Más allá de las películas sobre empresarios o inversores, como 'Wall Street', 'El Lobo de Wall Street', 'La Gran Apuesta' o 'La Red Social', las series sobre esta temática van abriéndose paso. En España, se acaba de estrenar la serie Galgos en Movistar+, aunque las grandes referencias son las estadounidenses Succession o Billions. Los capítulos de este tipo de series no están exentos de tensión, disputas, sexo, drogras...
Las series que hemos seleccionado para ti en esta ocasión pueden ser realmente útiles y entretenidas. Te aseguramos que con ellas podrás obtener grandes conocimientos del mundo empresarial y algunas incluso influir en tus propias decisiones para con tus emprendimientos. ¿Recomiendas alguna otra?
Succession: Poder y Dinastía en el Mundo de los Medios
Succession es para muchos la mejor serie de televisión en emisión. Este drama de HBO ha estrenado este año su cuarta y última temporada, en el que se espera el desenlace de su historia: la de una familia que gestiona las idas y venidas de una corporación mediática con intereses en muchos sectores. Solo con esa descripción, la analogía hacia un conglomerado del mundo real se torna evidente. Desde su escenario neoyorquino hasta su red de noticias, pasando por sus conflictos familiares y sus interminables controversias sucesorias.
Al echar un vistazo a cómo Waystar Royco (la empresa de los Roy, la familia con la serie) se compara con News Corp (el conglomerado de Murdoch) se ven cada vez más similitudes.
Paralelismos entre Waystar Royco y News Corp
Como empresa, Waystar Royco es más extensa y está más diversificada que News Corp, que siempre ha sido principalmente una empresa de medios de comunicación. Waystar posee parques temáticos y una línea de cruceros, entidades en las que Rupert Murdoch nunca ha tenido mucho interés. El imperio de Murdoch es conocido.
Nacido el 11 de marzo de 1931 en Melbourne, este magnate de los medios de perfil conservador es propietario a través de su empresa News Corp de cientos de editoriales locales, nacionales e internacionales en todo el mundo. Entre ellas en el Reino Unido (The Sun y The Times), en Australia (The Daily Telegraph), en Estados Unidos (The Wall Street Journal y New York Post), la editorial de libros HarperCollins y los canales de televisión Sky News Australia y Fox News (a través de Fox Corporation). Antes también fue propietario de Sky (hasta 2018), el mítico estudio 21st Century Fox (hasta 2019, cuando fue comprado por Disney) y el ya desaparecido News of the World.
En la serie parte de esta distribución empresarial se calca en Waystar Royco. La cadena de noticias conservadora ATN de Waystar está claramente basada en Fox News, la editorial de libros de ficción Northstar Publishing es similar a Harper Collins de News Corp, y el tabloide New York Globe está modelado a partir del New York Post. El obsesivo afán de Logan Roy por hacerse con Pierce Global Media, principal competidor de Waystar Royco, guarda muchas similitudes con la exitosa adquisición de Dow Jones (editor de The Wall Street Journal) por parte de Rupert Murdoch en 2007.
Y quien haya visto los primeros capítulos también sabrá que los Roy tuvieron un mal trago a la hora de intentar meter un pie en el sector tecnológico, tal y como le pasó a News Corp con MySpace.
Logan Roy vs. Rupert Murdoch: Un Reflejo en la Ficción
Las analogías entre Logan Roy (Brian Cox) y Rupert Murdoch no se quedan ahí. Ambos son patriarcas de poderosas familias de empresarios que emigraron a Estados Unidos (Roy es escocés y Murdoch australiano). Mientras que Roy parece tener unos orígenes más humildes, el padre de Murdoch fundó el imperio mediático que Rupert heredaría y convertiría en un gigante. Ambos tienen múltiples divorcios a sus espaldas (Roy se ha casado tres veces, Murdoch cuatro). Políticamente, ambos son destacados conservadores vinculados al Partido Republicano.
Tal vez la mayor discrepancia entre Logan y Rupert sea que Logan es descarado y bocazas, mientras que Rupert, según la mayoría de las opiniones, es más tranquilo y modesto. Por parte de sus hijos, Lachlan Murdoch es el hijo mayor de Murdoch y a menudo es nombrado como posible sucesor de su padre, al igual que Kendall Roy (interpretado por Jeremy Strong). En la actualidad, Lachlan ocupa varios puestos influyentes en el imperio Murdoch, como copresidente de News Corp y consejero delegado de Fox Corporation.
Y, para acabar, como en la serie, ambos imperios buscan candidato para su sucesión.
En este viaje por las escasas luces y las alargadas sombras de la familia Roy también se plantean algunos debates de mayor envergadura y directamente relacionados con temas de total actualidad. Esta manipulación se traslada también al ámbito mediático. En plena era de las "fake news", los bulos y la necesidad de independencia informativa, Logan Roy y sus acólitos manejan la opinión pública a través de ATN y otros medios de comunicación en su propiedad. Una situación que, llevada al ámbito nacional, puede recordarnos a la polarización de la televisión española en la que Mediaset y Atresmedia, duopolio por antonomasia, luchan encarnizadamente por ser el grupo de comunicación referente.
Succession, dicen, es una de las mejores series de la historia. Es la clásica conversación que se tiene cuando se emite una serie inteligente con unos personajes, unas perspectivas y unas temáticas determinadas. ¿Pero cuántas grandes series se emiten que, por la razón que sea, pasan desapercibidas y no obtienen este consenso mainstream a pesar de su calidad?
Autoridad en la familia - Análisis de la dinámica familiar
Industry: Ambición y Despiadada Competencia en el Mundo Financiero
Los motivos para compararlas son nítidos: ambas tienen personajes bastante deleznables en primer plano, ambas están estrechamente vinculadas con la economía y el mundo empresarial, y las dos tienen un argot y unas tramas que a menudo cuestan de entender del todo pero la ficción funciona igualmente. En el episodio piloto, una joven promesa de las finanzas moría de un ataque al corazón tras mezclar pastillas y bebidas energéticas en un ambiente competitivo
En el episodio piloto de Industry, que escribieron los creadores Mickey Down y Konrad Kay (y dirigió Lena Dunham), presentaron a cuatro jóvenes promesas de Pierpoint, un banco de inversiones de Londres donde solamente pueden sobrevivir aquellos graduados con instinto y sin sentido de la moral o de la educación.
Entre los méritos que se deben reconocer a los creadores está su habilidad para dirigir la historia y los personajes a pesar de las dificultades para entender el vocabulario técnico que emplean en sus conversaciones en Pierpoint. Como indica este mérito, tienen una mentalidad total de su obra: el guion se sostiene y se ensalza con la música electrónica, la fotografía fría, una cámara que opera en función del estado mental de los personajes.
¿Y por qué reivindicamos precisamente ahora este tesoro de las finanzas? Porque los espectadores tienen hasta el 11 de agosto para ponerse las pilas, ahora que la tercera temporada tiene fecha de estreno en Max, el nuevo nombre de la plataforma de contenidos inicialmente conocida como HBO España. De momento, hay imágenes de los ocho nuevos episodios que incluyen a Kit Harington (Juego de tronos) como principal fichaje de la temporada.
No existe razón alguna para no descubrir y gozar con Industry. Tiene unos personajes despiadados que pelean por mantener a flote algo de su humanidad. Destripa el sistema capitalista al mostrar hasta qué punto estamos a merced de empresarios y banqueros psicópatas que disfrutan en un mercado volátil. Se adentra en las dinámicas de poder sexuales y laborales.
Silicon Valley: Sátira y Realidad del Mundo Startup
La serie Silicon Valley de HBO es una sátira cómica del mundo tecnológico, que captura la esencia de la vida en el entorno de las startups de alto riesgo. A pesar de su humor y dramatización, la serie ofrece valiosas ideas sobre los desafíos y triunfos de lanzar y hacer crecer una empresa tecnológica.
Si quieres saber de qué va montar un negocio de base tecnológica en Silicon Valley ahora mismo tienes dos opciones: puedes ver la serie Silicon Valley (HBO) o puedes no verla. Ojo, que no lo decimos nosotros, lo dice Bill Gates, que después de que se haya anunciado que la serie tendrá sexta temporada, ha decidido dedicarle en su blog personal un panegírico de esos que te dejan con la boca abierta.
Porque Bill Gates ha llegado a decir esto: Teniendo en cuenta el enorme impacto que tiene Silicon Valley en nuestras vidas, me sorprende lo raro que es que en la cultura pop haya algo que realmente lo haga bien. Pero si realmente quiere entender cómo funciona Silicon Valley hoy, debería ver la serie HBO de Silicon Valley.
Básicamente, por lo mismo que ha hecho que la serie tenga una legión de fieles seguidores desde la primera temporada: una visión desopilada, tremendamente exagerada de la realidad, pero basada en una labor de investigación por encima de la media. Y luego, como toda buena ficción, tiene personajes bien definidos que tienen que resolver conflictos constantemente. Ah, como te podrás imaginar, Bill Gates se identifica con el personaje de Richard.
Silicon Valley da la impresión de que las compañías pequeñas como Pied Piper son en su mayoría capaces, mientras que las compañías grandes como Hooli son en su mayoría ineptas. HBO ha sacado a la luz el tráiler de la primera temporada de uno se sus nuevos estrenos. La serie Silicon Valley es una comedia que se desarrollará en el entorno ultracompetitivo de las "start-ups" (o emprendedores), donde su protagonista, Richard, un tímido programador informático, vive con sus amigos en casa de Ehrlich, un multimillonario que les aloja a cambio del 10% de los beneficios de sus proyectos.
Ambientada en la mítica zona del norte de California que da nombre a la serie, Silicon Valley promete ofrecer una divertida visión del día a día del mundo de los emprendedores en Estados Unidos. La cadena HBO se siente optimista, como bien lo demuestra su reciente declaración en la que anunció que sus dos comedias, Silicon Valley y Veep, seguirán con nosotros durante la próxima temporada, junto a Juego de Tronos que fue recientemente renovada para dos nuevas temporadas, la quinta y la sexta.
La recién estrenada comedia 'geek' de la HBO, ha aparecido como la gran competidora de The Big Bang Theory. La serie, de la que sólo se ha estrenado el primer capítulo, retrata de una forma realmente divertida todos los clichés, los excesos y la atmósfera general que se vive en ciudades como Palo Alto o San Diego y tiene la virtud de convertir todo lo que cuenta en una historia perfectamente creíble y en general, no demasiado alejada de la realidad.
Silicon Valley arrancó su sexta temporada con un curioso volantazo en su enfoque que podría resultar extravagante para el observador ocasional. En él, el CEO de Pied Piper Richard Hendricks declara ante el Senado acerca de su pretensión de ayudar a crear una Internet descentralizada y anónima, una en la que los reyes de la red no tengan poder porque los dueños de todo sean los usuarios.
Silicon Valley va de un grupo de expertos en tecnología superdotados para el trabajo e infradotados para todo lo demás que tienen entre manos una tecnología que puede revolucionar Internet y que quieren que llegue a la mayor cantidad de gente posible. El mejor ejemplo lo tenemos en una presentación reciente: el del Cybertruck de Tesla donde en una demostración de los cristales irrompibles del vehículo (ya un poco caricaturesco de por sí) estos se rompieron sin dificultad con un par de impactos. Una situación ridícula que parecía salida del guión de una sitcom de humor incómodo.
Al principio, la serie disparaba en todas direcciones: las incubadoras y aceleradoras, los abogados expertos en start-ups, los focus groups, las miserias del marketing, las betas privadas... pero finalmente, ha acabado asentándose en su observación de las personas detrás de todo ello.
En la sexta temporada, Richard se tiene que enfrentar al mayor de sus enemigos: los propios conflictos que le generan las ofertas económicas más desorbitadas, pero también de implicaciones más inmorales que ha recibido nunca. Se trata de una evolución lógica para una serie que empezó como una comedia salvaje para denunciar excesos del mundo de la tecnología y ha acabado como una reflexión algo amarga, desencantada y crepuscular sobre la inevitabilidad de ciertos males...
El programador informático ha sido un personaje tradicionalmente considerado un mero comparsa del héroe, que siempre es todo músculo y donosura. El providencial cerebro que proporciona los trucos para entrar en fortalezas, para leer correos ajenos, para acceder a claves secretas.
A un nivel mucho menos épico, eso también acabó impactando en las series. Los programadores no solo pasaron a ser protagonistas de ficciones de todo tipo, sino que el propio entorno laboral y empresarial relacionado con la tecnología pasó a despertar el interés de los espectadores. Con Mike Judge ('Trabajo basura', 'Idiocracia') detrás, podría parecer que estamos ante una sátira de las empresas tecnológicas de última generación. Y algo de eso hay en Silicon Valley, aunque no es todo: describe la formación y triunfo de una empresa tecnológica, que crea un programa de envío de archivos revolucionario. Pero Silicon Valley va más allá gracias a sus extraordinarios personajes, a medio camino entre la caricatura nerd de series como IT Crowd y el retrato reconocible de los genios del sector, de lo excéntrico a lo grotesco.
A lo largo de la serie, los personajes enfrentan dilemas éticos que ponen a prueba su integridad. Aunque Silicon Valley de HBO es principalmente una comedia, su representación del mundo de las startups tecnológicas está basada en la realidad.
La serie ofrece valiosas lecciones sobre perseverancia, innovación, trabajo en equipo, conocimientos empresariales y ética.
Lecciones Clave de Silicon Valley
- El protagonista, Richard Hendricks, y su equipo en Pied Piper enfrentan numerosos contratiempos, desde batallas legales hasta presiones de inversores. Sin embargo, su persistencia ante la adversidad es un testimonio de la importancia de la resiliencia en el mundo de las startups.
- El algoritmo de compresión revolucionario de Pied Piper es el núcleo de su éxito. Silicon Valley destaca el papel crucial que juega la innovación en distinguir a una empresa de sus competidores.
- La serie presenta un grupo diverso de personajes, cada uno aportando habilidades y personalidades únicas. Esta diversidad a menudo conduce a la resolución creativa de problemas y a ideas innovadoras.
