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No siempre la firma de un contrato de franquicia supone una fructífera relación comercial entre el franquiciador y el franquiciado. A veces, las cosas no salen como uno planifica y llega un momento en que el contrato debe finalizarse.

Llegados a ese punto pueden asaltarnos muchas dudas. ¿Puedo cerrar mi franquicia? ¿Puedo desvincularme de forma anticipada de ese contrato de franquicia? Es crucial conocer las obligaciones que surgen tras la terminación del mismo para garantizar un cierre limpio y profesional, evitando así posibles conflictos legales.

Con carácter general, es habitual que el contrato de franquicia sea fácil de resolver para el franquiciante y muy difícil para el franquiciado, aunque, ello no quiere decir que sea imposible. Por ejemplo, la legislación actual permitiría que nos desvinculemos del contrato de franquicia cuando el franquiciador haya incumplido sus obligaciones esenciales, cuando haya cláusulas que, pese a estar debidamente pactadas en el contrato puedan ser calificadas como abusivas, o que éstas, causen un desequilibrio en perjuicio del franquiciado.

Obligaciones esenciales del franquiciador

Así, ¿cuáles serían las obligaciones esenciales del franquiciador? La primera sería la información previa que todo franquiciador debe darnos antes de firmar el contrato de franquicia o de adelantar cualquier importe como pago, esto es, toda la información necesaria y por escrito respecto a esa franquicia para que, con carácter previo, podamos saber todos los costes, funcionamiento, obligaciones, derechos… etc.

Pero estas obligaciones esenciales no son las únicas que podrían facultarnos a resolver el contrato. Imaginemos que, por ejemplo, el franquiciador nos obliga por contrato a comprar a unos determinados proveedores, a comprar unos determinados productos, que esos productos que nos obliga a comprar a determinados proveedores tengan un sobrecoste, que nos haga una imposición de precios, que infrinja la zona de exclusividad del franquiciado… etc.

Unirse a una franquicia es, en muchos casos, asumir un compromiso empresarial a largo plazo. Sin embargo, como ocurre en muchas relaciones profesionales, no siempre se trata de un vínculo duradero.

Desde nuestra experiencia como asesoría jurídica, fiscal y laboral especializada en franquiciados, uno de los errores más habituales es tomar la decisión de salir de una franquicia de forma impulsiva, sin analizar previamente las consecuencias legales, económicas y estratégicas.

Obligaciones generales tras la finalización del contrato

Al finalizar el contrato de franquicia, ambas partes, franquiciador y franquiciado, adquieren una serie de responsabilidades que deben cumplir de forma diligente. Estas obligaciones tienen como objetivo principal liquidar la relación comercial de manera ordenada y justa, protegiendo los intereses de ambas partes.

1. Cese de actividad y devolución de elementos

El franquiciado debe cesar de forma inmediata la explotación del negocio bajo la marca del franquiciador. Esto implica el cierre del local, la paralización de la actividad comercial y la retirada de cualquier elemento distintivo de la franquicia.

El franquiciado debe devolver al franquiciador todos los elementos patrimoniales, tanto materiales como inmateriales, que le fueron entregados para el desarrollo de la actividad. Esto incluye manuales, software, materiales de marketing, mobiliario, etc.

Cómo revisar un Contrato de Franquicia - ¿Eres un franquiciado? - Lo que debes saber - DiG Abogados

2. Cumplimiento de la cláusula de no competencia

Es común que los contratos de franquicia incluyan una cláusula de no competencia. Esta cláusula restringe la capacidad del franquiciado para desarrollar un negocio similar al de la franquicia durante un cierto periodo de tiempo tras la finalización del contrato.

El objetivo es proteger los intereses del franquiciador y evitar que el franquiciado compita de forma desleal con la red de franquicias.

3. Liquidación de operaciones pendientes

A pesar de la finalización del contrato, es importante concluir las operaciones que se encuentren en curso al momento de la terminación. Esto incluye:

  • El franquiciado debe abonar a sus trabajadores las retribuciones pendientes de pago, incluyendo salarios, extras, comisiones, etc.
  • Se deben cancelar o reducir los pedidos de productos o servicios que no puedan ser vendidos antes de la finalización de la actividad.
  • El franquiciado debe liquidar el stock sobrante de productos o materiales relacionados con la franquicia.

4. Indemnización por clientela

La indemnización por clientela es una compensación económica que el franquiciador podría pagar al franquiciado por la pérdida de clientela derivada de la finalización del contrato. Esta indemnización no es automática y depende de lo pactado en el contrato o de lo que determine un juez en caso de disputa.

5. Indemnización por daños y perjuicios

Ambas partes, franquiciador y franquiciado, pueden reclamar una indemnización por daños y perjuicios si consideran que la otra parte ha incumplido alguna de las obligaciones establecidas en el contrato.

La indemnización debe basarse en pruebas que demuestren los daños sufridos y su cuantía.

La mayoría de veces el propio contrato de franquicia ya regula las obligaciones posteriores que tienen tanto franquiciador como franquiciado (Aunque cuidado! Sin perjuicio de lo anterior, de nuevo la respuesta a esa pregunta requeriría de mucha profundidad, pero lo resumiremos en dos grandes ideas que són, los acuerdos de no competencia y de confidencialidad.

Respecto los acuerdos de no competencia, son aquellos pensados para evitar que el franquiciado desarrolle un negocio similar que compita con el franquiciador dentro de un ámbito geográfico y durante un determinado de tiempo. Por otro lado, tenemos los acuerdos de confidencialidad, que persiguen proteger los secretos comerciales, datos de clientes… etc.

Este periodo es especialmente crítico para las franquicias, ya que es cuando deberían demostrar su verdadero valor diferencial: soporte, acompañamiento, economías de escala y capacidad de adaptación.

Se ha observado en los casos analizados por nuestra Asesoría Legal que es una práctica habitual “obligar” a los franquiciados a adquirir productos de proveedores homologados por la franquicia ya desde un principio donde existen sobrecostes.

Hemos observado desde la venta de hornos, neveras, terminales TPV, etc que se han pagado hasta un 50% más caros al realizar la compra a través de la Franquicia de lo que hubieran costado si de forma individual hubiéramos contactado con el proveedor y se hubiera solicitado el mismo producto. El sobrecoste está expresamente prohibido para una Franquicia.

La realidad es que hay proyectos de franquicia que se anuncian hasta por un 40% menos de lo que realmente cuestan lo que ya de entrada acaba creando un problema financiero al futuro franquiciado porque donde antes necesitaba 100.000€ ahora necesita 140.000€.

Si ahora además le sumamos que en los planes económicos se suelen olvidar los costes añadidos como impuestos, etc. nos podemos encontrar con una Franquiciado que esté ahogado antes de iniciar el proyecto con lo que la presión para que el proyecto arranque rápido con éxito y genere beneficios es mucho mayor.

Evidentemente la práctica de ocultación por parte de la central franquiciadora de los costes reales y de un proyecto adecuado para el negocio pueden llevar a considerar el contrato de franquicia nulo y por tanto a rescindir el contrato para salir de la franquicia.

Hemos visto proyectos de franquicia donde no se toma en cuenta la Seguridad Social de los empleados o directamente se indica que se paga una parte de forma No oficial, o cómo nos indican los márgenes teniendo en cuenta el Precio de Venta Público con IVA incluido y los precios de compra SIN IVA lo cual evidentemente sobre el papel incrementa el margen bruto del negocio cuando en realidad estamos hablando de entre un 10%-21% menos.

Cuando la franquicia pone problemas al traspaso del negocio o franquicia el franquiciado evidentemente intentará desvincularse de la franquicia porque necesita una salida adicional.

Lo que más sorprende en muchos casos es que nos encontramos con emprendedores que han invertido hasta 100.000€ en una franquicia porque la Marca les había “invitado” a hacerlo por los supuestos beneficios y cuando el emprendedor decide que no es su sector, su negocio o simplemente lo que esperaba y quiere traspasar la propia franquicia no compra el negocio ni por 20.000€.

¿curioso verdad de un negocio que supuestamente funciona?

Pasada la duración de un primer contrato de franquicia, el franquiciado a menudo desea renovarlo para continuar su actividad. Pero en ciertos casos, puede suceder que una de las dos partes desee romper el contrato antes de que este expire. Surge la pregunta: ¿Se puede realmente rescindir un contrato de franquicia y, de ser así, cómo?

Teóricamente, este tipo de contrato no puede ser roto antes del período acordado al momento de la firma. Sin embargo, en ciertos casos, una ruptura anticipada del contrato de franquicia es posible.

Según las últimas cifras de la encuesta anual de la franquicia Banque Populaire, FFF, CSA,, el 85 % de los franquiciados desean continuar su actividad dentro de su red al término de su contrato de franquicia.

El contrato de franquicia se firma generalmente por una duración determinada que oscila entre 3 y 10 años. Esta duración está inscrita en el contrato de franquicia. Después de la firma del contrato, pueden ofrecerse dos posibilidades al franquiciador y al franquiciado: o bien el contrato se renueva, o no se renueva.

En general, es el precepto de la renovación tácita del contrato de franquicia el que se encuentra con mayor frecuencia. Asegúrate de prestar atención a las cláusulas presentes en tu contrato de franquicia.

De hecho, en caso de ausencia de cláusula de renovación, el contrato se renueva tácitamente si no te manifestaste antes de tu período de preaviso. Algunas modalidades deben tenerse en cuenta cuando una de las dos partes (franquiciador o franquiciado) desea renovar el contrato de franquicia.

De hecho, las denuncias de esta renovación tácita deben seguirse escrupulosamente bajo pena de acciones legales o renovación por defecto, como se explicó anteriormente. Todas las modalidades de no renovación deben figurar en el contrato inicial.

Después de eso, ambas partes son libres de establecer un nuevo contrato si así lo desean.

Los diferentes casos de renovación

Es necesario referirse sistemáticamente al contrato de franquicia, que es el único que define las modalidades prácticas de implementación de la renovación (plazo de preaviso, solicitud de renovación, etc.). En primer lugar, un nuevo contrato a plazo fijo puede ser firmado entre el Franquiciador y el Franquiciado.

Para concluir, este nuevo contrato el franquiciador deberá volver a entregar un DIP (documento de información precontractual) al franquiciado.

La renovación del contrato de franquicia permite además la renegociación de las condiciones comerciales en comparación con el contrato inicial (monto de las regalías, cláusula de no competencia, cláusula de confidencialidad, etc.). Se puede exigir en ese momento una Regalía Inicial Forfaitaria al Franquiciado en compensación por su derecho a explotar la marca.

La renovación puede además ser considerada desde el ángulo de la prórroga. En este caso, el franquiciador y el franquiciado acuerdan prolongar el contrato de franquicia inicial cuyo vencimiento se aproxima.

Se trata del mismo contrato de franquicia cuyas condiciones no han sido modificadas, excepto por el tiempo que se prorroga.

Finalmente, se puede prever una cláusula de renovación tácita en el contrato de franquicia. Este tipo de cláusula supone que este será renovado teniendo en cuenta las mismas obligaciones y condiciones.

El contrato inicial finaliza y se forma un nuevo contrato. En este caso, dado que se firma un nuevo contrato, un documento de información precontractual (DIP) conforme al Código de Comercio deberá ser enviado al franquiciado como mínimo 20 días antes de la finalización del contrato.

La ruptura de un contrato de franquicia

Romper un contrato de franquicia mientras está en curso o está por expirar no siempre es una formalidad y puede, por el contrario, volverse particularmente compleja.

Las condiciones de una ruptura de un contrato de franquicia

Antes de hablar sobre las condiciones de ruptura de franquicia, recordemos que un contrato de franquicia se realiza muy a menudo por un período determinado. A este respecto, no se supone que se puede rescindir antes de su vencimiento.

La parte que tome la iniciativa de esta ruptura asume, por tanto, su responsabilidad legal. Antes de iniciar cualquier procedimiento, es preferible que consultes la fecha de finalización del contrato.

Hay dos grandes casos de rupturas: la ruptura que ocurre cuando, según tú, tu franquiciador no respeta las cláusulas de un contrato que ha sido firmado. Y la ruptura que se produce sin "culpa" de parte del franquiciador, pero que tú deseas solicitar por un motivo que te concierne a ti.

Para el franquiciado: El franquiciador no respeta sus obligaciones

El contrato de franquicia compromete tanto al franquiciador como al franquiciado. Si tu franquiciador no cumple con alguna de sus obligaciones contractuales, esto puede constituir un motivo de ruptura. Las cláusulas cuestionadas pueden ser las siguientes:

  • Incumplimiento de la obligación de información: la ley Doubin obliga a todo franquiciador a entregar un documento de información precontractual (DIP) basado en la transparencia a sus futuros franquiciados. Este debe incluir el nombre de la empresa, la duración del contrato... Pero sobre todo, información fiable sobre su estudio de mercado, sus cuentas anuales de los dos últimos años. La ocultación y la falta de transparencia sobre cualquiera de estos puntos son un motivo de ruptura validado en numerosas ocasiones por la jurisprudencia.
  • Los compromisos no son respetados: Si según tú, tu franquiciador no te garantiza toda la asistencia y el know-how que necesitas, también dispones de un motivo de nulidad. No se tratará solo de afirmar que tu franquiciador no siempre está presente. Deberás probarlo a través de documentos escritos y registros de asistencia en mano.
  • El franquiciador no respeta sus promesas publicitarias: El franquiciador tiene un deber de acompañamiento publicitario con respecto a su franquiciado, por lo que la jurisprudencia admite que si esta obligación no se cumple, también puede constituir un motivo de ruptura del contrato.

Para el franquiciador

El franquiciador también puede poner fin al contrato de franquicia. Para ello, deberá tener razones específicas y serias, de hecho, no puede terminarlo por cualquier razón. Los motivos de una ruptura del contrato por iniciativa del franquiciador pueden ser diversos:

  • No respeto de la cláusula de exclusividad: el franquiciado no respeta la obligación de abastecerse exclusivamente a través de un proveedor mencionado en el contrato.
  • Incumplimiento de pago: el franquiciado se niega a pagar sus regalías.
  • Incapacidad del franquiciado para operar: la empresa está en liquidación, su fondo de comercio vendido o no puede ser explotada por el firmante del contrato.
  • Comunicación de información falsa: el franquiciado está obligado a proporcionar información exacta y sincera al franquiciador. De lo contrario, el contrato puede ser denunciado.

Los procedimientos para romper un contrato de franquicia

En el marco de una ruptura de contrato de franquicia, es conveniente enviar un requerimiento al franquiciador. Por lo tanto, enviarás una carta recomendada con acuse de recibo que contenga los siguientes elementos: la solicitud de ruptura, su motivo y la identidad de las partes implicadas.

Por el contrario, es decir, si la solicitud de ruptura del contrato se lleva a cabo antes de su vencimiento, es preferible comenzar a negociar con el franquiciador. Cualquier acción judicial generará costos tanto para ti como para el franquiciador, por lo que debe ser la última opción.

Finalmente, en caso de que no haya acuerdo amistoso, deberás entablar un juicio contra el franquiciador si deseas romper el contrato debido a incumplimientos de obligaciones.

Las consecuencias de una ruptura de un contrato de franquicia

Una vez que decides romper tu contrato de franquicia, ¿qué sucede con tu empresa? Primero, si decides conservar tu empresa, ya no tendrás la posibilidad de explotar la marca del franquiciador. En la medida en que tu empresa es independiente del franquiciador, puedes conservarla, sin embargo, la rescisión del contrato significa que:

  • Abandonas todo signo distintivo del franquiciador (la marca del establecimiento, logotipos, eslóganes así como la carta gráfica).
  • También deberás devolver todo el material puesto a tu disposición.
  • Deberás devolver los stocks al franquiciador o asegurarte de liquidarlos antes de que finalice el contrato. (A menos que hayas llegado a un acuerdo para el stock restante con tu franquiciador).

En caso de que no desees conservar la empresa, la venta de los fondos de comercio deberá realizarse dentro de los límites de las cláusulas previstas al momento de la firma del contrato. Además, el nuevo franquiciado deberá ser aprobado por tu franquiciador.

La rescisión del contrato de franquicia puede tener enormes consecuencias financieras para ambas partes. Cuando la rescisión del contrato ocurre como resultado de un incumplimiento por parte del franquiciado, este puede verse obligado a pagar daños y perjuicios, como el monto de las regalías debidas al franquiciador, por ejemplo.

En el caso contrario, es decir, si es el franquiciador quien no cumple con sus obligaciones, también puede enfrentar sanciones.

Además, ciertas cláusulas que continúan vinculando al ex-franquiciado con el ex-franquiciador pueden tener repercusiones en sus futuras actividades. De hecho, si desea abrir nuevamente una empresa, debe estar particularmente atento a las cláusulas presentes en el contrato de franquicia:

  • La cláusula de no competencia y no afiliación: En el momento de la rescisión del contrato de franquicia, lo más común es que el franquiciado deba respetar una cláusula de no competencia postcontractual. Es una cláusula por la cual el franquiciado está obligado a no ejercer durante un período determinado una actividad similar a la que ejercía en el marco de la red de franquicia. Además, es posible que el franquiciado haya firmado una cláusula de no afiliación. Es una cláusula en la que se le prohíbe durante un tiempo limitado unirse o crear otra red de franquicias. Esta cláusula protege al franquiciador contra cualquier competencia para que el uso de su concepto no sea explotado.
  • La cláusula de confidencialidad: El contrato de franquicia a menudo contiene una cláusula de confidencialidad, a veces ilimitada. Aplicándose desde la rescisión del contrato de franquicia, toda información del franquiciador, incluida la transmisión del know-how, no debe ser divulgada.

Para evitar tal situación, es importante leer bien el contrato de franquicia. Además, puede ser adecuado incluir una cláusula resolutoria. Esta cláusula permitirá al franquiciador y al franquiciado rescindir el contrato cuando una de las partes no cumpla con sus obligaciones contractuales.

Recomendaciones para una finalización exitosa del contrato

La finalización de un contrato de franquicia puede ser un proceso complejo, pero con una planificación adecuada y un conocimiento de las obligaciones legales, se puede llevar a cabo de forma satisfactoria para ambas partes.

  • Revisar cuidadosamente el contrato de franquicia. Es fundamental leer y comprender el contrato de franquicia, especialmente las cláusulas relacionadas con la finalización del mismo.
  • Planificar la liquidación con antelación. Es recomendable comenzar a planificar la liquidación del negocio con suficiente antelación a la fecha de finalización del contrato. Esto ayudará a evitar contratiempos y a garantizar un proceso ordenado.
  • Comunicarse de manera efectiva. Es importante mantener una comunicación abierta y fluida con el franquiciador durante todo el proceso de finalización del contrato.
  • Buscar asesoramiento legal. Si se tienen dudas o surgen problemas durante la finalización del contrato, es recomendable buscar asesoramiento legal especializado en franquicias.

En caso de que necesites asesoramiento para salir de un contrato de franquicia o explorar tus opciones de competencia, es crucial contar con el apoyo de un profesional en la materia.

En Navas&Cusí contamos con un abogado especialista en derecho mercantil que te brindará la orientación y respaldo necesarios para proteger tus intereses.

Obligación Descripción
Cese de actividad Cierre del local y paralización de la actividad bajo la marca.
Devolución de elementos Entrega de manuales, software, materiales de marketing, etc.
Cláusula de no competencia Restricción para desarrollar negocios similares tras la finalización.
Liquidación de operaciones Pago de salarios, cancelación de pedidos, liquidación de stock.
Indemnización por clientela Compensación por la pérdida de clientela (si aplica).
Indemnización por daños Reclamación por incumplimiento de obligaciones contractuales.