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El marketing institucional, a diferencia del marketing comercial enfocado en la venta directa de productos o servicios, se centra en construir y fortalecer la imagen y reputación de una organización. No se trata de vender un producto específico, sino de vender la propia institución, sus valores, su misión y su compromiso con la sociedad. Es una estrategia a largo plazo que busca generar confianza, fidelización y un vínculo positivo con los públicos de interés. Para comprenderlo a fondo, exploraremos sus diferentes facetas, desde ejemplos concretos hasta su impacto estratégico a gran escala.

Ejemplos Concretos de Marketing Institucional

Antes de adentrarnos en la teoría, veamos algunos ejemplos prácticos que ilustran el concepto:

  • Campaña de responsabilidad social corporativa (RSC): Una empresa multinacional que invierte en la reforestación de zonas afectadas por la deforestación. Esta acción, comunicada estratégicamente, mejora su imagen pública y demuestra su compromiso con el medio ambiente. No se vende un producto, sino la imagen de una empresa responsable.
  • Patrocinio de eventos culturales o deportivos: Una entidad bancaria que patrocina un festival de música clásica. Esto asocia la imagen de la entidad con la cultura y el arte, proyectando una imagen de sofisticación y apoyo a la comunidad.
  • Publicaciones en medios de comunicación: Artículos de opinión o reportajes en prensa que destaquen el compromiso de una ONG con la erradicación de la pobreza. Se busca generar credibilidad y transparencia, mostrando el impacto real de su trabajo.
  • Comunicación interna: Una empresa que implementa programas de formación para sus empleados y fomenta un ambiente de trabajo positivo. La buena imagen interna se refleja en la externa, proyectando una imagen de empresa comprometida con el bienestar de sus trabajadores.
  • Acciones de lobby y relaciones públicas: Una asociación empresarial que trabaja para influir en las políticas públicas en beneficio del sector que representa. Aquí, el objetivo es la defensa de intereses colectivos, mejorando la percepción de la industria en su conjunto.

Diferencias entre Marketing Institucional y Marketing Comercial

Es crucial entender la diferencia entre ambas estrategias:

Característica Marketing Institucional Marketing Comercial
Objetivo principal Mejorar la imagen y reputación de la organización Vender productos o servicios
Público objetivo Amplio, incluyendo stakeholders, empleados, clientes, comunidad, etc. Clientes potenciales y actuales
Mensajes clave Valores, misión, responsabilidad social, etc. Beneficios del producto/servicio, precio, características
Medios utilizados Relaciones públicas, patrocinios, RSC, comunicación interna, etc. Publicidad, promociones, ventas directas, marketing digital, etc.
Horizonte temporal Largo plazo Corto y medio plazo

Elementos Clave del Marketing Institucional

Una estrategia de marketing institucional efectiva requiere una planificación cuidadosa. La transparencia, la interacción con los usuarios y la capacidad de respuesta ágil son cruciales para construir una imagen positiva online. La gestión de la reputación online, incluyendo la atención a las críticas y la respuesta a las consultas, es un aspecto fundamental de la estrategia digital.

La Importancia de la Comunicación Institucional

Entendiendo la institución como la entidad vertebrada alrededor de un propósito de gran utilidad para la sociedad, es normal que esta necesite mostrar qué es lo que hace, sus acciones y los propósitos que la impulsan. En definitiva, que requiera de la comunicación institucional para poner en valor su actividad, explicar sus fines y llegar a sus públicos y/o grupos de interés.

¿Cómo debe ser la comunicación institucional?

La comunicación institucional busca alcanzar una identificación real entre los mensajes que se trasladan y aquellos valores por los que quiere ser conocida. No debe perder el foco de la misión de la institución, de tal forma que la estrategia sea coherente con los objetivos que se desean lograr a corto, medio y largo plazo.

Además, requiere adecuarse a la audiencia a la que se dirige, empleando el canal de difusión más adecuado para ello, integrando cada vía de transmisión que la entidad tiene a su disposición --para comunicarse dentro y fuera de ella-- y facilitar así un diálogo abierto con los interesados.

Por último, tiene que ser capaz de adelantarse a las potenciales crisis que puedan surgir, con el desarrollo de una estrategia y plan de contingencia del que partir de darse una situación extraordinaria y crítica. En este sentido, un gran ejemplo fue la gestión de la comunicación institucional durante el COVID-19 llevada a cabo por las diferentes entidades del mundo.

¿Quién dirige la comunicación institucional?

Al frente de esta actividad está el gabinete de comunicación, que es el responsable de diseñar la estrategia que seguirá a corto, medio y largo plazo la institución en este ámbito. Por ello, su labor es fundamental a la hora de fijar los mensajes e ideas centrales que deberán contener las comunicaciones, internas o externas, que realice la entidad.

También será el responsable de establecer la agenda de actos, eventos, premios y otros certámenes en los que su presencia sea necesaria para lograr dar visibilidad a su actividad, alcanzar a su público, sus grupos de interés, además de obtener notoriedad y poder establecer nuevas relaciones con otros entes similares o relacionados con el suyo.

Esto último es lo que se conoce como comunicación interinstitucional, es decir, aquella que tiene como fin la creación o el fortalecimiento de relaciones entre dos instituciones que comparten un interés común en alguna materia.

¿Cómo hacer un plan de comunicación institucional?

El plan de comunicación institucional es la plasmación física de la estrategia de comunicación, interna y externa, de una institución para un periodo concreto de tiempo. Y, aunque son muchas las formas que puede adoptar o elementos a incorporar, existen una serie de aspectos que es recomendable incluir:

  1. Análisis inicial: antes de decidir ninguna acción es importante analizar la situación de partida, el entorno en el que queremos llevar a cabo nuestra estrategia de comunicación. Para ello, es importante centrarse en tres aspectos clave: el contexto local, el social y el organizacional de la propia Administración.
  2. Objetivos: definir qué se quiere conseguir con nuestra acción comunicativa. Normalmente se diferencian entre objetivos estratégicos (a largo plazo) y específicos o tácticos (a corto plazo). Al tratarse de comunicación institucional pueden ser, por ejemplo, dar a conocer unas nuevas ayudas, fomentar la participación ciudadana o generar confianza.
  3. Identificación del público objetivo: delimitar el grupo de interés contribuye al éxito de un plan de comunicación institucional, ya que permite afinar mejor cuál debe ser la estrategia, mensajes y canales. Se segmentará teniendo en cuenta aspectos demográficos, situación laboral, intereses, aficiones…
  4. Definir la estrategia: en cualquier plan de comunicación institucional una de las prioridades será transmitir credibilidad. Se detallará cada una de las partidas (publicidad en televisión, contratación de agencia para redes sociales, producción de merchandising, etc.).
  5. Seguimiento: analizar los datos y resultado de cada acción para determinar si se están cumpliendo los objetivos o si es necesario implementar algún cambio. Este seguimiento deberá acabar con una evaluación final.

Publicidad Institucional: Una Herramienta Clave para los Gobiernos

La publicidad institucional es una herramienta clave para los gobiernos a la hora de concienciar e informar a la sociedad de manera eficaz y responsable. Esta publicidad se puede utilizar en momentos de crisis, para explicar nuevas leyes o para facilitar el acceso del ciudadano a ayudas sociales.

Así pues, publicidad institucional es toda aquella acción publicitaria que se realiza desde cualquier institución con el objetivo de informar, promover o concienciar a la ciudadanía. Generalmente los anuncios institucionales tienen un marcado carácter social.

Este tipo de marketing sirve para promover y educar a la sociedad en valores sociales, así como concienciar sobre determinados problemas.

Por ejemplo, según el Plan de Publicidad y Comunicación Institucional del Gobierno de España, en 2024 se realizarán un total de 162 campañas de publicidad institucional, con un coste total previsto de 138 millones de euros.

Los objetivos de la publicidad institucional son variados: desde la concienciación sobre las enfermedades de transmisión sexual hasta la promoción de actividades culturales y de ocio, o informar sobre ayudas para comprar una vivienda. Además, las entidades públicas también utilizan esta publicidad para promover su imagen y su identidad corporativa, con el fin de dar a conocer su misión dentro de la sociedad.

Las campañas de publicidad institucional se distinguen por varias características claves:

  • Utilidad pública. El contenido de los mensajes que se emiten tiene como finalidad la utilidad pública, buscando explicar e informar a la ciudadanía sobre elementos que les afectan en su vida cotidiana.
  • Transparencia y honestidad. Las campañas institucionales deben ser honestas, fomentando la confianza de la sociedad en sus mensajes. Al estar financiados con dinero público, es importante que se difundan de forma transparente.
  • Diversidad de medios. La publicidad institucional se emite a través de muchos tipos de medios, como periódicos, radios, y televisiones, así como en redes sociales y carteles publicitarios por la calle.
  • Lealtad institucional. Los gobiernos no pueden hacer un uso ilegítimo de estas campañas, difundiendo ideas políticas o mensajes racistas, xenófobos o misóginos. Sus mensajes siempre deben estar relacionados con valores democráticos e institucionales.
  • Profesionalización. Las campañas institucionales son efectivas cuando involucran a personal altamente cualificado.

Entre los ejemplos de publicidad institucional se encuentran la publicidad institucional sobre la COVID-19 y los anuncios realizados por la Comunidad de Madrid para que los ciudadanos no accedan con patinetes eléctricos al transporte público.

La publicidad institucional tiene que estar regulada y, por ello, cada país cuenta con su propia ley de publicidad y comunicación institucional. En el caso de España, es la Ley 29/2005, de 29 de diciembre, de Publicidad y Comunicación Institucional.

Entre los principales aspectos de la Ley de Publicidad y Comunicación Institucional en España, se encuentran los siguientes:

  • Definición de campaña institucional. Según este reglamento, se entiende como ”toda actividad orientada y ordenada a la difusión de un mensaje u objetivo común, dirigida a una pluralidad de destinatarios, que utilice un soporte publicitario pagado o cedido y sea promovida o contratada” por el sector público estatal.
  • Requisitos de la publicidad institucional. La ley establece que se debe de utilizar para difundir valores y principios constitucionales, así como informar a los ciudadanos de sus derechos y obligaciones legales y otros aspectos como el funcionamiento de las instituciones públicas y servicios públicos.
  • Prohibiciones y límites. Esta normativa detalla que a través de estas campañas no se pueden difundir mensajes discriminatorios, sexistas o contrarios a los principios, valores y derechos constitucionales.
  • Transparencia. La ley también apunta que el Estado debe dar a conocer todas las actividades de publicidad y de comunicación que prevea desarrollar la Administración General del Estado.

Un gobierno tiene diversas funciones ejecutivas e información que debe ser enviada a todos los ciudadanos. Allí es donde se usa la publicidad institucional, un estilo de comunicación que permite conocer datos de interés público.

Con este artículo podrás descubrir un concepto amplio de publicidades institucionales, para qué sirve, sus principales características, ventajas y más.

La publicidad institucional se considera una herramienta comunicacional por medio de la cual un gobierno e institución logra enviar su mensaje. Para llevarla a cabo, se necesitan uno o varios medios de comunicación y puede tener diversos objetivos sociales.

Está muy radicada en los gobiernos (con entidades grandes y pequeñas), y el mensaje que transmite está enfocado en lo social y colectivo. Por otro lado, esta no es igual que la publicidad política, con ella no se quiere vender la figura de un político o un producto. Muchas organizaciones e instituciones importantes, sin fines políticos, también lo usan.

Una vez entendido el concepto, podrás imaginar a que van dirigidas todas las publicidades institucionales. Primero que todo, permite resaltar la importancia de la entidad gubernamental o empresa. Con ella se muestran los valores y principios que van dentro de los planes sociales y de responsabilidad social. Si se trata de un negocio en especial, con ella también se pueden vender productos, pues las estrategias se diversifican.

Son de utilidad pública: Su mensaje suele ser colectivo y de utilidad pública. Tratan de ser transparentes: Tratan de enviar un mensaje desde la honestidad y creando conciencia social.

Como muchos estilos de publicidad, la institucional también puede presentar algunos inconvenientes. No genera ingresos: Aunque indirectamente puede despertar interés del público sobre un producto, no está dirigida a promoverlo ni generar dinero.

Qué es un Plan de Comunicación y Cómo hacer uno