En América Latina, las PyMEs representan más del 90% del tejido empresarial y generan cerca del 60% del empleo. Sin embargo, su fragilidad es estructural: márgenes estrechos, baja digitalización, informalidad y dificultades de acceso a financiamiento. Las micro, pequeñas y medianas empresas (PyMEs) se han visto afectadas de forma desproporcionada por la reciente crisis económica mundial. Sin embargo, también han surgido como fuerza motriz hacia una recuperación inclusiva, resiliente y sostenible.
Al contrario de lo que en principio se podría suponer, en América Latina el emprendimiento, medido según el número de empresas per cápita, es muy activo, de manera que el porcentaje de emprendedores respecto a la población es superior al de otros países y regiones comparables. Sin embargo, las empresas creadas en la región suelen ser más pequeñas en número de empleados que en otras regiones con niveles similares de desarrollo y el proceso de crecimiento no compensa la brecha inicial en el empleo. Además, su ciclo de vida es inferior al de las pymes de otras regiones. De hecho, solamente el 45% de las mipymes latinoamericanas sobreviven más de dos años, frente al 80% de las europeas.
Las PyMEs exportadoras en América Latina son aún escasas en relación a su potencial y a las posibilidades económicas de sus países de origen. Las empresas que entran en los mercados de exportación deberían ser más numerosas y aprovechar mejor los servicios de promoción comercial para estimular su actividad exportadora. Por otro lado, las exportaciones se centran sobre todo en sectores relacionados con los recursos naturales y las materias primas. Otra característica es la elevada concentración de las exportaciones en pocas empresas.
La internacionalización de las pymes es un aspecto crucial para el crecimiento y la diversificación productiva de América Latina. Las políticas de apoyo para fomentar el acceso a nuevos mercados por parte de los gobiernos de la región son fundamentales. Además de tener impactos positivos sobre el empleo y la productividad, contribuyen a impulsar la presencia exterior de las empresas de menor tamaño, facilitando de este modo su inserción en las cadenas globales de valor.
Introducción: El Nuevo Panorama Empresarial
El mundo empresarial está cambiando más rápido que nunca. En América Latina y el Caribe las empresas tienen el desafío de asumir un papel activo como actores económicos y sociales, en razón de su naturaleza como generadores de empleo y riqueza. Es sabido que la política social por excelencia es aquella que busca asegurar la generación de empleo y especialmente de empleo de calidad.
La desigualdad social que caracteriza a la región, promueve fenómenos como el trabajo infantil, la deserción escolar, la discriminación de género y hasta la violencia, siendo fenómenos que se contrarrestan cuando las familias pueden tener ingresos estables y están en capacidad de responder adecuadamente a sus necesidades básicas.
La lucha contra la pobreza y la Responsabilidad Social Empresarial se enmarcan dentro de la búsqueda de una mayor equidad en los diferentes niveles de la acción humana. Ésta no es una tarea que concierne únicamente a los Estados, sino que compromete a todos los ámbitos públicos y privados, dentro de los cuales sobresale la empresa.
No es posible hablar de Responsabilidad Social de la Empresa, ni de apoyo del sector privado para la consecución de objetivos como la reducción de la pobreza, sin tener en cuenta a las pymes. Ciertamente, es reconocida la importante contribución de las pymes al desarrollo, en virtud de los efectos multiplicadores que trae consigo la ampliación permanente de la base de propietarios, la diseminación de las mismas en la geografía económica y su importante contribución al empleo.
Las pymes son visualizadas como la oportunidad laboral por excelencia, expendio directo de bienes y servicios, escuela de patronos y trabajadores, recaudador económico de familias y emprendedores, factor de identidad local y comunitaria, animador de expresiones culturales de la ciudadanía y precursor de procesos de democratización del conocimiento y la información.
América Latina y el Caribe (ALC) está atravesando un difícil panorama macroeconómico. En los últimos cinco años, los nueve países evaluados (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México, Paraguay, Perú y Uruguay) han sufrido importantes transiciones políticas y conmociones socioeconómicas, en particular la pandemia del COVID-19 y el impacto de la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania.
Las PyMEs han demostrado su papel fundamental en el panorama social y económico de la región. Constituyen el 99,5% de las empresas, y casi nueve de cada diez empresas pertenecen a la categoría de microempresas. Además, las PyMEs contribuyen con aproximadamente el 60% del empleo productivo formal. Estos atributos, en medio de escenarios complejos, han motivado un énfasis aún mayor en posicionar el desarrollo de las PyMEs como una clara prioridad para los responsables de la formulación de políticas en ALC.
Desafíos de las Pymes en América Latina
Índice de Políticas para PyMEs
Esta edición del Índice de Políticas para PyMEs (SME PI) ilustra la evolución de los marcos de políticas para PyMEs en toda la región de ALC desde 2019 para los siete países que participaron en la primera edición (Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, México, Perú y Uruguay), y evalúa a Brasil, y Paraguay por primera vez.
Ofrece una evaluación a través de ocho dimensiones de política pública, acompañada de descripciones de los desafíos específicos de cada país y proporciona un camino a seguir con recomendaciones. Por primera vez, la evaluación incluye un análisis de las políticas para la digitalización de las PyMEs, que es crucial para fomentar un sector de PyMEs inclusivo, resiliente y sostenible, sobre todo teniendo en cuenta que la pandemia del COVID-19 obligó a muchas empresas a conectarse a Internet por primera vez, experimentando de primera mano el valor de las tecnologías digitales. Junto con una dimensión piloto de economía verde y un enfoque transversal de género.
Recomendaciones Clave para Políticas Públicas
Aunque en los capítulos siguientes se detallan los retos específicos de cada país y las recomendaciones de políticas, algunas recomendaciones clave aplicables en general a la región de ALC son las siguientes:
- Reforzar el marco institucional: El desarrollo de marcos estratégicos para la política relativa a las PyMEs en colaboración con diversas partes interesadas proporciona a los gobiernos una valiosa orientación para reconocer los nuevos retos a los que se enfrentan las PyMEs y diseñar soluciones personalizadas para abordarlos.
- Poner en marcha estrategias integrales de reforma normativa: Aunque muchos países de ALC están avanzando en la oferta de servicios electrónicos, es crucial que desarrollen planes nacionales para simplificar la legislación y reformar la normativa.
- Reforzar los marcos de monitoreo y evaluación: Para solucionar este problema, los países de ALC podrían incorporar indicadores clave de rendimiento claros y mensurables en los documentos de políticas, haciendo que las actividades gubernamentales sean transparentes y responsables.
- Mejorar la oferta de productos y servicios financieros: Los mecanismos de microfinanciación colectiva (crowdfunding) siguen siendo escasos en la región, y existen pocas estrategias para promover eficazmente la educación financiera entre las PyMEs y los emprendedores.
- Promover la digitalización de las PyMEs: Aunque el progreso en la conectividad de banda ancha es observable en toda la región, los países de ALC deben intensificar los esfuerzos para fomentar las asociaciones público-privadas (APP) destinadas a mejorar la infraestructura digital, fomentando la colaboración en beneficio mutuo de los ciudadanos y las empresas.
- Aprovechar las ventajas de la integración regional y mundial para las PyMEs: Introducir iniciativas de búsqueda de socios para fomentar vínculos más fuertes entre las PyMEs y las grandes empresas, aprovechando el potencial de las grandes empresas para actuar como clientes, socios de innovación y asesores de las PyMEs.
- Mejorar los esfuerzos para cerrar las brechas de género: La región ha avanzado en la integración de la perspectiva de género en las políticas y los programas. No obstante, aún queda mucho por hacer. También es esencial mejorar la recopilación y el análisis de datos desde una perspectiva de género.
- Alinear las políticas de apoyo a las PyMEs con los objetivos nacionales de descarbonización y economía verde: En toda la región, las políticas medioambientales rara vez tienen en cuenta las necesidades específicas de las PyMEs, y los incentivos financieros para iniciativas medioambientales son escasos.
Principales Desafíos de las PyMEs en América Latina
Las pequeñas y medianas empresas, o PYMES, son el corazón de la economía en América Latina. A pesar de su importancia, estas empresas enfrentan una serie de desafíos que pueden poner en riesgo su crecimiento y supervivencia. Desde la falta de acceso a financiamiento hasta la incertidumbre política, cada uno de estos obstáculos puede parecer abrumador. ¿Qué están haciendo las PYMES para navegar este complicado panorama?
Acceso Limitado al Financiamiento
Uno de los retos más grandes para las PYMES en América Latina es, sin lugar a dudas, el acceso limitado al financiamiento. Muchos emprendedores se topan con la dura realidad de que los bancos son reacios a otorgar créditos a empresas pequeñas, muchas veces porque no tienen una amplia historia financiera o garantías suficientes. Cuando se habla de financiamiento, el primer obstáculo es el riesgo percibido. Los bancos suelen preferir a los grandes jugadores del mercado que pueden presentar estados financieros estables. Por el contrario, a las PYMES les cuesta demostrar que son dignas de confianza. Además, la burocracia es un lastre importante. Este laberinto regulativo puede hacer que incluso un simple préstamo se convierta en una odisea burocrática.
Alternativas de Financiamiento
Si piensas en ello, ¿no es un ciclo vicioso? Ahora, pensándolo mejor, hay alternativas que pueden dar un poco de publicidad financiera a los pequeños negocios. Las plataformas de crowdfunding han ganado popularidad en los últimos años. Aunque no todas las industrias son igualmente atractivas para este tipo de financiamiento, muchos emprendedores han encontrado en estas plataformas una vía para lograr sus objetivos.
Incertidumbre Económica
La inestabilidad económica de muchos países latinoamericanos provoca que los precios se disparen, lo que dificulta aún más la planificación a largo plazo. Las PYMES deben estar preparadas para adaptarse rápidamente y, en muchas ocasiones, esto significa ajustar sus precios o modificar sus ofertas sin previo aviso.
Una estrategia que algunas PYMES adoptan es diversificar su línea de productos o servicios. De esta manera, si un sector experimenta una baja, pueden compensar las pérdidas con otra área que esté en crecimiento.
Burocracia y Regulaciones Complejas
A veces, parece que las reglas se hacen para complicar las cosas más que para ayudar. En muchos países de América Latina, las leyes y regulaciones pueden ser un verdadero dolor de cabeza para las PYMES. ¿Hay alguna manera de navegar por la burocracia?
Algunas PYMES han encontrado formas ingeniosas de lidiar con la burocracia. Por ejemplo, formar asociaciones con otras empresas puede ayudar a compartir conocimientos y recursos, y así facilitar el cumplimiento de las regulaciones. Muchos emprendedores también están recurriendo a la digitalización para simplificar las operaciones. Sin embargo, no todos los dueños de PYMES tienen acceso a la tecnología necesaria. Este es un gran recordatorio de que aún existe una brecha digital entre las distintas empresas.
Falta de Innovación
La escasez de innovación es uno de los puntos débiles de las pequeñas y medianas empresas de América Latina. A este respecto, existe una notable brecha de innovación entre los países latinoamericanos y los de otras regiones. Esta brecha no solo se observa en el ámbito de la I+D y las patentes, sino también en la innovación de productos y procesos, y es común tanto a las grandes empresas como a las de menor tamaño. Aunque muchas empresas de la región realizan algún tipo de innovación, su intensidad suele ser escasa o inadecuada para estimular la productividad. Además, el sector privado participa poco en la inversión en I+D. Estimular la innovación es esencial para garantizar el futuro de las mipymes de América Latina en un contexto económico como el actual marcado por el cambio tecnológico. Quedarse atrás en la adaptación al proceso de digitalización y la incorporación de las nuevas tecnologías disruptivas supondría una seria amenaza para el futuro de las mipymes de la región.
En un mercado tan competitivo, la innovación es clave para la supervivencia. Sin embargo, muchas PYMES se enfrentan a la limitación de recursos que dificulta este proceso. La falta de personal capacitado y de inversión para investigación y desarrollo son factores que juegan en contra. ¿Se trata solo de tecnología?
Muchos piensan que innovar implica usar la última tecnología, pero en realidad puede significar mejorar procesos existentes o implementar nuevas formas de atención al cliente. Por ejemplo, varias PYMES han adoptado prácticas sostenibles como una manera de destacar frente a la competencia. Además, la colaboración en red también juega un papel vital. Las PYMES que se unen a programas de incubadoras o aceleradoras suelen encontrar recursos y conexiones que, de otro modo, serían inalcanzables.
Dificultad para Atraer y Retener Talento
Contar con un buen equipo es fundamental para cualquier negocio, y las PYMES no son la excepción. Sin embargo, en muchas ocasiones se enfrentan a la dificultad de atraer y retener talento debido a que no pueden ofrecer salarios competitivos. ¿Cómo generan compromiso sin un gran presupuesto?
La cultura empresarial es un gran atractivo. Muchas PYMES se enfocan en crear un ambiente de trabajo positivo y abierto que no solo fomente la creatividad, sino que también haga a los empleados sentir que son parte de algo más grande. Capacitar al personal es otra estrategia clave. Invertir en el desarrollo profesional de los empleados no solo mejora la productividad, sino que también puede hacer que se sientan valorados. Aunque, siendo realistas, ¡no siempre es fácil encontrar el tiempo para eso!
Digitalización y Adopción Tecnológica
Si bien muchas PYMES enfrentan el reto de la falta de recursos tecnológicos, cada vez más están comenzando a reconocer que, sin tecnología, no hay futuro. ¿Estamos hablando de una revolución en el mundo PYME? ¿Cómo utilizan sus herramientas digitales?
Desde el comercio electrónico hasta las redes sociales, la digitalización se ha convertido en una herramienta vital. Muchas empresas pequeñas están aprovechando las plataformas digitales para llegar a más clientes y mejorar sus procesos de venta. Por supuesto, las redes sociales también permiten una comunicación directa con los consumidores, lo que ayuda a construir relaciones más cercanas. Un post bien hecho puede ser la diferencia entre una venta y una oportunidad perdida. Sin embargo, el camino hacia la digitalización puede ser complicado, ya que no todos los emprendedores tienen las habilidades necesarias. Por suerte, cada vez hay más recursos y cursos online que facilitan este aprendizaje.
Adaptación al Pacto Verde Europeo
Europa es, sin duda, uno de los mercados más atractivos y dinámicos a nivel mundial, con un poder adquisitivo considerable, una población diversa y una economía sólida. Para las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) de América Latina, el continente europeo representa no solo un mercado prometedor, sino también una plataforma de crecimiento y expansión global.
El Pacto Verde Europeo, lanzado en 2019, es la iniciativa clave de la Unión Europea (UE) para abordar los desafíos del cambio climático y promover un desarrollo sostenible. Este pacto tiene como objetivo transformar la economía europea en una más limpia, eficiente en el uso de recursos y competitiva a nivel global. Para las PyMEs de América Latina, esto implica que el acceso al mercado europeo ahora está condicionado a criterios ambientales rigurosos.
Oportunidades del Pacto Verde Europeo
- Exportación de Productos Sostenibles: Europa demanda cada vez más productos que cumplan con altos estándares de sostenibilidad. Las PYMEs latinoamericanas, especialmente aquellas que operan en sectores como la agricultura, la alimentación, y la moda, pueden destacar si ofrecen productos ecológicos, orgánicos o de comercio justo.
- Adopción de la Economía Circular: El Pacto Verde Europeo impulsa la transición hacia una economía circular, donde los productos se diseñan para ser reutilizados, reparados y reciclados. Las PYMEs latinoamericanas que integren principios de economía circular en sus procesos de producción podrán acceder a nuevos nichos de mercado en Europa.
- Tecnología y Energías Renovables: El sector tecnológico y de energías renovables ofrece inmensas oportunidades. Las PYMEs de América Latina que desarrollan tecnologías limpias, soluciones de energía renovable, o productos que mejoren la eficiencia energética pueden encontrar un mercado receptivo en Europa.
Desafíos del Pacto Verde Europeo
Adaptarse al Pacto Verde Europeo no está exento de desafíos. Las PYMEs latinoamericanas deben enfrentar barreras como la falta de acceso a tecnología avanzada, el cumplimiento de normativas estrictas y la necesidad de formación en temas de sostenibilidad. Es fundamental que las PYMEs inviertan en la capacitación de su personal en temas de sostenibilidad.
