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La teoría de la ruta-meta, formulada por Robert House en 1971 y actualizada en 1996, es un enfoque flexible que adapta el estilo de liderazgo a las características de los seguidores y la tarea a realizar. Robert House, un graduado de la Universidad Estatal de Ohio, desarrolló la teoría del camino y la meta en 1971 y la revisó en 1996. El fundador de GLOBE, Robert House, investigador sobre el comportamiento organizacional, propone que el estilo de liderazgo no es innato a la persona, sino que debe ajustarse a las situaciones que se consideran en la teoría de la meta.

Esta teoría establece que el comportamiento de un líder depende de la satisfacción, motivación y desempeño de las personas de su grupo. En 1996 se revisó la teoría, en la que, según House, el líder puede participar en comportamientos que complementan las habilidades del miembro del grupo y pueden compensar sus deficiencias.

Debido a la influencia que tiene el liderazgo en la consecución de objetivos o metas, ha sido objeto de múltiples estudios, de manera que existen diferentes opiniones, formas de explicar y por tanto diferentes teorías sobre el liderazgo. La complejidad del liderazgo radica en la multiplicidad de definiciones que existen, lo que dificulta su estudio. El concepto de liderazgo está intrínsecamente ligado a fenómenos como el poder, la autoridad, la supervisión, la jefatura y la dirección. Sin embargo, es crucial reconocer que son conceptos distintos.

La teoría de la Trayectoria Meta

Principios Fundamentales de la Teoría de la Ruta-Meta

La teoría de la ruta-meta se centra en la relación entre el esfuerzo de los subordinados, los resultados que alcanzarán gracias a ese esfuerzo y la recompensa que obtendrán. Para la teoría de la ruta-meta, es función clave del líder eliminar las dificultades y obstáculos que pueden encontrarse durante el proceso de consecución de los objetivos, proporcionando soporte, información y recursos para garantizar el buen desempeño y la satisfacción de sus subordinados.

Esta función de clarificación irá dirigida a reducir la ambigüedad acerca de lo que se espera de los subordinados, cómo serán evaluados y cuáles serán los criterios de evaluación. La ambigüedad suele ser desagradable y generar estrés.

Es importante que las personas de su equipo tengan expectativas de autoeficacia, es decir, que crean que están capacitadas para alcanzar los objetivos. En Psicología, esta expresión se refiere dónde sitúa el individuo el control sobre los acontecimientos que afectan a su vida. Este concepto se refiere a la percepción de que se está capacitado para realizar una tarea. A más expectativa de autoeficacia, la conveniencia de aplicar un liderazgo directivo es menor.

Las personas con un locus de control interno perciben que controlan su vida. Estas creencias sobre el control tienen implicaciones en la emoción y el comportamiento. En esta lógica, la teoría de la ruta - meta prescribe que las personas con un locus de control externo requieren de un liderazgo directivo.

Estilos de Liderazgo según la Teoría de la Ruta-Meta

La teoría de la ruta-meta identifica varios estilos de liderazgo que un líder puede adoptar, dependiendo de la situación:

  1. Liderazgo directivo: El líder desarrolla la guía de trabajo necesaria para alcanzar los objetivos. Clarifica los objetivos, indica a las personas qué se espera de ellas, cómo han de realizar las tareas y los plazos para completarlas. Programa y coordina el trabajo, aclarando las normas y procesos a seguir. Si la tarea es ambigua, será necesario estructurarla, utilizando lo que hemos denotado como liderazgo directivo. Es oportuno cuando las tareas están poco estructuradas y los subordinados tiene poca capacidad para realizar trabajos. Este tipo de liderazgo es bueno para solucionar debilidades de los subordinados. Es un tipo de liderazgo orientado a las tareas.
  2. Liderazgo de apoyo: El líder se preocupa por las necesidades de sus empleados y se emplea para crear relaciones cordiales entre éstos. Se centra en la satisfacción de las necesidades de los seguidores, en sus preferencias y bienestar. El líder da apoyo psicológico y procura crear un ambiente de trabajo agradable y respetuoso. Es decir, personas que prefieren por las relaciones amistosas. Éstas se realizan mejor en un ambiente amigable y de cooperación. Si las personas con necesidades de afiliación están más inclinadas hacia un liderazgo solidario; las personas con actitudes autocráticas se motivan más con un liderazgo directivo. Es adecuado para situaciones en las que las tareas son rutinarias y los subordinados tienen capacidades para realizar tareas sin necesidad de instrucciones. En este caso la labor del líder se basa en establecer sistema de retribuciones e incentivos. Es un tipo de liderazgo orientado hacia las personas.
  3. Liderazgo participativo: El líder acepta sugerencias por parte de los subordinados sobre cómo realizar las tareas. Estimula la participación de los seguidores en la toma de decisiones.
  4. Liderazgo orientado al logro: El líder fija metas difíciles sin dar muchas directrices sobre cómo elaborar la tarea, con el fin de conseguir de ellos un alto rendimiento. Este estilo encaja en situaciones en las que los empleados tienen una alta capacidad y están motivados. El comportamiento de liderazgo impulsa a los seguidores a alcanzar la gestión excelente. Se establecen metas desafiantes al tiempo que se transmite confianza en que se alcanzarán altas cotas de rendimiento.

Cuando surgen los obstáculos, el líder necesita ayudar a los seguidores a confrontarlos. Si, por ejemplo, sus seguidores tienen por delante una tarea bien estructurada, con procesos de trabajo claros y actividades bien definidas. Además, se cuenta con sólidas normas funcionamiento, un grupo cohesionado, con procedimientos y una autoridad formal bien definida; el papel del líder no es tan necesario. Pero es muy posible que este tipo de situaciones no sea tan frecuente.

Modelo de Liderazgo Camino-Meta.

Factores que Influyen en el Estilo de Liderazgo

Diversos factores influyen en la elección del estilo de liderazgo más adecuado:

  • Necesidades de afiliación: Las personas que prefieren las relaciones amistosas se motivan más con un liderazgo solidario.
  • Actitudes autocráticas: Las personas con actitudes autocráticas se motivan más con un liderazgo directivo.
  • Locus de control: Las personas con un locus de control externo requieren de un liderazgo directivo.
  • Expectativa de autoeficacia: A más expectativa de autoeficacia, la conveniencia de aplicar un liderazgo directivo es menor.
  • Estructura de la tarea: Si la tarea es ambigua, será necesario estructurarla, utilizando el liderazgo directivo.

Tabla de Estilos de Liderazgo y Circunstancias

La tabla siguiente le ayudará utilizar el estilo de liderazgo más apropiado a cada circunstancia. Puede observar que algunas características (del seguidor y de la tarea) están comprendidas en más de un estilo. En esos casos, utilice la combinación adecuada.

Estilo de Liderazgo Características del Seguidor Características de la Tarea
Directivo Poca capacidad, locus de control externo Ambigua, poco estructurada
De Apoyo Necesidad de afiliación Rutinaria
Participativo - -
Orientado al Logro Alta capacidad, motivación -

Adaptado de House, R.

Además del comportamiento de los líderes, es importante tener en cuenta también el desempeño de los equipos.

Teorías del Liderazgo

Existen diversas teorías que intentan explicar el liderazgo, entre ellas:

  • Teorías de los rasgos: Consideran que el líder nace con características innatas como inteligencia, carisma, optimismo, espíritu de lucha y seguridad.
  • Teorías del comportamiento: Se centran en las acciones de los líderes en lugar de sus rasgos personales.
  • Teorías de la contingencia: Sostienen que no hay un estilo de liderazgo universalmente efectivo, sino que depende de la situación.
  • Teorías carismáticas: Destacan el carisma del líder como un factor crucial para el éxito.
  • Teorías auténticas: Enfatizan la congruencia entre los valores y acciones del líder.

Enfoques Modernos del Liderazgo

A partir de los años 80, las investigaciones sobre el liderazgo empiezan a incluir aspectos emocionales y simbólicos. Goleman destaca por su introducción de los factores emocionales al concepto de liderazgo. Otro enfoque actual muy respetado es la teoría del camino a la meta, desarrollada por Robert House.

De acuerdo con el modelo camino-objetivo, la conducta del líder se considera aceptable si los empleados la perciben como una fuente de satisfacción o como medio para preparar el camino para la satisfacción futura. Además, la conducta del líder motiva en la medida que: 1) hace disminuir los obstáculos que interfieren con el logro del objetivo, 2) proporciona las directrices y el apoyo que los empleados requieren y 3) relaciona compensaciones significativas con el logro de un objetivo.