Las PYMES (pequeñas y medianas empresas) constituyen una parte esencial de la economía global. Las microempresas y las pequeñas y medianas empresas (MIPYME) representan el 90% de las empresas, entre el 60 y el 70% del empleo y el 50% del PIB mundial. Dada su relevancia, la definición de lo que es una “pyme” es importante para garantizar que las ayudas se concedan exclusivamente a aquellas empresas que las necesiten y cumplan con los requisitos establecidos.
Una pequeña y mediana empresa (pyme) es una empresa que cuenta con ciertos límites ocupacionales y financieros prefijados por los Estados o regiones. Las pymes son agentes con lógicas, culturas, intereses y un espíritu emprendedor específicos.
Definición y Clasificación de las PYMES
“Es un término acuñado hace ya varias décadas”, explica María Pérez Pereira, profesora de Derecho Mercantil en la Universidad Francisco de Vitoria. Una empresa mediana no debe sobrepasar los 250 empleados en su plantilla, mientras que la empresa pequeña suele tener un número menor de 50 trabajadores. “Cuando alguien decide emprender una nueva actividad económica, lo normal es que la empresa no tenga más de diez personas y el volumen de negocio no sea espectacular”, cuenta María Pérez. Estos límites se aplican únicamente a las empresas individuales.
Uno de los aspectos esenciales que definen a una pyme es la cantidad de ingresos que maneja. “Las microempresas tienen un volumen anual de negocio inferior a los dos millones de euros”, afirma María Pérez. En el caso de que la pyme continuara creciendo y superara estas cifras pasaría a considerarse una mediana empresa.
El balance general hace referencia al valor de los principales activos de una empresa. Por ello, incluye la información de los recursos de los que se disponen (o activos), los que se tienen que pagar (pasivos) y, además, detalla el patrimonio y la manera en la que se administra. En el caso de la UE, las microempresas son aquellos negocios cuyos activos no superan los 2 millones de euros y se consideran pequeñas empresas las que no llegan a 10 millones.
Las compañías que no se mantengan en los límites de personal y volumen de negocio establecidos, podrían dejar de ser consideradas pymes. Sin embargo, según la CE , “si supera los niveles establecidos durante el año de referencia, este hecho no afectará a su situación y conservará la condición de pyme que tenía al inicio del ejercicio contable”. Este hecho también ocurre a la inversa.
Como se ha visto anteriormente, las compañías se pueden clasificar en microempresas, pequeñas, medianas y grandes empresas.
Importancia Económica de las PYMES
El esfuerzo de definición y clasificación de las pymes para que reciban el apoyo que necesitan es importante. Según datos del Foro Económico Mundial, estas compañías generan más del 70 % del empleo en el Sur Global (países en vías de desarrollo) y crean dos de cada tres puestos de trabajo en la UE. “La intención detrás de todo esto es facilitar que se desarrolle un negocio, se monte una empresa o se cree una startup para generar y crear riqueza”, explica María Pérez.
Las pequeñas y medianas empresas cumplen un importante papel en la economía de todos los países. Sirven de tejido auxiliar a las grandes empresas. Un estudio sistemático de cuarenta casos realizados en países de ingresos bajos y medios (América Latina, Asia y África), concluyó que el apoyo a las pymes promueve el aumento de ingresos y beneficia en la generación de empleos.
Las MIPYME tienen el potencial de transformar las economías, fomentar la creación de empleo y promover un crecimiento económico equitativo si reciben el apoyo necesario. Las micro, pequeñas y medianas empresas son vitales para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Los esfuerzos para mejorar el acceso a la financiación de las pymes en todos los sectores clave de las economías nacionales son un elemento importante de la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Son un elemento importante en la implementación del Objetivo 8 (trabajo decente y crecimiento económico) y el Objetivo 9 (industria, innovación e infraestructura).
Retos y Desafíos que Enfrentan las PYMES
Sin embargo, muchas de estas empresas tienen grandes dificultades para acceder a crédito, infraestructuras deficientes y condiciones laborales precarias. Los retos globales actuales, como las tensiones políticas, el cambio climático y los cambios digitales, hacen que les resulte aún más difícil sobrevivir. Los problemas de la cadena de suministro, el aumento de los costes y la incertidumbre de los mercados las han dejado a muchas en una situación de riesgo.
El avance tecnológico y el desarrollo de los medios de comunicación traen consigo ventajas y oportunidades para la empresa. Sin embargo, también traen amenazas. De hecho y en función del sector, una compañía puede empequeñecerse precisamente por carecer de acceso a las nuevas tecnologías o medios a los que la competencia si puede.
Las empresas pequeñas tienen más dificultad de encontrar financiación a un coste y plazo adecuados debido a su mayor riesgo. Son empresas con mucha rigidez laboral y que tiene dificultades para encontrar mano de obra especializada. El menor tamaño complica su entrada en otros mercados.
En una encuesta realizada por YouGov y encargada por IONOS se deja que ver que desde 2020 a 2021 solo un 21 % de las pymes decidió apostar una tienda en línea. Anteriormente, solo un 18 % contaba con una. Es decir, el número de pymes con tienda en línea en España es muy reducido. No obstante, hay otras medidas de digitalización también importantes como el uso de newsletters o de herramientas colaborativas, entre otras.
Impacto e importancia de las PYMes en la economía
Estrategias para el Crecimiento y la Sostenibilidad de las PYMES
Para que estas empresas puedan crecer, se necesitan políticas más eficaces y un financiamiento accesible. También es clave impulsar la formación, la innovación y un marco regulatorio más justo.
La mayor ventaja de una pyme es su capacidad de cambiar rápidamente su estructura productiva en el caso de variar las necesidades de mercado, lo cual es mucho más difícil en una gran empresa, con un importante número de empleados y grandes sumas de capital invertido.
Las estrategias inteligentes impulsan las capacidades preparadas para el futuro:
- Crecimiento a largo plazo: Capacidad de generar una solidez financiera duradera impulsada por modelos de negocio, productos y/o servicios innovadores.
- Impacto social: Capacidad no solo de abordar las externalidades potenciales tanto positivas como negativas sino, lo que es más importante, que cualquier resultado empresarial afecte a la sociedad de forma positiva y en consonancia con los objetivos medioambientales, sociales y de gobernanza.
- Capacidad de adaptación: Habilidad para desarrollar altos niveles de resiliencia y agilidad, que permitan a la empresa recuperarse en tiempos difíciles e identificar y aprovechar las oportunidades a medida que surgen, y crear disrupción en los modelos de negocio del futuro.
Esto no solo les permitirá prosperar, sino también configurar con éxito la naturaleza del crecimiento, la innovación y la sostenibilidad de nuestras economías mundiales, regionales y locales.
Integrar la preparación para el futuro en la estrategia de la empresa: Para garantizar su impacto, la creación de capacidades de preparación para el futuro no debe desarrollarse como iniciativas ad hoc, sino que debe integrarse en las estrategias corporativas clave y en los procesos de toma de decisiones, idealmente desde el principio, de modo que forme parte de los pilares fundamentales de la propia empresa.
Las empresas más pequeñas pueden aprovechar sus canales de comunicación más rápidos y sus estrechas relaciones para iniciar y ejecutar la transformación digital a un ritmo más rápido que las grandes corporaciones, que a menudo luchan por superar la inercia y motivar a los empleados para el cambio.
Ejemplos de Iniciativas y Apoyo a las PYMES
Francisca Eliane “Neneide” de Lima, brasileña, dirigió la creación de ferias agroecológicas en las que los agricultores exponen y venden sus productos agrícolas con certificación ecológica. Este tipo de empresas son una fuente esencial de empleo, ingresos y desarrollo local, especialmente para mujeres, jóvenes y personas en situación de vulnerabilidad.
Desde los procesos de exportación, pasando por la sostenibilidad o el comercio electrónica y los procesos de exportación, el Centro de Comercio Internacional ofrece una oferta variada de cursos que pueden ayudar a las mipymes en su crecimiento.
En México, a su vez, lanzó una campaña mediática a nivel nacional llamada Pepe y Toño en la que alentó a la población en general a atreverse a emprender. En la página de Internet www.pepeytono.com.mx se encuentran diversas herramientas para que prácticamente cualquier persona pueda emprender su propia empresa.
La Situación de las PYMES en Diferentes Regiones
Cada país del Mercosur tiene su propia definición de pyme, sin embargo un grupo de trabajo del bloque desarrolló un criterio general el cual define una categorización para Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela. Asimismo pueden deducir hasta un 50 % de los montos correspondientes a exportaciones a los fines de calificar en la tabla anterior.
La primera Ley Pyme de Argentina fue la ley 24.467 promulgada en marzo de 1995. Esta ley creó las figura de Sociedades de Garantías Recíprocas que hoy tiene gran difusión en la Argentina.
En Colombia, de acuerdo con la definición de la ley 590 de 2000 y la ley 905 de 2004, la microempresa es toda unidad de explotación económica realizada por persona natural o jurídica, en actividades empresariales, agropecuarias, industriales, comerciales o de servicio, rural o urbana, con planta de personal hasta 10 trabajadores. Según la ley 905 de 2004, la pequeña empresa es aquella con una planta de personal entre 11 y 50 trabajadores, con activos totales que varían por sector: entre 23.563 y 204.995 UVT en manufactura, entre 32 988 y 131 951 UVT en servicios, y entre 44 769 y 431 196 UVT en comercio.
La CCSS (Caja Costarricense del Seguro Social), considera pymes a las microempresas, pequeñas y medianas empresas, las cuales a marzo de 2009 representaban el 95,8 % de las empresas, la mayoría de estas se encuentran en el sector del comercio y de los servicios.
En Japón, la clasificación de las pequeñas y medianas empresas (pymes) están reguladas por la Ley Básica de Pequeñas y Medianas Empresas.
En México, las MiPYME constituyen el 72 % de las empresas, el 99 % del empleo, y contribuyen con un 53% del PIB. Están definidas por el número de empleados con los que cuenta la empresa.
En Perú, las MYPE constituyen el 99.6 % de la economía (2013), contribuyendo al 42 % del producto bruto interno (PBI) y con el 88% de empleo de la población económicamente activa (PEA); las MYPE de acuerdo a la experiencia internacional, tienen la capacidad de convertirse en el motor del desarrollo empresarial, teniendo mayor participación tanto en el sector primario (extracción de los recursos naturales, ya sea para el consumo o para la comercialización), sector secundario (transformación de materias primas en productos elaborados mediante tecnología, mano de obra y capital) y sector terciario (distribución de productos preparados y listos para su venta).
