La asignatura de emprendimiento se ha vuelto crucial en la educación moderna. El emprendimiento es una de las bases para que un país o sociedad avance. Por eso, la educación no puede quedar al margen de esta necesidad, es ahí donde entra en juego la figura del emprendedor educativo.
Dentro de los currículos escolares de las diferentes etapas educativas de España, el emprendimiento continúa siendo una asignatura pendiente. Cierto es que cada vez se incorpora más contenido relacionado con esta área y desde edades más tempranas, pero su peso y forma de plantearlo continúa situándose en un segundo plano.
La definición exacta del emprendimiento, no obstante, no está establecida. Es un tema de debate en el que muchos expertos todavía no han alcanzado un punto en común. La Generalitat de Catalunya, por ejemplo, lo tilda como una competencia de autonomía, iniciativa personal y emprendedurismo. Pensar de forma creativa y asumir riesgos. El emprendedor, en definitiva, deberá ser una persona con características muy diversas.
Al hablar de competencia emprendedora se debe hablar también de una educación emprendedora. Los profesores deben ser capaces de promover que los alumnos sepan comunicarse y resolver problemas por sí mismos. Idealmente, estas competencias emprendedoras estarán en todas las asignaturas de forma transversal. Muchos centros educativos están apostando por estos métodos, potenciando difundir un cambio educativo para enseñar y crear una ciudadanía crítica.
Para hacer esto, debe orientarse y dar pistas sobre qué necesidades existen actualmente para llegar a una conclusión meditada y ver el problema como una oportunidad, algo positivo. El alumnado debe trabajar en un equipo heterogéneo, asumiendo un rol dentro de su grupo.
La asignatura pretende impulsar el carácter emprendedor de los alumnos del programa, para lo cual definirán una startup (modelo de negocio y su validación en el mercado mediante la definición de un MVP -Minimum Viable Product-) y aprenderán a ser conscientes de qué es lo que conlleva emprender, minimizando riesgos e incrementando las probabilidades de éxito.
Elementos Clave en el Proceso de Aprendizaje
En la primera sesión los grupos de trabajo traen varias propuestas de idea de negocio, que presentan en el bloque de tutoría para seleccionar una de ellas. A partir de la segunda sesión, en el bloque de tutoría se presenta el trabajo del grupo relacionado con el bloque de formación de la sesión anterior (depositado en el eStudy antes del inicio de la sesión).
Los alumnos en grupo o individualmente trabajan una determinada temática asignada por el profesor o elegida por ellos para estructurar un contenido concreto que deben exponer al resto de sus compañeros de clase. Puede posteriormente establecerse alguna acción que facilite el feedback o guíe al debate a los alumnos. Se pueden utilizar apoyos tecnológicos que faciliten la presentación del tema. En esta asignatura los y las estudiantes no deben utilizar herramientas de inteligencia artificial para la realización de las pruebas escritas calificables. En el caso de los trabajos o ejercicios propuestos por el profesor o la profesora, se indicará en cada caso expresamente si está permitido su uso y cómo debe identificarse.
Métodos de Evaluación
- Elevator pitch: 50%. En la sesión 10 de la asignatura los grupos de trabajo presentan su idea de negocio ante un panel de tutores vinculados al mundo del emprendimiento. El panel de tutores realizará preguntas al grupo sobre la idea de negocio, darán feedback acerca del mismo y cualificarán el trabajo realizado.
- Customer discovery: 50%.
Cómo despertar la creatividad dentro de nosotros | Franc Ponti | TEDxBarcelona
Fomentando la Cultura Emprendedora en el Aula
Fomentar la cultura emprendedora en las aulas va mucho más allá de formar a alumnos para que estos creen sus propios negocios; también es sinónimo de impulsar la creatividad, la autonomía o el trabajo en equipo.
La cultura emprendedora se debe incorporar a las aulas de forma transversal y desde una edad temprana. De hecho, la Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre, por la que se modifica la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, en su artículo 19, establece que “sin perjuicio de su tratamiento específico en algunas de las áreas de la etapa, la comprensión lectora, la expresión oral y escrita, la comunicación audiovisual, la competencia digital, el fomento de la creatividad, del espíritu científico y del emprendimiento se trabajarán en todas las áreas”.
Ideas de Actividades para Trabajar el Emprendimiento en el Aula
Lógicamente, las actividades relacionadas con el emprendimiento deben adaptarse a cada edad y tipo de alumno. Es aquí donde entra en juego el rol del emprendedor educativo, el cuál lleva a cabo distintas iniciativas entre las que destacan:
- Trabajos en equipo. En estos casos, más importante que el resultado final es el proceso para llevarlo a cabo. Realizar trabajos en grupo implica saber colaborar con los demás, compartir ideas, aprender a dialogar y ceder, entender que cada uno tiene diferentes capacidades…
- Concursos de ideas. Plantear un problema al que los alumnos deben ofrecer una solución valorando la creatividad y la solución a la que se ha logrado llegar.
- Creación de empresas. Realizando todos los pasos necesarios como si fuese real, lo cual incluye un plan de negocio, acta de constitución, cargos, productos o servicios, imagen corporativa, solicitud de un crédito, etc. En el caso de cursos superiores como Bachillerato o ciclos de Formación Profesional (FP), se pueden poner en marcha durante un tiempo determinado.
- Talleres. En los que se combine la parte práctica y la experimentación con la gestión de emociones. No solo se trata de “aprender a hacer” sino también de “aprender a pensar”.
- Recursos digitales. En la Red existen diferentes iniciativas relacionadas con el emprendimiento en colegios e institutos, desde simuladores de empresas como formaTenred a programas de educación financiera de diferentes entidades como Money Town o KitCaixa Jóvenes Emprendedores.
- Encuentros con emprendedores. Para conocer casos reales, sus dificultades, proceso… Es fundamental que estos encuentros sean con profesionales de diferentes sectores y que incluyan también iniciativas que acabaron fracasando.
- Visitas. A escuelas de negocios, pymes, startups… para entrar en contacto directo con diferentes realidades empresariales.
Beneficios de Fomentar la Cultura Emprendedora en la Educación
Fomentar el espíritu emprendedor es mucho más que enseñar a abrir un negocio propio. También implica reforzar la inteligencia emocional, la creatividad, la innovación, el trabajo en equipo y atreverse a pensar diferente.
Fomentar la cultura emprendedora en el aula va mucho más allá de aprender a crear un negocio propio. El emprendimiento va ligado a una serie de competencias que repercuten en los alumnos de forma global. Entre sus beneficios, señalar:
- La creatividad.
- La autonomía y confianza en uno mismo.
- El trabajo en equipo y la socialización.
- El liderazgo y la responsabilidad.
- La empatía.
- La capacidad para asumir riesgos y adaptarse a los cambios.
- El espíritu crítico.
- La responsabilidad.
- Aprender a gestionar el fracaso y la frustración.
Es decir, impulsar el emprendimiento educativo engloba más ámbitos que el financiero; desarrollar una verdadera estrategia emprendedora en el sistema educativo repercute en la formación integral de los alumnos. Además, hay que tener en cuenta que el emprendimiento real puede ir ligado al área social, cultural, deportiva, etc.
Economía y Emprendimiento: Una Visión Integral
En la actualidad, la economía y las finanzas, además de dar a conocer los elementos y las reglas que explican los acontecimientos económicos y las consecuencias que se derivan de las decisiones financieras, proyectan valores relacionados con, entre otros, la solidaridad entre personas, la importancia de la sostenibilidad, la desigualdad y la gestión de los recursos.
Por ello, la materia de Economía y Emprendimiento integra, por un lado, una formación económica y financiera y, por otro, una visión que anima a buscar oportunidades e ideas que contribuyan a satisfacer las necesidades detectadas en el entorno, desarrollando estrategias para llevar esas ideas a la acción.
La finalidad educativa de la materia de Economía y Emprendimiento está en consonancia con la Recomendación del Consejo de 22 de mayo de 2018 relativa a las competencias clave para el aprendizaje permanente, que refiere la necesidad de introducir en la educación herramientas que permitan lograr que lo aprendido se pueda aplicar en tiempo real y que genere nuevas ideas, nuevas teorías, nuevos productos y nuevos conocimientos.
El currículo de Economía y Emprendimiento está diseñado tomando como referentes los descriptores operativos que concretan el desarrollo competencial establecido en el Perfil de salida del alumnado al término de la enseñanza básica.
Esta materia supone una continuación de los principios pedagógicos de la Educación Primaria, en los que se explicita la potenciación del aprendizaje significativo para el desarrollo de las competencias que promuevan la autonomía y la reflexión.
Economía y Emprendimiento parte de la adquisición de todas las competencias clave por parte del alumnado, en la etapa de Educación Primaria y en los tres primeros cursos de la Educación Secundaria Obligatoria, pero, de forma particular, de la competencia emprendedora y de la competencia personal, social y de aprender a aprender.
En primer lugar, las competencias específicas de la materia tratan de promover el espíritu proactivo que ha de cristalizar en una cultura de emprendimiento personal, social y empresarial más ágil e innovadora.
Para ello, es necesario que el alumnado realice un análisis preciso de sí mismo y, con base en este autoconocimiento, adquiera formación y desarrolle habilidades personales y sociales, así como estrategias necesarias para afrontar retos, gestionar la incertidumbre y tomar decisiones adecuadas para llevar el proyecto a la realidad.
En segundo lugar, ayudan a que el alumnado comprenda que la persona emprendedora debe abrirse camino en un contexto global cuyos elementos se relacionan entre sí.
Esto requiere explorar el entorno, analizando distintos ámbitos, entre otros, el social, el ambiental, el cultural, el artístico y el empresarial, desde una perspectiva económica, para identificar necesidades y oportunidades que puedan surgir, encontrar los recursos humanos, materiales, inmateriales y digitales necesarios y aplicarlos a la realización de un proyecto personal o profesional con visión emprendedora.
El primero se relaciona con el análisis y desarrollo del perfil de la persona emprendedora haciendo hincapié en el conocimiento de uno mismo, el desarrollo de habilidades personales y sociales y de estrategias de gestión para hacer frente a entornos cambiantes e inciertos en los que emprender.
El segundo se liga al análisis de los distintos ámbitos -económico, empresarial, social, ambiental, cultural y artístico-, así como al desarrollo de estrategias de exploración de los mismos que permitan al alumnado identificar necesidades y buscar las oportunidades que surjan en ellos, haciéndolo consciente de que el entorno va a condicionar la realización de sus proyectos personales y profesionales.
El tercero se vincula con la captación y gestión de recursos humanos, materiales, inmateriales y digitales como elementos necesarios para que un proyecto se lleve a la realidad.
De este modo, se abordan cuestiones como las fuentes de financiación, los recursos financieros y la formación y funcionamiento ágil de los equipos de trabajo.
El cuarto y último bloque trata de dar a conocer el método de realización de un proyecto emprendedor desde la fase de ideación hasta las de ejecución y validación del prototipo final.
Finalmente, se plantea el enfoque de esta materia desde una perspectiva teórico-práctica, aplicando los saberes al desarrollo de un proyecto emprendedor en cada una de sus fases.
De este modo, los aprendizajes se construirán en y desde la acción.
El programa YouthStart - Erasmus + Programme es otro ejemplo de programas que buscan capacitar a los más jóvenes. Combina challenge based learning y competence oriented learning, buscando que los alumnos confirmen que “pueden desarrollar ideas creativas, evaluar negocios de riesgo usando case studies y ver problemas éticos para resolverlos”.
Los paradigmas laborales han cambiado radicalmente y también debe hacerlo el sistema educativo.
