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Si eres empresario, sabrás que se trata de una profesión que siempre ha ido ligada a una serie de clichés, y en muchas ocasiones relacionados con conceptos más bien negativos como: seriedad o poca accesibilidad. Los diferentes tipos de empresarios se deben clasificar en función de sus características y sus obligaciones dentro de la organización. Y es que cada perfil tiene unos rasgos y una forma de ver los negocios distinta. Pese a sus diferencias, todos los tipos de empresarios tienen objetivos comunes: liderar el mercado y convertirse en empresarios de éxito.

Cada vez es más frecuente encontrar personas que toman la decisión de empezar su propio negocio, startup o empresa y se les llama "emprendedores" y existen diferentes tipos de emprendimiento. Algunos de ellos lo hacen porque no se sienten a gusto en su puesto de trabajo o están seguros de poder crear valor para la sociedad mientras mejoran sus ingresos y disfrutan en el proceso.

Los emprendedores son personas positivas, enérgicas y con mucha mucha fuerza de voluntad. Al contrario de la mayoría de la gente, en situaciones problemáticas y normales, son capaces de ver soluciones y posibilidades de negocio. Para poder lograr sus objetivos y llegar a sus metas toman riesgos, trabajan duro y se proyectan. Existen varios tipos de emprendedores con características que les permiten alcanzar sus metas y objetivos de diferentes maneras.

Tipos de Emprendedores

Estos son los tipos de emprendedores:

  • Persuasivo
  • Visionario
  • Especialista
  • Intuitivo
  • Inversionista
  • Empresario
  • Oportunista
  • Social

Características de cada uno de estos emprendedores

Emprendedor persuasivo

Es capaz de conseguir con argumentos reales, que otras realicen o piensen de tal forma que apoyen el propósito que este emprendedor tiene como objetivo. Es un buen comunicador, coherente, con valores, propósito y misión específica por la cual se esfuerza para lograr convencer a otras personas a que se unan a su lucha y lo apoyen para lograr el propósito que tiene.

Por esto, es la persona indicada para relacionarse directamente con todos los agentes involucrados en los negocios (inversionistas, proveedores, clientes y empleados), ya que suele conseguir los mejores tratos y condiciones para impulsar el emprendimiento. Su rol principal suele ser liderar y dirigir más que desarrollar el producto o servicio del negocio.

Emprendedor visionario

Es una persona capaz de imaginar y soñar en productos o servicios que suelen ser tendencia en el futuro. La mayoría de grandes avances de la humanidad se han dado gracias a los sueños de estos visionarios. Además, tiene la capacidad de materializar sus sueños y que pasen de su imaginación a la producción.

Emprendedor especialista

Está muy especializado en una rama de conocimiento en la que se hace experto y suele dejar de lado el resto. Gracias a ser muy lógico, racional y técnico, es perfecto para llevar a cabo proyectos operacionales. Debido a esto, aunque puede empezar un proyecto empresarial, para que éste sea exitoso, necesita un equipo con personas que lo complementen.

Emprendedor intuitivo

Es enérgico, apasionado y seguro, que sigue sus instintos, esos sentimientos que nos impulsan a tomar una decisión pensado que es lo correcto según nuestros valores. Logra ver oportunidades, se arriesga y suele llevarlas a cabo. Aunque siempre le viene bien estar asesorado y enfocado por otras personas que lo ayuden a desarrollar sus ideas.

Emprendedor inversionista

Detecta y empieza buenos negocios o proyectos en los que invierte su dinero y genera buenas ganancias a corto o largo plazo. Además, aunque es ambicioso, sabe cuándo no debe invertir y hasta que monto de dinero, por si acaso las cosas salen mal y lo pierde, no caer en la bancarrota.

Emprendedor empresario

Crea, desarrolla y gestiona un proyecto empresarial hasta consolidarlo. Si funciona, con lo aprendido, crea nuevas empresas para aumentar cada vez más sus ingresos. En general, su principal motivación es ganar mucho dinero.

Emprendedor oportunista

Son muy buenos encontrando más de una solución para una necesidad del mercado y al ver esa oportunidad en el momento indicado, la aprovechan para emprender con esta oportunidad de negocio. Suelen observar y analizar todo muy bien antes de empezar el proyecto y algunas veces requieren motivación para llevar a cabo los pasos necesarios para empezar.

Emprendedor social

Crea y desarrolla proyectos con soluciones innovadoras de problemas sociales para lograr influir positivamente mejorando el mundo y la vida de muchas personas. Tiene un pensamiento revolucionario y rebelde, que le ayuda a llevar a cabo sus proyectos, pero que en algunas ocasiones, si no sabe controlar, le pueden crear problemas.

Otras Clasificaciones de Empresarios

A lo largo del siglo XX, distintos autores han elaborado diferentes teorías sobre el papel que el empresario debe desempeñar en la empresa, destacando las características más importantes que, a su juicio, definen el papel del empresario.

Según Knight

Para este autor, el riesgo es lo que define al verdadero empresario. La actividad empresarial supone anticipar y asegurar el pago de los factores a cambio de unos hipotéticos ingresos futuros. Según esta teoría, el empresario adquiere o contrata los factores productivos a unos precios predeterminados y les paga la renta acordada con ellos (alquileres, sueldos y salarios, intereses y beneficio ordinario, que son los costes de la empresa) antes de conocer los ingresos que obtendrá por la venta de sus productos, buscando, con ello, un beneficio empresarial o renta residual que es siempre incierto o desconocido, debido a la existencia de incertidumbre en el desarrollo de la actividad empresarial. Esta incertidumbre implica que el empresario no conoce con certeza las consecuencias que se van a derivar de su actuación empresarial obligándole a realizar una serie de previsiones para afrontar el futuro económico de la empresa.

Según Schumpeter

Esta situación de equilibrio continuará hasta que un empresario realice alguna innovación (introduciendo un bien nuevo, abriendo un mercado nuevo, introduciendo un método de producción nuevo, etc.). Con el paso del tiempo, otros empresarios (imitadores) atraídos por el alto beneficio, introducen imitaciones con las que compiten con el empresario innovador. En consecuencia, según Schumpeter, el desarrollo económico en el sistema capitalista es consecuencia del cambio tecnológico, y el empresario es el principal protagonista de este cambio.

El beneficio extraordinario o renta residual es, según Schumpeter, la recompensa que recibe el empresario por haber sido capaz de realizar una innovación aplicable al mercado.

Según Galbraith

Este grupo de personas, llamados directivos o administradores, son los que disponen de los datos necesarios para tomar las decisiones importantes en las grandes empresas y quienes realmente las gobiernan (aunque muchos de ellos no son accionistas), porque los accionistas no tienen ningún poder real en ese tipo de empresas. La causa de la dominación de la tecnoestructura es debida a la separación entre la propiedad de la empresa (accionistas) y el control o administración de la empresa (directivos o administradores). Esta separación se produce porque los accionistas al estar muy divididos, mantienen una actitud pasiva y ceden sus derechos a los administradores, de los cuales esperan recibir una remuneración adecuada por sus aportaciones de capital en forma de una determinada cantidad de beneficios por acción, que se denomina dividendo.

Clasificación de Empresas

Existen ciertas leyes o principios económicos que son aplicables a todas las empresas, sean del tipo que sean. La variedad de empresas existente es enorme. Así mismo, se pueden utilizar una gran cantidad de criterios para clasificarlas.

Según su Tamaño

Este criterio distingue empresas de tres categorías: pequeñas, medianas y grandes. No existe un acuerdo generalizado sobre los criterios para medir el tamaño de las empresas, ni sobre las dimensiones que han de tener para pertenecer a una u otra clase, debido a que depende de varias circunstancias. Por ejemplo, una pequeña empresa estadounidense podría ser una empresa mediana o grande en España. Un criterio muy utilizado por su sencillez es el del número de trabajadores.

En general, el estudio de la gestión empresarial se ha centrado en las grandes empresas aunque en la realidad, la mayoría de nuestras empresas son pequeñas y medianas (PYMES); En España, las PYMES representan el 99% de las empresas, generan más de 2/3 del PIB y concentran el 80% del empleo. Lo mismo ocurre en la mayoría de países europeos.

Tamaño Número de Empleados Volumen de Negocio (mill. €) Activo (mill. €)
Pequeña Menos de 50 ≤ 10 ≤ 10
Mediana Entre 50 y 250 ≤ 50 ≤ 43
Grande Más de 250 > 50 > 43

Características de las PYMES:

  • Flexibilidad y capacidad de superación ante situaciones de cambio coyuntural.
  • Posibilidad de cambiar de actividad en poco espacio de tiempo, pues las estructuras productivas y laborales son flexibles.

Según su Actividad Económica

Atendiendo a este criterio, surgen tres clases de empresas: primarias, secundarias y terciarias.

  • Empresas primarias: Son aquellas empresas cuya materia prima principal es una parte de la naturaleza, y cuyo proceso de producción consiste en fomentar el desarrollo natural de ese elemento para comercializarlo.
  • Empresas secundarias o industriales: Son aquellas empresas que aplican procesos técnicos de transformación a las materias primas para obtener productos.
  • Empresas terciarias o de servicios: Conjunto de empresa cuya función fundamental es la prestación de un servicio. Se caracterizan porque no realizan labores técnicas de transformación.

Según la Propiedad del Capital

  • Empresas privadas: Empresas cuyo capital es propiedad de particulares.
  • Empresas públicas: Aquellas cuyo capital es propiedad del Estado o de cualquier otro Organismo Público. Se caracteriza por la existencia de fines u objetivos por encima de los normales de mercado (la búsqueda del beneficio).
  • Empresas mixtas: Aquellas empresas cuyo capital pertenece, en parte, a Entidades Públicas, y en parte, a los particulares. Dependiendo de cuál de ambas fracciones tenga el control de la empresa, se le podría incluir en uno u otro de los apartados anteriores.

Según su Forma Jurídica

Toda empresa debe adoptar alguna de las formas jurídicas previstas en la normativa española. Puede tratarse de un empresario individual, es decir, una sola persona física; o de un empresario social, esto es, una persona jurídica o sociedad mercantil.

Uno de los criterios de clasificación más utilizado para diferenciar unas empresas de otras es el que atiende a la forma jurídica que utilizan para poder funcionar legalmente. Es más, uno de los aspectos que debe analizarse, una vez tomada la decisión de crear una empresa, es el de la forma jurídica que más convenga y mejor se adapte a las características del proyecto que se pretende desarrollar. La normativa española permite adoptar una gran variedad de modalidades, permitiéndoles tomar la forma que más se ajuste a sus intereses.

El número de socios: Tradicionalmente se ha distinguido entre las formas jurídicas unipersonales y las societarias. Además, en algunos casos el prestigio profesional de los socios es un requisito fundamental y hace que el acceso a la propiedad de la empresa esté restringido y precise de la autorización de todos los socios, que tratan de evitar la entrada de personas que no cumplan los requisitos que consideran necesarios para asociarse con ellos.

Empresas de economía social: En ellas, sus propietarios deben ser al mismo tiempo trabajadores de la empresa. Esta circunstancia hace que su prioridad no sea tanto los beneficios societarios como la conservación de su propio empleo.

La responsabilidad frente a terceros: En algunas formas jurídicas, los propietarios responden ante las deudas en las que pueda incurrir la empresa con todo su patrimonio individual, a pesar de que éste no esté siendo utilizado directamente en la actividad económica. Por ello, en estas empresas se dice que la responsabilidad de sus propietarios es ilimitada.

Por el contrario, en otras formas jurídicas, los propietarios solamente responden de las deudas de la sociedad con la cuantía de su aportación. Su responsabilidad es, en este caso, limitada.

El gobierno de una empresa: Lo ejerce la persona u organismo que realiza las actividades relacionadas con su dirección y administración.

Empresario Individual

Al no existir separación entre el patrimonio personal y el patrimonio de la empresa, el empresario, que es el único dueño de la empresa, tiene responsabilidad ilimitada, es decir, responde de las deudas de la empresa con todos sus bienes presentes y futuros. La principal ventaja de estas empresas es que el empresario puede tomar todas las decisiones sin tener que depender de nadie.

Los inconvenientes son que el empresario asume grandes riesgos, ya que responde con todos sus bienes ante cualquier problema, y que el desarrollo de la empresa depende completamente de él, de su intuición, su salud, su trabajo, etc.

La forma de empresario individual es la opción que toman muchos emprendedores cuando su negocio es pequeño, con poco riesgo y no hay que realizar una gran inversión inicial (pequeñas tiendas, bares…). La inscripción en el Registro Mercantil es potestativa, por tanto, no requiere proceso previo de constitución, ni existe límite de capital.

Sociedad Colectiva

Se distinguen dos tipos de socios: socios capitalistas o colectivos y socios industriales. El número mínimo de socios es dos y no existe número máximo. Su principal ventaja es que se unen personas que tienen un determinado prestigio en las actividades que desarrollan. Suelen ser las elegidas por los profesionales (abogados, médicos, arquitectos, asesores de empresas, etc.).

Sociedad de Responsabilidad Limitada (S.L. o S.R.L.)

Este tipo de sociedad es el más utilizado por las empresas de tamaño pequeño y mediano y es muy frecuente en negocios de tipo familiar, porque resulta muy flexible y se ajusta mejor a sus necesidades. La denominación o razón social no puede coincidir con ninguna otra y deberá ir acompañada de las iniciales S. L. o S. R. L. El número mínimo de socios es de uno en el caso de S.R.L. El capital social mínimo es 3.005,06 € (500.000 pesetas).

Las participaciones, que representan cada fracción del capital soc...

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