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La eterna pregunta que se plantea todo emprendedor: ¿de verdad es factible lanzarme a montar mi propia empresa? Y, evidentemente, la respuesta no es sencilla. Antes de aventurarte en tomar una decisión tan importante, es mejor que barajes todas las posibilidades.

Seguro que te has preguntado más de una vez qué es mejor para ti, si buscar trabajo o emprender. Es una duda normal, ya que esta es una decisión un poco difícil de tomar. Estamos convencidos de que la idea de comenzar con un emprendimiento propio te atrae, pero al mismo tiempo sientes vértigo y crees que trabajar por cuenta ajena será menos arriesgado.

Por esta razón, queremos que conozcas las razones a favor de cada una de las alternativas, y que seas tú quién decida si eres el tipo de persona que es más compatible con emprender o trabajar como asalariado.

Ventajas de Ser Emprendedor en España

Ser emprendedor en España e iniciar una empresa propia tiene ventajas que no proporciona trabajar para un tercero. A la hora de emprender, son muchas las ventajas que te pueden hacer tomar esta decisión:

  1. Independencia laboral: Al iniciar un negocio nuevo se tiene la libertad y autonomía laboral para tomar decisiones. Una de las ventajas más atractivas para las personas que deciden ser emprendedores es el hecho de ser sus propios jefes y tener sus propios horarios. Cuando abres tu empresa tienes una autonomía que no tendrás trabajando para otra persona.
  2. Desarrolla tus ideas: ¿La mejor parte? Poder llevar a cabo y desarrollar tus ideas bajo la premisa de llegar a la excelencia empresarial. Generalmente, aquellos que toman la decisión de emprender es porque quieren hacer realidad una meta personal. Poner una idea en marcha y luchar por ella, con los problemas y satisfacciones que puedan ir surgiendo, supone un gran reto.
  3. Estabilidad: Es por ello que, saber que tienes una estabilidad laboral, será otro de los puntos fuertes. La estabilidad laboral y, en algunos casos, las precarias condiciones de empleo, son otra de las causas que lleva a muchas personas a emprender su propio negocio.
  4. Grandes ingresos: Si tu proyecto funciona correctamente y tiene éxito, puede que tus ingresos sean superiores que trabajando como empleado para otra empresa. El límite en cuanto a ingresos lo pone tu potencial. No tienes un techo salarial: puedes escalar y multiplicar tus resultados; el límite de lo marcas tú.
  5. Satisfacción personal: Al lograr todo lo que te propones, sentirás una mayor satisfacción personal y profesional porque todos tus esfuerzos han dado sus frutos. Efectivamente. A ello hay que sumarle el prestigio social a la hora de emprender en España. Los emprendedores son vistos en sociedad como personas capaces.
  6. Flexibilidad: Puedes decidir cuándo y dónde trabajar, además de ajustar responsablemente tu horario según tus necesidades personales.
  7. Persigue tus propios objetivos: Poner un proyecto en marcha significa perseguir aquellos sueños y objetivos que siempre te has propuesto. Por ello, emprender es superar desafíos y retos, pero lo apreciarás y disfrutarás al ver su recompensa, es decir, ver crecer ese negocio propio que con tanto ímpetu has construido desde cero.
  8. Equipo de trabajo: Todo esto por no mencionar que podrás seleccionar el personal de trabajo. Es decir, formar al equipo humano de acuerdo con los gustos y preferencias.

Si todavía no has echado números ni iniciado ningún proceso de planificación o estudio, lo más seguro es que veas el emprendimiento como un filón para la felicidad y la conciliación. Trabajar en lo que se ama supone un motor de motivación intrínseca casi inagotable.

La ejecución de un proyecto de emprendimiento implica por lo general cumplir con la responsabilidad social. Cerramos este apartado no sin mencionar el buen clima y la variedad de costumbres españolas. En buena parte del territorio predomina un clima templado.

Estas características han permitido que ciudades como Valencia, Málaga y Barcelona posicionarse como escenarios propicios para el emprendimiento.

Todo lo que necesitas saber antes de ser autónomo en España | Guía completa

¿Cómo Perder el Miedo a Emprender?

Desventajas de Emprender en España

Ser emprendedor en España tiene puntos en contra. No todo es favorable. Aquel que busca en qué emprender se encuentra con bastantes trabas administrativas. Es un impedimento para el 31% de los jóvenes, y por la fiscalidad, según el 21,9%. Es por ello que, en este punto, vamos a detallar algunas de las desventajas de emprender:

  • Inestabilidad: A nivel personal, dentro del emprendimiento en España destaca la inestabilidad que da el hecho de crear una empresa propia. Es la antítesis que supone mantener un puesto como asalariado tanto en la Administración pública como en una multinacional.
  • Miedo al fracaso: También destaca el miedo al fracaso, y más dentro de un mercado laboral que está entrando en recuperación, pero en el que continúa habiendo las altas tasas de paro vividas en el país.
  • Inversión económica: Emprender un nuevo negocio supone muchos riesgos, entre ellos, hacer una gran inversión económica y enfrentarte a un mercado o situación que todavía es desconocido para ti.
  • Asumir una gran inversión económica: Emprender no es barato, necesitas contar con un presupuesto, recursos y una gran cantidad de tiempo, sobre todo, al comienzo de la actividad.
  • Falta de recursos: Para poder desarrollar una actividad empresarial debes contar con una serie de recursos, ya sean tecnológicos, logísticos, humanos o financieros, entre otros.
  • Desconocimiento del mercado: Antes de lanzar cualquier actividad empresarial, debes realizar un ejercicio de investigación previo para saber qué necesidades tiene la gente, y si tu producto o servicio las va a cubrir. ¿Van a comprar tu producto/servicio y por qué? Eso es lo primero que debes preguntarte.
  • Falta de preparación: Sacar adelante tu propio negocio es algo para lo que no todo el mundo está preparado. Se requiere de una disponibilidad y compromiso muy altas. Ya que tendrás que esforzarte y sacrificarte en muchas ocasiones para que la empresa no fracase. Y es que, a pesar de que te involucres al máximo, tener una gran idea no es sinónimo de éxito.
  • Falta de estabilidad financiera: Siendo emprendedor puede que tengas que lidiar con una falta de estabilidad financiera. Los ingresos pueden ser impredecibles y fluctuar según el éxito de tu negocio, lo que puede hacer que sea difícil pagar las facturas y tener una vida personal equilibrada.
  • Estrés: Emprender un negocio también puede ser muy estresante y desafiante emocionalmente. Puedes sentir una gran presión para tener éxito y enfrentar dificultades como la falta de ventas o problemas con los empleados.

Para emprender en España hay que empezar dedicándose a todas las actividades de la empresa, aumentando las horas extras y cargando con los riesgos, según Asepyme. Estoy super enfermo, currar así es un suplicio solo quiero dormir. Cuando me vendieron las ventajas de ser emprendedor se les olvidó la parte del crunch y los impuestos.

Generalmente, necesitarás contar con el privilegio de tener un colchón financiero (es decir, ahorros) para cubrir tus facturas cuando comiences un negocio. Es posible que muchos empresarios no reciban un salario durante varios años. Si el negocio no funciona podrías perderlo todo.

Esto puede tener graves consecuencias y ser un punto de discordia en tus relaciones personales, vida privada, relación de pareja, etc. aparte de toda la presión que pone sobre tus hombros. Como emprendedor en España nunca tendrás la certeza de si estás haciendo las cosas bien. Cada paso dado será un riesgo asumido; algo que consideras la mejor opción posible, pero de lo que no tienes total certeza.

Emprender es un arma de doble filo; depende de cómo la empuñes y cómo la manejes, obtendrás unos resultados u otros.

Ventajas de Trabajar para una Empresa

Veamos con detalle cada una de las razones por las que elegir buscar trabajo frente a emprender:

  • Menos obligaciones laborales: El hecho de no disponer de negocio propio libera de ciertas obligaciones. En otras palabras, un asalariado dispone de un trabajo más cómodo y tranquilo a diferencia de un emprendedor, dado que no tendrá que estar constantemente buscando nuevos proyectos. Tan solo deberá cumplir con su jornada laboral y las tareas asignadas por el responsable de equipo.
  • Jornadas de trabajo definidas: Un trabajador por cuenta ajena tendrá establecido unos horarios de trabajo, por lo que al cumplir con su jornada laboral no tendrá que pensar más en sus proyectos o clientes. Además, tendrá al menos 30 días naturales de vacaciones pagadas por un año trabajado, e incluso disfrutar de pagas extraordinarias como parte de su retribución salarial.
  • Mayor estabilidad económica: A diferencia de ser autónomo, buscar trabajo en una empresa te asegura un sueldo fijo más estable cada mes. Asimismo, reducirás ciertos riesgos económicos y personales porque no tendrás que dedicar mucho esfuerzo, tiempo y dinero en crear y desarrollar un negocio de éxito.
  • Apoyo y compañerismo: Al trabajar en una empresa tendrás compañeros de trabajo y contarás con su apoyo en diversos temas, por lo que podrás aprender de ellos.
  • Ingreso estable y beneficios: Al tener un empleo fijo tendrás la seguridad y tranquilidad de que cada mes tendrás ingresos fijos asegurados. Como empleado no necesitas invertir dinero en el negocio.

Desventajas de Trabajar para una Empresa

A continuación descubrirás cuáles son las características que más se asocian a un emprendedor:

  • Menor autonomía y control sobre las tareas: Como empleado no tienes la misma libertad para tomar decisiones y planificar tu trabajo.
  • Posible falta de alineación con los valores y misión de la empresa: No siempre estarás de acuerdo con las políticas y decisiones de la empresa para la que trabajas.
  • Ambiente laboral negativo: En ocasiones los líderes pueden ser negativos, así que el ambiente laboral es malo, lleno de estrés, problemas laborales y malos entendidos.
  • Riesgo de estancamiento: Al final, aunque puedas conseguir aumentos de sueldo, siempre tendrás un límite. Corres el riesgo de quedarte estancado fácilmente. Normalmente la gente suele acomodarse en sus puestos de trabajo. Si odias tu trabajo o te aburres en él, cosa que le pasa a mucha gente, poco puedes hacer.

El Perfil del Emprendedor

¿Sabías que las personas arriesgadas son las más adecuadas para iniciar un emprendimiento? Esto es cierto, pero también es fundamental contar con otras cualidades. A continuación descubrirás cuáles son las características que más se asocian a un emprendedor:

  • Actitud positiva frente a los problemas: Si tu objetivo es construir un negocio propio, siempre deberás de tener una actitud positiva, aunque aparezcan obstáculos o surjan problemas. Y es que, la firmeza, la determinación, y la persistencia son características que no deben faltar en un verdadero emprendedor.
  • Responsabilidad: La responsabilidad es una de las cualidades más necesarias a la hora de iniciar un proyecto propio porque, en cierta medida, su éxito dependerá de cómo lo gestionas y aproveches las oportunidades que se te presenten.
  • Tener vocación: Tener vocación es esencial a la hora de emprender, puesto que así disfrutarás cada día de tu trabajo, a pesar de las dificultades e impedimentos que se presenten.
  • Ser creativo y original: Todo emprendimiento requiere de creatividad y originalidad, pues el punto de partida de emprender es tener una buena idea de la que nazcan proyectos futuros. Poseer la capacidad de innovar facilita la diferenciación de tu producto y/o servicio frente la competencia, además de favorecer su éxito y posicionamiento en la industria.
  • Líder: El liderazgo es un rasgo decisivo en un emprendedor. Para hacer crecer un emprendimiento deberás fijar una serie de metas y objetivos comunes con tu equipo de trabajo, motivarlos día a día para progresar y conseguir todos los retos a los que se enfrenten.
  • Disponer de contactos en el sector: No importa que al principio no cuentes con una amplia red de contactos porque podrás conseguirlo con tiempo, perseverancia y constancia. Por el momento, trata de cuidar la relación que tienes con tus clientes o colaboradores para que esta continúe durante muchos más años.
  • Ser un visionario: ¿En qué quieres que se convierta tu proyecto? Para cumplir con los objetivos establecidos, ya sean a corto, medio o largo plazo, debes de contar con la capacidad de proyectar el futuro de tu emprendimiento, así como fijar las estrategias necesarias para lograrlo.
  • Capacidad para adaptarse a los cambios: Actualmente, vivimos en un mundo cada vez más globalizado que se transforma continuamente. Por este motivo, es imprescindible que seas una persona que se ajuste a dichos cambios sin problemas, y los percibas como nuevos retos y oportunidades. Así que sí, debes de tener la facilidad de hacer frente a situaciones difíciles o cambios en tu entorno, y adaptarte a ellos de manera rápida.
  • Habilidad para influenciar: Tener la habilidad de influir sobre tu equipo de trabajo u otros profesionales del sector para que adopten tus ideas, actúen a tu modo, o incluso para atraer a un grupo de colaboradores con talento a tu equipo.

¿Te ves reflejado en estas cualidades? En el caso de que no todas se correspondan con tu personalidad, no te preocupes porque esto no determina tu futuro profesional. Si te lo propones tú también puedes llevar a cabo un emprendimiento.

¿Cómo Empezar?

Estos puntos son importantes para tener claro el punto de partida a la hora de crear una empresa. Es fundamental realizar un Business Plan o Plan de Negocio, lo cual te ayudará en gran medida a responder a las anteriores preguntas.

Si decides emprender, tendrás que decidir en un momento dado si serás autónomo o si vas a constituir una sociedad. Si decides emprender tienes que aprender una serie de aspectos de finanzas, de temas fiscales y de contabilidad. Los programas de contabilidad son un gran aliado tanto si vas a ser autónomo como si quieres constituir una sociedad. Por otro lado, es conveniente que contrates a una gestoría que te prepare los diferentes modelos para presentar a la administración.

Tabla Comparativa: Emprender vs. Trabajar para una Empresa

Característica Emprender Trabajar para una Empresa
Autonomía Alta Baja
Estabilidad Financiera Variable Fija
Riesgo Alto Bajo
Ingresos Potencialmente Altos Limitados
Horario Flexible Definido
Responsabilidad Total Limitada
Desarrollo Profesional Autodirigido Estructurado

No hay una opción correcta en cuanto a ser autónomo o trabajar para una empresa, pues depende de cada uno. También podría ocurrir al revés, que ... Al desarrollar un negocio existen muchas consideraciones que hay que tener en cuenta, y algo que sucede muy a menudo es que las personas desean volverse empresarios pero muchas veces les cuesta abandonar esa mentalidad de empleado o quizás dejar atrás la “seguridad” que te ofrece un empleo.

Ciertamente, la mentalidad entre un empleado y un empresario es muy distinta, desde los niveles de responsabilidad que una cabeza de negocio debe adquirir a los roles que debe cumplir un subordinado. Para que exista una correcta armonía y fluyan los procesos de la manera más armónica posible las funciones deben estar muy claras y cada quien debe desempeñar su rol de la forma que le corresponde.

Un empresario debe empezar a trabajar en función de dar cumplimiento a la labor administrativa y de gerencia que debe llevar adelante para que el negocio funcione. Igualmente, es visto como un líder de equipo, un estratega que supervisa que las tareas de los empleados se cumplan y toda la organización avance a corto, mediano o largo plazo.

¿Trabajar para otro o trabajar para ti?

Un empleado espera que le den las instrucciones para cumplir las tareas, solo cumple las órdenes de un supervisor o alguien que suponga un cargo más alto, representa cierta zona de confort en algún punto, pues las decisiones pesadas son tomadas por otros.

Al estar en una posición de empresario la idea es gerenciar, tomar las decisiones y examinar desde tu punto de vista qué es lo mejor para la organización. Por supuesto se trata de algo que tiene ventajas y desventajas, pero siempre que nos mantengamos buscando un reto o surgir hacia algo nuevo o mejor, esta será una posición donde muchos querrán mantenerse.

Hay aspectos puntuales que cada figura debe desarrollar en el negocio:

  • Empleado: Si se trata de un negocio de restauración es necesario tener un empleado que atienda al cliente, que lo reciba con una sonrisa, que sirva el producto y lo ofrezca de una forma atractiva, asimismo que desarrolle su papel de ese lado de la organización con ciertos valores e identificación por la marca.
  • Empresario: En lo que respecta a las negociaciones, buscar proveedores, escoger cuales son los mejores, y tomar decisiones que pueden afectar al negocio, se trata de un trabajo que no puede desarrollar un empleado, pues son labores administrativas y de envergadura para la organización que le competen a la cabeza de ese proyecto.

En este sentido, el enfoque del empresario debe ser el de entender, asumir y aceptar que está en esa posición para resolver la mayor cantidad de problemas que puedan presentarse en el camino y gerenciar de manera tal que esta crisis no sacuda a la empresa y termine por enterrarla, así que ciertamente, es una gran responsabilidad en sus manos.

Pero surge la siguiente pregunta ¿es posible ser empresario si no te gusta resolver problemas?

En primer lugar, como ya lo mencionamos, debes tener la capacidad de manejar crisis, resolver problemas, anticiparte a ellos o estar consciente que pueden suceder y encontrar soluciones si quieres ser un buen empresario.

No es posible mantenerse en un puesto de gerencia sin aprender a tomar decisiones, soltar lo que debes soltar y resolver lo que está a tu alcance y de la organización para salir adelante. Se trata de mucha presión, por eso se busca siempre un perfil específico y personas que puedan lidiar con ciertas situaciones y llegar al objetivo planteado.

La Evaluación: En definitiva hay que aprender a lidiar con la toma de decisiones, y si eres una persona que no está acostumbrada o simplemente no quiere tomar tantas decisiones entonces no estás hecho o quizás no estás preparado para ejercer un cargo de empresario o jefe.

Ese análisis debe hacerse cuando se está en la fase de emprendedor, es decir, cuando todo está iniciando, y debes ser capaz de analizar si quieres vivir con ese proceso interno de aprender a tomar decisiones aunque puedas equivocarte o retirarte en ese momento.

Desde el punto en que eres emprendedor debes evaluar y buscar todas las herramientas para que logres ser un empresario exitoso. Podemos decir entonces que un empresario es la evolución de un emprendedor, es decir, inicias como emprendedor, luego evalúas tus capacidades y funciones y si posteriormente consideras que estás en esa fase es ahí cuando decides pasar a ser un empresario.

Con todo esto no queremos decir que un empresario deba trabajar solo, porque no es cierto y además no es sano. En este momento, incluso con todo lo que la pandemia ha dejado, el empleado tomará más valor, como ese soporte para el empresario y la organización para mantenerse a flote.

Para tener éxito y fluir de la mejor manera posible debemos entender, tanto como empleados como empresarios, que no se puede aprender sin equivocarnos, pero debemos retroceder un poco y analizar en qué nos equivocamos, ver por qué hubo una mala respuesta y de esta manera aprender.

Perder el miedo a equivocarse

Con esta mentalidad hemos avanzado por muchos años y viene desde muchos años atrás, desde la educación que hemos tenido de pequeños donde nos penalizan por equivocarnos. Es natural que como adultos tengamos ese temor a cometer errores y a ser expuestos por ello, pero es allí donde entramos en un proceso de madurez, dispuestos a prepararnos, aprender, a ser vulnerables y consientes que los errores son validos y se puede aprender de ellos, por muy trillado que suene, ya que pueden ser la respuesta o el camino de entrada hacia algo mejor.

Con todo el tema de perder el miedo está también la mentalidad de dejar la comodidad atrás y eso influye directamente en el tipo de negocio que vas a desarrollar sea una franquicia o un emprendimiento propio. Ciertamente, al escoger una franquicia como un “negocio propio” se da el poder a otros por ese temor que solemos tener sobre tomar decisiones o lidiar con que algo salga mal.

La mentalidad del emprendedor, empresario o del empleado juega un papel determinante en el éxito o fracaso del negocio, pues no hay un negocio que se mueva solo y no se trata solo de invertir al inicio, si no asumes responsabilidades y tomas decisiones tu proyecto estará destinado a fracasar.

Finalmente, todo gira en torno a la mentalidad correcta que debe tener una persona a la hora de operar un negocio, es decir, no se trata solamente de ser emprendedor y tener presupuesto para invertir, sino manejarse desde el punto de vista estratégico, gerenciar y estar dispuesto y abierto a equivocarse y a ser corregido, en aras de hacerlo cada vez mejor con una visión y enfoque hacia el objetivo a largo plazo.

Recordemos entonces que una empresa no es algo que se construye de un día para otro, por el contrario, es un proyecto que se forja todos los días y no hay un manual para hacerlo perfecto desde el inicio, pues hasta las más grandes compañías cometen errores todos los días.