Seleccionar página

Emprender es una forma de enfrentarse a la vida, una manera diferente de ver las cosas. Es encontrar oportunidades en las peores situaciones, y aprender a aprovechar el lado más positivo de cada momento. Es creer en uno mismo más allá de lo que digan los demás, y seguir adelante con nuestras ideas hasta el final.

Durante años, muchas generaciones de adolescentes han recibido el mensaje de que debían estudiar ‘aquello que más salidas tuviera’ o a ‘aquello que les permitiera tener un mayor nivel económico’. Afortunadamente, este hecho está cambiando poco a poco. Por ello, es muy importante trabajar desde pequeños los recursos que les permitirán, más adelante, llevar a cabo sus propios proyectos; tanto laborales, como personales y sociales.

Potenciar su creatividad, para que sean capaces de plasmar y dar formas a sus ideas, además de facilitar así el surgimiento de otras nuevas. O desarrollar la confianza en sí mismos, para que obtengan el valor para lanzarse al vacío con la única compañía de la certeza de que su proyecto llegará lejos, aunque nadie más lo crea.

No podemos olvidar tampoco que deberemos trabajar con ellos su capacidad de análisis, que les permitirá comprender la realidad y reflexionar sobre ella, para poder encontrar sus propias soluciones y nuevas formas de entenderla. Una habilidad que, sin duda, debe ir fuertemente unida al desarrollo de una conciencia social.

La actitud resolutiva y las competencias emprendedoras pueden aprenderse y trabajarse al igual que cualquier otra. Son muchas las iniciativas que ya se están desarrollando en esta línea. Por ejemplo, El proyecto Jóvenes emprendedores, que pretende fomentar la cultura emprendedora en las escuelas ofreciendo distintas herramientas de apoyo al desarrollo de esta competencia.

No puedes perderte Futura-e Lagunillas, un genial proyecto que pretende utilizar el emprendimiento para transmitir habilidades y prácticas a niños y jóvenes en exclusión social para potenciar su desarrollo personal de diferentes maneras.

La Ley Orgánica de Modificación de la Ley Orgánica de Educación (LOMLOE) enfatiza el desarrollo de competencias, incluida la emprendedora. Esta competencia no solo es crucial en el ámbito empresarial, sino también para el crecimiento personal y profesional en diversos contextos. Es esencial cultivarla desde las etapas iniciales de la educación hasta niveles superiores, lo que requiere una preparación adecuada del profesorado.

Es indiscutible que el entrenamiento de habilidades emprendedoras desde la infancia tiene impactos positivos en la adolescencia y edad adulta, fomentando la creatividad, iniciativa, liderazgo, resiliencia y responsabilidad. Además, el aprendizaje de competencias básicas, incluida la emprendedora, debe ser continuo a lo largo de la vida, según la UNESCO.

La competencia emprendedora implica desarrollar un enfoque vital dirigido a actuar sobre oportunidades e ideas, utilizando los conocimientos específicos necesarios para generar resultados de valor para otras personas. Esta competencia aporta estrategias que permiten adaptar la mirada para detectar necesidades y oportunidades, entrenar el pensamiento para analizar y evaluar el entorno, y crear y replantear ideas utilizando la imaginación, la creatividad, el pensamiento estratégico y la reflexión ética, crítica y constructiva dentro de los procesos creativos y de innovación, y despertar la disposición a aprender, a arriesgar y a afrontar la incertidumbre.

Según Piaget, durante la etapa preoperacional (2 a 7 años), los niños tienen un desarrollo cognitivo óptimo para abordar estas habilidades emprendedoras.

Guillén-Tortajada y Jiménez identifican cuatro dimensiones clave para trabajar la competencia emprendedora:

  • Desarrollo de Soluciones
  • Identificación de Oportunidades
  • Aprendizaje del Fracaso
  • Conciencia Empresarial

En lugar de contenidos, en infantil hay áreas de aprendizaje globales que, sobre todo, promueven que los niños vivan experiencias, despierten sus ganas de explorar y, así, adquieran las famosas competencias.

Áreas de Aprendizaje en la Educación Infantil

Desde el 2 de febrero de 2022, la LOMLOE define que la finalidad de la Educación Infantil es el desarrollo integral en todas sus dimensiones: física, emocional, sexual, afectiva, social, cognitiva y artística, potenciando la autonomía personal y la creación progresiva de una imagen positiva y equilibrada de sí mismos, así como a la educación en valores cívicos para la convivencia.

Para ello, la Educación Infantil define tres áreas de aprendizaje y sus respectivas competencias en infantil:

  • Crecimiento en armonía
  • Descubrimiento y exploración del entorno
  • Comunicación y representación de la realidad

Áreas de aprendizaje en la educación infantil.

Competencias Clave Definidas por la Unión Europea (2006)

La Unión Europea definió en 2006 las competencias clave para el aprendizaje permanente. Se entiende que una competencia combina conocimientos, habilidades y actitudes, educando tres dimensiones de la persona: Saber, Hacer, Ser.

Se establecieron siete competencias clave:

  • Comunicación lingüística
  • Competencia matemática
  • Alfabetización digital
  • Aprender a aprender
  • Competencias sociales y cívicas
  • Sentido de la iniciativa y espíritu emprendedor
  • Conciencia y expresiones culturales

Competencias clave según la LOMCE (adaptable a la LOMLOE).

Actividades para Fomentar la Competencia Emprendedora en el Aula

Se sugieren acciones específicas para cada dimensión en el aula:

  1. Desarrollo de Soluciones

    Para el Desarrollo de Soluciones, se proponen:

    • Resolver casos prácticos
    • Juegos de desinhibición
    • Dinámicas de grupo
  2. Identificación de Oportunidades

    Para la Identificación de Oportunidades, se sugieren:

    • Charlas informativas
    • Cuestionarios de autoconocimiento
    • Análisis de profesionales o visitas a comercios
  3. Aprendizaje del Fracaso

    Respecto al Aprendizaje del Fracaso, se propone:

    • Elaboración de proyectos de investigación
    • Resolución de problemas cotidianos

Niños colaborando en un proyecto, fomentando el trabajo en equipo y la creatividad.

Actividades Prácticas para Desarrollar las Competencias en Infantil

Aquí hay 20 actividades para desarrollar conocimientos, habilidades y actitudes para cada una de las competencias en infantil:

Competencia Actividades
Comunicación lingüística Asamblea, La hora del cuento, Rincón de biblioteca
Competencia matemática Calendario, Rincón de construcciones, Excursiones a la naturaleza
Competencia digital Rincón del ordenador, Robótica educativa, Audiocuentos
Aprender a aprender Murales, Puzles de letras, Educación emocional
Competencias sociales y cívicas Normas de aula, Teatro, Preparar la merienda
Sentido de la iniciativa y espíritu emprendedor Rincones, Cargos del aula, De mayor quiero ser…
Conciencia y expresiones culturales Taller, Escuchar música y bailar, La canción de la clase

En definitiva, educar en competencias desde infantil permite enseñar a «saber hacer» y «saber ser». Por tanto, los niños adquieren destrezas para realizar actividades con autonomía e iniciativa.

Niños emprendedores usan su creatividad para desarrollar sus productos | Noticias Crystal Mendivil