Seleccionar página

Sandro Silva, junto a su esposa Marta Seco, es el creador del exitoso Grupo Paraguas, un referente en la restauración. Su trayectoria es un claro ejemplo de cómo la pasión por la gastronomía puede converger con la visión empresarial, manteniendo siempre la esencia de chef.

Entre las cualidades que todo chef debe poseer deberían estar la tenacidad, el aprendizaje, la innovación y también el riesgo. Con tan solo 12 años Sandro llegó a España desde su país natal, Brasil, para vivir con su familia. Y, desde los 16, empezó a descubrir su pasión por la cocina.

Inicios y Primeros Proyectos

En 2004 Sandro y Marta abrieron el restaurante El Paraguas, en Madrid, con Sandro como chef. Allí empezó su primer gran proyecto, que nació como un negocio familiar. El Paraguas, nació como referente de la cocina asturiana, basado en las recetas tradicionales y en los sabores y aromas clásicos del recetario de Asturias.

Expansión y Consolidación del Grupo Paraguas

Tras la buena experiencia de El Paraguas, y cuando su éxito estaba más que garantizado, en el marco de la crisis económica del 2008, la pareja se embarcó en una nueva apertura, el primer gastrobar de Madrid, Ten Con Ten, inaugurado en 2011. Luego llegaría Ultramarinos Quintín que, inspirado en los antiguos colmados, transporta a los visitantes a una antigua despensa de ultramar.

Apenas un año más tarde, en 2016, abrió Amazónico, una "selva" en pleno corazón de Madrid que mezcla la cocina iberoamericana, la asiática y la mediterránea. Será este concepto tan exótico el que traslade a las ciudades de Londres y Dubái, donde abrió hace apenas unos meses y que, pasados los confinamientos, están funcionando de nuevo.

La Clave del Éxito

Viendo la expansión que ha experimentado el Grupo Paraguas en los últimos años, no cabe duda de que la trayectoria profesional de Sandro Silva es un caso de éxito en la restauración. Uno al que hay que atribuir también la extraordinaria gestión de Marta Seco, con quien se complementa a la perfección. La clave del Grupo Paraguas quizás se deba a su olfato para innovar y para entender qué es lo que demandan los clientes pero, muy especialmente, a la capacidad para crear equipos, tanto en la cocina, como en la sala y la bodega.

Con la marca Amazónico, Silva y Seco -que tienen al conglomerado turco Dogus Group como socio desde 2016- han llegado también a Dubái y preparan aperturas en Miami y Doha.

El Grupo Paraguas, cofundado por Sandro Silva y Marta Seco, ha recibido un reconocimiento a su estrategia de internacionalización con su concepto Amazónico. "Tropicalia extravaganza", define La Liste, que se fija en su apertura en Londres, pese a que fue en 2019, mientras que 2024 ha estado marcado por la llegada de Amazónico a Mónaco, en una de las mejores ubicaciones de Montecarlo: en la Place du Casino, como vecino de su famoso Casino, la Ópera y el Hôtel de Paris -propiedad y bajo gestión de Société des Bains de Mer (SBM), empresa cotizada del Principado de Mónaco-.

La Liste denomina esta categoría donde los españoles han sido premiados como Show-to-table, una novedad de 2025 que se fija en "establecimientos donde el ambiente y el público son parte integral del espectáculo y donde cada cliente se convierte en actor de la experiencia", dicen desde La Liste, que curiosamente premia uno de los grupos españoles de hostelería que más crecen en el mundo al margen de la alta cocina -¿y que en España no reciben tantos reconocimientos?-.

Sandro Silva es el creador, junto a su mujer, Marta Seco, del grupo gastronómico El Paraguas. El suyo es otro ejemplo de cómo un cocinero con auténtica devoción por la gastronomía, se convierte en empresario sin dejar de ser chef. Propietario de cinco restaurantes, Sandro Silva insiste en que, a pesar de que forman parte de un mismo grupo, cada uno de ellos es único y tiene ofertas gastronómicas muy diferenciadas y muy trabajadas. Esta forma de entender la gastronomía le ha colocado en lo más alto del panorama culinario madrileño.

Historia de la comida en España: Oriente | María de los Ángeles Pérez Samper

De cocinero a empresario gastronómico. Ante todo sigo siendo cocinero, pero me gusta provocar y emprender nuevos proyectos gastronómicos. Cuento con un gran equipo en cada restaurante y, por supuesto, con la ayuda de Marta. Sin ella y sin mi equipo, todo esto no sería posible. La etapa más bonita de un cocinero es aquella en que está aprendiendo y divirtiéndose en la cocina. En ese momento tienes pocas responsabilidades. Pero entender que existen nuevos productos y distintas maneras de cocinar también es muy enriquecedor.

La Expansión Continúa

Creaste El Paraguas en el año 2004 y ahora ya tienes cinco restaurantes con casi quinientas personas. Trabajo y talento. Después de El Paraguas, nos lanzamos con Ten con Ten porque la ciudad se había quedado muerta, faltaba chispa, ruido, algo distinto. Y aparecimos nosotros. Luego llegó Quintín porque surgió la oportunidad y vimos el gran potencial gastronómico que había en la calle Jorge Juan. Después pensamos en algo salvaje y fue el turno de Amazónico. A nosotros la crisis nos ayudó a embarcarnos en esta aventura. Nuestro último proyecto ha sido Numa Pompilio. Nos faltaba un jardín y entonces nos metimos de lleno en un restaurante de corte italiano, con raíces profundas en la gastronomía transalpina y con mucho glamour. Cada restaurante tiene su propia personalidad, su propia alma.

Cada restaurante tiene su propia personalidad, su propia alma. La sala se ha perdido porque los cocineros se han apropiado de ella. Profesional, que te atiendan bien. Valoro mucho la amabilidad y el aspecto personal.

Reconocimiento y Éxito Continuo

En Ten con Ten, restaurante del tándem Sandro Silva y Marta Seco, confirman a EL PAÍS la visita del empresario. Aunque declinan dar muchos detalles porque parte de lo que ofrecen estos negocios a muchos de sus famosos clientes es discreción, en la mesa de Bezos y sus acompañantes desfilaron platos como el tartar de salmón con caviar, rollitos de pato, ceviche calderón y risotto con trufa. Bezos, con su icónica camiseta negra y una sonrisa en la cara, compartió mesa con amigos y estuvo rodeado de otros comensales que no tardaron en subir fotos a redes sociales. Este local, junto a La Destilería, forma parte del Grupo Paraguas, uno de los gigantes de la alta restauración madrileña.

Sandro Silva (Brasilia, 27 de marzo de 1972) y Marta Seco (Oviedo, 2 de julio de 1976), fundadores y socios mayoritarios del Grupo Paraguas, integrado por ocho restaurantes en Madrid (El Paraguas, Ten con Ten, Ultramarinos Quintín, Amazónico con su club de jazz, Numa Pompilio, Aarde y Origen), más dos sucursales de Amazónico en Londres y Dubai, decidieron dar un paso al frente: el 25 de mayo reabrieron la terraza de Aarde, situada justo enfrente de la madrileña Puerta de Alcalá.

Hace 17 años, el joven matrimonio (padres de tres hijos: Sandro, Mauro y Leo, de 12, 10 y 6 años, respectivamente) salió de Asturias para cumplir un sueño: montar un pequeño restaurante en Madrid. Lo que no imaginaban es que acabarían revolucionando el sector hostelero de la capital con espacios rompedores que han marcado tendencia.

El distrito Silva -como se ha rebautizado al área donde se concentran sus locales- es un ecosistema único que atrae a empresarios, políticos, futbolistas y gente guapa en general. "Hemos creado nuestra propia tribu", aseguran los gastroempresarios, cuyo éxito no se mide en estrellas Michelin. De hecho, carecen de luminarias. Algo que desde luego no le importó a Dogus Group, su actual socio turco, cuando en 2017 compró el 40% del Grupo Paraguas.

Embarcados en la expansión internacional con la apertura de sendas filiales de Amazónico en Londres y Dubai a finales de 2019 -más tres futuros Amazónicos en Doha, Riad y Las Vegas en 2021-2022-, la compañía empleaba a 1.100 personas y sentaba a sus mesas a un millón de comensales al año. Hasta que llegó el "bichito" y mandó parar.