El equipo promotor es el grupo de personas encargado de iniciar la empresa o proyecto empresarial. El equipo promotor se refiere a aquellas personas que lideran y tienen un papel clave en la creación y desarrollo de la empresa, quienes suelen tener una mayor participación en la toma de decisiones estratégicas y operativas.
Es importante que el equipo promotor tenga un alto nivel de compromiso y una visión compartida del proyecto empresarial, para poder trabajar de manera coordinada y eficiente en la creación y consolidación de la empresa. El equipo promotor de una nueva empresa puede estar compuesto por uno o varios socios, dependiendo de la estructura legal y de la naturaleza del negocio. En una empresa pueden existir diferentes tipos de socios con distintos roles y responsabilidades.
Toda oportunidad de negocio viable necesita un equipo que la haga factible, que transforme la viabilidad abstracta en una oportunidad concreta. Un equipo, por definición, no puede ser una sola persona, ni varias de un mismo corte profesional. Primero por razones cuantitativas. Casi nunca se financia a una sola persona (el autoempleo no gusta a los inversores).
De hecho, si llega una sola persona a pedir dinero ya sólo eso provoca desconfianza por parte del inversor, que tenderá a pensar que si el emprendedor no ha logrado convencer a nadie de que se sume a su proyecto, probablemente es porque no tendrá una idea tan atractiva y seductora, tan válida como él cree. Por tanto, el primer requisito exigible a un buen equipo es que lo sea, que esté formado por más de una persona, por varias personas y que sean diversas.
La Importancia de un Equipo Promotor Adecuado
Es cierto que un equipo promotor no adecuado puede ser una de las causas del fracaso de muchas empresas, especialmente en el caso de las startups. Un equipo promotor no adecuado puede tener varios problemas, como la falta de habilidades complementarias, la falta de experiencia, la falta de compromiso o la falta de liderazgo. Estos problemas pueden afectar a la toma de decisiones, la implementación de estrategias y la capacidad de adaptación al entorno cambiante.
En resumen, un equipo promotor no adecuado puede ser una de las principales causas de fracaso de una empresa, mientras que un equipo promotor adecuado puede ser una de las principales claves del éxito empresarial. Es por eso que la selección cuidadosa del equipo promotor es fundamental para cualquier empresa, especialmente en el caso de las startups.
Características Esenciales de un Equipo Emprendedor Exitoso
Un equipo tiene que ser equilibrado y complementario. Muchas veces los emprendedores aseguran que son un equipo, cuando en realidad son tres personas idénticas, con el mismo traje de ojo de perdiz y corbata chillona, que llegan después de haber estudiado todos el mismo MBA, o parecido, y haber trabajado todos cinco años en la misma consultora. En otras ocasiones, son tres técnicos emprendedores, tres desarrolladores emprendedores, todos con camisetas negras, uno de los cuales, que es evidentemente el líder, lleva impresa en la suya la V de Vendetta y la careta de Guy Fawkes.
Esto no es un equipo: esto es una persona tres veces. La gracia y la eficacia están en la complementariedad.
Habilidades y Capacidades Necesarias
Lo natural es que todos hagamos las cosas con la gente que conocemos, porque, además de ser aquellos que tenemos más a mano, compartimos un lenguaje común y con ellos todo parece más fácil. Si lo que estamos organizando es un proyecto digital, es lógico que entre esas personas haya algún técnico, de igual forma que si estuviéramos montando un cuarteto de cuerda tendría que haber por lo menos alguno que tocase el violín.
También, tiene que haber alguien que se encargue de vender el producto, aunque al principio lo lógico es que todos asuman esa función. A menudo se olvida que lo que se está poniendo en marcha es una empresa y que, por tanto, el equipo habrá de incluir a un empresario; es decir, alguien que sabe cómo es un balance y cómo se mueve por él un euro, que sabe contratar, despedir y motivar, que sabe qué es ir al banco de la esquina a pedir un aplazamiento de deuda, que sabe, en fin, llevar una empresa.
El segundo requisito de un buen equipo es que cada uno de sus componentes esté suficientemente capacitado para hacer lo que tiene que hacer, para cumplir la función que le ha sido asignada. Eso no quiere decir que haya de tener mucha experiencia laboral previa, pero sí la capacidad de saber hacer lo que se le pide.
Equipo vs. Modelo de Negocio: ¿Qué es Más Importante?
Si quiere tener éxito tiene que contar con un modelo de negocio válido, viable y factible, y con un equipo sólido, competente, entusiasta y comprometido. Lo primero que tiene que hacer un emprendedor que aspire al éxito es formar un equipo. Sin embargo, persiste la inacabable controversia de si es más importante el equipo o el modelo.
Para mí está claro: lo que importa es claramente el modelo. La clave es el modelo porque un buen equipo te garantiza que la empresa va a ser viable, pero no que se vaya a lograr la rentabilidad que un inversor busca. Todo buen piloto acaba la carrera, pero sólo se suben al podio los que cuentan con un buen coche, que corre mucho y que no se rompe a las primeras de cambio. Valga de ejemplo Privalia. En España seguramente hay otros emprendedores tan buenos como ellos, pero lo que no abundan tanto son modelos de negocio tan potentes y escalables como el suyo.
El Equipo Promotor y la Atracción de Inversores
Los inversores solo quieren empresas con los equipos adecuados y completos. El equipo promotor es una variable fundamental a la hora de que un inversor decida invertir en un proyecto. Si se entiende el nuevo proyecto como un trabajo de nueve a cinco, seguramente, falle. Los inversores buscan esta cultura de ambición y compromiso en el momento de decidir a quién apoyar con su tiempo y dinero.
Los emprendedores a menudo se olvidan que la adecuación entre el equipo y la idea de negocio es más importante para el éxito del proyecto que la propia idea. La presentación del equipo no es una simple formalidad, tiene como objetivo convencer a posibles socios de la validez del proyecto, empezando por mostrar que lo llevan las personas idóneas.
Por lo tanto se insiste en explicar el recorrido anterior de cada miembro clave del proyecto, destacando sobre todo aquellos elementos que aportan ventajas claras para el éxito de la empresa, porque se ajustan a las necesidades del negocio. Al igual que en un currículum, es importante pensar en las competencias transferibles.
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Cómo Presentar al Equipo en el Plan de Negocio
Cada uno decide hasta qué punto detalla esta sección, pero, dependiendo de los proyectos, puede merecer la pena limitarse al promotor (o al grupo de promotores) o ampliar el análisis a más socios y empleados. En especial cuando algunas competencias están delegadas en esas personas.
Los promotores del proyecto:
- Los socios capitalistas.
- Los consejeros.
- Los profesionales independientes claves.
- Los empleados claves.
Para no sobrecargar el plan, lo ideal es escribir un breve párrafo para cada persona relevante, insistiendo en los aspectos que más se adecuan al proyecto.
Habilidades y Cualidades Clave de un Emprendedor Exitoso
Ser emprendedor es mucho más que una forma de ganarse la vida: es una actitud, un estilo de vida y un compromiso con la innovación. Si tienes una idea de negocio y quieres convertirla en un negocio exitoso, es fundamental que desarrolles ciertas habilidades y cualidades clave. Un emprendedor apasionado se aferra a su idea con determinación y disfruta cada etapa del proceso.
El éxito en el emprendimiento no solo depende de tener una buena idea, sino de saber cómo desarrollarla y mejorarla con el tiempo. Todo proyecto emprendedor requiere de un equipo de personas comprometidas con la visión del negocio. El aprendizaje constante es una de las cualidades del emprendedor más importantes. El éxito no siempre llega en el primer intento. Thomas Edison falló cientos de veces antes de inventar la bombilla. Un emprendedor de éxito sabe que la visión de negocio es crucial. El emprendedor exitoso confía en sí mismo y en sus capacidades. Su ambición lo impulsa a alcanzar grandes metas y a superar obstáculos.
Si eres un aspirante a emprendedor, recuerda que la combinación de creatividad, liderazgo, aprendizaje constante y resiliencia es lo que diferencia a los grandes emprendedores.
El Plan de Negocio: Una Hoja de Ruta para el Éxito
Para poder materializar una idea de negocio, los emprendedores deben tener clara la hoja de ruta que quieren seguir y analizar los riesgos y oportunidades del mercado. Según la publicación Entrepreneur, el 42% de las startups fracasa debido a la ausencia de una necesidad de mercado, el 29% por falta de capital y un 17% como consecuencia de un mal modelo de negocio.
Para prevenir estos riesgos, hay un documento que todo emprendedor debe elaborar antes de crear una empresa: el plan de negocio.
El plan de negocio sirve como carta de presentación de cara a los inversores y como hoja de ruta del proyecto. Cualquier tipo de emprendedor debe elaborar el plan de negocio para poder materializar su idea emprendedora. A la hora de escribir su plan de negocio, los emprendedores deben tener en cuenta que se trata de un documento vivo, por lo que tendrán que volver a él a medida que la empresa vaya avanzando y consolidándose en el mercado.
Componentes Clave de un Plan de Negocio
El plan de negocio detalla los planes y objetivos de las compañías y analiza su viabilidad técnica, financiera y económica. En él, se recogen aspectos como la misión, estructura y tipología de la empresa, sus valores, sus necesidades financieras, el tipo de producto o servicio que va a ofrecer, el análisis de mercado y las distintas estrategias bajo las que desarrollará su actividad.
El plan de negocio es uno de los documentos más importantes de las empresas, ya que sirve para predecir las posibles demandas comerciales y problemas que puedan surgir en el mercado. También es una herramienta necesaria para atraer a los inversores, es decir, para conseguir financiación.
- Resumen ejecutivo: Se trata de una síntesis clara y concisa que refleja los puntos clave del proyecto y los aspectos que lo diferencian de los demás.
- Descripción del producto o servicio: Es una explicación sobre el producto o servicio que se quiere poner a la venta. En este apartado, se debe especificar su origen, el público al que se dirige, las necesidades que espera cubrir y su valor diferencial frente a otros competidores.
- Análisis de mercado y competencia: Debe analizar el mercado en el que la empresa quiere posicionarse, referenciando su tamaño y sus barreras de entrada, las tendencias y la cuota de mercado que se espera alcanzar con el proyecto, así como sus oportunidades de crecimiento.
- Modelo de negocio: Describe cómo se va a estructurar internamente la compañía y cuál es el capital social del que disponen.
- Modelo financiero: Incluye una estimación de los gastos e ingresos del proyecto que se quiere desarrollar, de los recursos de los que se disponen y de la inversión adicional que se debe conseguir para poder materializar la empresa, así como un cálculo de su posible rentabilidad.
- Plan de marketing y comunicación.
- Plan de contingencia.
En el ciclo de vida de una startup, el plan de negocio aparece en la primera etapa: la pre-seed (o presemilla), cuando se da forma a la idea emprendedora para convertirla en un producto o servicio. Aunque el éxito de una empresa depende de varios factores (entre ellos la idea, el plan de negocios o la disposición a invertir en una startup), hay un elemento clave a la hora de llevar a buen puerto un proyecto: el equipo. Tener un buen equipo es muy importante a la hora de empezar una startup.
No contar con el equipo correcto es la principal causa de fracaso de un startup
Uno de los mayores errores de los emprendedores, especialmente de los primerizos, es creer que tienen todas las capacidades para hacer llevar el proyecto de convertir una idea en algo real. De hecho, no contar con el equipo correcto es una de las principales causas por las que una startup no funciona.Por el contrario, aquellas startups que triunfan lo hacen porque el emprendedor ha contado con un equipo sólido, multidisciplinario y efectivo.
El equipo, recordemos, es también es uno de los factores fundamentales que los inversores tienen en cuenta a la hora de aportar su capital. No obstante, contar con un equipo efectivo no es tarea fácil. Las personas elegidas tienen que compartir pasión, dedicación e implicación por el proyecto y deben ser capaces de desarrollar el proyecto y ejecutarlo con precisión.
Hay que evaluar personalidades, metas, intereses, capacidades, aptitudes y actitudes con el fin de conseguir talentos complementarios. El equipo perfecto cuenta con talentos y habilidades complementarias El grupo que pone los cimientos de la idea es el más importante ya que de ellos depende que la startup sea un éxito o un fracaso.
La premisa está en ¿qué necesito para arrancar? Es evidente que, igual que el producto pivota, los equipos también deben hacerlo. Pero en el momento cero de tu proyecto ya tienes que tener definido con qué perfiles necesitas contar para arrancar tu negocio y validar tu producto.
El equipo ideal será aquel que, como ya hemos dicho, consiga incluir talentos complementarios y habilidades repartidas entre los diferentes perfiles. Los conocimientos, ideas y valores que cada persona puede aportar son claves, especialmente, en la primera fase.
Aunque las características de un equipo concreto dependen de cada negocio, hemos querido resumir en 10 los perfiles más destacados que podrían formar parte de una startup:
- CEO: Es el líder y el perfil obligatorio en toda startup. Debe ser una persona con un perfil business, técnico y con habilidades comunicativas. Su objetivo no consiste solo en tomar decisiones, sino que su misión está en orientar todos los recursos hacia la misma dirección a través de liderazgo, visión y capacidad de organización.
- CTO o director técnico: Es el responsable de todas las decisiones tecnológicas y el que sabe cómo hacer que la idea se convierta en realidad. Debe tener liderazgo, visión y capacidad para entender otras áreas.
- CMO, Director de Marketing o Marketing Manager: Es el perfil central alrededor del cual se debe construir la estrategia de marketing y la persona ideal para unir a todo el equipo. Auna comunicación, marketing y ventas. La comunicación y el marketing son clave para llamar la atención y vender el producto.
- CFO, Director Financiero o Finance Director: Un perfil como el suyo es fundamental para velar por el equilibrio entre ingresos y gastos. Quizá su presencia es más importante en fases más avanzadas cuando los números son más elevados.
- Business Development Manager: Es otro de los perfiles clave para introducir el producto en el mercado. Entre sus características destaca el conocimiento del mercado y la capacidad para hacer negocios y vender.
- Responsable de Ventas o Sales Manager: Una pieza más de las ventas junto al Marketing Manager y el Busines Development Manager. Debe ser experto en tecnología, pero además saber cómo vender al cliente.
- Abogados o equipo legal: Para la fundación de toda empresa es fundamental contar con una persona que redacte y revise todos los contratos y documentos legales. La mejor manera de evitar conflictos en una startup es contar con asesoramiento legal.
- Desarrolladores y diseñadores: La web y la imagen de la marca dependen de ellos, por tanto, su elección es crucial. En estos perfiles debe destacar el conocimiento de UX (usabilidad) con el objetivo de adaptar la web a los objetivos de marketing y comunicación.
- Recursos humanos: Aunque, a priori, este perfil puede ser representado desde la figura del CEO o de un cofundador de la startup, saber gestionar la contratación de la persona adecuada debe estar en manos de un profesional. Una persona con perfil de Recursos Humanos sabe hacer las preguntas correctas en una entrevista y reconoce los perfiles perfectos.
- Advisory Board: Es un equipo asesor y multidisciplinar con el que poder consultar estrategias y operaciones. No es un elemento obligatorio en la constitución de una empresa, pero puede ser un elemento clave a la hora de tomar decisiones relevantes.
Idea, Equipo y Buena Ejecución
En conclusión, el éxito de una startup depende de una idea, de un equipo y de la buena ejecución que de la misma haga dicho equipo. También es vital la creación de una cultura empresarial, un elemento clave para atraer, motivar e implicar a las personas en el proyecto. El emprendedor debe ser consciente de la figura que representa, convirtiéndose en reflejo de aquello que quiere transmitir con su proyecto.
