Sean Quinn, un nombre que resonó con fuerza en el mundo empresarial irlandés, personificó tanto el éxito deslumbrante como la caída estrepitosa. Su historia es un relato de ambición, innovación y, finalmente, de ruina financiera.
Hasta el año 2008, Sean Quinn ostentaba el título del hombre más rico de Irlanda, con una fortuna personal que rondaba los 4700 millones de euros, gracias a un imperio conformado por hoteles y empresas aseguradoras entre otras cosas.
Para el año 2012, todo lo construido por el mega empresario irlandés llegaría a su fin cuando el tribunal supremo del país lo declarara en bancarrota.
Y es que Sean Quinn acumulaba deudas de hasta 2900 millones de euros con el Anglo Irish Bank, una de las instituciones más golpeadas por la burbuja financiera estallada en 2009, que fue rebautizado como Irish Bank Resolution Corporation.
De Multimillonario a Prisionero| La Caída de Sean Quinn
Cómo Sean Quinn Construyó su Imperio
Sean Quinn llegó a ser el empresario más prometedor nacido en la Isla de Irlanda, y fue conocido por representar al pie de la letra la figura del millonario que se hizo a sí mismo. Abandonó la escuela a los 14 años sabiendo apenas leer y escribir para trabajar incansablemente y crear el conglomerado industrial más importante de Irlanda.
Durante los años de plomo (década del 80), existía un grupo llamado Euskadi Ta Askatasuna (ETA) que asesinaba alrededor de 100 personas por año. Y había un camino entre Derrylin, un pueblucho del condado de Fermanagh y la República de Irlanda que se consideraba uno de los más peligrosos para transitar. En ese lugar, Quinn encontró una oportunidad de negocios.
Se dedicó a transportar gravilla que conseguía por su cuenta, hasta llenar una camioneta y llevarla de un lado al otro ignorando el peligro que implicaba. No era un negocio rentable. Incluso en la actualidad, un cargamento de este tipo no vale más de 200 libras y el margen de beneficio es ridículo.
Pero gracias a esta materia prima básica y barata, conseguida con su esfuerzo y vendida con un solo camión, Quinn puso los pilares para reunir una fortuna multimillonaria en tres décadas.
Las humildes raíces de Quinn, criado en una granja familiar de 23 acres, le proveyeron de una innata visión para los negocios. Forzado a vivir de la roca que yace bajo la anémica tierra que rodea su Derrylin natal, la suya es una historia de búsqueda de oportunidades en una situación nada prometedora. Solo que, al final, se excedió.
Los primeros pasos se concretaron en Cementos Quinn, pero la época dorada se la debe al negocio de las aseguradoras, que partió de Servicios Financieros Quinn, fundado en 1996, y con Quinn Direct como producto estrella, el mismo que en el año 2007 compró Bupa, segunda aseguradora del país.
En 2008, cuando el Tigre Celta vivía el apogeo del boom inmobiliario, la lista de multimillonarios del diario Sunday Times lo nombró el hombre más rico del país con una fortuna estimada en 4.700 millones de euros en ese momento.
Cuando estaba en su mejor momento, el Grupo de Quinn empleaba a más de 5.500 personas en ambos lados de la frontera de Irlanda y poseía propiedades importantes en Rusia y Ucrania.
El Desplome: ¿Por Qué Sean Quinn Perdió su Fortuna?
Durante el año 2009, en Irlanda se vivía una burbuja financiera que estaba a punto de estallar. Las propiedades estaban infladas en su valor, y las acciones de las empresas eran sostenidas por bases a punto de desmoronarse. Y el empresario Sean Quinn con sus decisiones representó la realidad de la economía irlandesa al pie de la letra.
Pero Sean y su acreedor, el banco Anglo cometieron excesos para lo que no se encontrarían preparados después de la crisis financiera. El principio del fin fue cuando el magnate decidió invertir en el Anglo Irish Bank con un préstamo obtenido en esta misma institución, poco antes de su colapso.
Quinn invirtió su fortuna familiar en el banco justo antes del colapso. El último movimiento de Anglo supone un irónico giro de fortuna para él, porque en su momento ayudó a apuntalar la entidad mediante una compra de acciones. Fue esa inversión inoportuna, financiada con un préstamo de la propia entidad, la que provocó su caída: la inversión desastrosa en el Anglo Irish poco antes de que colapsara debido a una gran cantidad de propiedades inmobiliarias infladas costó al grupo de Quinn más de 1.000 millones de euros.
Y es que, en el año 2009, las propiedades inmobiliarias que poseía este grupo se desinflaron, y este hecho le costó a esta sociedad económica alrededor de 1000 millones de euros. Desde entonces, el grupo comenzó a desprenderse de los bienes que se consideraban inflados, hasta llegar al año 2012 con un patrimonio de 50 mil euros.
Tras el estallido de la burbuja inmobiliaria, las acciones del banco comenzaron a caer y el empresario se vio obligado a entregar el control de su aseguradora, la estrella de su imperio, al tiempo que fue multado con tres millones por prácticas financieras irregulares. El pasado abril perdió ya todo el control del Grupo Quinn cuando se lo arrebató el nuevo IBRB.
La jueza del Tribunal Supremo de la República de Irlanda Elizabeth Dunne declaraba este lunes tras la demanda presentada por el Irish Bank Resolution Corporation (IBRC), la suspensión de pagos de Quinn, a quien el antiguo Anglo Irish Bank reclama una deuda de 2.900 millones de euros.
El imperio empresarial de Quinn, quien asegura poseer actualmente bienes por 50.000 euros, fue deshaciéndose durante los dos últimos años a medida que salían a la luz los enormes riesgos que asumió apostando en los mercados con las acciones de Anglo.
En este sentido, las leyes de la República de Irlanda implican que una persona declarada en bancarrota no puede dirigir un negocio durante un periodo de entre cinco a doce años, mientras que bajo las leyes británicas este periodo se limita a un año.
Sean Quinn ostentaba en 2008 el título de hombre más rico de Irlanda. Su fortuna personal rondaba los 4.700 millones gracias a un imperio que incluía desde aseguradoras hasta hoteles. Ya no podrá hacer más dinero.
El Tribunal Supremo de Irlanda declaró esta semana en bancarrota al ex millonario, que acumula deudas de hasta 2.900 millones con el nacionalizado Anglo Irish Bank (rebautizado como Irish Bank Resolution Corporation, una de las mayores víctimas de la burbuja inmobiliaria irlandesa), tras aceptar una demanda de la entidad. Por ello, Quinn se enfrenta a una inhabilitación que le alejará del mundo de los negocios por un periodo de entre cinco y doce años.
La biografía de Sean Quinn resulta el reflejo más fiel de la trayectoria de Irlanda. Quien durante la pasada década había sido el hombre más rico del país se encuentra ahora en bancarrota, con deudas que superan los 5.000 millones de euros y la pérdida del cetro en su imperio, Quinn Group.
Una pérdida resultado de la reestructuración del grupo, que ha eliminado el papel de Quinn y familia en las operaciones y en la propiedad de un ente que ahora queda bajo la batuta de Anglo Irish y los acreedores del grupo.
El brazo que más beneficios generaba, el asegurador, había quedado ya bajo control estatal hace un año, poco después de la multa récord de 3,25 millones por préstamos no declarados a una compañía asociada.
Resumen de la Situación Financiera de Sean Quinn
| Año | Evento | Consecuencia |
|---|---|---|
| 2008 | Sean Quinn es el hombre más rico de Irlanda | Fortuna personal de 4.700 millones de euros |
| 2009 | Estallido de la burbuja financiera | Pérdida de 1.000 millones de euros debido a la desinflación de propiedades |
| 2012 | Declaración de bancarrota | Deudas de 2.900 millones de euros con Anglo Irish Bank |
