Los términos Bull market y Bear market se utilizan en el mundo de las finanzas para referirse a las condiciones del mercado. Un Bull market se podría definir como sinónimo de mercado en alza, lo que significa que el mercado sube de forma progresiva durante un periodo de tiempo sostenido.
La definición de Bear market es exactamente la contraria a la de Bull market. Un bear market o mercado bajista es un mercado en el que los precios sufren grandes caídas debido a un sentimiento de negatividad y pesimismo en el mercado y los inversores que operan en él pretenden beneficiarse de estas bajadas para obtener una rentabilidad.
En este artículo, exploraremos a fondo qué es un bear market, sus causas, duración y las estrategias más comunes para invertir cuando los mercados están en descenso.
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¿Qué es un Bear Market?
Un bear market es un mercado que tiene tendencia bajista, es decir, que sufre una caída del precio sostenida en el tiempo. Un bear market (mercado bajista) ocurre cuando hay una caída de un 20% o más desde los máximos recientes. A pesar de que los precios de los valores fluctúen constantemente, en un bear market, los precios se mantienen más bajos o continúan bajando durante meses o incluso años.
Es importante destacar que estos son una parte natural del ciclo de un mercado, van y vienen. Los mercados son cíclicos, estos suben y bajan. Según Putnam Investments, entre el 31.12.48 y el 31.12.22 (un periodo de 74 años), el S&P 500 ha visto 14 mercados bajistas. Esto puede sonar aterrador, pero el mercado siempre se ha recuperado.
Los inversores creen que los precios en un bear market caerán pronto y por ello intentan sacar provecho de dichas caídas. Es habitual que hagan esto operando en corto en este mercado bajista.
Este tipo de mercados se dan cuando un mercado se encuentra en una situación muy buena, igual que el optimismo de los inversores, que comienza a disminuir de forma gradual, hasta llegar a un pesimismo generalizado que supone la disminución de los precios. El mercado bursátil es conocido por su volatilidad, y hay momentos donde el mercado sufre una caída significativa, que puede llevar al inversor a un estado de pánico e incertidumbre.
El origen de los términos "Bull" y "Bear"
Una de las formas para denominar los momentos por los que pasa un mercado financiero se refiere a dos animales: toro (bull) y oso (bear), denominándose al mercado alcista como bull market y al mercado bajista como bear market. Es un término que también puede hacer referencia a las acciones propias de los mercados de valores.
El uso de los términos bull market y bear market para definir los mercados alcistas y bajistas se debe a la forma que tienen estos animales de atacar cuando ven algún peligro:
- Toros (Bull market): Los toros levantan la cabeza, con los cuernos hacía arriba y mueven la cabeza de manera ascendente para intentar clavar los cuernos.
- Osos (Bear market): Los osos, por el contrario, cuando detectan algún peligro lo que hacen es levantar su pata y con un movimiento hacia abajo aplastar a su oponente.
Causas de un Bear Market
Las causas de los mercados bajistas son muchas, y también puede haber combinaciones de diferentes factores los cuales crean una tendencia a la baja. Las causas de un mercado bajista pueden ser muy variadas, aunque, normalmente, pertenecen a dos grandes tipos: económicas o externas e imprevistas.
1. Factores económicos
- Recesión o contracción del PIB.
- Políticas monetarias restrictivas, como subidas de los tipos por parte del Banco Central Europeo (BCE) o la Reserva Federal de Estados Unidos.
- Aumento del desempleo.
- Inflación alta y persistente, que reduce el poder adquisitivo.
2. Factores externos e imprevistos
- Crisis bancarias o financieras, como quiebras, rescates, etcétera.
- Conflictos bélicos o tensiones geopolíticas, como invasiones o sanciones.
- Desastres naturales graves.
- Cambios regulatorios adversos.
Es más, ambos tipos de causas pueden coincidir, intensificando las caídas bursátiles y afectando tanto a la inversión como a la economía real. El experto explica en un artículo que los desencadenantes más comunes de un periodo de bear market es la ralentización de la economía, una guerra, una pandemia o el pinchazo de una burbuja financiera o la subida de los tipos de interés. De hecho, no es necesario que ocurran cualquiera de esas situaciones, la simple expectativa de que vayan a ocurrir puede bastar para provocar una espantada de los inversores.
Por ejemplo, en los últimos seis meses, los principales mercados bursátiles se han desplomado debido al temor a que una subida de tipos de interés desencadene en una recesión en Europa y Estados Unidos. Técnicamente, el bear market comienza cuando la bolsa pierde un 20% de su valor en un determinado periodo de tiempo. En este caso, el S&P 500 ha perdido cerca de un 22% entre el 3 de enero y el 13 de junio.
La fortísima inflación, la guerra en Ucrania y el empeoramiento de la economía china auguran una caída del consumo para 2022. Al mismo tiempo, los bancos centrales ya han anunciado -y continuarán anunciando- drásticas subidas en los tipos de interés, lo que reducirá el acceso al crédito para las empresas y complicará que estas puedan invertir en expandir su negocio.
¿Cuánto dura un Bear Market?
Es difícil establecer una regla clara acerca de la posible duración de un Bear Market o mercado bajista. En cuanto a su duración, no existen plazos fijos o exactos. No obstante, históricamente, estos periodos a la baja suelen abarcar entre 6 y 24 meses.
A continuación, se presenta una tabla con la duración aproximada de los bear markets:
| Periodo | Duración aproximada | Notas |
|---|---|---|
| Corto plazo | 3-6 meses | Corrección tras un pico. |
| Medio plazo | 6-12 meses | Fase típica de un mercado bajista. |
| Largo plazo | 12-24+ meses | Depende de la profundidad de la crisis. |
Por ejemplo, la fase de caída asociada a la crisis de la COVID-19 en marzo de 2020 fue severa pero relativamente breve (~1 mes), seguida de una recuperación rápida. En contraste, la crisis financiera de 2007-2009 duró más de un año, con efectos globales.
Estrategias para Invertir en un Bear Market
En un mercado bajista, el objetivo debe ser proteger tu capital y, cuando las condiciones lo permitan, posicionarse de manera prudente para el futuro. A continuación, se describen tres enfoques observados entre los inversores en este tipo de entornos.
1. Estrategias para proteger el capital
- Diversificación: distribuir el patrimonio entre distintas clases de activo, ya sean acciones, bonos, inmuebles, oro… puede contribuir a reducir el impacto de caídas sectoriales.
- Activos refugio: oro físico o ETFs de oro, bonos gubernamentales de alta calificación crediticia suele valorarse en fases de inestabilidad.
- Coberturas: los contratos de futuros sobre índices (suele ser la primera alternativa para grandes inversores) o la compra de puts pueden servir para compensar movimientos adversos del mercado, aunque su uso requiere conocimiento especializado.
- Stop-loss en bolsa: fijar límites de pérdida o ganancia ayuda a establecer una gestión más disciplinada del riesgo.
Por ejemplo, una persona con 1.000 € podría destinar:
- 50 % en bonos del Tesoro español.
- 20 % en oro a través de un ETF.
- 30 % en acciones de sectores defensivos (alimentación o salud, entre otros).
Este tipo de distribución suele asociarse a una menor volatilidad, aunque no elimina los riesgos del mercado.
2. Aprovechar oportunidades
- Acciones de calidad a precios bajos: Las empresas con balances sólidos y flujo constante de caja suelen mostrar mayor estabilidad. En ocasiones, sus valoraciones pueden verse reducidas de forma temporal durante episodios de pánico. Algunos inversores optan por realizar compras escalonadas, repartiendo la inversión en distintos momentos del ciclo bajista para reducir el impacto de la volatilidad sobre el precio medio (dollar-cost averaging).
- Sectores defensivos: Ámbitos como la salud, la alimentación o los suministros básicos tienden a ser más estables frente a entornos inciertos.
- Empresas con dividendos consolidados: En entornos bajistas, los dividendos pueden ofrecer una fuente de rentabilidad recurrente incluso cuando el precio de las acciones fluctúa.
- Rebalanceo de cartera automático: Ajustar periódicamente la composición de los activos puede ayudar a mantener el nivel de riesgo objetivo, aumentando la exposición a activos que han corregido y reduciéndola en los que han subido (dollar-cost averaging).
- ETFs inversos: Estos activos replican la caída de determinados índices. Dado su elevado riesgo y complejidad, suelen estar destinados a perfiles con un conocimiento avanzado del mercado.
Supongamos que IBM, con buena rentabilidad por dividendo y un flujo de caja estable, cotiza con descuento. En ese caso, como inversor asignas un 10 % de tu cartera, con horizonte de 3 años, esperando recuperación.
3. Corto vs. largo plazo
Otra forma de aproximarse a un bear market es analizar las posibles diferencias con el corto y el largo plazo.
Así que, en el corto:
- Utiliza stop-loss claros. Puede ayudar a limitar pérdidas.
- Aprovechar eventuales rebotes técnicos solo si existe una expectativa razonable de recuperación.
Al mismo tiempo, para el largo plazo:
- Mantener posiciones en empresas con fundamentos sólidos (por ejemplo, aquellas con ventajas competitivas o que son líderes en su sector) puede resultar adecuado según el perfil de riesgo del inversor.
- Identificar señales de reversión: incremento del volumen de compra o mejora de datos macroeconómicos.
- Paciencia: un bear market puede anticipar la llegada de un bull market.
Un ejemplo sería el del inversor que mantiene posiciones en una empresa tecnológica fuerte. Frente a una caída del 40 %, decide no vender de inmediato, pues ve que sigue liderando en I+D. Tras 18 meses, las cifras mejoran y el precio se recupera con creces.
De todas formas, es importante diferenciar entre análisis técnico y fundamental y aplicar bien cada uno:
- Fundamental: revisa ingresos, márgenes, deuda, situación macro. Se utiliza para identificar empresas resilientes.
- Técnico: busca soportes, divergencias, patrones de rebote. Se utiliza para definir puntos de entrada o salida.
Bear Market vs. Bull Market
A grandes rasgos, se distinguen por lo siguiente:
- Bear market: caída sostenida > 20 %. Sentimiento negativo.
- Bull market: subida sostenida > 20 %. Optimismo general.
Aprender la diferencia es fundamental a la hora de ajustar estrategias.
¿Cuándo y cómo empezar a comprar en un mercado bajista?
En entornos bajistas, muchos inversores optan por aplicar estrategias que les permitan distribuir el riesgo y mantener una exposición controlada. A continuación, se describen algunos pasos habitualmente considerados para empezar a invertir en un bear market:
- Definir tu perfil de riesgo: ¿cuánto puedes perder?
- Analiza sectores y empresas sólidas con un crecimiento sostenible.
- Realizar aportaciones periódicas para minimizar el error de sincronización.
- Planificar revisiones fijas, o sea, plantea rebalanceos trimestrales.
- Mantener disciplina emocional y no te dejes llevar por el miedo.
Por ejemplo, Juan invierte en una empresa del sector alimentario 10.000 € de la siguiente manera:
- 3.000 € al inicio de la caída para posicionarse cuando los precios bajan, sin esperar al mínimo.
- 3.000 € en una fase de estabilización o primeros signos de recuperación, cuando los precios muestran menor presión vendedora.
- 4.000 € reservados para posibles ajustes adicionales si el mercado continúa bajando, aprovechando precios más atractivos.
¿Qué logra Juan con esta estrategia? Promedia el precio de compra y así evita pagar el precio más alto y reduce el riesgo de invertir todo justo antes de una caída mayor. De esta forma, minimiza los efectos de no conocer cuándo será el mínimo del mercado. ¿El resultado? Juan consigue un precio medio más bajo que si hubiera comprado todo cuando el precio estaba más alto.
Corrección vs. Bear Market
Todo movimiento inferior al 10% a lo largo de un periodo de tiempo puede entrar en algo relativamente habitual en los mercados de valores. Cuando entramos en situaciones de mayor profundidad es cuando hablamos ya con palabras más concretas, como corrección bursátil o mercado bajista.
La definición de una corrección o un mercado bajista (bear market) viene definida comúnmente por un porcentaje: 20%. Es decir, toda caída de entre el 10-20% es considerada una corrección bursátil y cuando el descenso desde un máximo supone una pérdida superior a ese 20% se dice que el mercado entra en mercado bajista o bear market.
Así, un mercado entra en fase alcista o bull market cuando acumula una subida superior al 20% desde mínimos y mientras no lo haga seguirá en otra fase de menor consideración. A lo largo de los años y las décadas, los mercados han experimentado numerosas fases de correcciones, repuntes, mercados bajistas y alcistas.
En el mercado alcista actual de casi una década de duración, ya se han producido ocho correcciones. Las más destacadas fueron entre el 21 de mayo de 2015 y el 11 de febrero de 2016 y dieron lugar a una caída de las cotizaciones bursátiles del -18,9%.
Y es que entre 1980 y 2016 se han producido 36 correcciones en el mercado estadounidense y sólo cinco de ellas (alrededor del 14%) acabaron complicándose a mercados bajistas más largos y sostenidos. Esto significa que el 86% de las veces, una corrección termina siendo sólo un escollo o un diente de sierra de un mercado alcista. Algunos incluso la aprovecharán para comprar a precios más bajos antes de que un mercado alcista continúe su ascenso.
