoptan medidas a tiempo. “Se trata de anticipar, no de alarmar. España necesita gobernantes que entiendan que la salud de los negocios es la salud del empleo y de la economía.
Panorama General y Expectativas Empresariales
Ocho de cada diez empresas afirman estar cumpliendo o superando sus expectativas sobre la evolución de su actividad en lo que va de 2024. En concreto, un 47,7% señala que su situación actual coincide con lo previsto, mientras que un 28,1% ha superado las expectativas. Sin embargo, un 24,2% considera que su situación es peor de lo esperado, reflejando una ligera división en la valoración del año.
Al ser consultadas sobre su previsión para el conjunto de 2024, seis de cada diez se sienten muy o bastante optimistas respecto a la evolución de sus negocios. A pesar de este optimismo, el 41,8% de las empresas expresa una visión negativa sobre su comportamiento, evidenciando una división en las expectativas de los empresarios.
Esta conclusión se desprende del Estudio de Clima Empresarial de la Cámara de Comercio de España, en colaboración con Sigmados. El optimismo tiende a aumentar con el tamaño de la empresa, destacando sectores como el resto de servicios, la construcción, el turismo, la hostelería y la restauración como los más favorables.
De cara al futuro, el 60% de las empresas prevé un crecimiento significativo en sus exportaciones y ventas nacionales, así como un aumento en la creación de empleo para 2025. Este optimismo se fundamenta en la recuperación de la demanda interna y en la apertura de nuevos mercados internacionales.
Principales Obstáculos y Factores de Riesgo
Sin embargo, las empresas también expresan preocupaciones sobre el impacto de la subida de los costes laborales en su desempeño futuro y de la presión fiscal. En relación con su situación actual, un 39,4% de las empresas señala el incremento de los costes laborales como el mayor riesgo que enfrenta, seguido por la escasez de mano de obra (39%).
A pesar del clima optimista, un 43,8% de los encuestados identifica la situación sociopolítica en España como un factor de riesgo significativo que podría afectar las expectativas de crecimiento. Además, un 26,6% también señala la evolución de los precios de la energía y las materias primas como un factor que podría tener un impacto negativo en la evolución de la economía española. El mismo porcentaje menciona la persistencia de la inflación como una amenaza significativa.
El estudio de la fundación de las antiguas cajas de ahorros revela que un 55,1% de los empresarios considera que la fiscalidad es su mayor obstáculo. Además, uno de cada cuatro empresarios (el 23,9%) considera que el comportamiento de las élites políticas es un freno para los negocios. Lo que refuerza la sensación de que el entorno institucional no favorece el emprendimiento.
Elisa Chuliá, profesora de Sociología de la UNED e investigadora sénior de Funcas, identificó a este diario tres grandes problemas: la fiscalidad, la regulación legal-administrativa, pero sobre todo la percepción social del empresario. Así, según la experta de este think-tank, uno de los principales problemas es la falta de confianza en la Administración y en cómo se utilizan los impuestos.
“Muchas personas que dirigen o gestionan empresas en España opinan que los diversos impuestos que se pagan por desarrollar la actividad empresarial no se utilizan de forma eficiente”, señaló Elisa Chuliá.
El marco legal-administrativo es otro de los grandes problemas. “Los empresarios lo consideran excesivamente prolijo y limitante”, afirmó la investigadora de Funcas, lo que supone un obstáculo para los negocios. La inseguridad jurídica y la sobrerregulación son problemas recurrentes en las respuestas de los empresarios encuestados, al decir de Elisa Chuliá.
En este sentido, la complejidad regulatoria, además de suponer un obstáculo, sin duda aumenta el riesgo de incumplimientos involuntarios. Además, la inestabilidad política contribuye a agravar esta inseguridad. “Sentirse al albur de la política es una sensación particularmente desagradable para las empresas”, afirmó la experta.
Para quien está también el problema de que los autónomos con negocios ven deteriorada o insuficientemente valorada su imagen entre la sociedad española actual. “No consideran que la sociedad aprecie en su justa medida su contribución a la economía y al empleo”. En opinión de la experta, esta percepción negativa de quienes están al frente de los negocios puede afectar el emprendimiento a largo plazo.
Por eso, para mejorar el clima emprendedor en España, Elisa Chuliá considera clave cambiar la narrativa pública sobre los empresarios. En cuanto a las reformas propuestas por los autónomos con negocios, el estudio de la fundación de las antiguas cajas de ahorros revela que un 48% de los empresarios considera que el ámbito que más urge reformar es la Administración, seguido del sistema fiscal (41%) y del sistema educativo (40%).
Esta falta de reconocimiento y el exceso de trabas administrativas crean un entorno que desmotiva a los emprendedores. De ahí que una mayor transparencia en el uso de los impuestos y la simplificación del marco normativo ayudarían a mejorar la confianza en el sistema.
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Oportunidades y Desafíos Sectoriales
Pese a todo lo anterior, los negocios de algunos sectores muestran oportunidades de crecimiento interesante. El problema es que muchos empresarios manifiestan no encontrar la mano de obra cualificada que necesitan. “Y anticipan que encontrar el talento va a ser un problema creciente. Aunque también hay oportunidades en sectores tradicionales, como el turismo.
II Informe Hiscox de Pymes y Autónomos en España (2025)
El II Informe Hiscox de pymes y autónomos en España, publicado en mayo de 2025, ofrece una radiografía actualizada del tejido empresarial más dinámico del país. Según el informe, el 66 % de los encuestados considera que su negocio está mejor que hace un año, y un 70 % cree que seguirá creciendo en los próximos doce meses.
No obstante, el estudio también señala que la carga fiscal y la complejidad administrativa continúan siendo los principales obstáculos. Un 58 % de los participantes identifica los impuestos como el mayor freno al crecimiento, seguido por la burocracia (52 %) y la dificultad para acceder a financiación (39 %).
En cuanto a la digitalización, el informe muestra avances significativos: el 72 % de las pymes ya utiliza herramientas digitales para gestionar su actividad, y un 45 % ha invertido en tecnología en el último año.
En resumen, el II Informe Hiscox 2025 dibuja un panorama de crecimiento moderado, con empresarios cada vez más preparados para afrontar los retos del mercado, pero que siguen demandando reformas estructurales para mejorar su competitividad.
Fondos de Recuperación Next Generation EU
La encuesta revela que el grado de conocimiento sobre los fondos de recuperación Next Generation EU sigue en aumento. El 60,6% de las empresas conoce los fondos, lo que supone un incremento de 4 puntos porcentuales en un año, siendo las empresas de 50 a 99 empleados y de los sectores industrial, agroalimentario y resto de servicios las mejor informadas de su existencia.
Asimismo, un 55,2% de las empresas sabe acceder a estos fondos, lo que representa un incremento de más de 13 puntos porcentuales respecto al año anterior y un 25,6% ha solicitado ya estas ayudas. Entre quienes los han solicitado, el 57,1% afirma que la experiencia ha sido satisfactoria.
Aunque un 49% de las empresas muestra escepticismo sobre la capacidad de los fondos Next Generation para transformar y modernizar el tejido empresarial español, un 18,4% confía mucho o bastante en su potencial transformador.
En 2025, el 62,6% de las empresas afirma conocer estos fondos, lo que supone un incremento de 2 puntos porcentuales respecto al año anterior. Este conocimiento es especialmente alto en empresas de 50 a 99 empleados y en los sectores industrial, comercio y resto de servicios.
En cuanto a la capacidad para acceder a estas ayudas, cuatro de cada diez empresas (44,1%) sabe cómo hacerlo, manteniéndose estable respecto al año pasado. La experiencia de quienes han solicitado los fondos es mayoritariamente positiva: el 24,5% de las empresas ha solicitado ayudas basadas en estos fondos, y de ellas, el 67,1% considera que la experiencia ha sido satisfactoria.
Seis Incertidumbres que Marcarán 2026 para Autónomos, PYMES y Emprendedores
El año 2026 se perfila como uno de los más complejos para el tejido productivo español con grandes incertidumbres para autónomos y pymes.
Tras cerrar 2025 con multitud de cambios regulatorios, fiscales y laborales, pymes y trabajadores por cuenta propia se enfrentan a un conjunto de incertidumbres que pueden condicionar la viabilidad de negocios, la planificación financiera y la competitividad en el mercado.
Uno de los principales focos de incertidumbre para 2026 es la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) que aún está en negociación y cuyo aumento puede impactar directamente en el coste laboral de pymes y autónomos que tienen empleados.
En los últimos años, el SMI ha experimentado incrementos sustanciales, y aunque el porcentaje para 2026 todavía no está fijado definitivamente, las negociaciones giran en torno a cifras que podrían situarlo por encima de los 1.300 € mensuales en 14 pagas, lo que representaría un reto para empresas con márgenes reducidos o con un tejido microempresarial muy extendido.
Durante 2025 ha habido muchas dudas sobre cómo evolucionarán en 2026, especialmente para los autónomos bajo diferentes tramos de ingresos. Aunque todavía no hay un acuerdo definitivo, la propuesta del Gobierno plantea mantener sin cambios significativos las cuotas más bajas pero incrementar ligeramente las de los tramos superiores; algo que puede traducirse en un coste adicional de algunos euros al mes para muchos profesionales.
A partir de 2026, España también introducirá nuevas reglas para el reporte de pagos que afectan directamente a autónomos y pequeños negocios: todas las transacciones, incluidos pagos digitales -como Bizum o wallet apps- deberán ser reportadas sin umbrales mínimos.
La nueva gran incógnita para el año que viene es Verifactu, el sistema de facturación electrónica que exige el uso de software certificado para todas las facturas, con registro inalterable y accesible para la Agencia Tributaria. Este sistema forma parte de la lucha contra el fraude fiscal y busca digitalizar la emisión y control de facturas en toda España.
Otra fuente de incertidumbre significativa para muchas pymes y profesionales es el futuro del régimen de estimación objetiva -módulos-. Este sistema simplificado de tributación permite calcular impuestos sin contabilidad complicada, lo que beneficia a sectores como comercio minorista, hostelería y servicios.
El Poder de las PYMEs: Clave para el Empleo en España
Las pymes representan el 99,8% del tejido empresarial español, siendo fundamentales para la economía y el empleo en el país. Sin embargo, a pesar de su relevancia, estas empresas enfrentan múltiples desafíos que amenazan su viabilidad.
Uno de los principales obstáculos para las pymes es el aumento significativo de los costes operativos. Desde 2019, los costes laborales han crecido un 25,1% en las pequeñas empresas, mientras que su rentabilidad bruta ajustada por inflación ha disminuido un 15,4%. Este desequilibrio financiero limita la capacidad de inversión, innovación y expansión de las pymes, colocándolas en una posición vulnerable en el mercado.
La existencia de aproximadamente 300.000 negocios operando en la economía sumergida agrava la situación. Estas empresas evaden regulaciones fiscales y laborales, creando una competencia desleal y reduciendo la recaudación tributaria del Estado. La falta de control y regulación en este sector informal dificulta la implementación de políticas efectivas para apoyar a las pymes legítimas.
Las decisiones políticas también influyen en la estabilidad de las pymes. La reciente subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) ha generado controversia. Fernando Santiago Ollero ha expresado que este incremento es, en realidad, una subida de impuestos encubierta para los negocios, ya que el Estado se queda con una parte significativa del aumento salarial.
La digitalización se presenta como una herramienta clave para la supervivencia y competitividad de las pymes. Sin embargo, muchas empresas enfrentan dificultades para adaptarse a las nuevas tecnologías debido a la falta de recursos y conocimientos. A pesar de los fondos europeos destinados a la modernización, los gestores administrativos han superado al Estado en la implementación de soluciones digitales, evidenciando una brecha en la adopción tecnológica.
La colaboración entre las pymes y las instituciones es fundamental para enfrentar los desafíos actuales. La CEOE ha manifestado su apoyo a los gestores administrativos en la regulación de los horarios de notificaciones administrativas, reconociendo la importancia de establecer un marco que facilite la operatividad de las empresas. Estas alianzas pueden ser determinantes para la implementación de políticas que favorezcan a las pymes.
En Aragón, se prevé un déficit de 40.000 empleados en los próximos cinco años debido a la falta de relevo generacional y vocación profesional, afectando sectores clave como la industria manufacturera y la logística. Por otro lado, en Baleares, se están analizando las políticas económicas aplicadas y la situación del tejido empresarial y autónomo para identificar soluciones adaptadas a las necesidades locales.
La transformación digital y la automatización están redefiniendo el panorama laboral. La gestión del talento se convierte en un desafío para las pymes, que deben invertir en formación continua para sus empleados y adaptarse a las nuevas herramientas tecnológicas. La implementación de soluciones digitales en recursos humanos puede mejorar la eficiencia y competitividad de estas empresas.
Acceso a Financiamiento: Facilitar líneas de crédito y subvenciones específicas para pymes, permitiendo inversiones en innovación y expansión.
Simplificación administrativa y fiscal: Uno de los principales reclamos del colectivo de gestores administrativos y asociaciones empresariales es la reducción de la burocracia y la mejora en la interoperabilidad entre administraciones. La maraña regulatoria actual ralentiza los trámites, incrementa costes indirectos y disuade tanto a emprendedores como a pequeñas empresas de seguir adelante.
Estabilidad normativa y seguridad jurídica: Las constantes modificaciones legislativas, muchas veces sin una adecuada transición, generan incertidumbre en la planificación de negocio. Las pymes requieren un marco legal estable que permita anticiparse y adaptarse a las exigencias sin que ello implique un sobrecoste insostenible.
Mejor uso de los fondos europeos: El caso del Kit Digital o del fallido PERTE de microchips son ejemplos de cómo la falta de flexibilidad y la sobrecarga burocrática pueden desvirtuar los objetivos de programas bienintencionados. Es fundamental que la nueva programación de fondos 2025-2027 simplifique el acceso para las pequeñas empresas y autónomos.
Apuesta por la profesionalización en la gestión: La figura del gestor administrativo se presenta como un aliado estratégico para el desarrollo empresarial. Promover el acompañamiento de expertos en todas las fases de vida del negocio (alta, digitalización, contratación, fiscalidad) puede marcar la diferencia en la supervivencia de muchas pymes.
