El término emprendimiento hace referencia a la acción de emprender. El origen etimológico de esta palabra proviene del latín prendĕre, es decir, atrapar, coger, tomar. Partiendo de este punto, se entiende por emprendimiento a la acción de llevar a cabo una obra, idea, negocio o proyecto, aprovechando oportunidades y aportando valor. Hoy en día es habitual escuchar el término emprendimiento pero, ¿qué preguntas nos debemos hacer ante este término? Con el término emprendimiento identificamos el efecto de emprender, un verbo que hace referencia a llevar adelante una obra o un negocio.
En resumen, como indica el cuaderno IESE sobre los emprendedores sociales, el emprendimiento implica convertir una idea nueva en una innovación exitosa utilizando habilidades, visión, creatividad, persistencia y exposición al riesgo.
Cómo desarrollar una ACTITUD EMPRENDEDORA - Clave para una VIDA PLENA | Mario Alonso Puig
¿Qué es un Emprendedor?
Su origen se remonta al siglo XVII cuando con el término emprendedor se identificaba a un “aventurero” que “emprende” decisiones arduas enfrentándose a la incertidumbre. Con el tiempo, esta perspectiva de aventura se ha dirigido hacia ser tomadores de riesgo económico. Es importante tener en cuenta esta dimensión de riesgo, de aventura cuando se piensa en el emprendedor.
Esto también ayuda a diferenciar el emprendedor del empresario. El emprendedor es alguien que busca nuevos retos y trabaja por cumplirlos, mientras que el empresario es la persona que lleva a cabo oportunidades de negocios buscando sostenibilidad.
Actitudes Necesarias de un Emprendedor
En resumen, las principales actitudes que caracterizan al emprendedor son:
- Destrucción creativa: actitud para generar productos o servicios innovadores que destruyen los que estaban previamente en el mercado.
- Creación de valor: el emprendedor traspasa recursos económicos de un área de baja productividad a una de alta productividad y mayor rendimiento.
- Identificación de oportunidades: el un emprendedor no genera cambio, sino que es capaz de explotar las oportunidades que el cambio brinda.
- Ingenio: los emprendedores son capaces no solo de aprovechar oportunidades, sino también de afrontar los retos que comporta la falta de recursos para llevarlas a cabo.
Ecosistema Emprendedor
Se conoce como ecosistema emprendedor a la confluencia de todos los actores involucrados en el proceso de emprendimiento, tales como inversionistas, cámaras de comercio, formadores, incubadoras y aceleradoras, etc.
Tipos de Emprendimiento
- Emprendimiento pequeño: Se trata de proyectos pequeños, y normalmente involucran a uno o dos socios.
- Emprendimiento escalable: Son aquellos que pretenden tener un crecimiento significativo en el corto y mediano plazo. Su objetivo es expandirse rápidamente para convertirse en multinacionales.
- Emprendimiento social: Este tipo de emprendimiento busca generar impactos positivos en un grupo de personas o comunidad.
- Emprendimiento empresarial: Se trata de aquellas iniciativas cuyo objetivo es desarrollar un proyecto de negocios.
- Emprendimiento espejo o de imitación: Suelen replicar una idea, producto o modelo de negocio que ya existe y está siendo exitoso.
- Emprendimiento oportunista: Surgen en un momento oportuno para resolver una necesidad urgente y puntual.
Los emprendedores suelen ser directores y supervisores de cada una de las fases de desarrollo de su emprendimiento, estando a cargo de gestiones comerciales, de producción y de recursos. El crecimiento económico y el empleo de un país dependen de sus empresas y, por tanto, en última instancia, de los emprendedores que las crean.
Iniciativa Emprendedora: Idea vs. Oportunidad
La iniciativa emprendedora surge con la identificación de una posible oportunidad y la forma de explotarla, esto es, la idea de negocio. Ambos son conceptos nucleares en el proceso emprendedor. Es muy común que el emprendedor inicie su andadura con su idea de negocio, olvidándose por completo de que tendría que haberse preocupado primero de si dicha idea está basada en una oportunidad de negocio.
Por tanto, es importante tener claro que las ideas de negocio deben estar basadas en una oportunidad de negocio. En ocasiones, la oportunidad de negocio no está en el entorno esperando a ser identificada, sino que es creada por la acción innovadora del emprendedor. Hay casos en los que la introducción de un nuevo producto o proceso para el mercado, genera una necesidad hasta ese momento desconocida para en el consumidor.
Lo relevante, en cualquier caso, no debería ser saber qué surge antes, sino tener claro que una idea sin oportunidad de negocio no puede ser considerada una idea de negocio.
Competencia Emprendedora
La competencia emprendedora implica desarrollar un enfoque vital dirigido a actuar sobre oportunidades e ideas, utilizando los conocimientos específicos necesarios para generar resultados de valor para otras personas. Aporta estrategias que permiten adaptar la mirada para detectar necesidades y oportunidades; entrenar el pensamiento para analizar y evaluar el entorno, y crear y replantear ideas utilizando la imaginación, la creatividad, el pensamiento estratégico y la reflexión ética, crítica y constructiva dentro de los procesos creativos y de innovación; y despertar la disposición a aprender, a arriesgar y a afrontar la incertidumbre.
Acción Emprendedora: Más Allá del ADN
Hablar de “Acción Emprendedora” nos invita a muchos huérfanos de identidad profesional a ser parte de ese gran paragüas que nos alberga más allá de las estructuras organizacionales y las instituciones; pero a su vez, articula la palabra emprendimiento con el concepto de hacer, de transformar algo con una intencionalidad.
¿Qué más nos dice el concepto de "acción emprendedora"?
Emprendedor se hace no se nace. Todos nacimos para emprender, porque todos “arrancamos algo nuevo” en algún momento de nuestras vidas, la clave es que ese espíritu inquieto sea constante, sea estratega, sea organizado y que, sobre todo, este guiado por un objetivo que nos motive… ¡y mucho! El objetivo de cualquier emprendedor es “hacer que las cosas sucedan”.
¿Sabían que el término “start up” - concepto a través del cual nos referimos a las ideas que darán fruto a emprendimientos- del inglés se traduce “puesta en marcha”? Poner en marcha y actuar van de la mano. "Emprender" va a ser la clave para insertarnos laboralmente en el futuro. Y no sólo eso, las dinámicas emprendedoras serán las pautas más efectivas para despertar y mantener la motivación del personal dentro de los organizaciones.
Emprender será el paradigma de normalidad cuando hablemos de las dinámicas del futuro trabajo, bajo los valores del trabajo colaborativo e interdisciplinar, la creatividad e innovación. Pero sobretodo bajo una única premisa: Actuar siempre será mejor que quedarse quieto.
Iniciativa Emprendedora: ¿Es Necesaria?
Sin duda, la iniciativa emprendedora es esencial para la economía y el desarrollo de cualquier país en pleno siglo XXI. Más allá de generar riqueza, el papel de los emprendedores contribuye a satisfacer cada vez mejor las necesidades del mercado y la sociedad actuales. Por lo tanto, el espíritu emprendedor contribuye al bienestar de la sociedad. Los emprendedores son agentes dinamizadores en la economía de una sociedad.
Para ello, la innovación es clave, además de ser impulsora de diferentes técnicas efectivas de productividad. Las nuevas ideas de negocio de los emprendedores pueden impactar de forma directa en las empresas existentes, contribuyendo a su desarrollo y expansión. Por este motivo, tiene sentido cultivar, motivar y remunerar las iniciativas emprendedoras en la medida de lo posible, tanto desde las instituciones públicas como privadas.
No olvidemos que la iniciativa emprendedora se identifica con la construcción de soluciones de una manera que no se ha hecho antes. Por fortuna, la mentalidad emprendedora se puede desarrollar con tiempo y esfuerzo.
Cómo Fomentar la Iniciativa Emprendedora
Para fomentar la iniciativa emprendedora, se necesitan varios ingredientes clave:
- Desarrollar una mentalidad emprendedora: Enfrentarse a retos y situaciones desafiantes, asistir a eventos empresariales para crear redes de contactos o apoyarse en mentores experimentados que guíen al emprendedor por su nueva aventura empresarial y ofrezcan nuevas perspectivas al emprendedor.
- Pensar «fuera de la caja»: La curiosidad, la inquietud y la creatividad son la base del espíritu empresarial. Se trata de identificar una idea de negocio basada en una oportunidad detectada en el mercado. Conviene diferenciar ambos conceptos. Una idea de negocio en sí misma puede no resultar fructífera.
- Acceso a financiación: La falta de financiación es uno de los principales muros que frenan las iniciativas emprendedoras.
- Formación empresarial: La formación empresarial resulta vital para que una iniciativa empresarial llegue a buen puerto. De hecho, aprender los principios subyacentes para dar vida a un negocio debería ser tarea obligada de cualquier persona con iniciativa emprendedora.
¿Qué es un Emprendedor Apasionado?
Un emprendedor apasionado es una especie única y está dispuesto a sacar su proyecto adelante sin rendirse fácilmente. La pasión, la motivación y el esfuerzo son sus principales características.
El emprendedor apasionado se caracteriza por su interés, la motivación y el esfuerzo con el que enfrenta cada proyecto y desafío. Se trata de un emprendedor que despierta admiración en las personas de su alrededor que deciden seguirle como líder por la pasión con la que defiende sus ideas. Los emprendedores, en general, son personas con altas habilidades para detectar oportunidades en el mercado y sacarlas adelante antes que sus competidores. El emprendedor apasionado cuenta, además, con una voluntad muy elevada que le hace embarcarse, normalmente, en más de una empresa a la vez.
Características del Emprendedor Apasionado
- Pasión: Esta emoción se convierte en su motor y lo da todo en las ideas y proyectos en los que cree realmente. Esta pasión le sirve de motivación y le llena de energía para ser capaz de trabajar durante largas jornadas.
- Enfoque.
- Inspiración: Sabe cómo inspirarse en su día a día, pero también sabe cómo inspirar a los que le rodean.
- 'Soft skills': Las llamadas habilidades blandas son su fuerte ya que aplica la inteligencia emocional y social tanto al proyecto como a sus compañeros.
- Obstinación: Al emprendedor apasionado le caracteriza la tenacidad y determinación para sacar adelante un proyecto incluso en las circunstancias más adversas.
La Capacidad Emprendedora
El concepto de "capacidad emprendedora" es multifacético y, a menudo, malinterpretado. No se limita simplemente a abrir un negocio; es un conjunto complejo de rasgos, habilidades y actitudes que permiten a las personas identificar oportunidades, asumir riesgos calculados, y perseverar frente a la adversidad para crear valor.
Ejemplos Concretos de Capacidad Emprendedora
- Una estudiante universitaria que identifica una necesidad en su campus - la falta de un servicio de entrega de comida saludable - y crea una pequeña empresa que cubre esa necesidad.
- Un ingeniero que identifica una mejora en un proceso existente y decide crear su propia empresa para comercializar su innovación.
- Un artesano que crea una tienda online y utiliza las redes sociales para llegar a un público más amplio, internacionalizando su negocio.
Facetas de la Capacidad Emprendedora: Un Análisis Detallado
La capacidad emprendedora se compone de varias dimensiones interrelacionadas:
- Identificación de Oportunidades: La capacidad de reconocer necesidades insatisfechas en el mercado y convertirlas en oportunidades de negocio.
- Innovación: La capacidad de generar nuevas ideas, productos, servicios o procesos que aporten valor.
- Gestión de Riesgos: La capacidad de evaluar y gestionar los riesgos inherentes a cualquier iniciativa emprendedora.
- Perseverancia: La capacidad de superar los obstáculos y las dificultades que inevitablemente surgirán en el camino.
- Liderazgo: La capacidad de motivar e inspirar a otros, ya sea un equipo de empleados o inversores.
- Gestión de Recursos: La capacidad de administrar eficazmente los recursos disponibles, incluyendo el capital, el tiempo y el talento humano.
- Adaptabilidad: La capacidad de adaptarse a los cambios en el mercado, la tecnología y el entorno en general.
Diez Características de la Comunidad Emprendedora
- Vocación: El entusiasmo ayuda a que el sacrificio que conlleva toda actividad profesional no implique padecimiento, sino deseo de superación.
- Inventiva: La imaginación nos da alas para mostrarnos ambiciosos y captar oportunidades en lugares inhóspitos.
- Sensatez y seriedad: La toma de decisiones requiere compromiso.
- Tolerancia a la incertidumbre: El mundo evoluciona a pasos agigantados.
- Capacidad resolutiva: Encontrar las soluciones antes de que irrumpa el problema parece la situación deseable.
- Tenacidad: Esta negativa a claudicar caracteriza a todo emprendedor/a.
- Planificación: Para enfocar los esfuerzos hacia aquellos aspectos que sustentarán los logros de nuestra compañía tendremos que seguir una planificación.
- Liderazgo: Tolerar errores, establecer metas, dar ejemplo, fomentar el potencial de cada uno de los miembros de la empresa, propiciar la reflexión…
- Habilidad para persuadir: Crear un tejido de contactos nos permitirá vender más y vender mejor.
- Formalidad: Toda empresa respetable ha de proyectar una imagen seria.
Desarrollando Tu Potencial Emprendedor
La capacidad emprendedora no es un talento innato, sino una habilidad que se puede desarrollar y perfeccionar a través del aprendizaje, la práctica y la experiencia. Algunas estrategias para desarrollar tu potencial emprendedor incluyen:
- Educación y Formación
- Mentoring
- Networking
- Experiencia práctica
- Lectura y aprendizaje continuo
- Desarrollo de habilidades
- Identificación de tus fortalezas y debilidades
| Capacidad Emprendedora | Descripción |
|---|---|
| Autoconfianza | Creer en sí mismo y en la posibilidad de conseguir metas personales. |
| Orientación al logro | Persistencia para conseguir metas y objetivos personales. |
| Asunción de riesgos | Predisposición a no evitar situaciones que impliquen incertidumbre o riesgo potencial. |
| Expectativa de control | Capacidad para asumir la responsabilidad de sus propias acciones. |
| Tolerancia a la frustración | Capacidad de persistir en la conducta encaminada a obtener un resultado. |
| Orientación comercial | Preferencia por las relaciones interpersonales laborales, incluyendo la capacidad de comunicación. |
| Trabajo en equipo | Capacidades organizativas y de coordinación necesarias para lograr los objetivos planteados. |
Cultura Emprendedora e Innovación
La cultura emprendedora consiste en identificar las oportunidades y reunir los recursos suficientes para transformarlas en una empresa. La cultura emprendedora está estrechamente ligada a la iniciativa y la acción. Un emprendedor es capaz de innovar, adaptarse a su entorno, tiene ganas de hacer cosas nuevas y de hacerlas de forma diferente.
La innovación, según el diccionario de la Real Academia Española, es la creación o modificación de un producto, y su introducción en un mercado.
Según Gaëlle Schaefer, directora de Hexagone Language Solutions, "la innovación es un dato fundamental a la hora de emprender, es lo que nos permitirá distinguirnos del resto de nuestra competencia. Precisamente, si entendemos que la innovación real pasa por observar y anticiparse a los cambios, debemos tener claro que la innovación no puede centrarse en la creación de productos y servicios nuevos, sino también en la gestión empresarial (recursos humanos, seguimiento de la calidad…)".
Oscar Fuente, Director de IEBS Business School, se muestra mucho más rotundo y niega que la innovación sea imprescindible para el éxito de un proyecto emprendedor. China es el ejemplo de que no es necesario ser innovador para triunfar en el mundo de la emprendeduría, sin embargo, considera que "si no innovas en un mundo donde las cosas van tan rápido tienes los días contados". Desde su punto de vista, las pequeñas innovaciones son las que marcan la diferencia.
