Existen varios supuestos en nuestra legislación en los que una persona física o jurídica tiene que hacerse cargo de los daños causados por otro. En la actividad habitual de las empresas, puede darse que un trabajador, a la hora de ofrecer un bien o un servicio cause un perjuicio a un tercero: imaginemos un médico que perjudica a un paciente al cometer una negligencia, un cocinero que por descuido provoca una intoxicación o un dependiente que se enfrenta con un cliente y acaba agrediéndole físicamente.
En primer lugar, el trabajador. Y en segundo lugar, la empresa que, por la responsabilidad extracontractual por hecho ajeno (art.
Los afectados por los daños laborales pueden sufrir tanto daños corporales como psicológicos y en algunas ocasiones son causados por la falta de profesionalidad o de medidas para su seguridad en el puesto de trabajo.
En este post explicaremos la forma de reclamar este tipo de daños laborales, cómo se realiza la valoración de los mismos y explicaremos la relevancia de contar con los servicios de un Perito frente a este tipo de situaciones.
1. En qué consisten los Daños Laborales
Este tipo de daños tienen lugar cuando son sufridos por un empleado en su puesto de trabajo o en cualquier otra actividad relacionada con este. Se trata de alteraciones de la salud como lesiones u otro tipo de problemas causados o agravados por las condiciones de trabajo.
Los daños laborales suelen darse cuando no se cumplen con las medidas de seguridad o suceden accidentes en el ámbito laboral. Entre las causas de estos perjuicios podemos señalar:
- Falta de señalización
- Iluminación mínima
- Obstáculos o desniveles
- Problemas de accesibilidad
- Ausencia de protección para los trabajadores
- Inexistencia de plan y salidas de emergencias
Cualquiera de las irregularidades cometidas puede ser reclamadas porque es responsabilidad de la empresa o el organismo que se cumplan las condiciones de seguridad de los empleados. De igual forma, estas organizaciones podrán interponer una reclamación cuando los empleados finjan o mientan sobre este tipo de lesiones.
Frente a este tipo de daños, es de gran relevancia conocer el contexto en el que tiene lugar el siniestro para determinar las responsabilidades, las posibles indemnizaciones y las cuantías a reclamar al seguro.
Ejemplos de Daños en el Ámbito Laboral
Entre los daños que pueden sufrir los trabajadores en este ámbito podemos señalar:
- Daños corporales: traumatismos, golpes, roturas, dolores de espalda, desgarros musculares, caídas, desgaste
- Problemas psicológicos: depresiones, ataques de ansiedad
- Daños patrimoniales
Cualquiera de los daños mencionados puede conllevar tanto asistencia sanitaria como indemnizaciones. Incluso, dependiendo de la gravedad, puede tener como consecuencia final una incapacidad.
2. Quién es el Responsable de los Daños Laborales
En primer lugar es necesario demostrar cuál ha sido el origen de los daños para determinar si el empresario o el organismo responsable tiene que hacerse cargo de reparar los perjuicios sufridos por los afectados.
El Perito Laboral es de gran relevancia, tanto para el empresario como para los trabajadores, para establecer un nexo de causalidad o rechazarlo entre los daños y las características o los posibles riesgos de su puesto de trabajo.
Cuando este tipo de lesiones o enfermedades son considerados como accidentes laborales o enfermedades profesionales, repercute en las prestaciones de la Seguridad Social y el trabajador recibe la correspondiente baja laboral.
La empresa será responsable de los daños cuando en el ámbito laboral no se cumplieron con las normas establecidas sobre prevención de riesgos laborales. En estos supuestos, estarán sujetos tanto a la responsabilidades civiles como a las administrativas y penales.
La legislación laboral se pronuncia al respecto señalando que los empresarios tienen la obligación de garantizar la seguridad y la salud de los empleados contratados. De esta forma, la Ley de Prevención de Riesgos Laborales señala en el artículo 14.2 que:
En cumplimiento del deber de protección, el empresario deberá garantizar la seguridad y la salud de los trabajadores a su servicio en todos los aspectos relacionados con el trabajo. A estos efectos, en el marco de sus responsabilidades, el empresario realizará la prevención de los riesgos laborales mediante la integración de la actividad preventiva en la empresa y la adopción de cuantas medidas sean necesarias para la protección de la seguridad y la salud de los trabajadores.
Así, el empresario no será responsable de los daños laborales cuando haya cumplido con los establecido en relación con las medidas de seguridad para los empleados.
En PJ GROUP contamos con un amplio equipo de profesionales del peritaje capacitados para asesorarte en esta materia. Analizaremos tu caso, determinaremos tanto la responsabilidad como la viabilidad de una reclamación y te ayudaremos a enfrentar este tipo de situaciones.
3. Qué tengo que hacer para Reclamar por Daños en el Trabajo
En aquellos supuestos en los que no se cumplen las medidas que hemos comentado, los afectados por los daños laborales tienen el derecho a reclamar. Nuestros profesionales, en base al estudio del caso, serán los encargados de asesorarte acerca de cuál es la vía más adecuada para reparar los perjuicios.
Los accidentes laborales están relacionados con el ámbito jurisdiccional social, de esta forma, la demanda correspondiente se debe interponer en el Juzgado de lo Social. De todos modos, esto depende de las características de cada caso y del origen de los daños.
En este punto cabe destacar que, en base al Estatuto de los Trabajadores, el plazo de prescripción para interponer una reclamación por Daños en el Trabajo es de 1 año.
Para hacer la reclamación será preciso contar con un informe contundente basado en información veraz y objetiva que recoja pruebas que demuestren lo sucedido. Así, nuestros profesionales tendrán como objetivo buscar un nexo de causalidad para, cuando sea viable, presentar una demanda lo más completa posible.
4. Cómo puedo Recibir una Indemnización por Daños Laborales
Para reparar los daños sufridos en este ámbito, tras demostrar lo sucedido, es posible recibir una indemnización. Aunque en la mayoría de los casos es difícil subsanar los daños porque pueden ser de gravedad o incluso llegar a incapacidades, sirve como una compensación por aquella situación.
La empresa tendrá la obligación de abonar una prestación en aquellos casos en los hayan tenido una responsabilidad directa o indirecta en los daños sufridos por el trabajador. Sin embargo, en algunas ocasiones no se hacen cargo y en estos casos la intervención del Perito se hace aún más relevante.
Como expertos, están capacitados para estudiar los sucedido y analizar las responsabilidades de cada uno de los implicados en los daños laborales.
Llegados a este punto, en relación con las indemnizaciones, cabe hacer referencia al artículo 1.902 del Código Civil que señala que:
El que por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado.
Sin embargo, para recibir una indemnización en este tipo de siniestros es necesario contar con pruebas objetivas que demuestren lo sucedido.
Para establecer la cuantía a percibir por los afectados, se tienen en cuenta distintos documentos como los baremos y la valoración de daños, así como el sistema de valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en los accidentes de circulación.
De cara a evitar irregularidades en este proceso de valoración, el asesoramiento de un Perito resulta clave para evitar posibles indemnizaciones a la baja o aquellas que no tienen en cuenta todos los factores que pueden influir en los daños laborales.
5. El Perito Laboral, clave para reclamar por Daños Laborales
A lo largo de este post, hemos planteado la figura del Perito Laboral como fundamental para analizar tanto el origen de los daños como su alcance. Se trata de especialistas en este ámbito que conocen tanto los aspectos técnicos como legales que pueden influir en los procedimientos de reclamación.
Su trabajo queda plasmado en el Informe Pericial, documento con validez legal en el que se recoge la valoración de los daños, los planes de prevención y medidas de seguridad de la empresa o las funciones ejercidas por el afectado en su puesto de trabajo.
Además, desde Perito Judicial Group contamos con un amplio equipo de profesionales del peritaje en distintas ramas del conocimiento que pueden ser de gran relevancia en este tipo de conflictos como:
- PERITO DE ACCIDENTES: caídas, resbalones, tropiezos y otro tipo de siniestros que tienen lugar en el ámbito laboral
- PERITO PSICÓLOGO: evaluación de acoso en el trabajo, estudio de los daños mentales
- PERITO MÉDICO: valoración de los daños y las posibles secuelas
- PERITO INFORMÁTICO: identificación de ataques o daños causados tanto en los dispositivo como los programas informático del entorno laboral, daños causados por los puestos de trabajo digitalizados
La principal finalidad del trabajo de estos profesionales es determinar, además de los daños y lesiones laborales, las causas o circunstancias que motivaron el accidente y que será la causa sobre la cual basar la reclamación.
Cómo EVITAR ACCIDENTES de trabajo o laborales.
La cuestión que nos atañe es relativa a si resulta posible reclamar daños y perjuicios a una persona trabajadora. Si analizamos los pronunciamientos de nuestros Tribunales, tradicionalmente podíamos encontrar dos tesis opuestas:
- Una que entendía que resulta imposible reclamar a los trabajadores una indemnización por daños y perjuicios ocasionados a raíz del desarrollo de las funciones laborales, cuando los incumplimientos contractuales del trabajador no conllevan responsabilidad indemnizatoria, sino que disciplinaria, debido a la ajenidad del vínculo laboral.
- La responsabilidad disciplinaria de un trabajador es distinta e independiente con la responsabilidad civil (laboral, por ser más preciso) en la que puede también incurrir en el desempeño de sus tareas, ya que, entender que la ajenidad impide toda reclamación de daños al trabajador es tan radical como pensar que el trabajador dentro de sus funciones laborales tiene una inmunidad absoluta respecto a los resultados que su comportamiento pudiera provocar.
Sin embargo, si bien existen esas dos posturas, el Tribunal Supremo vino a pronunciarse en la materia, en su Sentencia de 14 de noviembre de 2007, confirmando la existencia de responsabilidad indemnizatoria por parte del trabajador, aun cuando exista ajenidad en la relación que une al empleado con el empresario.
Fundándose también en la ajenidad, esta teoría defiende que un simple incumplimiento contractual compatible con la aplicación del artículo 1.101 CC no es suficiente, puesto que la ajenidad incluye en su ámbito los errores o descuidos que pueda cometer el trabajador, esto no implica que no pueda reclamarse responsabilidad alguna al trabajador, pero limitando esta a los supuestos de mayor entidad.
Limitación de reclamar daños y perjuicios por parte de un trabajador
En este sentido, el Tribunal Supremo limita la posibilidad de reclamar daños y perjuicios a un trabajador, indicando que “Ello obliga a matizar los tradicionales criterios civiles de responsabilidad indemnizatoria contractual, y a exigir para que ésta pueda surgir en el ámbito laboral, que la culpa o negligencia del trabajador sea grave, cualificada o de entidad suficiente”.
Dicho criterio, igualmente, es el que desde entonces han acogido nuestros Tribunales, siendo ejemplo de ello la Sentencia del TSJ de Madrid de 11 de febrero de 2022, o la Sentencia del TSJ de Asturias de 14 de diciembre de 2022.
