El emprendimiento es un motor clave para la innovación y el crecimiento económico. Pero, ¿qué significa realmente emprender y cuáles son los diferentes caminos que puede tomar un emprendedor? Exploraremos el concepto de emprendimiento, desde sus raíces históricas hasta los diversos tipos que existen en la actualidad.
Orígenes del Emprendimiento: Richard Cantillon y su Legado
Antes de definir qué es el emprendimiento, es importante destacar que su origen se encuentra en el término francés "entrepreneur" (pionero). Este término fue conceptualizado por Richard Cantillon a mediados del siglo XVIII en su obra 'Ensayo sobre la naturaleza del comercio en general'.
Según Cantillon, 'entrepreneur' se refiere a la “persona que paga un precio cierto por un producto para revenderlo a un precio incierto, admitiendo el riesgo en ese emprendimiento”.
Posteriormente, Jean-Baptiste Say definió al emprendedor como “un agente de cambio que reúne y combina los medios de producción, recursos naturales, humanos y financieros para construir un ente productivo y encuentra el valor recibido de los productos, la recuperación del capital invertido, de los gastos que incurrió y de las utilidades que busca”.
Podemos definir el emprendimiento como la acción de convertir una nueva idea en una innovación exitosa a través de la utilización de habilidades, creatividad y exposición al riesgo.
Richard Cantillon, considerado el primer teórico del emprendimiento.
Tipos de Emprendimiento
Dependiendo de las características y los diferentes factores, existen distintos tipos de emprendimiento. A continuación, exploraremos algunos de los más comunes:
Emprendimiento de Pequeña Empresa
Suele considerarse como el emprendimiento más común y está enfocado en negocios de índole familiar o tiendas minoristas destinados a cubrir las necesidades básicas de comunidades a pequeña escala.
Por la propia naturaleza de este tipo de negocios apunta a mercados reducidos con estructuras de mercado simples que no aspiran a expansiones agresivas, sino que buscan la cercanía y el servicio personalizado para la clientela, así como la estabilidad para los propietarios y asalariados, si los hay.
Emprendimiento Escalable
La tecnología o la innovación son las herramientas con las que este tipo de emprendimiento busca crecer a gran velocidad para alcanzar grandes mercados.
Para ello, se necesitan tanto inversiones considerables como el apoyo de inversores para que la capacidad de escalar permita llegar antes que la competencia.
Aunque pueda parecer una obviedad, el modelo de negocio de las startups de este tipo tienen que ser escalables y poder abarcar grandes demandas en el mercado.
Algunas empresas tecnológicas son ejemplos de cómo pasar de startups pequeñas a grandes corporaciones globales.
Emprendimiento Social
El emprendimiento social es la forma de crear y gestionar negocios cuyo objetivo pasa por generar impacto positivo en la sociedad o en el medioambiente, pudiendo contar con algunas características particulares como el citado propósito social, el enfoque comunitario, el liderazgo colaborativo o la autosostenibilidad económica.
Emprendimiento Oportunista
Nacido para cubrir una necesidad esporádica y urgente, este tipo de emprendimiento oportunista hace honor a su nombre y se caracteriza por la visión del emprendedor, la creatividad y la capacidad de ejecutar con rapidez.
De este modo, y con celeridad, se detecta, desarrolla y ejecuta un modelo de negocio que cubre unas necesidades todavía pendientes de rellenar.
Emprendimiento Innovador
Conjugando innovación, creatividad y riesgo, este tipo de emprendimiento busca la transformación del mercado a través de soluciones disruptivas.
Tal y como puede llegar a deducirse de su nombre, está basado en la creación de productos, servicios o procesos completamente novedosos que rompen y redefinen las reglas del mercado con propuestas que vienen a modificar cómo se trabaja, se interactúa, se disfruta del ocio o incluso se vive.
Emprendimiento Espejo
Opuesto al que acabamos de analizar, el emprendimiento espejo -también conocido como emprendimiento de imitación- replica modelos de negocio ya existentes, como las franquicias o las marcas consolidadas.
Para desarrollar este tipo de emprendimiento es necesario viajar para estudiar las particularidades de los negocios ya consolidados, estudiar sus rasgos característicos o analizar cómo pueden implementarse estas medidas de manera exitosa en escenarios diferentes.
Intraemprendimiento
A diferencia de los otros tipos de emprendimiento que hemos analizado, en este caso se trata del desarrollo de proyectos dentro de una empresa ya existente.
Así pues, podemos definir el intraimprendimiento como la capacidad de quienes trabajan en una empresa de desarrollar ideas, productos o servicios con el apoyo de su organización potenciando el talento interno y, asimismo, reforzando la innovación.
Infografía con los diferentes tipos de emprendimiento.
El Día Mundial del Emprendimiento
Cada 16 de abril los emprendedores son visibilizados y discretamente homenajeados en el ‘día mundial del emprendimiento’, denominación axiomática sobre la trascendencia que esta actividad ejerce en la economía de cada país, por medio de personas tan audaces como desconocidas que invierten tiempo y dinero en proyectos de negocios con voluntad de permanencia.
Obstáculos y Factores Clave para el Éxito
El observatorio del emprendimiento GEM España, año tras año, señala en sus informes el “miedo al fracaso” como un obstáculo para poner en marcha una idea de negocio. Lógicamente, este freno psicológico es mayor entre los no emprendedores (61%) que entre los que emprenden (43%). Es precisamente la incertidumbre lo que caracteriza al emprendimiento.
El factor innovación aumentará las expectativas de éxito de cualquier proyecto y minimizará aquel riesgo. Esta era la idea del economista del siglo XX, Joseph A. Schumpeter, que consideraba la innovación como el objetivo de todo emprendimiento ambicioso en la senda hacia el éxito, facilitando el desarrollo empresarial y el crecimiento económico a largo plazo.
Fracasos que preceden al éxito, incertidumbre, riesgo, innovación y esfuerzo forman parte del ecosistema emprendedor, iniciativas que imprimen valor a la economía global y que, en muchos casos, evolucionarán hasta formar empresas rentables generadoras de empleo porque, como ya hemos comentado en otras ocasiones, todos los empresarios comienzan siendo emprendedores, pero no todos los emprendedores acaban siendo empresarios.
"El miedo es de valientes" | Julio de la Iglesia | TEDxAvAcueducto
Richard Cantillon: Más Allá del Emprendimiento
Richard Cantillon fue un economista, banquero y especulador. Algunos autores lo consideran el padre de la ciencia económica.
Se cree que Richard Cantillon nació en la década de 1680, en el condado de Kerry (Irlanda). A mediados de la primera década del siglo XVIII, se trasladó a Francia, donde obtuvo la ciudadanía.
En 1711, fue nombrado contador bajo las órdenes Tesorero General británico, James Bridges en España. En este país, organizaba los pagos a los prisioneros de guerra británicos durante la Guerra de Sucesión Española. Durante esta etapa cultivó contactos comerciales y políticos y adquirió los conceptos básicos de la banca y el comercio internacional.
A su regresó a París comenzó a trabajar en un banco de su familia. En 1716, y gracias al apoyo de James Bridge, adquirió parte de la entidad.
El éxito de Richard Cantillon coincidió con el ascenso del mercantilista John Law a director de la política financiera de la corona francesa. Entre ellos se estableció una relación de amistad que les llevó a hacer negocios juntos. A cambio, de la concesión de monopolio, Law prometió al gobierno francés que financiaría su deuda con tasas de interés bajas.
El resultado fue una enorme inflación que generó una burbuja especulativa que duró tres años, entre 1717 y 1720, sobre las acciones de la Compañía del Mississippi. Cantillon, supo anticipar el pinchazo de la burbuja y tomó las medidas apropiadas para beneficiarse de la situación. Mientras socios y clientes se lanzaban a la vorágine de comprar acciones de la compañía a un precio muy inflado, él les prestaba el dinero.
Con el dinero logrado, se marchó a Italia. Cuando estalló la crisis, persiguió a sus clientes para que liquidaran sus deudas. De forma usurera aplicó unos tipos de interés de hasta el 55% y que incorporaban una enorme prima de inflación. Con esta operación aumentó, todavía más, su fortuna. Sin embargo, su actuación le granjeó el odio y rencor de antiguos clientes y socios, que le responsabilizaron de lo ocurrido.
En 1722, Cantillon se casó con Mary Mahony, hija del Conde Daniel O’Mahony, un rico mercader y ex general irlandés. Con una inmensa fortuna, pasó gran parte del tiempo viajando por Europa. Tuvieron dos hijos, uno de los cuales murió muy pronto. En sus viajes son frecuentes las visitas a París, aunque su ubica su residencia en Londres.
Fue en esta ciudad en la que, al parecer, falleció en mayo de 1734, en un incendio que devastó su casa.
Aportaciones Teóricas de Cantillon a la Economía
Richard Cantillon fue un astuto hombre de negocios que supo prever la evolución económica de Francia y obrar en favor de sus propios intereses. Pero además de esa faceta práctica y, sobre todo, pragmática, también realizó importantes aportaciones teóricas a la ciencia económica.
El único de sus textos que nos ha llegado hasta la actualidad es el «Essai sur la nature du commerce en général». Se escribió hacia 1730 y se publicó de forma póstuma en 1755. Aunque fue muy influyente para el desarrollo de la fisiocracia y de la economía clásica, poco a poco cayó en el olvido, eclipsada por la obra de Adam Smith.
Para Cantillon, todos los bienes tenían un valor intrínseco y a su vez un precio de mercado. Identificó el valor intrínseco como el coste de producirlo más un cierto beneficio normal. De hecho, Cantillon pensaba que el valor intrínseco de un bien venía dado por la suma de tierra y trabajo usados para obtenerlo.
Señaló que cuando el valor intrínseco y el precio de mercado divergían, era el momento en el que surgían las oportunidades de beneficio,. Algo que, a su vez, hacía que más empresarios tuvieran interés en proveer ese bien.
Richard Cantillon fue el primero en dar un papel central a la figura del empresario en el funcionamiento de la economía como circuito. Para él, el empresario es una persona que compra factores de producción y bienes a un precio determinado para revenderlos a un precio incierto. El mérito de su actividad radica precisamente en esta incertidumbre sobre si sus productos se venderán o no y a qué precio.
Cantillon señaló tres cuestiones claves para el desarrollo de la economía clásica y del liberalismo económico. La primera, que la economía tendía a una situación de equilibrio por el papel de los empresarios que buscaban su bien individual, anticipando la idea de la mano invisible de Adam Smith. En segundo lugar, que la economía funcionaba mejor cuanto menos intervenía el Estado, por lo que era partidario del «laissez faire». Además, considera que existe una vinculación entre los precios y la cantidad de dinero, como ya advirtió Martín de Azpilcueta y otros miembros de la Escuela de Salamanca.
Sin embargo, señala que existen otros factores, como la velocidad a la que se mueve, ya que si el dinero llegase a manos de individuos que lo gastan o invierten, la consecuencia sería un incremento de los precios y de la tasa de interés. Si, en cambio, el nuevo dinero cayese en manos de ahorradores, se produciría una bajada de la tasa de interés disminuirá, y los precios se verían menos afectados.
Con estas aportaciones es evidente que Richard de Cantillon ha sido una de las figuras más influyentes en la historia de la economía, en cuestiones tan relevantes como el papel del Estado o la política monetaria.
