La base de la economía moderna está sustentada en una figura llamada empresa: una institución que organiza y gestiona recursos escasos (desde humanos, materiales, hasta los tecnológicos). A pesar de su constante evolución, su esencia se mantiene intangible. “Una empresa es el vehículo que permite a una persona o a un grupo transformar ideas en realidades tangibles y útiles para otros”, explica Esmeralda Gómez López, coordinadora académica del Grado en Finanzas y Contabilidad de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR). “Nace del deseo de aportar, de generar impacto, de resolver problemas reales.
En un entorno altamente competitivo, la capacidad de innovar, gestionar riesgos y fomentar una cultura organizacional basada en la ética y la responsabilidad social se ha vuelto fundamental.
La gestión empresarial es el conjunto de medidas y estrategias que buscan mejorar la productividad y la competitividad de la empresa. Esta función la suelen desempeñar consultores, directores y gerentes. La elección de un buen gestor empresarial es fundamental, ya que será la persona que nos guíe en los aspectos básicos de nuestra actividad empresarial.
Más del 90% de los fracasos empresariales se deben a una gestión incorrecta, principalmente por una toma de decisiones inoportuna. Este porcentaje ha crecido con el auge de las nuevas tecnologías, que provoca que las ventajas competitivas sean efímeras.
¿Cuáles son las Funciones de un Buen Gerente?
Funciones Clave de las Empresas
Las empresas tienen varias funciones clave. La principal es producir y obtener el máximo beneficio posible. Además, las empresas aumentan la utilidad de los bienes.
💡 Recuerda: Mayor utilidad = mayor valor = mayor precio. La utilidad de los bienes es su capacidad para satisfacer tus necesidades. Imagínate que tienes sed en el metro y encuentras una máquina expendedora. Una empresa nace cuando un emprendedor detecta una necesidad en el mercado y decide satisfacerla. Los objetivos de las empresas van más allá de ganar dinero.
Para poder producir bienes y servicios hay que transformar unas materias primas y otros factores productivos. Cuando la empresa al producir o distribuir el producto, permite satisfacer más necesidades, decimos que la empresa crea valor.
Además, las empresas nos dan trabajo y nos ofrecen productos que aumentan nuestra calidad de vida. Además, coordinan toda la producción, obteniendo bienes que sería imposible que nosotros fabricáramos solos, todo ello asumiendo un riesgo.
Las empresas tienen marcos de actuación limitados por los mercados. Geográficos: la empresa ejerce su actividad en un determinado territorio, si bien puede producir en uno o varios sitios, vender en otros y gestionar los procesos en otros. Conceptuales: la empresa debe delimitar sus productos y servicios y adaptarlos conceptualmente al mercado al que los dirige: no es lo mismo vender naranjas en Valencia, que venderlas en Moscú, ni venderlas a pie de calle que por internet.
Adam Smith identificó tres razones por las que la especialización funciona: los trabajadores desarrollan más habilidad, ahorran tiempo al no cambiar de tarea, y pueden innovar en su área específica.
Funciones Específicas de las Empresas
- Función de Creación de Valor: Permite satisfacer más necesidades al producir o distribuir el producto.
- Utilidad de forma: Proporciona bienes en una forma más útil que las materias primas.
- Utilidad de lugar: Acerca el producto al consumidor.
- Utilidad de tiempo.
- Función de Riesgo: La empresa invierte en materias primas, máquinas y trabajadores antes de producir.
- Función Social: Contribuye a la sociedad produciendo bienes de calidad, generando empleo y ofreciendo variedad.
- Función Productiva: Divide las tareas para aumentar la eficiencia.
Roles y Tareas de un Administrador de Empresa
El administrador de empresa es una figura central en cualquier organización, encargada de coordinar y supervisar diversas actividades para garantizar el cumplimiento de los objetivos corporativos. Su rol abarca múltiples áreas, desde la planificación estratégica hasta la gestión de recursos humanos y financieros.
Las tareas de un administrador de empresa pueden dividirse en tres grandes bloques: tareas de organización, tareas de administración y tareas de comunicación.
Tareas de Organización
Se centran en la estructuración interna de la empresa, la gestión de recursos y la planificación de actividades para garantizar un flujo de trabajo eficiente.
- Planificación Estratégica: Es fundamental para orientar a la empresa hacia sus metas a corto, mediano y largo plazo. El administrador es responsable de analizar el entorno empresarial, identificar oportunidades y amenazas, y establecer objetivos claros y alcanzables.
- Organización de Recursos: Una vez definidos los objetivos, es esencial organizar los recursos disponibles de manera eficiente. El administrador debe asignar tareas y responsabilidades a cada departamento o miembro del equipo, asegurando que todos comprendan sus funciones y contribuyan al logro de las metas establecidas.
- Identificación y Mitigación de Riesgos: Es una función esencial del administrador. Esto implica analizar posibles amenazas, desde fluctuaciones económicas hasta desastres naturales, y desarrollar planes de contingencia para minimizar su impacto.
- Fomento de la Innovación: En un entorno empresarial dinámico, la capacidad de adaptarse y mejorar constantemente es crucial. El administrador fomenta la innovación, incentivando la generación de ideas y la implementación de mejoras en procesos, productos o servicios.
- Análisis de Tendencias del Mercado: El entorno empresarial está en constante evolución, y el administrador debe estar atento a las tendencias del mercado. Esto incluye el análisis de cambios en las preferencias de los consumidores, avances tecnológicos y movimientos de la competencia.
- Función de Control: Implica monitorear constantemente las actividades de la empresa para garantizar que se desarrollen según lo planificado. El administrador establece indicadores de desempeño, evalúa resultados y, en caso de desviaciones, implementa medidas correctivas.
- Evaluación de Resultados: Es vital para medir el éxito de las estrategias implementadas. El administrador analiza los datos recopilados, compara el desempeño real con los objetivos propuestos y determina áreas de mejora.
Tareas de Administración
Implican la gestión de los recursos financieros y humanos, así como el cumplimiento de las regulaciones y la promoción de la responsabilidad social corporativa.
- Gestión Financiera: La administración adecuada de los recursos financieros es esencial para la sostenibilidad de la empresa. Entre las tareas de un administrador en gestión financiera se encuentran: elaborar presupuestos, controlar gastos, gestionar inversiones y asegurar un flujo de caja saludable.
- Gestión del Talento Humano: El capital humano es uno de los activos más valiosos de una empresa. El administrador participa en la selección, capacitación y desarrollo del personal, asegurando que se cuente con un equipo competente y motivado. Dentro de esa gestión del talento, también es responsable de implementar políticas de retención y promover un clima laboral favorable.
- Cumplimiento Normativo: Otra de las tareas de un administrador es que debe garantizar que todas las operaciones de la empresa se realicen conforme a las leyes y regulaciones vigentes. Esto incluye el cumplimiento de normativas laborales, fiscales, ambientales y comerciales.
- Responsabilidad Social Corporativa (RSC): Se ha convertido en un componente clave de la gestión empresarial moderna. El administrador es responsable de implementar políticas y prácticas que promuevan el bienestar social y ambiental, alineando las operaciones de la empresa con valores éticos y sostenibles.
Tareas de Comunicación
Son clave para la interacción entre los distintos niveles de la organización, la relación con clientes y proveedores y la proyección de la empresa en su entorno.
- Liderazgo Efectivo: Es crucial para motivar al personal y dirigir sus esfuerzos hacia los objetivos corporativos. El administrador actúa como guía, proporcionando instrucciones claras, tomando decisiones informadas y resolviendo conflictos que puedan surgir.
- Comunicación Clara y Abierta: Es fundamental para el funcionamiento armonioso de la empresa. El administrador actúa como enlace entre la alta dirección y los empleados, transmitiendo información relevante y asegurando que todos estén alineados con los objetivos corporativos. Entre otras tareas de un administrador, este profesional debe establecer canales de comunicación adecuados, fomentar la participación del equipo y garantizar que todos los empleados estén alineados con los objetivos de la empresa.
- Relaciones con Stakeholders: Establecer y mantener relaciones sólidas con clientes, proveedores y otros socios comerciales es vital para el crecimiento y éxito empresarial. El administrador negocia contratos, busca alianzas estratégicas y se asegura de que la empresa ofrezca un alto nivel de satisfacción al cliente.
- Imagen Corporativa: Es la percepción que el público tiene de la empresa. Un administrador debe asegurarse de que la organización proyecte una identidad sólida, alineada con sus valores y objetivos.
Roles Laborales y su Impacto en la Productividad
Identificar y definir correctamente los roles laborales dentro de una empresa no solo ayuda a organizar mejor el trabajo, sino que también es una de las claves para mejorar la productividad y eficiencia de cualquier equipo. En un entorno colaborativo, entender quién hace qué permite que todos remen en la misma dirección, reduciendo conflictos, duplicidades y malentendidos.
Tipos de Roles en el Trabajo Colaborativo
En el contexto del trabajo en equipo, los roles en el trabajo colaborativo no siempre coinciden con el puesto formal de cada miembro. En un grupo de trabajo pueden coexistir roles como el líder, el coordinador, el creativo, el analítico o el ejecutor. Cada uno tiene una forma distinta de aportar valor, y reconocer estos perfiles dentro del equipo mejora la cooperación y la motivación individual.
Los roles de trabajo en un equipo más comunes incluyen:
- Líder o facilitador: guía al equipo, organiza tareas y toma decisiones clave.
- Creativo: propone nuevas ideas, soluciones y enfoques.
- Planificador: organiza los tiempos, recursos y seguimiento del trabajo.
- Ejecutor: pone en práctica las ideas y lleva a cabo las tareas.
- Mediador: gestiona los conflictos y fomenta un buen clima de trabajo.
- Analista: evalúa datos, mide resultados y recomienda mejoras basadas en evidencia.
Niveles Laborales y su Relación con los Roles
Los niveles laborales dentro de una organización también influyen en la definición de roles. Desde el nivel operativo hasta la alta dirección, cada escalón tiene sus responsabilidades y funciones propias. Asegurarse de que los roles están bien definidos evita solapamientos y mejora la coordinación entre áreas.
Un ejemplo de niveles laborales sería:
- Nivel operativo: ejecuta tareas específicas y sigue instrucciones concretas.
- Nivel táctico o de supervisión: coordina equipos, resuelve incidencias y comunica con la dirección.
- Nivel estratégico: toma decisiones a largo plazo y define objetivos generales de la empresa.
La claridad en los roles en una empresa según su nivel jerárquico es esencial para que cada profesional sepa cómo encaja su trabajo en el conjunto de la organización.
Impacto de los Roles en la Productividad
Cuando los roles están bien definidos, se reducen los tiempos muertos, se evitan tareas duplicadas y cada miembro del equipo sabe cuál es su responsabilidad. Esto se traduce en mayor eficiencia y mejores resultados.
Además, contar con roles claros en el equipo:
- Mejora la comunicación interna.
- Aumenta la motivación, ya que cada persona se siente valorada.
- Facilita la resolución de problemas.
- Favorece la autonomía sin perder de vista los objetivos comunes.
Cargos Comunes en una Empresa
Es posible definir los cargos en una empresa como un conjunto de funciones, responsabilidades y tareas asignadas a cada uno de los trabajadores con el objetivo de alcanzar las metas del departamento en el cual trabaja y, en términos generales, de la empresa. En otras palabras, un cargo en una empresa es el conjunto de actividades que lleva a cabo una persona.
Está claro que cada empresa es diferente en cuanto a actividad profesional, dimensiones, funcionamiento, valores, estructura, necesidades, objetivos empresariales. Por lo tanto, diferentes organizaciones requerirán diferentes perfiles profesionales y diferentes cargos en la empresa.
Cargos Más Comunes
Está claro que no todas las empresas cuentan con los mismos profesionales ni requieren los mismos cargos o puestos de trabajo. Sin embargo, existe una serie de cargos directivos que son muy habituales. A continuación se detallan algunos de los principales:
- Director Ejecutivo (CEO): Es el máximo responsable de una empresa y se ocupa de gestionar y coordinar los demás equipos y cargos en la empresa.
- Director de Operaciones: Supervisa una serie de tareas y aspectos relacionados con los productos o servicios de la organización.
- Director Comercial: Se ocupa de aquellos aspectos y procesos relacionados con las ventas.
- Director de Recursos Humanos: Se encarga de la gestión de la plantilla de personal y el diseño e implementación de estrategias de gestión del talento.
- Director de Marketing: Diseña campañas y estrategias publicitarias y analiza las tendencias del mercado.
- Director de Comunicaciones: Implementa las estrategias adecuadas para gestionar una comunicación interna y externa eficaz.
- Director Financiero: Se ocupa de la gestión de los recursos económicos de la organización y realiza tareas como el cálculo de los impuestos y el análisis de oportunidades de inversión.
Estructura de los Cargos en una Empresa
Existen diferentes tipos de estructuras jerárquicas o diferentes maneras de organizar los cargos en una empresa. Los organigramas son una herramienta de gran utilidad para definir y ordenar la estructura de una organización, puesto que permiten visualizar de forma muy clara cuáles son los diferentes puestos de trabajo de la empresa, a qué departamento pertenece cada persona y cuáles son sus funciones y responsabilidades.
Existen muchos tipos diferentes de organigrama y muchas formas distintas de diseñarlos. Por ejemplo, el organigrama funcional, también conocido como organigrama estructural, consiste en estructurar la empresa de acuerdo con las funciones y tareas de cada trabajador. El organigrama vertical, que es uno de los más habituales, representa los diferentes puestos en forma de pirámide, mientras que el organigrama horizontal los representa de izquierda a derecha. Otro ejemplo es el organigrama circular, que estructura los diferentes puestos de trabajo en círculos concéntricos.
Funciones y Responsabilidades de un Administrador de Empresa
Una vez que hemos comprendido el alcance que tiene la figura del administrador de empresas, vamos a ver con más detalle cuáles son sus funciones. Las funciones de un administrador de empresas abarcan diferentes campos dentro de la organización de una sociedad:
- Representación: de la empresa frente al resto de sociedades, entidades y organismos oficiales.
- Organización y Coordinación: de las actividades y procesos a desarrollar en la empresa, y de los recursos humanos y técnicos disponibles para realizarlo y conseguir los objetivos empresariales marcados.
- Comunicación: siendo el nexo de unión entre todas las áreas, departamentos y miembros de la empresa entre sí y con la directiva.
- Administración, Selección y Formación: de los recursos y las necesidades de los trabajadores.
- Cumplimiento de la Ley: Es responsable del cumplimiento de la Ley, tanto de los estatutos como de la actividad general.
Departamentos Clásicos de una Empresa
Las empresas suelen estar organizadas en diferentes secciones o departamentos, y dentro de estas secciones se organizan y trabajan los diferentes equipos de personas que conforman el propio proyecto empresarial. Uno de los departamentos clásicos de una empresa es el Departamento de Administración y Finanzas. Estas son las funciones habituales de este Departamento:
- Elaborar Presupuestos: Tanto las empresas que venden productos como las que venden servicios habitúan a realizar propuestas y presupuestos. En el caso de las primeras suelen ser responsabilidad de los equipos comerciales, pero a nivel económico estas propuestas deben ser traducidas en presupuestos. Por otra parte, está el seguimiento de los presupuestos, ya que suelen tener una periodicidad específica y unas condiciones particulares en cada caso.
- Gestionar la Contabilidad de la empresa: La contabilidad de una empresa es de vital importancia para que el negocio tenga un control y sepamos cómo de bien o mal está funcionando. De esta tarea y todas las derivadas de la misma se encarga el Departamento de Administración y Finanzas, controlando y gestionando las nóminas, los cobros y pagos a proveedores, la tributación y un larguísimo etcétera.
- Otras tareas administrativas: Por último, estarían todas las demás tareas administrativas que van desde la gestión de documentación, la gestión de la agenda, la comunicación interna o la atención a las visitas en el caso de trabajar en un espacio físico.
