El liderazgo es una de las cualidades laborales más valoradas en la actualidad. Un buen líder es capaz de guiar una empresa hacia el éxito, teniendo presentes diversas acciones y estrategias corporativas para alcanzar su propósito. Asimismo, cabe señalar que no todos los tipos de líder son iguales; cada uno de ellos actuará bajo su propio sistema.
Un estilo de liderazgo define el modus operandi de los diferentes tipos de líder. En efecto, no todos los líderes utilizan las mismas técnicas para llevar adelante sus tareas. Jeff Bezos no es Mark Zuckerberg, ni mucho menos Amancio Ortega.
El liderazgo se entiende como la capacidad directiva que tiene una persona para organizar, mandar e influir a otras para la consecución de objetivos empresariales. Estos líderes, en función de su personalidad, psicología, habilidades directivas o características, pueden ejecutar diferentes tipos de liderazgo. Por ejemplo, autoritario o transaccional. En consecuencia, los tipos de liderazgo serían los perfiles, herramientas y técnicas que un líder puede adoptar para que todo su equipo le siga y alcancen en equipo los propósitos marcados.
A continuación, exploraremos los diferentes estilos de liderazgo empresarial más utilizados en la actualidad para liderar y motivar equipos en las organizaciones.
Características Principales de los Líderes
Para ser un buen líder, es necesario tener una serie de habilidades. Estas son algunas de las principales:
- Comunicativo: Saber comunicarse es fundamental. Ser directo, claro y conciso en los mensajes para que el resto de miembros de la empresa entiendan y comprendan el mensaje. Además de saber cómo y cuándo comunicarse, hay que saber escuchar. Trabajar en una comunicación bidireccional que priorice el feedback e intercambio de información.
- Empático: El líder y todos los miembros de una empresa trabajan alineados para conseguir un mismo objetivo. Los trabajadores son una pieza fundamental. Por ello, el líder, además de ordenar, tiene que tener la capacidad de entender y escuchar a los demás. Un trabajador comprendido que recibe ayuda de su líder tiende a realizar sus tareas con más confianza y de manera más productiva.
- Diligente: Asumir sus responsabilidades e intervenir en el momento adecuado caracteriza a un buen líder. Ayudarse dentro de una empresa es fundamental para su funcionamiento. Genera mejores resultados a nivel individual, pero, sobre todo, grupal.
- Planificador: Un líder lleva el mando. Tiene que saber planificar en qué línea se debe trabajar, marcar objetivos y las acciones a seguir para alcanzarlos.
- Seguro: Los líderes tienen que estar seguros de sí mismos y conocer sus debilidades y fortalezas para poder ejercer un mejor mandato.
- Responsable: Son los encargados de tomar decisiones y dirigir a los empleados. Por tanto, él mismo tiene que tener la responsabilidad de cumplir con sus obligaciones y sacar adelante el trabajo. Lleva el control de diversas acciones y tiene que cumplir exhaustivamente con sus tareas: dirigir, planificar, actuar, supervisar, evaluar, etc.
El tipo de liderazgo empleado en una empresa marca su forma de actuar y, con ello, su éxito o fracaso.
Tipos de Liderazgo Empresarial
Existen diferentes tipos de liderazgo que se pueden aplicar en una organización. A continuación, los 10 tipos de liderazgo empresarial más utilizados:
- Liderazgo Democrático: Este tipo de liderazgo destaca por propiciar la colaboración, el trabajo en equipo, la comunicación interna y el desarrollo de nuevas habilidades. El liderazgo democrático, también llamado liderazgo participativo, es aquel que busca la intervención de todos los miembros de la empresa. Genera confianza en los trabajadores y un mayor compromiso por su parte. Estos tienen la posibilidad de expresar sus ideas y opiniones.
- Liderazgo de Coaching (Entrenador): Para llevar a cabo un estilo de liderazgo de coaching o entrenador, es fundamental contar con un líder-coach. Este tipo de líder debe ser creativo, colaborativo y también debe saber delegar, incentivando la autonomía al trabajador. Pone el foco no en las tareas diarias sino en acompañar a los empleados en su desarrollo personal: ayudarles a encontrar sus puntos débiles y fuertes. Invierte en la capacitación del equipo, muestra interés genuino por cada uno de ellos, permite equivocarse y fomenta la retroalimentación.
- Liderazgo Afiliativo: Con el liderazgo afiliativo se impulsan buenas relaciones entre los diferentes trabajadores, generando así un clima positivo y colaborativo. Este líder destaca por su carisma y es ideal para el comienzo de un nuevo equipo o en momentos de crisis para apaciguar el ambiente. No obstante, este tipo de liderazgo puede ser perjudicial; ya que en ocasiones el líder antepone esas buenas relaciones, olvidándose de los objetivos y de la productividad de la empresa. Favorece las relaciones personales y la confianza entre los colaboradores. Eficaz cuando los colaboradores acaban de sufrir excesivas presiones o han perdido autoestima.
- Liderazgo Directivo: Dentro de estos principales estilos de liderazgo empresarial más comunes, tampoco podía faltar el liderazgo directivo. Su cometido es generar estructura en la empresa; de hecho, se suele emplear cuando el resto de miembros no cuentan con experiencia previa. El líder es quien define cómo y cuándo se hacen las tareas para que todo el equipo tenga claro sus objetivos.
- Liderazgo Capacitador: Por su parte, el liderazgo capacitador o formador es aquel que establece unas metas en el equipo, fomentando el desarrollo profesional entre los distintos miembros.
- Liderazgo Laissez-faire: En otras palabras, se trata de este estilo de liderazgo en el que el líder confía plenamente en los trabajadores, dejando que estos trabajen motu proprio. Se caracteriza por ser un liderazgo en el que se fomenta el trabajo autónomo y los equipos autogestionados. Se basa en la confianza hacia los trabajadores. El líder establece objetivos y los empleados trabajan en ellos, eligiendo el qué hacer y cómo hacerlo.
- Liderazgo Autoritario o Autocrático: El liderazgo autoritario o liderazgo autocrático se caracteriza por un control absoluto por parte del líder, quien toma todas las decisiones sin consultar al resto del equipo. Es positivo a la hora de tomar decisiones, ya que la responsabilidad recae únicamente en una persona. Sin embargo, este estilo de liderazgo puede presentar algunos problemas. A largo plazo, puede generar un clima laboral poco recomendable, con desmotivación entre los colaboradores y falta de cohesión en el equipo. El líder es quien manda y toma las decisiones. Mientras que los trabajadores únicamente las cumplen. Es decir, no busca la colaboración entre todos los miembros. La opinión de los trabajadores no se tiene en cuenta.
- Liderazgo Burocrático: Asimismo, el estilo del liderazgo burocrático despunta por la rigidez, la precisión y la concreción de las normas impuestas para la organización empresarial.
- Liderazgo Transaccional: La planificación y supervisión son claves en este liderazgo. Aunque su característica principal es que está basado en un sistema de recompensas y castigos. De ahí su nombre, ‘transaccional’. Los trabajadores son premiados como reconocimiento a un buen desempeño; cuando es al contrario, se les ‘castiga’ con algún tipo de penalización o pérdida de privilegios.
- Liderazgo Transformacional: El líder transformacional inspira, pero a su vez se siente apoyado por algunos de sus empleados. El liderazgo transformacional fomenta la innovación y creatividad individual de cada trabajador de la empresa. El líder trata de influir positivamente en los empleados para conseguir el progreso. Se caracteriza por apostar por la comunicación y empatía y por entenderse mutuamente para fomentar su participación.
Aquí tienes una tabla que resume los diferentes tipos de liderazgo:
| Tipo de Liderazgo | Características Principales | Ventajas | Desventajas |
|---|---|---|---|
| Democrático | Colaboración, trabajo en equipo, comunicación interna. | Genera confianza y compromiso. | Puede ser lento en la toma de decisiones. |
| Coaching | Desarrollo personal de los empleados, delegación. | Fomenta la autonomía y el crecimiento. | Exige mucho tiempo. |
| Afiliativo | Buenas relaciones, clima positivo. | Ideal para momentos de crisis. | Puede descuidar los objetivos. |
| Directivo | Estructura, experiencia previa. | Útil para empleados sin experiencia. | Puede limitar la creatividad. |
| Capacitador | Metas en el equipo, desarrollo profesional. | Fomenta el crecimiento profesional. | Requiere una inversión en formación. |
| Laissez-faire | Confianza en los empleados, autonomía. | Fomenta la responsabilidad. | Puede generar falta de dirección. |
| Autoritario | Control absoluto, decisiones unilaterales. | Rápido en la toma de decisiones. | Desmotiva a los empleados. |
| Burocrático | Rigidez, normas precisas. | Garantiza el cumplimiento de normas. | Poca flexibilidad. |
| Transaccional | Recompensas y castigos. | Motiva a corto plazo. | Puede generar un ambiente de competencia. |
| Transformacional | Inspiración, innovación, creatividad. | Fomenta la participación y el compromiso. | Requiere líderes con visión y carisma. |
La evaluación de liderazgo sirve para conocer las habilidades que tiene una persona como líder y para tener conocimiento sobre el tipo de liderazgo que realiza o podría llevar a cabo.
Existen diferentes herramientas que permiten saber el tipo de liderazgo en una empresa. Algunas de las más utilizadas se basan en el uso de cuestionarios. Dentro de ellas, una de las más efectivas es el test DISC. Consiste en medir el comportamiento de los líderes para saber cómo es su personalidad y, en función de ello, establecer un tipo de perfil. Los resultados del test DISC pueden ser: dominante, influyente, estable o calculador.
Otra forma de evaluación es la llamada metodología Saville. Permite evaluar las competencias profesionales, en este caso aplicado a los líderes. Se centra principalmente en tres aspectos. En primer lugar, el talento, es decir, la capacidad del propio líder. En segundo lugar, sus motivaciones. Y, por último, la cultura o clima laboral en la empresa.
Para evaluar el tipo de liderazgo más adecuado en una empresa, también se puede optar por la observación directa, para lo que es necesario la figura de una persona o supervisor externo que se encargue de la observación y no emita juicios de valor subjetivos. También es posible analizar si estamos ante el tipo de liderazgo adecuado mediante evaluaciones de desempeño. Permiten conocer si cada persona ha cumplido con sus tareas y objetivos y de qué manera; evaluaciones a las que también son sometidas los propios líderes.
Para determinar el tipo de liderazgo que necesita tu empresa, hay que saber, en primer lugar, los diferentes tipos que existen. A partir de ahí, hay que hacer una selección entre aquellos que encajan en la cultura, filosofía y valores de la empresa.
Por ejemplo, si uno de los valores de la empresa es el trabajo en equipo, un liderazgo autoritario o transformacional no serían los más adecuados. Hay que valorar la forma que tiene de trabajar la empresa y las cualidades que tiene el capital humano que forma parte de ella. Conocer la empresa, sus valores y a los empleados es determinante para escoger el tipo de liderazgo que necesita la empresa.
No obstante, en la actualidad es posible implementar un estilo de liderazgo propio. Esto quiere decir que se pueden combinar algunos de ellos. De esta manera, se personaliza el liderazgo, lo que amplía las probabilidades de que funcione correctamente.
Consejos para definir tu propio estilo de liderazgo
A la hora de definir el estilo de liderazgo, hay que tener en cuenta los siguientes aspectos:
- Tener presentes los valores de la empresa y alinearse con ellos.
- Aptitudes y competencias laborales que tienen los empleados.
- Valorar las características que la persona considera necesarias y que podría desarrollar con más facilidad como líder.
- Evaluar si realmente cumple con dichas características o puede desempeñarlas en un futuro no muy lejano con solvencia.
- Analizar la empresa en su conjunto.
- Realizar seguimiento para corroborar que el estilo de liderazgo seleccionado es bien acogido y es realmente útil para alcanzar los objetivos marcados.
Imaginemos una empresa con diversos valores, entre ellos el trabajo en equipo y la transparencia. Analizando a los empleados, hay una falta de motivación y, por tanto, de baja productividad. En cuanto a las características del líder, se busca que sea empático para entender la situación de los empleados y, sobre todo, comunicativo.
Aunque habría que analizar más en profundidad la situación, hay dos tipos de liderazgo que encajarían en esta empresa. En primer lugar, el transaccional. Al tener empleados insatisfechos, este tipo, basado en recompensas, puede ser apropiado para mejorar la situación. Por otro lado, el liderazgo democrático. Fomentar la participación de todos los miembros puede beneficiar a todas las partes. Una toma de decisiones en democracia genera mayor confianza y, con ello, empleados más satisfechos.
En el siglo XXI, el siglo de la transformación, se cuenta con otro factor. Es un liderazgo basado en la comunicación y feedback continuos con todo el equipo, además de la involucración y participación de este en las decisiones que se tomen en la organización. Esto ayuda a tener un equipo remando en la misma dirección pero en el que cada persona tiene claro su rol y sus ejes de mejora. El principal objetivo de este liderazgo es transformar e innovar la organización a través de la motivación de los colaboradores.
Los modelos comportamentales como el DISC nos hablan de los estilos de liderazgo o CÓMO LIDERO, sin embargo NO revelan el PARA QUÉ LIDERO, o lo que es lo mismo, el motivo significativo que mueve todas mis acciones como líder. Estas motivaciones profundas fueron investigadas y desarrolladas por TTI en base a las investigaciones del Dr. Spranger mediante el lanzamiento de las 12 Fuerzas Impulsoras.
Las personas con un Impulsor Intuitivo utilizan la experiencia, la intuición y la investigación en tiempo real para resolver una necesidad inmediata. Como líderes, cultivan un lugar de trabajo ágil que prioriza la experiencia práctica y el aprendizaje en el trabajo. Una cosa que hay que tener en cuenta: los líderes intuitivo están más interesados en los resultados que en los procesos. Permite que tus subordinados directos se tomen su tiempo y establezcan procesos que funcionen para ambos. Anímalos a demostrar el valor por adelantado y a liderar con resultados por encima de la investigación.
Las personas con un Impulsor Intelectual adquieren conocimientos, descubren y encuentran oportunidades para aprender. Los líderes intelectuales crearán oportunidades para desarrollar las habilidades de sus empleados, así que si buscas un lugar de trabajo que invierta en ti, ahí lo encontrarás. Dicho esto, los líderes intelectuales pueden quedarse atascados en los detalles. Si éste es tu principal impulsor, intenta no perder el interés si alguien no tiene los datos claros desde el principio.
Las personas con un Impulsor Desprendido invierten todos sus recursos y tiempo en completar las tareas, sin importar las limitaciones. Esto significa que, como líderes, valoran la diligencia y el cumplimiento de las tareas. Los líderes desprendido también se aseguran de que las expectativas se comuniquen claramente, lo que conduce a un entorno laboral claro y productivo. Esto puede convertirse en un problema si empiezan a centrarse más en la realización de la tarea que en el resultado. Si eres un líder desprendido, puedes evitar la confusión pidiendo a tu equipo que demuestre claramente su trabajo y exponga el progreso en cada paso.
Las personas con un Impulsor Práctico a menudo se encuentran en posiciones de liderazgo. Son hábiles a la hora de impulsar los beneficios y hacer hincapié en los resultados finales. Aunque su capacidad para gestionar los recursos y centrarse en las finanzas es crucial para el éxito de una organización, los líderes con recursos e ingenio pueden no centrarse en el elemento humano de sus equipos tanto como deberían. La solución es centrarse en las habilidades blandas en toda la organización.
Las personas con un Objetivo emplean la funcionalidad creativa para producir los resultados deseados en su entorno. Si ha oído la frase «la función sobre la forma», ya sabe lo que les importa a los líderes Objetivos. Si estás en un equipo que trabaja con muchos números y datos, es probable que un Líder Objetivo se adapte a tu estilo de trabajo. No olvides que el camino es tan importante como el destino. Una forma de que los líderes objetivos se mantengan atentos es preguntando directamente a sus equipos qué necesitan. ¿Un lugar de trabajo más cohesionado mejora el día a día?
Los líderes armoniosos valoran la belleza y la creatividad. Quieren que sus equipos se sientan satisfechos con su trabajo y crean entornos de trabajo equilibrados y cohesionados. Si eres un líder armonioso, debes asegurarte de no perderte en los detalles. Como hemos dicho antes, el camino y el destino son igualmente importantes.
Una idea errónea sobre las personas con Impulsores Intencionales es que no se preocupan por los demás. Esto es simplemente falso. Las personas intencionales sólo se centran en ayudar a otros cuya visión se alinea con la suya. Los líderes intencionales deben esforzarse por dar a los demás el beneficio de la duda. Puede que te sorprenda el valor que revelan los demás después de conocerlos. Además, asegúrate de que los miembros de tu equipo más altruistas tengan posibilidad de emplearse en sus pasiones.
Los líderes altruistas están impulsados por el liderazgo de servicio, lo que probablemente no sea sorprendente. Si eres un líder altruista, no olvides que dar no está mal si te beneficia de alguna manera. Al compartir públicamente las buenas acciones o crear un sistema de voluntariado para los empleados, no estás desvirtuando tus ideales; simplemente te estás asegurando de que tu trabajo beneficia a tu organización de alguna manera.
Los líderes colaborativos están muy implicados en la cultura de la empresa y quieren ayudar a los equipos a prosperar de forma independiente y como unidad. Los líderes con un Impulsor Colaborativo deben recordar que no eres un miembro del equipo, sino que lo diriges. Tienes que mantenerte al margen. Por muy bien que te sientas al formar parte de algo más grande que tú, tienes que darte cuenta de que tus empleados no son tus compañeros.
Los líderes Imperativos son visionarios y ayudan a las organizaciones a alcanzar su versión ideal mediante su estrategia y dedicación. Les importa el reconocimiento, los premios y los indicadores visibles de progreso. Los líderes imperativos no pueden pasar por alto el hecho de que no todo el mundo disfruta del reconocimiento de la misma manera que ellos. Si tienes un impulsor imperativo y tus subordinados directos son más introvertidos o retraídos, es posible que se resistan a ser reconocidos públicamente.
A menudo se encuentran en el mundo de la tecnología o liderando startups, los Líderes Receptivos son innovadores. Adoptan nuevas ideas, nuevas tecnologías y trabajan duro para mantenerse a la vanguardia de las tendencias del sector. Valoran a los miembros de su equipo que hacen lo mismo y dirigen un barco muy compacto. Si eres un líder Receptivo, da un paso atrás en tu ritmo de “sprint” y recuerda que la tradición es importante. Debes entender la función que tienes para los demás. No tires todo lo viejo mientras abrazas lo nuevo; hay una razón por la que las políticas y los procedimientos existen.
Los líderes estructurados entienden que la historia y las tradiciones de una organización son cruciales para contar su historia, y se preocupan por las personas que dirigen. Si eres un líder estructurado, asegúrate de mantener una mente abierta.
Aprender más sobre uno mismo es la clave para mejorar como líder.
