En el vasto y complejo mundo de la publicidad, la imagen juega un papel protagonista. Uno de los conceptos más relevantes en este ámbito es el «Key Visual». El Key Visual se refiere a la imagen principal o el gráfico utilizado en una campaña publicitaria. Es esa imagen que, al verla, inmediatamente asocias con una marca o producto.
Importancia del Key Visual
El Key Visual es más que una simple imagen; es la representación visual de una marca o campaña. En un mundo saturado de información, tener un Key Visual efectivo puede ser la diferencia entre ser recordado o pasar desapercibido.
Beneficios de un Key Visual Efectivo:
- Reconocimiento de marca: Un Key Visual efectivo puede aumentar el reconocimiento de marca.
- Conexión emocional: Las imágenes tienen el poder de evocar emociones.
Consideraciones al Crear un Key Visual
A continuación, se presentan algunas consideraciones clave al crear un Key Visual:
- Entender al público objetivo: Antes de decidir sobre una imagen, es esencial conocer a quién va dirigida la campaña.
- Simplicidad: A menudo, las imágenes más simples son las más efectivas.
El Mundo de la Electricidad: Tensión, Aparamenta y Seguridad
La electricidad está presente en nuestra vida diaria: en los hogares, en los hospitales, en los centros educativos y en la industria.
¿Qué significa kV?
kV significa kilovoltio. El voltio es la unidad que mide la tensión eléctrica, es decir, la fuerza o “presión” con la que la electricidad se desplaza a través de un sistema. Una forma sencilla de comprenderlo es compararlo con el agua en una tubería: a mayor presión, el agua puede recorrer mayores distancias con mayor eficiencia. Por ejemplo, una línea de 230 kV transporta electricidad a 230,000 voltios.
Se considera media tensión cuando la instalación eléctrica consta de tensión nominal entre 1 kV (1 000 voltios) y 36 kV (36 000 voltios). La electricidad de grandes consumidores (tarifas 3.1 o 6.1), como hospitales, aeropuertos o industria, son media tensión.
Categorías de Tensión:
- Se considera Categoría Especial cuando: la tensión nominal es igual o superior a 220 kV; o las tensiones normalizadas son entre 220 y 240 kV.
- Se considera 1ª Categoría cuando: la tensión nominal es superior a 66 kV e inferior a 220 kV; o las tensiones normalizadas son 110 kV, 132 kV y 150 kV.
- Se considera 2ª Categoría cuando: la tensión nominal es superior a 30 kV e igual o inferior a 66 kV; o las tensiones normalizadas son 45 kV y 66 kV.
- Se considera 3ª Categoría cuando: esta es la denominada media tensión.
La transmisión eléctrica opera bajo normas técnicas y estándares de seguridad estrictos, tanto a nivel nacional como internacional. Las líneas y subestaciones están diseñadas para funcionar de manera controlada y segura, con el objetivo de proteger a las personas, a las comunidades y al entorno en el que se integran.
Aparamenta Eléctrica
La infinidad de dispositivos que, de una manera ajena a nuestros ojos, actúa en nuestro día a día para garantizar nuestro suministro eléctrico resulta abrumadora si lo pensamos detenidamente. Este conjunto de elementos es comúnmente denominado aparamenta eléctrica y supone una maraña de sistemas, perfectamente intercomunicados, que se encuentran presentes en el viaje de la energía eléctrica desde su generación, pasando por su distribución, y acabando en su posterior consumo en los puntos de destino.
La aparamenta eléctrica se podría definir como el conjunto de dispositivos que controlan, mandan, miden, protegen, transforman y distribuyen la energía eléctrica de manera segura y eficiente, garantizando mediante su rol particular que nuestros hogares, centros de trabajo, industrias, infraestructuras críticas, sistemas de transportes o centrales de generación eléctrica puedan funcionar con total normalidad.
Estos desconocidos elementos, que pueden ser de instalación exterior o interior según dónde se encuentren y sus funciones, son los que garantizan que la electrificación de la sociedad sea una realidad, favoreciendo además la inserción de las energías renovables en nuestra lucha contra el cambio climático.
En este sentido, el presente y el futuro de la aparamenta pasa por garantizar su digitalización y su automatización.
Existen diferentes tipos de instalaciones: De intemperie: la instalación se produce en exteriores de manera que los dispositivos están preparados para quedar expuestos a factores climáticos.
Centros de Transformación
Un Centro de Transformación es una instalación que se encarga de transformar la energía eléctrica de alta tensión (A.T.) a baja tensión (B.T.). Cuando la energía llega, a través de la red eléctrica, hasta los centros de transformación, esta se distribuye a través de las celdas -interruptores- de media tensión.
Se compone de distintos elementos que trabajan en conjunto para distribuir la energía de forma segura y eficiente.
Componentes Principales:
- Envolvente: Es la instalación o recinto donde se ubican el resto de elementos que componen un centro de transformación. Esta instalación protege los elementos del interior garantizando su correcto funcionamiento.
- Transformador: Es el elemento principal del que se compone un Centro de Transformación. Su función es la de transformar la tensión reduciéndola para su posterior distribución. Podemos encontrar entre 1 y 2 transformadores en el mismo centro de transformación. A modo de breve resumen, existen dos tipos de transformadores: sumergidos en aceite y secos. Los primeros son los más utilizados por las compañías distribuidoras y los segundos por los particulares.
- Celda de Media Tensión: Dispositivo eléctrico que se utiliza para aislar una red de suministro de otra. Esta celda aísla el transformador del resto de elementos del centro de transformación ayudando a regular la corriente eléctrica.
- Relés de protección: Se utilizan para detectar y proteger el centro de transformación de fallos y sobrecargas.
- Cuadros de distribución: Se trata de uno de los elementos más importantes de un cuadro de distribución. Son dispositivos de seguridad que contienen fusibles. Estos fusibles están diseñados para interrumpir el circuito en una línea determinada en caso de sobrecarga, evitando daños materiales y humanos. Se tratan de paneles que muestran información relativa al circuito, incluyendo el voltaje, la corriente o el consumo de energía, entre otros valores. Los cuadros de distribución son una parte importante de la infraestructura de cualquier compañía eléctrica o centro de transformación.
Celdas de Media Tensión
Con todo, las celdas de media tensión están presentes en todo momento donde un usuario final requiera de electricidad. Y es que se utilizan para distribuir la energía eléctrica desde las líneas de transmisión de alta tensión a los consumidores finales, para su uso específico en aplicaciones industriales como fábricas, explotaciones mineras, o para conectar fuentes de energía renovable como la solar, la hidroeléctrica o la eólica a la red eléctrica.
Para realizar estas funciones, las celdas están sometidas a una tensión eléctrica muy significativa, y es que la energía eléctrica discurre a través de su interior bien en alta o en media tensión, lo que implica que, de cara a garantizar sus propiedades de conducción, se requiera de una solución tecnológica estable, segura y que cumpla los requisitos técnicos de cada instalación.
Así, las celdas de distribución de media tensión más avanzadas utilizan una tecnología conocida como GIS (Gas Insulated Switchgear). Esta solución se basa en el uso gases de diferente índole como aislante para generar una barrera de aislamiento en el interior de la cuba donde interactúan los elementos dinámicos de la celda y así permitir su operación segura y eficiente.
Como decíamos anteriormente, las celdas son elementos que pueden actuar en diferentes configuraciones y conjuntos según las necesidades de la instalación eléctrica en general y de los usuarios. Una de las grandes revoluciones en el mundo de las celdas fue la tecnología de interconexión de las mismas, lo que habitualmente se llama “coser celdas”; un desarrollo que permite configurar numerosas disposiciones de diferentes celdas, cada una con su propia función, en un mismo hilo de celdas en conjunto.
Tipos de Celdas:
- Celda de remonte: Se utilizan como un elemento de protección mecánica para los conductores que se conectan a las barras.
- Celdas de distribución primaria: Las celdas de distribución primaria se ubican en fases más alejadas de los puntos de consumo, destacando su presencia en subestaciones eléctricas donde actúan como grandes interruptores para proteger al resto de las instalaciones.
- Celdas de distribución secundaria: Las celdas de media tensión para distribución secundaria se encuentran muy cerca de los centros de consumo y son fundamentales en la labor de transformar la tensión de media a baja; por lo que las podemos encontrar en los centros de transformación, y en instalaciones ad hoc cercanas al consumidor final, junto con el resto de elementos críticos de la red de media tensión.
Componentes de las Celdas:
- Cuba metálica: Se trata de la estructura metálica que aglutina el conjunto de elementos internos de una celda y que sirve como compartimento estanco para el paso de la electricidad.
- Cableados internos: Es el conjunto de líneas de cable que sirve tanto para conducir la electricidad a través de la celda como para conectar los diferentes elementos internos y sus funciones.
- Interruptores: Son dispositivos que interrumpen el flujo de corriente eléctrica en un circuito.
- Seccionadores: Se utilizan para aislar partes del sistema eléctrico para su mantenimiento o reparación.
- Fusibles: Son dispositivos que protegen los equipos eléctricos interrumpiendo el flujo de corriente cuando ésta supera un determinado nivel (corriente de cortocircuito).
- Relés: Son dispositivos que actúan como controladores de lo que ocurre dentro de la celda para activar protecciones preventivas cuando se detectan fallos. De esta manera garantizan la seguridad y el funcionamiento de la celda.
- Controles exteriores: Son los diferentes dispositivos, tanto mecánicos como digitales, que permiten manejar las funcionalidades del interior de la celda.
Protección Radiológica: mA y kV
En el campo de la radiología, comprender y ajustar adecuadamente los parámetros de miliamperaje (mA) y kilovoltaje (kV o kVp) es crucial para garantizar la protección radiológica, tanto para los pacientes como para el personal médico.
El miliamperaje controla la cantidad de corriente que pasa a través del filamento del tubo de rayos X, y esto a su vez determina el número de electrones que son emitidos y acelerados hacia el ánodo.
El kilovoltaje controla la diferencia de potencial entre el cátodo y el ánodo, lo que afecta la energía de los electrones que son acelerados hacia el ánodo. Esto impacta la energía de los fotones de rayos X producidos.
Es importante buscar un equilibrio óptimo entre la calidad de la imagen y la dosis de radiación administrada. Un ajuste adecuado de mA y kV minimiza la radiación dispersa (scatter) que puede alcanzar al personal médico. Una mayor radiación dispersa puede aumentar la exposición al personal médico, incrementando su riesgo de efectos adversos por radiación a largo plazo.
Implementar medidas de protección adecuadas para el personal médico es esencial. Esto incluye el uso de barreras protectoras, como paneles de plomo, delantales plomados, y protectores tiroideos.
La formación continua del personal es vital para mantener altos estándares de seguridad radiológica. Esto implica actualizarse sobre las mejores prácticas en el uso de equipos de rayos X, conocer las técnicas de reducción de dosis y comprender la importancia de la protección radiológica.
Ajustar los parámetros de miliamperaje (mA) y kilovoltaje (kV) para cada tipo de examen y paciente es fundamental.
La protección radiológica en el uso de equipos de rayos X es una responsabilidad compartida que requiere el esfuerzo colaborativo de todo el equipo de salud. Esta colaboración no solo se limita al personal médico, sino que también incluye a los técnicos radiólogos, los ingenieros biomédicos, Físicos Médicos entre otros. A través de un enfoque multidisciplinario y un compromiso constante con la mejora, podemos proteger mejor tanto a los pacientes como al personal, promoviendo un entorno de trabajo seguro y optimizando los resultados diagnósticos.
Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión
La Ley 21/1992, de 16 de julio, de Industria, establece el nuevo marco jurídico en el que, obviamente, se desenvuelve la reglamentación sobre seguridad industrial. La mayor novedad del Reglamento consiste en la remisión a normas, en la medida que se trate de prescripciones de carácter eminentemente técnico y, especialmente, características de los materiales.
Se definen de manera mucho más precisa las figuras de los instaladores y empresas autorizadas, teniendo en cuenta las distintas formaciones docentes y experiencias obtenidas en este campo.
Por primera vez en un reglamento de este tipo, se exige la entrega al titular de una instalación de una documentación donde se reflejen sus características fundamentales, trazado, instrucciones y precauciones de uso, etc.
Los titulares de las instalaciones deberán mantener en buen estado de funcionamiento sus instalaciones, utilizándolas de acuerdo con sus características y absteniéndose de intervenir en las mismas para modificarlas.
Las instalaciones eléctricas de baja tensión se ejecutarán por empresas instaladoras en baja tensión, que serán aquellas personas físicas o jurídicas que hayan presentado la declaración responsable de inicio de actividad según se establece en la correspondiente instrucción técnica complementaria.
A efectos estadísticos y con objeto de poder determinar las principales causas, así como disponer las eventuales correcciones en la reglamentación, se debe poseer los correspondientes datos sistematizados de los accidentes más significativos. Para ello, cuando se produzca un accidente que ocasione daños o víctimas, la compañía suministradora deberá redactar un informe que recoja los aspectos esenciales del mismo.
