El porcentaje de empresas familiares a nivel mundial es considerable y suponen un pilar fundamental de la economía global. Se calcula que un 60% de las empresas europeas son de esta índole y que generan entre un 40% y 50% de los puestos de trabajo del sector privado.
Tal vez uno de los temas más discutidos en la actualidad en este campo es cómo definir una empresa familiar. Una empresa familiar es aquella empresa que se encuentra en manos de una familia bien sea porque la familia es propietaria y/o porque la dirige.
Definir estas corporaciones es fundamental. En esencia, una empresa familiar es una organización en la cual la propiedad, el control del capital y de la dirección están en manos de una familia. La participación activa de los miembros de la familia y la toma de decisiones de negocio por los mismos es un factor común. Además, la continuidad generacional es un elemento clave en las empresas familiares.
Se considera empresa familiar a aquella que, independientemente de su tamaño (pyme o multinacional) y de su forma jurídica (individual o sociedad), está en manos de una o más familias. Las cuales poseen el capital (o la mayoría de él), controlan la gestión o gobierno, y tienen como objetivo mantener la empresa en la familia con la incorporación de las siguientes generaciones. Presentes prácticamente en todos los sectores de la economía mundial, las empresas familiares son la forma más común de entidad empresarial en el mundo.
En España, el número de empresas familiares supera los dos millones y medio, generando alrededor del 57 % del Producto Interior Bruto (PIB) y, aproximadamente, el 67 % del empleo en el sector privado. Además representan en torno al 83 % del total del tejido empresarial.
Una empresa familiar es aquella en la que una o más familias ejercen el control sobre una propiedad y también participan en su gestión. Numerosos organismos internacionales relacionados con las empresas familiares demandan una tipificación específica para estas a nivel de legislación.
En conclusión, las empresas familiares tienen elementos definitorios y características que las diferencian del resto de sociedades del ámbito empresarial privado. Antes de la constitución de una empresa familiar se deben tener en cuenta sus fortalezas y debilidades. Merece la pena conocer y aprovechar el abanico de recursos específicos para estas.
Características Esenciales de una Empresa Familiar
Una empresa se considera familiar cuando una o varias familias:
- Poseen la propiedad mayoritaria del capital.
- Influyen de forma directa en la gestión o gobierno.
- Tienen la voluntad explícita de continuidad generacional.
Estas tres condiciones generan una realidad empresarial distinta, donde se entrelazan:
- Valores familiares como la confianza, el compromiso y la prudencia.
- Visión de largo plazo frente a la rentabilidad inmediata.
- Cultura organizativa marcada por la historia y la identidad compartida.
Las principales características de la empresa familiar son las siguientes:
- Propiedad concentrada en un grupo familiar.
- El grupo familiar participa en el gobierno y/o en la gestión de la empresa.
- Vocación de continuidad familiar, de transmisión de los valores empresariales propios de la familia.
Aunque las empresas familiares podrían entenderse como empresas más sólidas y cohesionadas que las no familiares, lo cierto es que el porcentaje de la familia que se dedica y trabaja en la empresa se va reduciendo conforme pasan las generaciones. Así, del 65% de la primera generación se pasa a un 25% en la segunda, a un 9% en la tercera y a sólo un 1% en la cuarta.
Distribución de la participación familiar en la empresa a través de las generaciones.
Requisitos para ser Considerada Empresa Familiar
El Grupo Europeo de Empresas Familiares (GEEF) determinó en marzo de 2008 los requisitos que una empresa familiar debe cumplir para recibir dicha denominación:
Control del Voto
La mayoría de los votos deben ser propiedad, de forma directa o indirecta, del fundador o los fundadores de la empresa, o de la persona que adquirió su capital social (la que la compró), de los sucesores, o de la familia (mujer, hijos, padres, nietos…).
Las empresas que cotizan en bolsa, al tener su capital muy fragmentado, se considera que mantienen la propiedad cuando los mismos sujetos del párrafo anterior poseen al menos el 25% de los derechos de voto, es decir, de capital social. El porcentaje de propiedad debe ser suficiente para que la familia pueda ejercer influencia sobre la gestión y dirección de la empresa.
Control de la Gestión
La gestión de la empresa puede ser realizada por ajenos a la familia sin que la misma deje de ser familiar, pero al menos un integrante de la familia o pariente debe participar en la dirección de la empresa.
Voto: Los titulares de derechos de voto son la persona o personas físicas responsables de haber creado la empresa. Así mismo, tendrán capacidad de voto quienes hayan adquirido el capital social de la empresa.
Participación: En compañías cotizadas se establece un requisito mínimo para que puedan ser clasificadas como empresa familiar. Este consiste en que el fundador o propietario del capital social de la sociedad deben poseer más del 25 % de los derechos de voto en función de su participación.
Ventajas e Inconvenientes de la Empresa Familiar
Se puede hablar de las siguientes ventajas competitivas de la empresa familiar:
- Orientación al largo plazo y mayor grado de unidad, compromiso y dedicación con el negocio.
- Mayor grado de autofinanciación y reinversión de beneficios para financiar el futuro crecimiento de la empresa, dado que se busca el beneficio de la familia.
- Mayor estabilidad laboral para empleados y directiva, pues por lo general en este tipo de empresas se desarrollan vínculos de amistad que dificultan el hecho de buscar la rentabilidad a base de afectar a los empleados de base.
- Mayor vinculación con los clientes, pues la atención al cliente suele ser más cordial y la calidad de servicio más alta, lo que origina un mayor grado de confianza y reputación entre los clientes.
- Mejor orientación al mercado, ya que suelen tener un conocimiento del negocio que se transmite a las siguientes generaciones, perpetuándolo como estrategia de dirección.
- Flexibilidad competitiva, al ser menos burócrata e impersonal en la toma de decisiones, que se suelen tomar con mayor rapidez.
Como desventajas se pueden citar las siguientes:
- Dificultad de incorporación de socios externos, así como para la venta de acciones propias.
- Posible carga financiera para la recompra de acciones de familiares en el momento de la sucesión empresarial.
- Mayor tendencia a la autofinanciación y un menor acceso a las fuentes de financiación.
- Conflictos por entremezclar la propiedad del capital con la capacidad profesional para dirigir, pues pueden ponerse personas no cualificadas en puestos de responsabilidad directiva.
- Dificultad de atraer y mantener buenos directivos no familiares.
- Concepto de gestión continuista. Las empresas familiares suelen ser más adversas al riesgo.
- Relaciones interfamiliares e intrafamiliares. No suele haber diferencias entre la vida privada y la profesional, y de ahí suelen surgir problemas.
- Incoherencias retributivas entre familiares y no familiares.
- Confusión de la empresa con el concepto de una gran familia, existiendo un método de valoración y autovaloración fundamentado en un análisis muy subjetivo.
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Claves para Gestionar una Empresa Familiar
Las características intrínsecas de la empresa familiar hacen que su continuidad en ocasiones resulte más difícil que en otro tipo de sociedades. Para alargar la vida de la empresa familiar y mejorar su gestión, recomendamos:
- Mantener unas buenas relaciones familiares.
- Organizar y planificar la sucesión mediante un protocolo familiar.
- Delimitar los derechos y obligaciones de los miembros de la familia respecto de la empresa.
- Analizar con objetividad las capacidades profesionales de los miembros de la familia para asignarle función según valía.
- Determinar los roles de cada miembro de la familia en la gestión de la empresa de una forma clara.
- Mantener separado el patrimonio familiar y el personal.
- Exigir la misma formación, reciclaje y méritos que se exigirían en otras empresas no familiares.
- Que los órganos de gestión de la empresa no sean informales.
- Mantener valores empresariales y los factores que les llevaron al éxito, sin perder la cultura del esfuerzo y del emprendimiento del fundador.
Es importante preparar a la siguiente generación familiar para garantizar una sucesión más o menos tranquila, pero ¿está la empresa preparada para la siguiente generación de clientes? ¿Y de proveedores? La empresa familiar tiene que hacerse valer de la flexibilidad, propósito social y mentalidad innovadora que siempre ha tenido.
Las empresas familiares deben tener también una óptima comunicación intergeneracional y ¿por qué no? O evitar y solucionar conflictos familiares. A la hora de hacer frente a todos estos retos puede ayudar mucho una formación donde se conozca cómo lo están haciendo otras empresas referentes, y qué mejor que lo cuenten directamente sus protagonistas, miembros de familias empresarias que saben lo que eso significa. Esta es la propuesta formativa del Programa de Empresa Familiar de EDEM, donde los participantes aprenden a utilizar herramientas como la inteligencia emocional, desarrollan su empatía, mejoran su comunicación y aprenden a trabajar con una visión sistémica.
Elección de Forma Jurídica para su Constitución
Cuando son empresas de primera generación es frecuente encontrarse con empresas individuales y comunidades de bienes, pero cuando son empresas familiares con más antigüedad, mayor volumen de negocio y en las que ha existido reemplazo generacional, se suelen presentar la forma de Sociedad Limitada.
Esta elección, que es claramente la más utilizada por las empresas familiares en España, puede deberse al carácter más personalista, pero a la par cerrado, que presenta la sociedad limitada. Además, existe el tipo de Sociedad Limitada Nueva Empresa, fórmula societaria sencilla que puede evolucionar con el crecimiento de la empresa y cuando las necesidades de financiación externa sean mayores, puesto que su transformación en Sociedad Limitada convencional no tiene mayores problemas.
La elección de la sociedad limitada puede deberse a los siguientes motivos:
- Mayor flexibilidad y menor exigencia de formalidades en los aspectos sociales.
- Menor exigencia de capital en la constitución.
- Aportaciones al capital social no negociables, lo que supone una ventaja para la empresa familiar, al dificultar la entrada de extraños en la misma.
- El tipo de Sociedad Limitada Nueva Empresa ofrece facilidades e incentivos a considerar en el momento de la constitución.
La forma de Sociedad Anónima quedaría reservada para estados más avanzados de la empresa familiar, como pudiera ser la salida a Bolsa o emisión de obligaciones. Hay que señalar, como factor positivo de este tipo de sociedad, el carácter negociable de las acciones en la misma, lo que permite acceder a los mercados secundarios de valores, posibilitando la ampliación de capital mediante el ofrecimiento público de las mismas.
¿Qué es una Microempresa Familiar?
Cuando hablamos de empresas familiares, la mayoría de las veces nos referimos a PYMES familiares. ¿A qué nos referimos cuando hablamos de microempresas familiares? En este tipo de negocios es el propio emprendedor quien lleva la empresa y se hace cargo de toda la gestión del negocio, muchas veces con la participación de la familia o con su soporte económico inicial.
En la última década, el término microempresa, ha ido haciéndose un hueco en nuestra sociedad hasta instaurarse por completo, especialmente en los últimos años de crisis. El emprendimiento ha favorecido la creación y establecimiento de las microempresas, caracterizadas por necesitar poca financiación para comenzar. Si el negocio supera estas dos características, pasará a denominarse PYME (pequeña y mediana empresa), donde la plantilla oscila entre los 10 y 50 empleados y puede alcanzar los 10 millones de euros en facturación anual.
Uno de los puntos fuertes de una microempresa familiar es precisamente su tamaño reducido. Tener una estructura simple la hace ganar en flexibilidad y aumenta su capacidad de adaptación al mercado. Además, le da proximidad y le permite ser más cercana a los clientes y conocerlos mejor.
Las microempresas son el principal sustento de la economía española. Así lo refleja el último informe publicado por el Ministerio de Industria, energía y turismo de España, denominado “Retrato de las PYMES”, donde señala que el 95% de las empresas españolas son microempresas, y que el 53% de las microempresas de nuestro país no tienen ningún asalariado a su cargo. En los últimos años se ha podido observar un incremento de este tipo de empresas, como respuesta a la alta tasa de paro existente en nuestro país.
La principal ventaja de una microempresa es la flexibilidad que caracteriza a este tipo de negocios, debido a su estructura simple, que le permite una mejor y rápida adaptación al mercado. Sin embargo, las microempresas cuentan con algunas desventajas, como la falta de financiación para poder poner en práctica sus planes de expansión, tanto geográfica como tecnológica. Esta falta de financiación normalmente acarrea limitaciones a la hora de competir con otras empresas e impide las posibilidades de crecimiento.
Pyme VS Empresa Familiar: ¿Dónde están las diferencias?
Una pyme es una pequeña o mediana empresa, con independencia del sector en el que desarrolle su actividad. Es decir, con menos de 249 empleados y unos ingresos anuales inferiores a los 50 millones de euros. El número de empleados es el elemento determinante para que una compañía obtenga la categoría de pyme.
Pyme es el acrónimo con el que se hace referencia a las pequeñas y medianas empresas entre 0 y 249 trabajadores. Esta modalidad es la más extendida en España, llegando a representar, según el Ministerio de Industria y Turismo, a más del 99 % del total de compañías del país.
La principal diferencia entre una pyme y una empresa familiar está en su propiedad. La empresa familiar no es un tipo societario, ni tiene regulación específica propia. Aunque la mayoría de pymes de nuestro país son empresas familiares, hay que tener claro que una empresa familiar y una pyme no deben por qué ser lo mismo.
Dicho esto, para que una empresa pueda ser considerada como familiar desde el punto de vista fiscal, es fundamental que esté constituida como Sociedad de Responsabilidad Limitada (SRL) o Sociedad Anónima (SA).
Normalmente las empresas familiares comienzan su actividad como pymes, principalmente porque es complicado acceder a la financiación necesaria para ampliarse, especialmente durante la primera etapa. También hay que destacar que la empresa familiar, por lo general, acostumbra a crecer de una manera mucho más estable y constante.
Al aplicar estos criterios al sector empresarial español, se observa que en 2023 el 99,8 % estaba integrado por pymes. Además, tal y como se expone en el informe Retrato de la PYME del Ministerio de Industria y Turismo, el 96,7 % de las empresas tuvieron una facturación anual inferior a los 2 millones de euros.
Por último, es importante remarcar que la actividad no influye en que una sociedad obtenga la categoría de pyme. Así, una startup o una empresa gacela son dos tipos de empresa que, si bien no entrarían en el concepto de pequeña o mediana empresa tradicional, normalmente sí cumplirán con los requisitos fijados para ser considerada como pyme.
Tipos de pymes
Las pymes se clasifican en dos grupos según sean empresas sin asalariados o con asalariados. Asimismo, en el supuesto de contar con empleados, es posible hablar de tres tipos de pymes que se dividen en:
- Medianas: 50 - 249 trabajadores.
- Pequeñas: 10 - 49 trabajadores.
- Microempresas: 1 - 9 trabajadores.
A partir de los 250 empleados las empresas pasan a tener la categoría de grandes y dejan de poder considerarse pymes.
Ventajas y desventajas de las pymes
Una vez visto qué es una pyme y sus características, es el momento de adentrarse en los beneficios y retos a los que se enfrentan las pequeñas y medianas empresas. En cuanto a las ventajas de una pyme, es preciso destacar su acceso a ayudas públicas, especialmente marcado en el caso de los fondos europeos NextGenerationEU. También su resiliencia y capacidad para ir moldeando su negocio a la demanda existente en el mercado, gracias a que normalmente mantienen un contacto muy cercano, o incluso directo, con su público objetivo y potencial.
Por otro lado, las desventajas de una pyme están asociadas a su tamaño y nivel de facturación anual. Al tener menos ingresos que una empresa grande, cuentan con una capacidad más reducida para endeudarse. Aquí podrían encuadrarse algunos procesos que requieren de un fuerte desembolso económico inicial, como el de la internacionalización, en los que se debe ponderar con cuidado los desafíos económicos y financieros que supondrían para la empresa, ya que un error puede poner en riesgo su propia supervivencia.
Pymes en España
Cada año el Ministerio de Industria y Turismo publica el informe Retrato de la PYME, en el que realiza una radiografía de la evolución de las pequeñas y medianas empresas en España. Según el análisis de 2023, de las 3.207.580 empresas existentes en el país, 3.202.717 serían pymes (el 99,8 % del total) y tan solo 4.863 se situarían en la categoría de grandes.
Además, al analizar en detalle los datos, se observa que dentro de las propias pymes la mayor parte de ellas son pequeñas o medianas sin asalariados o microempresas. En concreto, el informe indica que la distribución de la pyme en España por tamaño es de:
- Pymes sin empleados: 1.719.297.
- Pymes con empleados: 1.483.420.
- Microempresas: 1.335.393.
- Pequeñas: 127.718.
Beneficios Fiscales de la Empresa Familiar
Las empresas familiares gozan de beneficios fiscales tanto en el Impuesto sobre el Patrimonio como en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones. Por un lado, las participaciones en una empresa familiar están exentas y no tributan por el Impuesto sobre el Patrimonio, siempre y cuando reúnan una serie de requisitos que regula la propia normativa de aplicación estatal y autonómica.
Por el otro, cuando se transmiten participaciones por la herencia (lo que se conoce como “adquisiciones mortis causa”) o por una donación (denominadas como “adquisiciones inter vivos”) las empresas familiares cuentan con una reducción del 95% en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones. Hay Comunidades Autónomas, como por ejemplo Madrid, Castilla-León o Andalucía, que se benefician de una reducción de hasta un 99%.
Es necesaria una planificación para el cumplimiento de los estrictos requisitos legales que condicionan la aplicación de los beneficios fiscales.
Ventajas principales de la empresa familiar.
Diferencias clave frente a otros modelos empresariales
Relación entre propiedad y control: En la empresa familiar, la propiedad y el control suelen estar concentrados en un número reducido de personas, a menudo con vínculos personales. Esto facilita la agilidad en las decisiones, pero también puede generar tensiones si no existen mecanismos claros de gobernanza.
Cultura y valores: La cultura suele estar profundamente impregnada de la historia familiar, lo que refuerza la coherencia interna pero puede dificultar la adaptación a cambios externos si se perciben como amenazas a la identidad.
Objetivos empresariales: Mientras que otros modelos priorizan la rentabilidad o el crecimiento a corto plazo, la empresa familiar suele aspirar a la continuidad, el legado y el impacto a largo plazo.
Emociones en la toma de decisiones: Las decisiones no son puramente racionales. El componente emocional puede enriquecer la visión estratégica, pero también introducir sesgos o conflictos si no se gestiona de forma adecuada.
