Iniciar un nuevo negocio puede ser una tarea abrumadora. Hay una miríada de problemas con los que se encontrará un nuevo emprendedor: problemas legales, financiamiento, marketing, desarrollo de productos, propiedad intelectual, recursos humanos; la lista es interminable. Hoy traemos una serie de lecciones del mundo real, compartiendo 17 de los más importantes.
1. Elige el Nombre Correcto para tu Startup
Encontrar el nombre correcto para tu startup puede tener un impacto significativo en tu éxito. El nombre incorrecto podría resultar en obstáculos legales y comerciales insuperables.
2. Prepárate para la Recaudación de Fondos
Es probable que recaudar fondos para tu puesta en marcha sea más difícil y requiera más tiempo de lo que imaginas. Se necesita un gran esfuerzo para convencer a los inversores ángeles o capitalistas de riesgo para que inviertan en tu empresa.
3. Ofrece un Producto o Servicio Excepcional
Tu producto o servicio tiene que ser al menos bueno, si no excelente, para empezar. Debes diferenciarte de alguna manera significativa e importante de las ofertas de tus competidores. Todo lo demás se sigue de este principio.
4. Conviértete en un Gran Vendedor
Para que tu negocio tenga éxito, debes convertirte en un gran vendedor. Tendrás que «vender» tu negocio no sólo a los clientes, sino también a los posibles inversores e incluso a los posibles empleados. Debes practicar. Debes refinar tu discurso. Debes recibir comentarios. Debes ser extrovertido. Necesitas mostrar confianza. Debes ser positivo. Debes ser digno de confianza. Debes hacer un seguimiento. Debes solicitar la venta.
5. Crea un Sitio Web Profesional
Debes dedicar tiempo y esfuerzo a la creación de un excelente sitio web para la empresa. Los posibles inversores, clientes y socios visitarán tu sitio y querrás impresionarlos con un producto profesional. Asegúrate de que el sitio esté optimizado para motores de búsqueda (y, por lo tanto, es más probable que aparezca al principio de los resultados de búsqueda).
6. Domina tu Elevator Pitch, Resumen Ejecutivo y Plataforma de Presentación
Un elevator pitch o discurso de “ascensor” está destinado a ser una presentación concisa y convincente de tu negocio. Puedes modificar tu discurso de ascensor dependiendo de si está lanzando a posibles inversores, clientes, empleados o socios. Un resumen ejecutivo suele ser un resumen de alto nivel de 3 a 4 páginas de tu empresa que se puede presentar a posibles inversores. Una plataforma de presentación es una presentación de PowerPoint de 15 a 20 páginas que presenta de manera más visual el negocio para los posibles inversores. Absolutamente tienes que clavar ambos documentos. Revisa otros resúmenes ejecutivos y presentaciones para ayudarte a mejorar el tuyo. Si tienes amigos que son empresarios exitosos, pregunta si pueden ver los tuyos. También hay muchos ejemplos disponibles en línea.
7. Mantente al Tanto de tus Gastos y Estados Financieros
Debes mantenerte al tanto de tus gastos y aprender a comprender a fondo los estados financieros y el presupuesto. Muchas startups han fracasado porque el emprendedor no pudo ajustar el gasto para evitar quedarse sin efectivo. Comprender tus estados financieros también te ayudará a responder preguntas de posibles inversionistas.
8. Mantén una Buena Comunicación con tus Inversores
¿Cuánto capital y deuda ha recaudado la empresa? Es una buena práctica mantener a tus inversores actualizados mensualmente por correo electrónico. Quieres mantener buenas relaciones y conexiones con tus inversores.
9. Asegura la Confidencialidad con Acuerdos Legales
Para asegurarse de que los empleados y consultores mantengan la confidencialidad de la información de propiedad de la empresa, la empresa normalmente debería exigirles que firmen un Acuerdo de asignación de confidencialidad y de invención. Los capitalistas de riesgo y otros inversores en nuevas empresas esperan ver que los empleados y consultores hayan firmado dichos acuerdos.
10. Atrae y Educa a tu Mercado Objetivo
Para tener éxito en los negocios, debes atraer, construir e incluso educar continuamente a tu mercado objetivo.
11. Utiliza Freelancers y Consultores
En las primeras etapas de tu puesta en marcha, es probable que debas tener un pequeño equipo de empleados para minimizar los gastos. Una buena forma de completar la experiencia especializada es utilizar autónomos o consultores. De esa forma, evitas asumir los costes de los empleados y los pagos de beneficios.
12. Establece un Acuerdo de Fundador
Si comienzas tu empresa con cofundadores, debes ponerte de acuerdo desde el principio sobre los detalles de tu relación. En cierto modo, piensa en el acuerdo del fundador como una forma de «acuerdo prenupcial». Si un fundador se va, ¿la empresa o el otro fundador tienen derecho a recomprar las acciones de ese fundador? ¿A qué salarios (si corresponde) tienen derecho los fundadores? ¿Cómo se deben tomar las decisiones clave y las decisiones diarias de la empresa? ¿En qué circunstancias se puede destituir a un fundador como empleado de la empresa? ¿Qué sucede si un fundador no está a la altura de las expectativas del acuerdo de fundador?
13. Contrata Asesores Legales con Experiencia
En un esfuerzo equivocado por ahorrar en gastos, las empresas emergentes a menudo contratan asesores legales sin experiencia. En lugar de gastar el dinero necesario para contratar un asesor legal competente, los fundadores a menudo contratan abogados que son amigos, parientes u otras personas que ofrecen grandes descuentos en las tarifas. Al hacerlo, los fundadores se niegan a sí mismos el asesoramiento de un profesional experimentado que podría ayudarlos a evitar muchos problemas legales graves. No es necesario que el abogado o bufete de abogados tenga experiencia en todas estas áreas, ya que ciertos problemas pueden ser «trasladados» a diferentes bufetes o abogados especializados.
14. Considera Cuestiones Fiscales Clave
Al iniciar un negocio, hay que considerar algunas cuestiones fiscales claves.
15. Arriésgate
¡Arriésgate!
16. No Temas Corregir Errores
No tener miedo a corregir los errores es clave en las primeras etapas de la empresa. Es necesaria para aprender de manera ágil y poder implementar mejoras.
17. Ten Pasión por tu Proyecto
Debido al esfuerzo y dedicación que supone lanzar una empresa, es necesario tener pasión, de lo contrario no podemos asegurar el largo plazo del proyecto.
Consejos Adicionales para Emprendedores
- Mentalidad Lean Startup: Busca un problema, encuentra una solución, sal al mercado y pruébala cuanto antes.
- No Empieces Sin Dinero: Es importante saber cuánto dinero tienes y de cuánto puedes disponer.
- Echa Cuentas de Cuánto Necesitarás para Arrancar: Ten una filosofía lean, muy bootstrapping.
- Prioriza Esfuerzos: Elige el destino de los recursos hacia aquellas actividades que actúen como catalizador para poder crecer.
- Aprovecha los Incentivos Públicos: Existen diferentes opciones que pueden ayudar a financiar a las startups.
- Imagen Digital: Tu imagen digital es uno de los consejos que debes seguir.
Las historias de éxito empresarial son de sobra conocidas: Steve Jobs, Bill Gates o Larry Page y Serguéi Brin son nombres que resuenan en el imaginario al pensar en cómo ser un buen emprendedor exitoso. Se estima que alrededor del 90% de las nuevas empresas que se lanzan al mercado fracasan y que en torno al 10% lo hacen en su primer año de vida.
Para convertirse en un buen emprendedor, es imprescindible creer y sentir entusiasmo por el proyecto que se quiere llevar a cabo. En este tiempo, la constancia y la perseverancia juegan un papel clave a la hora de superar los obstáculos que surjan en el camino. Un buen emprendedor es aquel que no se rinde y que comprende que las cosas no siempre salen bien a la primera.
Para que un negocio se desarrolle con éxito, los emprendedores deben saber coordinar, delegar y empoderar a sus trabajadores, a través de la creación de lazos de confianza y respeto con cada uno de ellos. La creatividad y la innovación son dos aspectos fundamentales para emprender.
El mundo del emprendedor es una aventura insólita y única para desarrollar tanto tu idea de negocio como tu perfil y capacidades a nivel profesional. Tanto las aptitudes, como el nivel de simbiosis para con tu empresa, son factores imprescindibles para llevar un proyecto de este tipo a buen fin.
Cuando has creado, mimado y trabajado duro para ver crecer a tu empresa, es probable que caigas en el error de sobreprotegerla de tu entorno. Sin embargo, tal vez estés errando en el enfoque. Lo mejor para tu empresa pasa a veces por saber dar tu brazo a torcer, delegar, detectar cuando es necesaria la intervención de un especialista, cuando tus ideas no siempre son la mejor opción, entre otras situaciones.
¿Cuánto? Pues dependerá de varios factores, porque no es lo mismo abrir una tienda física que vender productos por Internet u ofrecer tus servicios como profesional. Es importante saber cuánto dinero tienes y de cuánto puedes disponer.
Te recomendamos que hagas números antes de emprender y también, después de abrir el negocio. En el primer caso, te ayudará a saber cuánto dinero necesitarás para arrancar, y si no lo tienes, buscarlo. Y en el segundo, cuánto dinero para el día a día. De esta manera, evitarás que te la ‘pegues’ cuando surjan los primeros imprevistos.
Del mismo modo, los costes relacionados con el aprovisionamiento del local (maquinaria, decoración, mobiliario, etc.). También el stock inicial que necesitarás para que la tienda tenga productos para vender. Muy importante también, tendrás que invertir en algún tipo de publicidad inicial para darte a conocer.
Sin olvidar la inversión en el desarrollo de una web. Por supuesto, los costes relacionados con la constitución de la sociedad y los gastos iniciales de gestoría. Todo eso necesitarás para ‘abrir’ tu negocio. Y a eso tendrás que añadir otras partidas para la gestión del día a día.
En ella, debes incluir no solo los sueldos, sino también los seguros sociales. También, los gastos por ser autónomo como sueldo, administrativos e IVA trimestral. Por supuesto, los diferentes seguros del local y los propios de la actividad de tu negocio.
Recuerda que la principal fuente de financiación de un negocio es y debería ser el cliente. Pero eso no siempre es posible, principalmente, porque, en la mayoría de los casos, los negocios suelen nacer sin clientes y se necesitan invertir muchos recursos en captarlos. Entonces, ¿de dónde sacarás recursos?
No olvides que a no ser que la inversión que haga alguno estos familiares y amigos sea muy alta, no deberían formar parte del accionariado de la sociedad. Otra fuente sería la de los inversores privados, que, en etapas iniciales (pre-semilla y semilla) la suelen cubrir business angels, y en etapas más avanzadas, los venture capital.
Otra fuente de financiación son las líneas de crédito tanto de bancos como de organismos públicos. En estos últimos juegan un papel muy importante los préstamos participativos de entidades como Enisa.
Sin lugar a dudas, otra fuente de financiación son las subvenciones y ayudas públicas. Destacan las del ICO y las del CDTI. Ten en cuenta que tardan tiempo en llegar desde que las solicitas. Por eso, no debes obsesionarte.
La forma más clara de saber si tu propuesta gustará o no a tus potenciales clientes es diseñando un producto mínimo viable (PMV) de tu solución. No hablamos de construir o fabricar nada, sino de elaborar algo, un esqueleto, que te permita conocer las opiniones de tu mercado y saber si vas por buen camino y qué cosas deberías cambiar, mejorar, eliminar, añadir…
Existen numerosas herramientas que te ayudarán a diseñar tu PMV: los mapas de empatía, que te ayudarán a hacer un perfil de cómo es y qué cosas le interesan a tu cliente y ponerte en su piel. También el test de usuario o cocreación, que consiste en seleccionar a varios usuarios y enséñales un primer prototipo básico, como si fuera un puzzle al que le quitas piezas y dejas que lo resuelvan los usuarios.
También tendrás mucho ganado si cuentas con formación específica, más necesaria cuanto mayor sea el grado de especialización de tu proyecto. Internet ofrece muchos recursos gratuitos y de pago para encontrar la formación más adecuada a lo que necesitas. También puedes recurrir a instituciones públicas y privadas, principalmente, sectoriales, que te ayudarán.
Debes saber en todo momento qué tienes que pagar y qué cobrar. Y ese plan debes hacerlo a futuro (a corto y medio plazo), en el que debes tener en cuenta, entre otras cosas, los cobros, los pagos y sus plazos. Evitarás así los desfases de tesorería.
Cuando se cuenta con recursos limitados (humanos, materiales y financieros), “es de especial relevancia priorizar esfuerzos y elegir el destino de esos recursos hacia aquellas actividades que actúen como catalizador para poder crecer. En ocasiones, sostiene este experto, las buenas perspectivas iniciales pueden hacer que sobredimensionemos los costes.
Ruiz recomienda también huir de los gastos superfluos. Otro consejo es aprovechar los incentivos públicos, como complemento a la financiación privada. “Existen diferentes opciones que pueden ayudar a financiar a las startups, desde ayudas públicas (en forma de préstamo o subvención) hasta mecanismo de ahorro (como bonificaciones a la Seguridad Social o deducciones fiscales que se pueden monetizar ante la ausencia de beneficios).
Hay distintas herramientas para estudiar la viabilidad de tu proyecto, pero te recomendamos el clásico DAFO, que te servirá para analizar las características internas (Debilidades y Fortalezas) y externas (Amenazas y Oportunidades). Una de las ventajas de este análisis es que lo puedes aplicar en cualquier situación de gestión, tipo de empresa o área de negocio.
Quizá incluso puedes hacer una campaña de Google AdWords, para conseguir más tráfico. Otra posibilidad es hacer una campaña de crowdfunding para captar potenciales inversores de lo que será tu futuro producto.
Con socios, siempre será ‘más fácil’ repartir tareas en función de la experiencia y el conocimiento de cada uno. En el caso de emprender en solitario, céntrate en aquello que controles y el resto, externalízalo. En cualquier caso, nunca debes olvidar ni obviar áreas clave de negocio como el desarrollo del producto y/o servicio y la acción comercial.
Al principio, organízate unas horas de trabajo al día para definir tu producto y/o servicio y diseñar un prototipo de lo que quieres vender. Jordi Damià, profesor de estrategia en EADA Business School y CEO de Setesca, asegura que “el emprendedor se enfrenta a la necesidad de efectuar de forma constante acción comercial, mientras que, a partir de los primeros pedidos, debe gestionar también en paralelo los procesos operativos.
No todo el mundo puede ser un emprendedor de éxito. Los datos muestran que sólo el 10% de las PYMEs superan los primeros diez años de vida. Un emprendedor con éxito es aquel que crea un negocio y consigue que su empresa sea rentable y sostenible. El mero hecho de obtener financiación no es en sí mismo un signo de éxito para un proyecto emprendedor.
Además es esencial apostar por el análisis de datos, ya que el emprendedor no se debe guiar sólo por su intuición, sino por lo que lo revelan los datos que está ocurriendo. Los cambios en la legislación fiscal y laboral, la evolución del mercado o los imprevistos pueden generar situaciones en las que el emprendedor necesita desarrollar una mentalidad emprendedora y de resistencia.
El emprendedor es el primero que debe tener una visión clara y definida de sus objetivos. Los emprendedores no son llaneros solitarios. Necesitan por lo general rodearse de personas capaces, que les liberen de tiempo y les ayuden a desarrollar las metas de su negocio.
Sin duda, otro de los rasgos del buen emprendedor es el desarrollo de la autoconfianza. La adaptabilidad te ayuda a encontrar oportunidades. Constantemente surgen nuevos cambios, tecnologías y oportunidades que requieren que mantengamos una actitud abierta y de escucha para no quedarnos atrás.
Al emprender, eres el dueño del tiempo, tú decides cómo utilizarlo. Pero ser dueño de tu tiempo también puede ser una desventaja. ¿Tienes idea sobre cómo establecer prioridades? ¿Qué hay que delegar? Un buen emprendedor, sabe cómo gestionar el tiempo.
Por otro lado, enfocarse en el día a día, realizando acciones para conseguir ventas únicamente, ¿Cómo saber cuándo hay que innovar? ¿Cómo reaccionar ante los cambios en el mercado? ¿Cómo actuar ante los competidores? Las respuestas se pueden encontrar en el plan de empresa.
Una página web te proporciona visibilidad global. Si cuentas con un negocio y comercializas productos físicos, un sitio web te ayudará a expandirlo; una forma de hacerlo, a través de e-commerce. Así los usuarios pueden visitar tu página seleccionar la mercancía, pagarla y recibirla en casa.
En sí uno de los objetivos es llegar a monetizar, existen otros factores relevantes como el desarrollo de marca personal. ¿Cuál es la reacción el alcance de cada publicación en las redes sociales? Cada canal de social media contiene un panel para seguimiento al desempeño de cada post.
Simplemente, la fortuna llega; se presenta una oportunidad, la aprovechas y te conduce al éxito. ¿Cuál es entonces el siguiente paso, que sigue después de haber conseguido el éxito? No hay que permitir que el éxito se suba a la cabeza, esto es especialmente relevante, cuando los triunfos se dan en los inicios del emprendimiento.
Otro tipo de actividad que puedes incluir es mentoring. ¿Has conseguido éxitos? Una vez más la formación te ayudará a encontrar respuestas. En esta etapa hay que considerar lo siguiente. Cuando llegan los clientes, grandes proyectos, también llegan nuevos retos. Quizá haz conseguido un crecimiento muy importante y ahora eres un empresario, un líder, lo que implica, desarrollo de habilidades de liderazgo.
Cuando los resultados sean exitosos, reflexiona acerca de que es lo que te condujo al triunfo, que es lo que puedes seguir haciendo; recuerda renovar tus éxitos. ¿Y qué hay de aquellos emprendedores que sí han conseguido sus objetivos?
A pesar que tú decides tu propio horario y ritmo de trabajo, emprender puede llegar a requerir más carga de trabajo que si trabajas por cuenta ajena. Ya no realizas el sólo el rol de tu especialidad, por ejemplo, Community Manager. Más funciones, requieren más tiempo dedicado al trabajo. Es importante administrar el nivel de energía para evitar en el agotamiento físico, mental y emocional, conocido con síndrome de burnout.
Gestiona el tiempo adecuadamente. Quizá no estás estableciendo prioridades y tu energía se concentra en actividades que no son importantes o urgentes; quizá necesitas delegar tareas. Sigue el plan de trabajo.
En esta etapa, llegarán más clientes y trabajo por atender; es momento de contratar personas para ayudarte en las tareas. Pero es importante, trabajar en equipo; aquí también habrá colaboradores con puntos de vista diferentes; escucha con atención sin interrumpirlos ni juzgar sus opiniones.
Descubre los mejores consejos financieros para emprender con éxito, gestionar tu negocio y optimizar tus recursos desde el inicio. Emprender con éxito es una tarea que va más allá de tener una buena idea. La gestión financiera es esencial desde el principio para garantizar la viabilidad y el crecimiento a largo plazo de tu negocio.
Antes de empezar tu negocio, es crucial definir un presupuesto claro y realista. Analiza tus necesidades iniciales y proyecta los ingresos y gastos esperados. Esto te permitirá tomar decisiones informadas y evitar sorpresas financieras más adelante.
Es fundamental contar con un fondo de emergencia para cubrir cualquier eventualidad. Este fondo te permitirá afrontar imprevistos sin afectar el flujo de caja del negocio. El objetivo es tener al menos tres meses de gastos cubiertos para garantizar estabilidad financiera.
Para evitar confusiones y mantener un control claro sobre los gastos, es esencial separar las finanzas personales de las del negocio. Abre una cuenta bancaria exclusiva para tu empresa. Utiliza herramientas de contabilidad que te permitan gestionar los flujos de efectivo con eficiencia.
Entre ellas se incluyen préstamos bancarios, subvenciones públicas y programas de apoyo a nuevos empresarios. Investiga las mejores opciones para tu tipo de negocio y asegúrate de entender las condiciones antes de tomar una decisión.
A medida que tu negocio crece, puedes ir invirtiendo en nuevas áreas, pero al inicio, mantén los costes lo más bajos posible. Esto te permitirá asegurar un flujo de caja positivo y la estabilidad de tu empresa. Una planificación adecuada del flujo de caja es crucial para la supervivencia de cualquier negocio.
Asegúrate de tener un buen control sobre los ingresos y los gastos mensuales. De esta forma, podrás prever cualquier déficit y tomar decisiones a tiempo para evitar problemas de liquidez. El conocimiento financiero es una herramienta poderosa para tomar decisiones acertadas.
Cuanto más sepas sobre cómo gestionar las finanzas, más fácil será llevar tu negocio hacia el éxito. Las herramientas digitales son esenciales para gestionar tus finanzas de manera eficiente. Existen muchas opciones de software que permiten automatizar procesos de contabilidad, facturación y gestión de gastos. Utilizarlas te ahorrará tiempo y te ayudará a mantener un control preciso de las finanzas.
Constituir una nueva empresa lleva inversión, esfuerzo, tiempo, trabajo, dedicación e inteligencia. Para ello, debes tener conocimientos y dominar el mercado donde vas a comenzar un negocio. Se trata de un consejo básico pero que los emprendedores no tienen en cuenta a veces.
6 tips para un negocio exitoso
Sé realista con tu presupuesto y crea una estrategia que resuelva los futuros problemas antes de que lleguen a suceder. Si no conoces a tu cliente ideal no sabrás orientar tu estrategia de ventas. El análisis de la competencia es indispensable si estás pensando en emprender un negocio: debilidades, fortalezas, amenazas u oportunidades.
No temas pedir ayuda, informarte y aprender todo lo que esté en tu mano para poder aplicarlo a tu negocio. A la hora de crear un negocio es común guiarse por amiguismos y conocidos a la hora de contratar al equipo, dando pie a situaciones incómodas en un futuro. También se pueden establecer relaciones simbióticas con otras empresas. Realiza una autoevaluación donde te preguntes lo siguiente: ¿Qué ofreces?, ¿Hasta dónde quieres llegar?, ¿Qué beneficio obtienes a corto y largo plazo? ¿Qué necesitas para hacerlo?
