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Iniciar una pequeña y mediana empresa (pyme) implica planificar, tomar decisiones financieras clave y comprender lo que se necesita para tener éxito.

¿Cómo crear tu propia empresa?

La economía mundial depende de las pequeñas y medianas empresas para la creación de empleo, el crecimiento económico y la innovación. Las pequeñas y medianas empresas desempeñan un papel importante en el impulso de la competencia, tanto en los mercados locales como internacionales.

Benefician a las economías locales, ya que crean oportunidades de empleo, generan ingresos fiscales y contribuyen al éxito de otras empresas.

Definición de Pyme

La Real Academia Española define el acrónimo pyme (pequeña y mediana empresa) como una “empresa mercantil, industrial, etc., compuesta por un número reducido de trabajadores, y con un moderado volumen de facturación”.

Pyme es el acrónimo con el que se hace referencia a las pequeñas y medianas empresas entre 0 y 249 trabajadores. Esta modalidad es la más extendida en España, llegando a representar, según el Ministerio de Industria y Turismo, a más del 99 % del total de compañías del país.

Según la Fundación Fundéu, pyme debe usarse como un nombre común y no como una sigla (PYME o Pyme). La sigla PYME se ha convertido en un nombre común y, por lo tanto, conviene escribirse en minúscula: pyme.

Además, ninguna sociedad no pyme puede poseer más del 25% de su capital o de sus derechos de voto.

Criterios para la clasificación de una Pyme

La definición oficial de pyme se puede encontrar en el reglamento nº 651/2014 de la Comisión Europea, concretamente en su Anexo I.

Según dicho documento, se considerará empresa “toda entidad, independientemente de su forma jurídica, que ejerza una actividad económica. En particular, se considerarán empresas las entidades que ejerzan una actividad artesanal u otras actividades a título individual o familiar, así como las sociedades de personas y las asociaciones que ejerzan una actividad económica de forma regular”.

En la categoría de PYME (microempresas, pequeñas y medianas empresas) puede enmarcarse en aquellas compañías que ocupan a menos de 250 personas y cuya facturación es inferior a 50 millones de euros o cuyo balance general anual está por debajo de los 43 millones de euros.

El número de empleados es el elemento determinante para que una compañía obtenga la categoría de pyme. En concreto, las pequeñas y medianas empresas pueden tener entre 0 y 249 trabajadores, siendo en el primer caso pymes sin asalariados y, en el segundo, pymes con trabajadores.

El total del volumen de negocio se calcula sin contabilizar el IVA ni los tributos indirectos. Si se trata de una empresa de nueva creación que todavía no tengan sus cuentas cerradas, lo que se hace es usar datos basados en estimaciones referente al ejercicio financiero.

Para realizar la estimación del personal y los importes financieros hay que recurrir al último ejercicio contable cerrado y hacer los cálculos sobre una base anual.

Tipos de Pymes según el número de empleados

Las pymes se clasifican en dos grupos según sean empresas sin asalariados o con asalariados. Asimismo, en el supuesto de contar con empleados, es posible hablar de tres tipos de pymes que se dividen en:

  • Medianas: 50 - 249 trabajadores.
  • Pequeñas: 10 - 49 trabajadores.
  • Microempresas: 1 - 9 trabajadores.

A partir de los 250 empleados las empresas pasan a tener la categoría de grandes y dejan de poder considerarse pymes.

Una empresa mediana no debe sobrepasar los 250 empleados en su plantilla, mientras que la empresa pequeña suele tener un número menor de 50 trabajadores.

Una micropyme se considera como aquella sociedad que tiene una plantilla inferior a 10 personas y que tiene un volumen de negocios anual de como mucho 2 millones de euros. Por su parte, una pequeña empresa sería la que ocupa a menos de 50 trabajadores y factura o tiene balance anual menor a 10 millones de euros. La mediana empresa, como comentábamos, es la que cuenta con menos de 250 empleados e ingresa 50 millones de euros anuales a lo sumo.

Las Pymes (con o sin trabajadores a cargo) suman, a de marzo de 2025, un total de 2.949.483 empresas, lo que representa el 99,8% del total del tejido empresarial español.

Desde 2019, ejercicio prepandemia, hay 11.300 microempresas menos.

Las PYMES de entre 0 y 249 son mayoritarias en todos los sectores productivos, más del 99%, mientras que las grandes PYMES ocupan un lugar residual.

España es un país cuyo tejido empresarial depende completamente de las pymes, con más de 9 de cada 10 sociedades que pueden ser consideradas como tal.

Las pymes constituyen una parte esencial de la economía global. En 2024, estas compañías empleaban a 89,8 millones de personas, lo que equivale al 65 % del empleo asalariado del sector, y generaron más de la mitad (53,6 %) del valor añadido total.

Cumplimiento de los Requisitos

Para que una empresa pueda ser considerada una pyme es indispensable que esta cumpla con los límites máximos establecidos en el requisito referente a los efectivos o número de trabajadores de las pymes.

En cambio, para obtener la condición de pyme, solo es necesario que, una vez se cumpla con el primer requisito, la empresa cumpla con uno de los otros dos requisitos, referentes a la cifra de volumen de negocio y de balance general. De esta manera, que una empresa supere uno de los dos límites máximos previamente establecidos no implicará que dicha empresa no pueda ser considerada una pyme.

En la misma línea, aquellas empresas consideradas pymes que solo perderán su condición cuando superen los umbrales establecidos durante dos ejercicios consecutivos. Para saberlo, solo tienen que completar las preguntas de un cuestionario.

Sin embargo, según la CE, “si supera los niveles establecidos durante el año de referencia, este hecho no afectará a su situación y conservará la condición de pyme que tenía al inicio del ejercicio contable”. Este hecho también ocurre a la inversa.

Sí. Si durante dos ejercicios consecutivos supera los límites de personal o volumen de negocio, pierde la condición de pyme.

Ventajas y Desventajas de las Pymes

Una vez visto qué es una pyme y sus características, es el momento de adentrarse en los beneficios y retos a los que se enfrentan las pequeñas y medianas empresas.

En cuanto a las ventajas de una pyme, es preciso destacar su acceso a ayudas públicas, especialmente marcado en el caso de los fondos europeos NextGenerationEU. También su resiliencia y capacidad para ir moldeando su negocio a la demanda existente en el mercado, gracias a que normalmente mantienen un contacto muy cercano, o incluso directo, con su público objetivo y potencial.

Esto no es un simple capricho, ya que las pymes pueden conseguir muchas ayudas y subvenciones que no están disponibles para otro tipo de empresas.

Por otro lado, las desventajas de una pyme están asociadas a su tamaño y nivel de facturación anual. Al tener menos ingresos que una empresa grande, cuentan con una capacidad más reducida para endeudarse. Aquí podrían encuadrarse algunos procesos que requieren de un fuerte desembolso económico inicial, como el de la internacionalización, en los que se debe ponderar con cuidado los desafíos económicos y financieros que supondrían para la empresa, ya que un error puede poner en riesgo su propia supervivencia.

Las Pymes en España

Las pymes y todo lo que estas representan son piezas clave en el tejido productivo y en la economía de España, así como en el conjunto de la Unión Europa: nueve de cada diez empresas son pymes y estas generan dos de cada tres puestos de trabajo.

Cada año el Ministerio de Industria y Turismo publica el informe Retrato de la PYME, en el que realiza una radiografía de la evolución de las pequeñas y medianas empresas en España. Según el análisis de 2023, de las 3.207.580 empresas existentes en el país, 3.202.717 serían pymes (el 99,8 % del total) y tan solo 4.863 se situarían en la categoría de grandes.

Además, al analizar en detalle los datos, se observa que dentro de las propias pymes la mayor parte de ellas son pequeñas o medianas sin asalariados o microempresas. En concreto, el informe indica que la distribución de la pyme en España por tamaño es de:

  • Pymes sin empleados: 1.719.297.
  • Pymes con empleados: 1.483.420.
  • Microempresas: 1.335.393.
  • Pequeñas: 127.718.
  • Medianas: 20.309.

Por último, en el informe también se estudia cómo se distribuyen las pymes en atención a su sector empresarial y se concluye que el 20,2 % corresponde al comercio, el 11,8 % a la construcción, el 5,5 % a la industria y el 62,6 % al resto de los servicios.

Donde más empleo de PYMES hay es en el sector servicios, que acapara el 76,79% del empleo.

Pese a los efectos de la pandemia, todavía notorios en la economía del país, el número de pymes ha seguido creciendo a lo largo del año 2021, de la misma manera que lo ha hecho el empleo generado por las mismas.

Dada su relevancia, la definición de lo que es una “pyme” es importante para garantizar que las ayudas se concedan exclusivamente a aquellas empresas que las necesiten y cumplan con los requisitos establecidos.

“Es un término acuñado hace ya varias décadas”, explica María Pérez Pereira, profesora de Derecho Mercantil en la Universidad Francisco de Vitoria.

“Cuando alguien decide emprender una nueva actividad económica, lo normal es que la empresa no tenga más de diez personas y el volumen de negocio no sea espectacular”, cuenta María Pérez.

Uno de los aspectos esenciales que definen a una pyme es la cantidad de ingresos que maneja. “Las microempresas tienen un volumen anual de negocio inferior a los dos millones de euros”, afirma María Pérez. En el caso de que la pyme continuara creciendo y superara estas cifras pasaría a considerarse una mediana empresa.

“La intención detrás de todo esto es facilitar que se desarrolle un negocio, se monte una empresa o se cree una startup para generar y crear riqueza”, explica María Pérez.

Las ventas de las pymes volvieron a acelerar su ritmo de expansión, aumentando un 5,4% interanual en el cuarto trimestre.

Desafíos para las Pymes

Las pequeñas y medianas empresas tienen desafíos que pueden obstaculizar su crecimiento y su éxito.

Uno de los principales retos es mantenerse al día con la creciente preferencia de los clientes por las interacciones digitales. La ciberseguridad también representa una amenaza creciente para las pequeñas y medianas empresas.

Las pymes son particularmente vulnerables a los ataques de ransomware, ya que a menudo tienen un software antivirus inadecuado.

La expansión a nuevos mercados es otro obstáculo para las pymes. A menudo, los recursos limitados les impiden realizar una investigación de mercado exhaustiva, lo que dificulta la toma de decisiones informadas.

Para fomentar el crecimiento, las pymes deben centrarse en invertir en capacidades que respalden su desarrollo, incluida la mejora de la automatización empresarial y las tareas administrativas.

Las marcas B2B que esperan vender en el bullicioso mercado de las pymes pueden cambiar su comprensión del término por una nueva definición que se adapte mejor a su perfil.

Características importantes para trabajar con Pymes

  1. Las pymes necesitan velocidad. Necesitan moverse rápidamente y no pueden asumir desarrollos que tarden seis meses en implementarse. Quieren que se mueva rápido, o que se aparte del camino.
  2. Las motivaciones de las pymes varían. Si hubieran querido ser simplemente un empleado en nómina, el personal de las pymes se habría unido a las grandes empresas. Considere lo que motiva a sus clientes potenciales antes de hacer presentaciones.
  3. Las pymes son diferentes entre sí. Esto parece una obviedad, ¿verdad? Pero le sorprendería la cantidad de representantes de ventas que intentan repetir la misma jugada con empresas muy diferentes.

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Las pymes pueden ser pequeñas, pero tienen un gran corazón y son capaces de lograr un gran impacto.