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La seguridad y el bienestar en el trabajo son aspectos de vital importancia en cualquier empresa, sin importar su tamaño o el sector en el que opere, y lo mismo ocurre con los autónomos. Las pequeñas y medianas empresas (PYMEs) son una parte fundamental del tejido empresarial en cualquier país. Es importante destacar que la seguridad y la salud en el trabajo son derechos fundamentales de la plantilla. Su protección es una responsabilidad compartida entre personas empleadoras y trabajadoras.

En numerosos casos, una enfermedad o accidente laboral no son más que consecuencias de causas previsibles. Sin despreciar el “factor azar”, podemos afirmar que una adecuada estrategia de evaluación y control de los factores de riesgo laboral dentro de la empresa, permitiría reducir el impacto de los mismos.

Entendemos por ´riesgo laboral´ la posibilidad de que un trabajador de la empresa sufra algún tipo de daño derivado de su trabajo. La evaluación de riesgos laborales es lo que permite al empresario obtener la información necesaria para tomar decisiones que le permitan reducir y/o eliminar su incidencia.

Mejorar la seguridad y la salud en el trabajo debe ser uno de los principales objetivos de toda empresa. Sin embargo, la implantación de sistemas efectivos en materia de prevención de riesgos laborales en las pymes no siempre es tarea fácil, entre otras cosas por la limitación de los medios con que cuentan.

En España, la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales es la principal norma que regula esta materia. Esta ley establece las obligaciones que deben cumplir tanto las personas empleadoras como las trabajadoras respecto a la PRL. Se aplica a todas las empresas, independientemente de su tamaño o sector de actividad.

Factores de Riesgo Laboral

Los factores de riesgo laboral se dividen en 5 grandes grupos:

  1. Derivados de las condiciones de seguridad: lugares de trabajo, herramientas y maquinaria.
  2. Factores físicos: iluminación, ruido, vibraciones, ambiente térmico, radiaciones, etc.
  3. Factores químicos: Productos químicos usados en el trabajo.
  4. Factores biológicos: Microorganismo patógenos.
  5. Factores psicosociales: carga física y/o mental de trabajo, organización del mismo (jornadas, turnos, ambiente laboral, etc).

Plan de Prevención de Riesgos Laborales

Deberemos integrar las iniciativas para prevenirlos dentro del sistema general de gestión de la empresa, a través de un plan de prevención de riesgos laborales, que habrá de materializarse en un documento a disposición de las autoridades laborales y sanitarias, así como de los representantes de los trabajadores.

El Plan de prevención de riesgos laborales deberá incluir los siguientes elementos:

  • Identificación de la empresa, de su actividad productiva, el número y características de los centros de trabajo, así como el número de trabajadores y sus características más relevantes en lo que respecta a la prevención de riesgos laborales.
  • La estructura organizativa de la empresa (funciones y responsabilidades de cada uno de los niveles jerárquicos, así como los cauces de comunicación entre ellos).
  • La organización de la producción, identificando los distintos procesos técnicos y procedimientos organizativos existentes en la empresa.
  • La organización de la prevención en la empresa, indicando la modalidad preventiva elegida y los órganos de representación existentes.
  • La política y objetivos que pretende alcanzar la empresa en materia preventiva, así como los recursos (humanos, materiales y económicos) con los que contará para materializarlos.

Aprende a Elaborar el Plan de Prevención de Riesgos Laborales para empresas de 1 a 10 trabajadores

La Prevención de Riesgos Laborales en PYMEs

Según los cambios introducidos en la Ley 14/2013, de apoyo a los emprendedores y su internacionalización, el empresario podrá prescindir de los SPA (Servicios de Prevención Ajenos) para asumir directamente la actividad preventiva de su empresa en los siguientes casos:

  1. En empresas de hasta 10 trabajadores, siempre que desarrolle de forma habitual su actividad en el centro de trabajo y que la actividad de la empresa no represente una especial peligrosidad.
  2. En empresas de hasta 25 trabajadores, si además la empresa dispone de un único centro de trabajo.

Además, según la ley, en ambos casos las empresas pueden contar con un asesoramiento técnico en materia de seguridad y salud laboral proporcionado por "el Ministerio de Empleo y Seguridad Social y el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, en colaboración con las CCAA y los agentes sociales". Precisamente, el INSHT ofrece una herramienta web (Prevencion10.es) que proporciona a estas pequeñas empresas asesoramiento gratuito en prevención de riesgos laborales, facilitando la autoevaluación de los mismos.

Para facilitar el cumplimiento de estas obligaciones, existen herramientas y recursos que las PYMEs pueden utilizar.

El empresario tiene la obligación de integrar la prevención en el sistema de gestión de la empresa a todos los niveles, desde los recursos humanos, o la contabilidad, integrándolo en otros sistemas de gestión como pueden ser los de calidad o medio ambiente. Al contratar al Servicio de Prevención, lo que estamos contratando es el asesoramiento para la integración de la prevención en la empresa, y esto debe ser un traje a medida de nuestra empresa.

Las actividades que se debe realizar el servicio de prevención son las siguientes. En primer lugar el Plan de Prevención, este documento no es más que el manual de gestión de la prevención de riesgos laborales, que incluirá obligatoriamente la Evaluación de Riesgos Laborales, la Planificación de la Actividad Preventiva, Medidas de Emergencia, un Plan de Formación, Planificación de la Vigilancia de la Salud, Procedimientos, etc., la lista puede ser tan larga y compleja como lo sea la empresa.

Pero no basta con tener “los papeles”, ·”la carpeta”. Un empresario responsable, debe conocer la documentación e integrar en su empresa el sistema preventivo. En esto nos ayudará el Servicio de Prevención.

La formación en PRL de los trabajadores es una obligación para toda empresa sea del tamaño que sea. Pese a ello, los datos de siniestralidad laboral reflejan que las empresas más pequeñas son las que concentran un mayor número de accidentes, con un tercio de la siniestralidad general, según un informe del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo. Además de disponer de una adecuada capacitación profesional, es necesario que los empleados cuenten con una formación específica en prevención de riesgos laborales en las pymes.

Para garantizar un entorno de trabajo seguro, las pymes deben asumir la prevención de riesgos como un elemento clave en su estrategia de negocio. Según la Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo, mejorar la PRL en las pymes requiere la participación de organismos reguladores, sindicatos y asociaciones empresariales.

Pasos para mejorar la PRL en PYMEs:

  1. El primer paso es definir un sistema de gestión de la prevención adecuado al tamaño y actividad de la empresa.
  2. Los trabajadores no solo deben cumplir con las normas de seguridad, sino que también deben participar activamente en la toma de decisiones preventivas.
  3. Es imprescindible realizar una evaluación de riesgos laborales, que permita identificar los peligros específicos de cada puesto de trabajo.
  4. La normativa exige que los empleados reciban una formación adecuada en prevención de riesgos laborales, tanto teórica como práctica.
  5. La vigilancia de la salud es obligatoria y permite detectar problemas de salud relacionados con el trabajo.
  6. Las pymes deben estar preparadas para actuar ante situaciones de riesgo grave.
  7. Realizar auditorías internas y externas permite evaluar si el sistema de prevención está funcionando correctamente.

Además, ni las pymes ni los autónomos pueden pasar por alto que los accidentes laborales y las enfermedades profesionales tienen un alto coste social para los afectados, para sus familias, y para la sociedad en general. Es importante calcular el impacto económico que los riesgos laborales tienen en la empresa cuando se materializan en forma de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales.

Además, se le puede sacar partido a recursos ya existentes. Adaptando o reutilizando equipos para mejorar la seguridad. Y también está la alternativa de establecer alianzas con otras pymes o profesionales para compartir recursos y buenas prácticas frente a los riesgos asociados al trabajo.

El ambiente de trabajo en una pyme, o cuando se trabaja para un autónomo, siempre es algo más familiar. Una cultura de seguridad laboral, junto con unas medidas de protección adecuadas, consiguen que el día a día en el trabajo se desarrolle con la mayor normalidad posible y sin sobresaltos. Los riesgos laborales siempre van a estar ahí, pero con un poco de trabajo es posible minimizarlos.