Hoy más que nunca, nos encontramos con cantidad de personas que buscan emprender su propio negocio para tener una vida mejor. En algunas ocasiones es por su carácter, porque lo llevan en vena y no se sienten cómodos trabajando por cuenta ajena. En otros muchos casos es una necesidad, personas que no encuentran empleo por cuenta ajena incluso teniendo una buena cualificación y que ven en el emprendimiento una salida.
Emprender tu propio negocio es un camino lleno de dificultades. Un camino de valientes que las conocen pero se proponen resolverlas.
Recientemente ha llegado a mis manos un informe sobre emprendedores y emprendimiento publicado por GFK, uno de los mayores institutos de investigación de mercados a nivel mundial. El estudio se ha realizado en 44 países y la encuesta contabiliza las respuestas de casi 50.000 personas. Los resultados se centran en los factores que mueven a los emprendedores y en las dificultades que encuentran al hacerlo.
Lanzarse a emprender puede ser una elección voluntaria o una salida forzada ante la falta de oportunidades. Sea como sea, hay algo que debes tener claro desde el primer momento: vas a trabajar más que nunca, probablemente ganarás menos de lo que imaginabas y dormirás bastante peor. Si eliges este camino buscando seguridad financiera a corto plazo, estás en el sitio equivocado.
5 TIPS para un NEGOCIO EXITOSO (Emprendedores: Cambiará tu VIDA)
Las Dificultades del Emprendimiento
Existen varios obstáculos que pueden hacer que el camino del emprendedor sea desafiante:
1. Emprender no es fácil
Existen multitud de trabajas regulatorias. Todo aquel que ha emprendido un negocio, por muy pequeño que sea, sabe de las trabas regulatorias y fiscales a las que se enfrenta. Ya antes de comenzar debe obtener permisos y pagar tasas e impuestos y cada trimestre más impuestos y más documentación. Al emprendedor le cuesta mucho sudor ingresar cada euro que factura y debe enfrentarse a que hacienda se lleve una parte importante haya beneficios o no. Además, entender y cumplir las obligaciones fiscales es tarea difícil.
2. Miedo al fracaso
Todos los que hemos tenido alguna idea de negocio alguna vez tenemos miedo a que no funcione. Sacarla adelante supone empeñar no sólo el dinero personal y familiar, también la propia imagen. Un emprendedor es alguien que va sorteando las dificultades según vienen. Sabe muy bien dónde quiere llegar, el cómo hacerlo lo aprende en el camino. Es bien sabido que la mayoría de los nuevo negocios cierran en los primeros tres años y vivimos en un país que no suele perdonar a los que se equivocan.
3. Falta de financiación
Casi ninguna empresa puede empezar a funcionar sin financiación. Es habitual arriesgar el patrimonio personal y familiar. Los más afortunados pueden acudir a la banca. En todo caso, la falta de financiación es una de las causas más nombradas como excusa para no emprender.
4. El emprendedor suele estar solo
Cuando una persona inicia un negocio nuevo no suele contar con el apoyo de un equipo. Debe pasar a solas muchos momentos difíciles buscando la manera de salir adelante, creando nuevas estrategias de negocio o nuevos productos. Emprender es muchas veces una tarea solitaria. Un equipo de trabajo que compartiese objetivos y pudiese trabajar para alcanzarlos sería más fuerte y avanzaría más rápido.
5. El trato personal sigue siendo importante
Estamos en plena era digital. Tenemos toda la información en nuestras manos gracias a los móviles, los ordenadores e internet. Buscamos en google cualquier producto o servicio que podamos necesitar. Sin embargo, a la hora de comprar un producto o contratar un servicio, seguimos buscando la confianza de las personas. Las marcas reconocidas nos dan confianza, pero sobre todo son las personas las que nos la dan. Saber que tratamos con alguien que nos ayuda en el proceso de compra y que podrá atender nuestras necesidades futuras.
Hace menos de un año, el portal Del Mundo Soy, dedicado a compartir historias de viaje a través de redes sociales, publicó una reflexión sobre el significado de ser empresario.
“Ser empresario no es para cualquiera. Tu familia te hará reclamos porque pasas mucho tiempo trabajando y poco te ven; los empleados te reclamarán porque sentirán que los estás explotando, sin entender que compartes el beneficio, pero no el riesgo. “Si las cosas salen bien, te tendrán envidia, dirán que tuviste suerte, que hiciste fraude, que te lo regalaron. “Si hay ganancias, si hay fama, tendrás muchos amigos, en su mayoría falsos.
“Por ello, ser empresario es una de las labores más honrosas y dignas de admiración que existen. Hay mucho en juego y casi nadie lo valorará. Y aun así, tienes fe, luchas por un sueño y estás mejorando la vida, no solo la tuya, sino la de todos los involucrados.
“Los partidos políticos, los funcionarios públicos y las grandes obras se financian con los impuestos que pagamos. Por eso, emprendedores y empresarios, desde el que pone una tienda de abarrotes, una carpintería, un taller, hasta los grandes emprendedores: ¡los felicito, los admiro, los aplaudo, los respaldo, los acompaño, los escucho!
El papel del empresario va más allá de generar ingresos personales. Los empresarios son los motores que impulsan la economía, crean empleos y contribuyen significativamente al desarrollo social. Ser empresario implica enfrentar desafíos constantes y, a menudo, recibir poco reconocimiento por los logros alcanzados. Sin embargo, la satisfacción de ver crecer una idea, crear empleo y contribuir al bienestar de la comunidad es una recompensa invaluable.
Tu familia te hará reclamaciones, porque «trabajas mucho», «nunca te ven». Tus empleados te harán reclamaciones, porque sentirán que los estás explotando, sin entender que estás compartiendo el beneficio pero no el riesgo. Tus acreedores te harán reclamaciones, porque sentirán que te estás haciendo rico a costa de ellos. Tu salud te hará reclamaciones, porque habrá días que no comas bien, que no duermas lo suficiente, que no hagas ejercicio, que tu mente no descanse, por estar enfocado en sacar adelante tus proyectos.
Si las cosas salen bien, te tendrán envidia, hablarán de ti, dirán que tuviste suerte, que hiciste fraude, que te lo regalaron. Si las cosas salen mal, dirán que eres un tonto, hablarán de como “se debería haber hecho” (aunque ellos nunca lo hayan hecho o intentado siquiera), te reclamarán, se indignarán.
Si hay ganancias, si hay fama, tendrás muchos, muchos, muchísimos mejores amigos, todos ellos falsos. Si hay pérdidas, nadie te dirá: ¿Necesitas ayuda?, ¿Necesitas un préstamo?, ¿Te ayudo a recomenzar?
En general familiares, clientes, proveedores, empleados, pareja, te criticarán, te culparán, te exigirán.
Por ello ser emprendedor, ser empresario, es una de las labores más honrosas y dignas de admiración que existen. Hay mucho en juego y casi nadie lo valorará. Y aún así, tienes fé, tienes esperanza, tienes anhelo, luchas por un sueño y estás mejorando la vida no sólo tuya, sino de todos los involucrados.
Otros se preocupan por llevar comida a su mesa. Tú emprendedor, empresario, te preocupas por llevar comida a varias mesas, además de la tuya.
Imagina que de cada $1,000 que entran a la empresa, en promedio $340 se van en el impuesto sobre la renta, $100 en reparto de utilidades, $100 en prediales, tenencias, $400 en costos y gastos, al final después de haber puesto en peligro mi patrimonio me quedan $60.
Habitualmente identificamos el término emprendedor con un empresario que acaba de crear su compañía. Sin embargo, ese sencillo término abarca muchas más realidades y puede definir, desde al fundador de una startup, hasta a un funcionario que aporte nuevos valores e iniciativas. Es decir, que emprendedor puede ser cualquiera.
En este sentido, el decano de EOI José Ramón Álvarez, ha destacado que «el camino del emprendimiento es largo pero no hay que dejarse desanimar» y ha recordado que «a lo largo de toda la historia siempre ha habido emprendedores», aludiendo por ejemplo, a artistas como Leonardo da Vinci o El Greco.
Asimismo, ha destacado el papel de EOI como escuela de negocios decana en España y sus programas y cursos formativos desarrollados para emprendedores desde 1994, de la mano del Fondo Social Europeo.
De formación, emprendimiento y conocimientos también ha hablado el rector de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), José Carrillo, quien ha abogado por que el impulso del emprendimiento también suponga «un impulso del conocimiento».
En una línea similar, la decana de la facultad de Ciencias de la Información de la UCM, María del Carmen Pérez Armiñán ha señalado que «libros como éste suponen una luz en el camino» para superar el miedo histórico que hay en España al emprendimiento. Un temor al fracaso que también ha identificado como uno de los principales enemigos a batir, Manuel José López, presidente de la Confederación de Rectores Españoles (CRUE).
Los datos económicos en esta presentación vinieron de la mano de Lorenzo Amor, presidente de la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos (ATA). En su opinión el cambio de modelo ya está en marcha, dado que «700.000 personas se crearon su empleo el año pasado, lo que supone que cada dia 2000 autónomos o emprendedores contribuyeron a crear empleo».
No como una reacción impulsiva (“me llevo mal con mi jefe”, “no me valoran”), sino como una apuesta profunda: “Quiero construir algo. Tranquilo. No todo el mundo tiene que lanzar una startup. Las empresas jóvenes, entre 3 y 8 años de vida, son las que más empleo crean. Y no lo digo yo, lo dicen todos los datos. Las startups no se rigen por el corto plazo ni por dividendos trimestrales. Apuntan más alto. Nacen con misiones transformadoras. Las nuevas empresas alimentan el círculo virtuoso: más empleo → más ingresos → más impuestos → más bienestar.
Pues, regular. Cuenta la parábola que un gran incendio arrasaba un bosque. “No lo sé”, respondió. 🔁 Si quieres emprender, atrévete.
"Muchos miran al empresario como el lobo que hay que abatir; otros lo miran como la vaca que hay que ordeñar y muy pocos lo miran como el caballo que tira el carro”
